Oggún o Hefesto contruyen un puzzle mecánico

Oggún o Hefesto contruyen un puzzle mecánico[1]

POR Yuray Tolentino Hevia[2]

 Los destellos de las luces de nuestros padres marcan y guían el camino que, desde niños, desde el vientre materno, vamos a seguir. Sea cual sea la senda, en alguna de sus esquinas nos encontramos con esas personas a las cuales no solo nos parecemos genética y físicamente, sino en sentimientos, miradas o hasta en la manera de caminar. Denys San Jorge Rodríguez, cual mecánico del arte, ha tomado las herramientas de su padre para honrar su memoria y legado.

Denys fue el menor de los dos hijos del matrimonio de Jesús, mecánico chapista, y Marlen, ama de casa. Nacido el 7 de marzo de 1984 en Bauta, comenzó a los seis años de edad en los talleres de la Casa de cultura municipal, con los instructores Ezequiel Sánchez y Orlando Rodríguez López. Desde pequeño, su incipiente obra comenzó a dar de que hablar; obteniendo diferentes premios y menciones en concursos provinciales, nacionales, y un en un concurso de pintura en la India, en 1996. Estudió en la Academia de Bellas Artes de San Alejandro desde 1999 hasta el 2004. A partir de ese año y hasta el 2012 sería profesor de grabado, especialidad que cursó en dicha institución.

La obra de Denys San Jorge Rodríguez está marcada por una gran imaginación y destreza. Lúdica, figurativa, ingenua y filial son las piezas que a manera de puzzle arma sin dejar de ser el hijo de papá. Es la fotografía el medio artístico en el cual se expresa fundamentalmente. Paisajes antibélicos que denuncian el horror de la guerra a través de los ojos de un niño-grande; un niño-hombre-artista que construye a partir de tuercas, remaches, pinzas, metales e instrumentos que combinados pueden llegar a ser un arma; escenas híbridas llenas de color local y universal. He aquí piezas que primero son instalaciones y luego fotografías; de ahí que Los juegos de guerra de San Jorge traen un mensaje de paz y unidad. Entre ellas destaca La Virgen de papá y mi sueño con el Cobre, obra obsequiada al papa Francisco en su visita a la Isla.

En 2008 expondría, por vez primera, quince fotografías en blanco y negro donde utilizaba los instrumentos de trabajo de su papá. Escenas antibélicas que potencian un estado de aprensión ante lo que puede venir, si la guerra nos tocara. Memoria familiar cargada de símbolos y recuerdos. Desarme cambiaría la visualidad de su obra hasta el presente. Ese mismo año exhibiría El espía francés a unos kilómetros del campo de concentración, en la Casa Lezama Lima.

Otras exposiciones, realizadas en 2009 en México, siguen siendo hasta el presente significativas en su carrera: Habana tomada, en la Galería de la ciudad de Tecate, Baja California. La muestra fotográfica jugaría entre el kitsch, lo nacional y el comic americano al descontextualizar ambos referentes en un acercamiento cultural entre el pueblo norteamericano y cubano. Con Cambio de estado, realizada y expuesta en San Pancho, daría un carácter tridimensional e instalativo a su carrera.

Denys es miembro de la UNEAC y cuenta con catorce exposiciones personales y más de cuarenta muestras colectivas; entre las que sobresalen: I like America does america like me, en el Instituto de Cultura de la Ciutat d’Olot, Cataluña, España, y Desde la piel de Eva, con los ojos de Adán, en el Salón de la Plástica Mexicana, México, D.F.; ambas exhibidas en 2008. En  2013 participó en el evento POSIT 3 en la Galería Collage Habana.

Importantes museos ya atesoran sus piezas; entre ellos el Museo Nacional de Bellas Artes; de Arte Cubano de Maximilian Reiss, en Viena, Austria; el Museo Internazionale Dinamico di Arte Contemporanea, Belforte del Chienti, Macerata, Italia, y en colecciones privadas en Canadá, España, México, Italia, Alemania, Holanda, Estados Unidos, Austria y Cuba.

Incansable y con horizontes nuevos cada día despierta San Jorge. Desde 2012 lleva adelante el proyecto Mezcla, en la Biblioteca Municipal. Una peña de arte que como el nombre indica, une todas las manifestaciones. Entre los invitados han estado presente el ya fallecido Premio Nacional de Artes Plásticas René de la Nuez y el Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León; así como importantes críticos de arte, ensayistas, artistas como el doctor Rafael Acosta de Arribas; Nelson Herrera Ysla; Virginia Alberdi, Ares, los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, presidente de la Fundación Torna & Prado Fine Art Colection de los Estados Unidos.

Pero San Jorge no es hombre de amarrar su barca a un solo puerto; de ahí que en los últimos años la investigación sobre la textilera ariguanabo fundada en 1931 en Cayo de La Rosa en Bauta, le este robando el sueño. Cuenta ya con la novela inédita Avenida Dayton Hedges; con más de diez mil fotografías, objetos y publicaciones cubanas y norteamericanas de la época y con el documental: Cayo La Rosa: un paraíso textil, en proceso de trabajo. A la vez que da continuidad a su interesante serie Bauta Long Playing. Esta vez ha tomado el disco de vinilo como soporte, debido a su nivel de fidelidad en la reproducción; estableciendo una analogía entre el sonido y la memoria histórica. A través de fotografías de época, captura y trae al presente importantes acontecimientos que influyeron en el desarrollo cultural, social y político de su municipio. Combina y reproduce el ayer entre fotografías que van del sepia al blanco y negro. Bien sabe que el nivel de ruido en las grabaciones en estos discos era muy bajo; de ahí que también recuente la épica de la revolución en Bauta. El Ché, Camilo, el Comandante Bernabé Ordaz, Fidel, fueron algunos de nuestros líderes que estuvieron allí; en esa Textilera Ariguanabo que rescata de la desmemoria, pues giraron a más de 78 RPM el destino de la nación.

Fiel seguidor de la ruta del padre Gaztelu es Denys, quien en 2018 acaba de obtener el Tercer Premio en la 13 Bienal de Fotografía de Artemisa con la Serie: Rescatando los recuerdos. Cinco fotografías sobre cartulina que grafican la Bauta del siglo pasado. Con orgullo asume ser ese fotorreportero, que tal parece «estuvo ahí»; situado en el punto más nítido de la memoria para mostrarnos la noticia de la primera ambulancia que tuvo el pueblo, los centros escolares o el histórico tanque que los nacidos en Hoyo Colora’o asumen como patrimonio local.

Multidisciplinario y experimentador es este creador para el cual el tiempo es un puzzle artístico que siempre lo mantiene activo, y dando los acordes que lleva la memoria. A veces con el traje de Oggún o Hefesto; con el del paleontólogo que necesita el ayer para afianzar las vigas del futuro. Lo cierto es que con un solo traje: de laboriosidad y arte, Denys San Jorge Rodríguez no deja de ser el hijo de su papá y de Bauta.

 

[1] Artículo publicado en el Tabloide Noticias de Arte Cubano. Agosto 2018, p.11.

[2] Guionista del programa televisivo Signos

 

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Emilio Cueto en mi peña MEZCLA en Bauta

Emilio Cueto en mi peña MEZCLA en Bauta

POR Denys San Jorge

Hacía tres años que el crítico de arte y amigo Rafael Acosta de Arriba me comentó un día del coleccionista Emilio Cueto y mi obra “La Virgen de papa y mi sueño con el Cobre” que aparecía en su libro monumental dedicado a la Virgen cubana titulado: “La Virgen del Cobre en el alma del pueblo cubano” y que en aquellos días se presentó en mi Peña Mezcla.

Ahora una vez más el coleccionista, abogado e investigador cubanoamericano Emilio Cueto quien es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), e igualmente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, vino y mi Peña MEZCLA realizada el pasado miércoles 28 en la Biblioteca Municipal lo recibió nuevamente, donde presentó su último libro monumental “Cuba en USA”, que muestra toda esa huella dejada por los cubanos en Estados Unidos.

El libro revela toda esa huella dejada por Cuba y los cubanos en Estados Unidos, donde se pueden apreciar esa presencia insular a través de fotografías, recortes de prensa, obras de arte, objetos entre muchos otros. También se pueden ver fabulosas imágenes de patriotas cubanos y portadas del periódico The New York Times cuando en la época colonial española dieron eco del inicio de las Guerras de Independencia el mismo día del 10 de octubre de 1868, o como publicaron en portada la Constitución de Jimaguayú en idioma español y como muestra además imágenes y noticias de Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí quienes se conocieron en New York.

En el libro se puede ver igualmente muchas otras asombrosas imágenes como la bandera del 26 de Julio de la Revolución Cubana en la Estatua de la Libertad allá en el año 1958, también portadas de libros e imágenes de disímiles de obras de arte donde el tema Cuba inspiró a muchos estadounidenses al crear obras de arte.

“Cuba en USA”, abarca muchas áreas y esferas de la sociedad cubana vinculadas a la historia del país de América del Norte como: la educación, la cultura, el deporte, la fauna, la presencia cubana en las luchas por la independencia de los Estados Unidos entre muchas otras.

El libro “Cuba en USA” fue entregado por su autor que lo donó a la Biblioteca Municipal Antonio Maceo de Bauta a manos de su directora Damarys Camacho, en una tarde de cubanía, patriotismo y cultura cubana entre los bautenses y público invitado. Es sin dudas un libro maravilloso de un hombre con una increíble humanidad, patriotismo y amor por su país y hacia la cultura cubana.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Diciembre/2018

 

 

Logia Verdad y Pureza

El trabajo en la Logia Verdad y Pureza

POR Denys San Jorge

En Caimito del Guayabal tengo admirables amigos masones. Uno de ellos, el querido Luje lo conocí un domingo en el aniversario de la Logia Salvador Cisneros en Bauta y una hermosa amistad ha surgido, siempre me habla con mucho orgullo de la hermandad, de su taller y esa misma pasión la he podido constatar en su Venerable Maestro Adel, como en los hermanos caimitenses que he ido conociendo en el andar y como en otros que conocía ya tiempo atrás, como el querido Romier.

El año pasado un domingo 25 de junio de 2017 estuve en el Aniversario de la Logia Verdad y Pureza de los valles de Caimito del Guayabal. Recuerdo con mucha emoción que había sido recién restaurada y con nuevos bríos mostraba en aquel momento un aniversario más en todo su esplendor, en un taller fastuosamente decorado por la unión inquebrantable de sus hermanos. Colores, la cadena mística y las columnas salomónicas entre simbologías masónicas se unían a la historia y a la fraternidad entre aquellos hermanos que con orgullo mostraban su nuevo taller que brillaba en aquella calle de Caimito. Recuerdo como en el Trabajo Central de 2017, su Venerable Maestro leía con orgullo como había avanzado este taller y las metas que tenían propuestas.

Hoy, un año después este hermano taller ha avanzado más, sin dudas la Logia Verdad y Pureza celebra ahora este año su 93 Aniversario y a esta cita un jueves en horas de la noche, acudió el Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba Ernesto Zamora y muchos hermanos de diferentes hermanas logias. En este nuevo Aniversario el Trabajo Central del Q:.H:. Reinier del Pino Cejas titulado: “El trabajo y la masonería[1], nos vislumbró y vino a tono con los nuevos tiempos que abrazan a este Taller y el trabajo realizado hasta hoy.

En el mismo leído ahí su autor mostró unas palabras claves de José Martí: “La educación comienza en la cuna y termina en la tumba”, y afirmó el Q:.H:. del Pino en este texto tan necesario para estos tiempos en nuestra sociedad: “Es imposible cambiar el mundo si no cambia uno. No debemos proponernos grandes tareas si no tenemos la capacidad de realizar la tarea primaria que es con nosotros mismos”.

Es cierto. Bien lo sabe el Q:.H:. del Pino, quien es un excelente periodista y poeta además que: “El trabajo es una categoría filosófica de la cual la masonería se ha apropiado desde sus inicios”. Ahora la Logia Verdad y Pureza aunque es un taller pequeño con pocos hermanos arriban a este aniversario con mucha unión y fuerza y con una historia digna de destacar y propósito cumplidos que avanza.

De la historia de esta hermana Logia Verdad y Pureza cuentan que corría el año 1924 y fallecía en esta localidad un portugués llamado Domingo Longo, y su mujer al ocaso de su compañero se interesó por los masones vecinos de Caimito y les mostró un baúl del fallecido en que existían documentos que mostraban que Longo, era masón y tenía el grado 33 de la masonería en su taller europeo.

Para ese entonces en Caimito del Guayabal no existía un taller masónico y los documentos existentes muestran que los hermanos que estaban afiliados, eran miembros de la Respetable Logia Salvador Cisneros y uno el Doctor Amado J. Fernández pertenecía a la Logia Fraternidad y Constancia de Punta Brava.

Ya para el 7 de abril de 1925 surge la idea de crear un taller en estos valles y se reúnen en el edificio del Centro Obrero los hermanos: Francisco Macías Valdespino; Luis M. Barroso Lazo de la Vega; Zoilo Palmer de la Hoz; Manuel A. Cabañas Márquez; Francisco Menéndez Oliva y Desiderio Rodríguez Companioni, todos maestros; José Álvarez Sánchez, Pedro g. González Suárez y Filiberto Barroso Lazo de la Vega eran Compañeros, y como Aprendiz estaba Ireneo Díaz Valdés.

Aquel día se propusieron: “Disipar la ignorancia, combatir el vicio e inspirar el amor a la humanidad”, y tuvieron apoyo de los Hnos. Federico Valdés Hernandez de la Habana y el bautenses Washington Guerra, este último Venerable Maestro de la Logia Salvador Cisneros y a su vez Diputado Gran Maestro del Distrito quienes dieron un gran apoyo a esta iniciativa, y es cuando meses después el 12 de junio de 1925 se reúnen nuevamente en el local de General Maceo 89-B, propiedad del Sr. José Sariego adaptada para este nuevo taller, reuniéndose nueve maestros masones, tres compañeros y dos aprendices acordándose el nombre de la logia y el sello a usarse y se propusieron conquistar la luz con sus acciones.

Bien lo supo demostrar el Q:.H:. del Pino en su Trabajo Central cuando afirmó: “Los masones tenemos la responsabilidad, más que la vocación, de conquistar la luz con nuestra actitud. Tenemos que ser espejos. Llegando a la masonería desde un mundo cada día más convulso que se mueve por sentimientos mezquinos, donde el hombre se enajena cada vez más y la virtud parece extinguirse, no es tarea fácil el trabajo hacia lo interno. En él juega un papel fundamental la voluntad. Habrá quien diga que ya la edad no le acompaña. Que es muy tarde para cambiar. Pero la virtud se ejercita y nunca se es demasiado viejo para aprenderla”.

Los masones de Caimito del Guayabal y su Logia Verdad y Pureza fundada el 7 de abril de 1925 van por buen paso y las palabras del Q:.H:. Reinier del Pino son acertadas cuando cerró su lectura: “El trabajo entonces es necesario. Tanto el interno y el de la logia como el que hacemos para la sociedad. Los tres fundidos en nuestra conducta diaria deben ser una prioridad en cada uno de los miembros de un taller. Tenemos que logar esa diferencia en nuestra institución que la haga merecedora del calificativo de justa y perfecta. Así cuando los trabajos se cierren en cada sesión realmente se quedarán abiertos, porque la vida será un enorme taller y el ojo que todo lo ve nos mirará desde todos los puntos cardinales, esta vez con orgullo”. Así los hermanos masones de estos valles cercanos homenajean a sus fundadores y por el buen paso de la hermandad van como abejas laboriosas, con cariño y amor fraternal.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

octubre/2018

[1] Texto leído en el 93 Aniversario de la Logia Verdad y Pureza, en Caimito del Guayabal en Artemisa, Cuba.

Entre la nostalgia y el deshielo

Denys San Jorge: Entre la nostalgia y el deshielo

POR Tomas Delfín Hernandez Díaz

Eduardo Galeano, a modo de exergo en “El libro de los abrazos”, hacía referencia al probable origen etimológico del vocablo recordar: del latín re-cordis (volver a transitar por el corazón) lo cual es uno de los alicientes que nutren esta especie de proyecto que Denys San Jorge nos propone ahora. Un viaje a la memoria, un traspaso por la fina y accidentada orilla que bordea el olvido y nos impide desbocarnos frente a la nada. Eso descubre todo espectador al encarar estas series donde el artista manipula recuerdos y recortes impresos de unos y multitudes.

Collages que se conforman a partir de fotografías antiguas, quemadas para enmarcar el pasado con la misma y deforme silueta que corroe todo azar, vertidas en soportes tan disímiles que van desde discos de acetato (DECCA, Remington, RCA Victor, Columbia…) hasta lienzos, cartulinas, papel manufacturado, y todo realizado con técnica mixta utilizando empastes, acrílicos y óleos.

Para mí, la finalidad del conjunto no es repasar meras imágenes sin un orden aleatorio pre-determinado. No. Por el contrario, nos resulta en extremo fácil izar puentes, construir vasos comunicantes lo mismo entre edificaciones que hoy ya son extintas, o en ruinas, por el silencioso complot entre el paso del tiempo y la desidia humana, que en rostros fundidos donde cualquier testigo buscará percibir rasgos que les resulten familiares. Y tal vez como hilo conductor entre la obra y quien la rete a duelo (o la padezca si el ente es de vetusto linaje) queda el aprensivo sopor que entrecruza nuestras diferentes maneras de peregrinaje hacia todo pasado.

Confesaré algo: yo, que poco paso las cuatro décadas de existencia, encuentro en ese tanque de agua, sita en las afueras de mi pueblo y en dirección hacia la capital, un bálsamo herido, un brocal ante las fieras del olvido por cuantos regresos a deshoras tuve que realizar desde que tengo uso de razón. Imagino que ese tótem para cada bautense, a la distancia de 2 o 3 km, tras viajes tropelosos y hasta en muchas ocasiones frustrantes, sobre todo a principio de los noventa y en pleno período especial, nos apaciguaba el alma porque habíamos llegado por fin al hogar tan ansiado y eso no tenía precio.

Dentro de la trilogía existencialista que nutre a cada grupo humano el quo vadis? siempre se ha apoyado sobre un de dónde vengo? para poder proyectarnos hacia el futuro con el hacia dónde voy? Ya hablaba el genial escritor uruguayo en otros de sus escritos “Las venas abiertas de América Latina” acerca de la importancia de semejante tópico: “la historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás”, pero sin despreciar la dialéctica hegeliana. El Hoyo Colorado del génesis pervive en esa nomenclatura que deambula en los retratos: Almacenes Pikin, la Iglesia Católica, Panadería La Paila, Círculo de Recreo, la Textilera Ariguanabo, las fraternidades, entre hechos trascendentales, fotos íntimas y familiares, etc. En la misma medida acontecimientos y figuras que hicieron de nuestra tierra un lugar de mayor amplitud, por ejemplo, la primera vez que la Caridad del Cobre arribó a nuestro pueblo en Cayo de la Rosa en 1952, y quien le rinde los honores del recibimiento es nada más y nada menos que el Padre Angel Gaztelu, aquel padre espiritual del grupo “Orígenes”, cuyos distinguidos integrantes (Eliseo Diego, Fina y Bella García Marruz, Cintio Vitier, Lezama Lima, René Portocarrero y otros) deambularon por nuestras calles y parques.

Y es que la obra de San Jorge nos conduce siempre a ese viaje a la semilla. Ya lo hizo con “Desarme”, un conjunto de piezas conformadas con herramientas que solía utilizar su padre para reparar viejas lavadoras Aurikas, de procedencia soviética. Y lo ha venido haciendo desde entonces. Así pues, cada trabajo suyo lleva implícito algún trozo de entrana y se torna personal, casi íntimo por instantes. Lo aceptamos pues, sin reparos ni objeciones. Es fácil de digerir. Engullimos el anzuelo porque perdemos de vista en qué lugar del nylon se está y rehacemos el itinerario a nuestra conveniencia, y comenzamos por aquellos detalles que más prendieron a nuestros recuerdos, por tanto, somos igualmente coautores; cazadores y presas al unísono. Y en esta aventura la carnada es la nostalgia, nostalgia que se transpira entre oscuros ocres, tonos sucios del sepia y negros bordes.

Su objetivo es claro: dotarnos de una memoria histórica de la cual nuestro pequeño espacio en este mundo carece, y entonces, solo entonces, a partir de ahí abrir un resquicio en el hielo del desánimo y darnos a conocer al mundo.

 

Antonio “Tony” Lorenzo: Un bautense olvidado

Antonio “Tony” Lorenzo: Un bautense olvidado

POR Denys San Jorge

Sin dudas el más importante jugador dentro del team textil Ariguanabo[1] que trascendió a niveles estratosféricos fue Antonio “Tony” Lorenzo. Los fanáticos del equipo Habanacuando jugaba en el equipo profesional que dirigía Mike González lo nombraban como“el zurdito de Cayo de la Rosa”, en la Liga Internacional de la Florida lo apodaban como “el niño prodigio del Havana Cubans[2]donde en distintos equipos de las ligas estadounidenses lo aclamaban con tan solo algo más de veinte años y hoy es una figura olvidada aquí en Bauta.

En una de esas primeras revistas Ariguanabo que llegaron a mis manos, de la extinta Textilera, mencionaban ellanzador zurdo nacido en aquel batey industrial de Cayo de la Rosa en Bauta, en el mismo centro del mar de agua dulce de la laguna Ariguanabo y poseedor de una curva envidiable, con una dureza en sus envíos que hacia sucumbir a sus contrincantes desde muy joven y en esta publicación, aparecía un excelente texto de su contemporáneo Manuel Valdés Roche, que comentaba acerca del estelar Lorenzo:

        “…hemos de gradecer que nació aquí en Cayo de la Rosa y que sus primeros años transcurrieron ignorados para todos, confundiéndose con el trepidar rítmico y continuo de las maquinarias de la industria textil Ariguanabo”.[3]

Ahí podía leerse como a finales de la década del cuarenta todos estaban muy orgullosos de Tony Lorenzo, o “Pilla” como le nombraban y es sin dudas una de esas figuras olvidadas dentro del panorama local. En la década del cincuenta fue el orgullo del pueblo de Bauta y su batey textil, donde se quería que fuese igual a Babe Ruth, o le hiciesen un film como al mismo pelotero Roberto Ortiz.

Hace poco tiempo atrás en ese peregrinar mío, hurgando en el pasado bautense buscando el rastro de Tony Lorenzo y del béisbol en medio del Ariguanabo, tuve el privilegio de conocer en Bauta a una madre y su hija, ambas como parte de una familia de obreros textiles de este enclave industrial que un día aquel industrial norteamericano[4] los llevó desde San Antonio de los Baños al centro de la laguna donde erigía su industria del algodón. La madre con la que me encontré se llamaba Dolores Ordaz, con cariño le decían Lola, y estaba junto a su hija María Elena Lorenzo. Recuerdo aún con la ternura con la cual me recibieron, y en aquel momento comenzaron a mostrarme sin conocerme fascinantes recuerdos de su familia, del viejo batey y para mi asombro aquella señora que me pidió la llamase Lola, era ya una anciana con hermosas arrugas y esposa de Tony Lorenzo, aquel pelotero oriundo de Bauta que yo andaba rastreando.

La anciana con su sonrisa encantadora y con mucho orgullo, comenzó a mostrarme aquel álbum confeccionado por ella misma, con recortes de prensa y viejas fotos que comenzaba en la década del cuarenta, donde salían todas las noticias y estadísticas de Lorenzo en su paso por el béisbol amateurs y profesional en Cuba,como en el extranjero hasta mediados de la década del cincuenta. Recortes de revistas Ariguanabo, periódicos del The Tampa Daily Times y The Scranton Tribune con noticias de Tony y ella en otros junto a su esposo. Me mostraba más fotos de Tony junto al “Chino” Hidalgo, junto a Willy Miranda, con Conrado Marrero este último quien era su amigo y compañero[5], y recortes de periódicos nacionales con victorias del Club Habana, con fotos de Tony junto a Lorenzo “Chiquitín” Cabrera, Edmundo Amorós, Carlos Pascual y la foto de cuando fueron campeones en la temporada de 1950-51, y con lágrimas en los ojos me evocaba de la Serie del Caribe en Venezuela que presenció desde las gradas cuando perdieron el campeonato.

Nacido en este batey en 1930, fue uno de esos niños que crecieron y corrieron en el viejo batey de la época capitalista. Tony Lorenzo, o más bien conocido por “Pilla”, desde niño jugó por los potreros y la planicie húmeda del valle del Ariguanabo con palos y bolas de cuero frente a la fábrica que crecía nave a nave, con la ilusión y sueños de ser un gran pelotero que ayudaría así a sus padres obreros. Toda su familia, eran humildes obreros textiles que vivían en el batey y que estaban destinados a trabajar con mucho orgullo y pasión por entre el algodón y los telares donde el propio Tony comenzó a trabajar en la lavandería de la industria textil.

En 1945, con tan solo quince años y 120 libras fue escogido junto a un grupo de adolescentes del batey para integrar el equipo textil Ariguanabo de la fábrica en el Campeonato Juvenil patrocinado por la Dirección General de Deportes celebrado en el Stadium Tropical, en aquel campeonato inicial bajo las noticias de la Segunda Guerra Mundial, en que grandes peloteros como JoeDiMaggio, Hank Greenberg y Ted Williams se habían ido al frente de guerra europeo a luchar contra el fascismo, tuvo así el joven pitcher de Cayo de la Rosa a 78 adversarios ponchados y al año siguiente 103 ponches[6] donde lo catalogaron como el Rey de los Struckouts. Seguidamente el equipo del Círculo de los Artesanos de San Antonio de los Baños lo llamó a sus filas amateurs para suplir la ausencia de “Jiqui” Moreno. En 1946 debutó en el profesionalismo con el equipo de los Havana Cubans, obteniendo 16 victorias en esa primera temporada. Al año siguiente ganó 12 juegos en este mismo equipo y en su tercera temporada de 1947 obtuvo 23 triunfos para el Havana Cubans. En una revista Carteles afirmaban acerca del zurdito textilero a su paso por estas ligas de la Florida con más de 275 ponches a su favor:

Tony Lorenzo fue la revelación del año en la Liga Internacional de la Florida. Además de haber impuesto un record de “Struckouts”, obtuvo más victorias que ningún otro lanzador cubano. Fue una de las bases principales en el tercer campeonato[7].

El año de 1948 para el bautense Lorenzo fue un gran año con 23-8, 2.23, liderando la poderosa Liga Internacional de Florida en victorias y ponches (275). Fue nombrado MVP de la liga. El total de ponches sería el récord de la liga de todos los tiempos.[8]

En el campeonato profesional nacional debutó en la Liga de Invierno de Cuba en la temporada de 1947-48 en el Club de los Rojos del Habana. En 1949 lanzó para los Chattanooga Lookouts,de la Asociación del Sur, jugó por temporadas en los Browns de St. Louis,en los Tampa Smokersy en el Scranton Minersde la Eastern League, a mediados de los cincuenta y a muy corta edad, tuvo una grave lesión muscular en el brazo de lanzar que impidió ingresar ese año en las Grandes Ligas por el equipo del Detroit, que lo querían comprar.

Hace poco hicieron en Bauta, un monumento a las glorias del deporte cubano, cuando fui a buscar su nombre sobre su superficie, este no aparece ahí.¿Como era posible? Su nombre aparecía por internet en estadísticas en La Florida y en los clubes que participó y la foto oficial que mostraba el equipo Habana campeón nacional de 1950-1951 estaba en disímiles lugares por diferentes países en museos, pero en su pueblo natal no existía.

Antonio “Tony” Lorenzo, murió en Bauta un 12 de enero de 2000 y muchos lo vimos en los terrenos de béisbol de Cayo de la Rosa como entrenador donde mismo comenzó de niño, y después en el estadio de Bauta en muchas ocasiones, simplemente como el encargado de Mantenimiento y que terminó ahí como un desconocido más para muchos que lo recuerdan como aquel hombre entrado en años que sencillamente se preocupaba por el césped, por las mallas y las pelotas que iban de foul, o si se enfurecía si alguien no entraba al terreno con los tenis idóneos, pero una cosa cierta… nadie o muy pocos saben hoy quizás la leyenda que fue y lo que hizo dentro del deporte cubano.

Pasó para muchos… sin saber que pasó entre nosotros y olvidado, su familia con mucho orgullo guarda y atesora sus recuerdos más preciados para el público local y nacional, esas fotos y sus estadísticas perfectas, los records y su imagen en recortes de prensa y publicaciones nacionales e internacionales. Este pueblo bautense debe recordar siempre a “el zurdito de Cayo de la Rosa”, como lo nombraban en medios nacionales cuando jugaba en el equipo profesional Habana que dirigía Mike González que tanta gloria dio a ese equipo, y que además jugó en un Serie del Caribe, o como lo nombraban internacionalmente de “el niño prodigio del Havana Cubans”en la Liga de la Florida.

Bauta cuenta con un pelotero local, hijo de obreros textiles que jugó y se convirtió en una gloria del béisbol cubano con los sueños de representar a su batey textil y su pueblo bautense como a su nación entera y hoy, con las glorias que conquistó, nadie lo conoce o lo recuerda. Está olvidado y nadie sabe de sus records, ponches como su paso por las ligas nacionales y norteamericanas. Su nombre es totalmente desconocido, ha caído en el ostracismo del olvido, en esa indiferencia que nadie quiere hurgar como si nunca hubiese existido, como muchos otros que también caen al ocaso y la indolencia, que a pesar de no abandonar jamás la isla, también fueron borrados como si lo hubieran hecho[9], pero que algún día estoy seguro que ocupara su lugar como se lo merece en la historia del deporte nacional, y una cosa cierta… si su foto esta allá fuera en disímiles lugares con mucho respeto, porque no está aquí dentro para el disfrute y el orgullo de todos nosotros.

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Noviembre/2017

[1]Equipo de baseball surgido a mediados de la década del treinta por obreros y pobladores del batey de Cayo de la Rosa como parte de la Compañía Textilera Ariguanabo S.A. fundada en 1931 por el empresario norteamericano Dayton Hedges en el centro de la laguna Ariguanabo, en dicho equipo también jugaron Armando Brito y Tony Nápoles quienes jugaron en clubes de la Florida, y Severino Méndez quien formó parte del Cienfuegos de la Liga Profesional Cubana, también jugó en el Habana Cubans de la Florida International League y en diferentes clubes de Estados Unidos.

[2]Cuellar, Víctor: “Tony Lorenzo: el “niño prodigio” del equipo “Havana Cubans”, en revista Ariguanabo, Cayo de la Rosa, Bauta, Ano V, No. 49 y 50, agosto-septiembre 1946, pp. 28-29.

[3]Valdés Roche, Manuel: ““Tony Lorenzo”, Entrevista al Gran Pitcher del Club Habana que regentea Mike González”, en revista Ariguanabo, Cayo de la Rosa, Bauta, Ano VI, No. 65, Enero 1948, pp. 29-32. 

[4]Dayton Hedges quién compró Cayo de la Rosa construyendo la Compañía Textilera Ariguanabo y dicho batey en torno a esta industria en Bauta.

[5] Entrevista a Dolores Lola Ordaz antes de fallecer y datos pertenecientes a los archivos personales de su hija María Elena Lorenzo Ordaz, hija del pitcher Tony Lorenzo, en Bauta, enero 2014.

[6]Datos de internet:  http://www.baseball-reference.com/bullpen/Antonio_Lorenzo

[7]Recorte de revista Carteles… datos obtenidos de los archivos personales de María Elena Lorenzo Ordaz, hija del pitcher Tony Lorenzo, en Bauta, enero 2014.

[8]Datos de internet:  http://www.baseball-reference.com/bullpen/Antonio_Lorenzo

[9]Terry Valdespino, Miguel: El acto inútil de borrar ciertos nombres, en Palabra Nueva, noviembre 2015, pp. 41-42.

FOTO 1: Tony Lorenzo en el Havana Cubans, 1946

FOTO 2: Tony Lorenzo en el Chattanooga Lookouts, de la Asociación del Sur, Estados Unidos, 1949.

FOTO 3: Tony Lorenzo en el equipo de la Compañía Textilera Ariguanabo, Cayo de la Rosa, Bauta, 1952.

 

Mi vecinita Salette Delgado: la más popular de la Colmena TV

Mi vecinita Salette Delgado: la más popular de la Colmena TV

POR Denys San Jorge

Vive en Bauta, específicamente en el Callejón de los Perros, y su mirada tierna y excelente corazón brillan tanto como su talento. Rubia linda y de ojos azules, inquieta y alegre, amante de los colores rosado y morado. Asi es Salette Delgado Vitón, la pequeña que este sábado vimos alzarse con el mayor de los premios: el que concede el pueblo, durante el final del programa televisivo LaColmena TV.

Nació el 24 de diciembre de 2007 en Bauta, tiene 9 años y cursa el 5to grado en la escuela primaria Carlos Valdés Rosas. Como dato curioso, añadir que nunca había asistido a la Casa de Cultura, pero tiene fuerza natural y habla hermoso, recita versos del Apóstol y hay que oírla como nos quiere llegar bien adentro con sus palabras cada día.

¿Su libro ideal?El Principito, y desde el casting inicial fue de las primeras en aprenderse los versos de José Martí. Sorprendió por su soltura frente a las cámaras en LaColmena TV. y en el programa de 23 y M, haciendo gala de sus aptitudes y buen corazón, ese con el que habló de su Bauta querida.

Por varias semanas, el pueblo disfrutó al verla bailandoAsí se goza y La engañadora, o cantando Un día de Paseo y Nena, o interpretando aquella escena de El ojo del canario.

Sobre su experiencia al visitar otros lugares de Cuba como parte del programa televisivo, cuenta especial emoción sobre su estancia en Santiago de Cuba. “Visitamos el Moncada y actuamos ahí para los niños y el pueblo, sentí mucha emoción cuando fuimos a la Granjita Siboney, al Cementerio Santa Ifigenia y ahí vimos la tumba de Fidel, de Martí, y de grandes de la música como de Sindo Garay, Matamoros, Compay Segundo…” “También fuimos a los lugares afectados por el huracán. Los barrios de Centro Habana, Cojímar, Jaimanitas y Plaza para levantarle el ánimo a los pobladores”

Después de recibir el premio manifestó sentirse muy emocionada. “Agradezco a todas esas personas lindas que creyeron en mí. Al enterarme, fue tanta la sorpresa que no reaccionaba; me tuvieron que dar un empujoncito y antes de salir me caí y salí llorando de alegría…”

Sin dudas este Premio es solo el inicio para Salette y deberá ser un impulso para que siga cultivando su arte ese que la engrandece como ser humano.

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Septiembre/2017

FOTO 1: Junto a Salette Delgado en el barrio

¿Lazos de amor?

¿Lazos de amor?

POR Denys San Jorge

A Gema por sus ojos, por existir.

Gema trata de escribir un poema perfecto y devenida ella en musa… en quese sienta la propia poesía hecha carne, mujer soñada como la mejor modelo.

Sintió esa sensación al ver una obra perfecta de arte y se quedó allí muy inerte contemplándola. Miraba el hiperrealismo en todo su esplendor y para ella cada detalle era la misma poesía. Me miró mostrando su mejor sonrisa al ver aquel cuadro que le pedí fuese a ver y yo quedé en la distancia al verla apreciar una obra de arte de grandes dimensiones en que ella se dejaba abrazar y titulada: “Todo lo que usted necesita es amor” del artista cubano Flavio Garciandía en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana y quizás era cierto, la dimensión, el éxtasis, las elucubraciones más insospechadas, lo que ella necesitaba en su alma…

Me había prestado recientemente un libro interesante de Brian Weiss titulado: “Lazos de amor”, en que mostraba en su portada una frase: “El reencuentro de dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre”.Quizás era verosímil…o incierto para muchos, pero ella lo sintió al ver la obra aquella que sugería solamente amorsobre el césped y se dijo con sus ojos alucinantes: ¡Yo también necesito amor!

¿Quizás necesitaba todo eso? Un retrato, la poesía, esa propia inmortalidaddel presente devenido en amor más allá del tiempo… El amor que inspira, que seduce y ella sabe que a Brian Weiss el amor le inspiró a través de esas reencarnaciones, y que en lo real este se manifiesta de formamisteriosa en este libro con mucho simbolismo, lo mismo sucede con la escritora Isabel Allende en Las memorias del águila y el jaguar cuando se formula: “Si vuestro karma es que os juntéis, sucederá de todos modos. Si no lo es, nada que hagas cambiará el curso de la vida”.

Pienso en ciertas obras de arte que, durante el paso de toda la historia de la humanidad, muchos creadores lasfueron revelandocon cierto simbolismo de forma oculta, tan misteriosa y subterráneamente… siendo inspirados por seres humanos especiales, por amores perfectos y los desamores más dolorosos.

Entonces en arte sobran los ejemplos, desde el clásico Romeo y Julieta de Shakespeare. Para Carlos Fuentes, el amor se manifiesta de forma magistral en su ensayo Amor cuando dice: “En Yucatán, el agua nunca se ve. Corre subterráneamente, bajo una frágil capa de tierra y piedra caliza”, y Gema sonrió cuando le leí ese fragmento de ensayo, sintió ella esa necesidad como el agua oculta que se desliza que inspiró a su autor, más cuando Fuentes afirmó: “Creo que el amor es como los ríos ocultos y los surtidores sorpresivos de Yucatán”.

Carlos Fuentes, se inspiró, como mismo otros artistas han mostrado en sus obras esos amores y desamores como esaagua en Yucatán que corre oculta bajo tierra, que corre a vista de todos sin saber, como amantes perfectos. En su novela Aura nos muestra Fuentes mucho simbolismo y es el de una novela de amor, obsesión y reencarnación, representativa de ese realismo mágico latinoamericano. Pero siempre nos preguntamos: ¿Qué hay más allá en esa obra de arte?, y Gema me ha comentado que hasta se ha cuestionado: ¿Que “musa” se halla en ese óleo sobre lienzo? ¿Qué mujer inspiró a Picasso en ese cubismo deforme y agreste?

Ella sabe que el amor invade también en una obra de arte en todas sus formas y expresiones, y no deja de cuestionarse: ¿Que musa reposa tallada en esa escultura ideal de Rodin?, tan desnudas que tal parecen sacadas en la propia carne de la piedra. ¿Quién aparece en esa fotografía sin rostro?, ocultando así cierto detalle deseado de un cuerpo erótico. ¿Qué musa surge escondida en esos versos con rima de Benedetti? ¿Quién inspiró a ese novelista con esa novela premiada? ¿Qué mujer francesa del Mouling Rouge inspiró al pintor Lautrec? ¿Qué musa iluminó de esa forma a cierto compositor? Gema lee mucho, aprecia el arte y siempre le ha inquietado eso cuestionándose: ¿Quién vislumbró al artista hasta encontrar en él esa inspiración que tal parece la gloria?

El poeta bautense Julio Carrasco Herrera inspirado en el amor pues lo necesitaba y a inicios del siglo XX creó interesantes poemas líricos y entre ellos su poema Gotas de Tinta a su hija devenida en su musa, también hizo un poema encantador titulado ¿Para quién? ¿para ti?, y mostró con mucha pasión: “Yo no puedo engañarme… yo no te he visto/como un ángel de luz resplandecer; /he estrechado la tuya entre mis manos,/y he sentido morirme de placer…”. Igualmente, Ernest Hemingway necesitaba mucho del amor como aquel poeta bautense y se inspiró en sus amores que volcó en aquellas novelas habaneras en torno a la corriente del Golfo. En otro lado del mundo el pintor Chagall en sus pinturas siempre demostró el amor por su mujer y manifestó un día: “A pesar de todos los problemas de nuestro mundo, en mi corazón nunca abandoné el amor en que fui criado o la esperanza del hombre en el amor”. Lo mismo sucedió con ese otro “arte de amar” el de la salvación y fue el sentido intensamente con locura por Oskar Schindler por la humanidad cuando le salvó la vida a unos 1200 judíos durante el Holocausto, siendo miembro del partido nazi y lo sintió como mismo Jesucristo creyó en ese amor por la Humanidad al inmolarse, lo contrario aHitler quién también sintió amor pero con fanatismo y como bien afirmó Carlos Fuentes fue un amor infernal hacia el mal de la locura y que llevó a la Alemania al abismo.

Pero en arte y locura, para el pintor Salvador Dalí su esposa y musa Gala fue su salvación de las locuras vividas en su mundo surreal e inspiró muchos de sus grandes obras maestras tan alucinantes. El pintor Gustav Klimt mostró en El Besoel amor sentido y René Magritte en Los amantes ese amor frustrado y tan doloroso en un beso tan trágico que devendría en frustración y soledad, y muchos llegaron asegurar que Magritte pintaba la naturaleza más real y dura de casi todas las relaciones humanas que plasmó

El escritor F. Scott Fitzgerald se inspiró en su esposa Zelda Fitzgerald volcando en sus novelas sus vivencias personales ocultas como aquel río de Yucatán… y manifestó con pasión: “No sé si Zelda y yo somos reales o si somos personajes de una de mis propias novelas”; como mismo Mario Vargas Llosasiempre tan inspirado en temas históricos y políticos, al crear Travesuras de la niña malatuvo una excepción centrándose en el amor, en esas pasiones que surgen entre sus protagónicos y nosindica que también hay amores que, aunque parecieran reales la dureza del destino, no están siempre condenados al fracaso; y Gabriel García Márquez en El amor en los tiempos de cólera, se pregunta constantemente a lo largo de esta novela: ¿Cuánto tiempo esperarías al ser amado?, y es esta toda una historia de amores decepcionados sin corresponder; como no quisiera tampoco imaginar o sentirme como Mario Benedetti cuando afirmó en LaTregua:“Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme”.

A veces me pregunto entonces al ver una obra de arte con unos trazos ideales: ¿Qué mujer inspiró tanto a los dibujos realistas de Andrew Loomis?, y solo nos cuestionamos: ¿Quién era su modelo? Miramos atrás en la historia del arte e imaginamos otros artistas y sus musas: ¿Quién era la maja desnuda que hechizó a Goya? ¿Quiénes eran esas mujeres desnudas que encantaban los barrocos femeninos de Rubens? ¿Qué mujeres inspiraron a los escultores griegos al crear la esfinge de una Diosa como Afrodita? ¿Quién era esa misteriosa Lee Miller que atrajo al fotógrafo Edgard Steichen? ¿Por qué inspiró igualmente a Picasso? Esa modelo y fotógrafa que también fue musa y amante de Man Ray, ¿Qué provocó en Jean Cocteau a ese papel para una estatua femenina en su película: La sangre de un poeta?¿Quién era esa cautivante Lee Miller que inspiró a disímiles de obras de arte y expresiones contemporáneas?¿Quién era entonces esa Lee Miller en sí? ¿Una Diosa reencarnada?

Sin dudas el libro de Brian Weiss vino oportunamente su lectura. Pienso en Gema que necesita mucho amor…detallando muy seducida aquella obra perfecta de Garciandía en el Museo de Bellas Artes y que un día igualmente el amor le inspiró, y me preguntó viéndola a ella en un laberinto de sueños y palabras con rimas frente al arte: ¿Puede una mujer inspirar tanto al arte en libertad o en secreto? ¿Puede convertirse en toda una poesía sin miedo?, siendo la mujer que mira, que seduce, que crea igual y pienso en otras como Lee Miller que conquistaron tanto.

Quizás como mismo Brian Weiss se formuló aquel reencuentro entre dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre en su libro Lazos de amor, los artistas plasmaron su ideal perfecto o soñado, más allá de sus expresiones artísticas y sabían sin dudas los motivos en que eligieron a sus musas entre amores o desamores, por esos gestos y poseer algo especial que reflejados en una obra de arte serían inmortalizadas, de una época a otra aún reencarnados en un lienzo, en una escultura o en cualquier manifestación del arte por la eternidad.

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Septiembre/2017