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¿A quién le importa?

¿A quién le importa?

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POR Denys San Jorge

Bauta u Hoyo Colorado esun pueblo con una herencia obrera increíble, situado en el kilómetro 30 de la Carretera Central a Vuelta Abajo. En su tiempo fue nombrada “Ciudad de Futuro”…donde todavía hoy la añoran sus hijos o visitantes desde diversos confines del mundo, y la sueñan aún con su sempiterno Tanque, como la “aldea”, esa de la que siempre he estado muy orgulloso por su rica historia local. Años atrás el filósofo y escritor bautense Emilio Ichikawa, escribió: Para mi orgullo, Bauta es un pueblo cosmopolita. Incluso promiscuo. Es campo y costa. Criollez y extranjería…”.

Este pueblo de muchos, es ahora llevado al mundo del arte nuevamente. No por un artista graduado de la Escuela de Músicao por un pintor de la Academia San Alejandro, ni mucho menos por un cineasta de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, sino por un bautense apegado a su pueblo, autodidacta, que anda cada día por sus calles, buscando ese instante glorioso del flash que produce el obturador de su cámara y que le permite develar el retroceso de aquel aventurado lar, devenido en un lugar con calles rotas, con aguas pestilentes y “huertos sobre el pavimento”…Pero esa cámara también capta ciertas apatías sociales e infinitas, hacia bustos de ilustres, como el de Antonio Maceo, pero igual pudiese captar el mancillado busto deJosé Martí, cuyo escudo nacional en su base fue a parar hace años, quién sabe dónde.

Este artista vive acechando con su lente, las aceras intervenidas por indiferencias humanas, tanques de agua y escaleras que obstruyen el pasode ciudadanos, vertederos con aguas albañales en medio de avenidas, basureros sin limpiar en todos lados, terrenos de fútbol convertidos en potreros, obras constructivas sin terminar y otras esculturas destruidas a poco tiempo de ser inauguradas, entre otros golpes al rostro de quien nació en estas tierras.

Aparecen así otras incomprensiones aprovechando sus cotidianos recorridos, como el instante en que con su cámara fotográfica develó una bandera cubana que estuvo varios días colgando al revés en una institución estatal, descubriendo la más completa desidia, provocando que muchos se pregunten frente a estas indolencias: ¿Cuándo arreglarán esto? ¿Quiénes son los responsables? ¿¡Hasta cuándo!?… Pero no se escucha ni el eco de una respuesta, de nadie ni de ninguna índole…

Son en estos tópicos fotografiados, donde se pueden apreciar las desgarradoras imágenes “cotidianas” y planteamientos conceptuales de la exposición personal “¿A quién le importa?”, del bautense Rayce Cosculluela, trabajador del INDER en Bauta y un aficionado de las instantáneas, cuya obra ha impactado en el municipio sobre todo a quienes les molesta la depauperación de la Patria Chica. Su expo personal de fotografía, fue inaugurada el pasado 17 de noviembre en la Galería “Guerrero” del municipio.

Cuentan que el fotógrafo norteamericano Robert Capa comentaba a menudo: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente”. El bautense Cosculluela, se aproxima bastante al epicentro del tema y va más allá de rozar el problema… Lo cuestiona y promueve posibilidades éticas y lógicas de solución, abriendo todo un abanico coherente de razonamientos, como el enfrentamiento a lo mal hecho, y la ejemplaridad para hacerlo; porque sabe que cuando enfoca un objetivo y aprieta el disparador mitiga su sufrimiento en la esperanza de alguna solución, que lamentablemente nunca llega de dónde debe venir.

De esta forma atrapa el instante idóneo donde la indiferencia ataca, donde la erosión sofoca temores, donde todos son… o somos culpables. En las palabras al catálogo, la Lic. Miriam Vázquez planteó: “Convencidos de que los pueblos pueden guardar sus memorias para así no repetir sus errores, Cosculluela ha hecho esta colección de fotos realidades para el olvido y la indolencia no continúen teniendo un espacio entre los bautenses”. Esa es la intención del artista, crear consciencia en el violador y la autoridad que debe enfrentarlo, y archivar el presente demoledor para no volver a él.

Analizar esta exposición me hace recordar aquella colectiva en la que fui partícipe: “Las formas de las cosas que vendrán”… Bien aparatosa y agresiva en cuanto a planteamientos estéticos o conceptuales, donde se unieron pintores, escultores, músicos y escritores como Karoll W. Pérez Zambrano, Ezequiel Sánchez Silva, Adrián Infante, Orlando Rodríguez y Francisco García González, entre otros… Todos con un mismo objetivo formal y conceptual, enmascarado de detonante: cuestionar la actual situación social “en aquel entonces”, pero que aún hoy predomina, o peor, se ha acrecentado…Eso lo sabe el bautense Cosculluela, quien ha sabido andar cada rincón de este pedazo de Cuba para acercarse y captar la indisciplina en el momento justo, en el día a día bautense de estos últimos meses.

Ver estas imágenes y las intenciones estéticas del fotógrafo que documenta cada ángulo de su pueblo y su gente más común, me hace recordar los libros“La gente del abismo” de Jack London sobre aquella vida en el Londres del 1902, y “Cómo vive la otra mitad”, publicado en 1890, de Jacob August Riis, aquel foto-periodista que creó fastuosas imágenes críticas, cuyo propósito era ayudar con su arte a la mejor comprensión de los procesos sociales, a todas las clases de entonces.

Todo esto bien lo sabe de seguro el bautense Cosculluela, quien mantiene su cámara al hombro, como herramienta y vehículo para inmortalizar ese arte documental donde lo retrata todo, cada herida en suelo patrio y hasta el recorte del periódico “el artemiseño”, cuando en su primera plana salió editado: “El 26 es para Bauta”, en letras de gran porte rojas y más abajo, otro artículo con letras negras de similar altura “o parecidas” al anterior, con el titular… “Aunque ella no lo sepa”.

¿Quién no sabe qué? ¿Qué entendió este fotógrafo? Nos preguntamos todos. Se interpretaba la clara alusión a una crítica que el pueblo no aprobó en sus comentarios, por no sentirse merecedores de tan alta distinción por tener un pueblo en condiciones tales que no soportaría una visita de inspección, amén de los problemas de mal uso en presupuestos estatales utilizados en construcciones hoy sin terminar o “destruidas”, que adolecían de importancia social, ante otras, que sí merecían un aporte para beneplácito de los bautenses. Al final, no se escuchó más nada en torno a tan ingenua “pifia” que hoy muchos bautenses conservan en sus casas…y en torno a la “pifia” si lo fuera, porque era un satírico choteo a la localidad y que este artista del lente retoma una vez más en esta, su exposición personal con este “documento” documentado.

En esta exposición de fotos muy tradicionales, el autor deja intencionadamente la fecha y hora del instante gráfico, aparece también la defensa del sentido de pertenencia del autor, expuesto claramente al espectador, pues a él sí le interesa Bauta, y cómo mismo Cosculluela lo percibió en su lente, lo entendieron muchos que asistieron a verla, con un sentido lógico, como mismo admiramos sus fotos en pequeño formato y entendemos la cotidianidad que nos abruma, la que no entendemos, la que a veces nos concibe sentados una tarde, a disfrutar muy poéticamente, frente a un “basurero” intencionado, y queeste artista del lente mostró sabiamente a través de una pareja en similar situación. La costumbre de vivir en lo malo, lo feo, lo sucio, lo fétido nos ha permeado de tal forma, que una brisa de algo bueno, nos parece la gloria misma.

Cuando dejaba una nota en el libro de firmas de la Galería, pude percibir como una bautense bien dolida y con mucho sentido de pertenencia, dejó constancia con su letra de algo que debe llamar la atención: “¡Necesitamos un ejército de Rayce!”. Ojo con esto… Más parecía una súplica que una opinión sobre la expo-foto…Puede que sea cierto y la bautense sepa, qué al problema hay que tirarle de frente y en el arte críticocomo en la vida, hay que saber tirar y tirar bien, y el fotógrafo Cosculluela, cuál francotirador, ha acertado con los disparos de su arma, “la cámara”, en esta propuesta curatorial donde todo está linealmente expuesto frente al espectador.

¿Puede que hasta somos parte de “La gente del abismo” en nuestro “Hoyo Colorado”?, o sus intenciones artísticas, sean útiles para que “otros” vean “Cómo vive la otra mitad”… y actúen detrás de la evidencia de estas buenas fotos. He ahí lo paradójico dentro del arte, donde quizás no deban existir cuestionamientos hacia este arte que tanto necesitamos, sino se debe ir más allá de la imagen documentada por un artista, prestándole atención y hostigando al verdadero problema en su núcleo, que ha producido esta actitud ciudadana, sin castigo, impune, que el artista está reclamando para el bien de la sociedad.

Creo sin dudas que el bautense Rayce Cosculluela no se lava las manos… asume el reto y sabe que “el Arte es un arma de lucha” y conoce, sin importarle, del fatídico boomerang que puede ocasionarle una exposición fotográfica cuando planteó:“¿A quién le importa?”

Hay que ver a la larga, a quienes les atañen estos problemas “fotográficos”, que al final son de todos ya que están bien documentados. Pero como al fotógrafo Rayce Cosculluela, a todos nos duele y nos es cara Bauta… Si no actuamos así a través del arte, si no nos arriesgamos y criticamos educando a la sociedad, sobre estas indolencias de todo tipo, el mundo se nos derrumbará perdiendo toda una nación con su identidad… y dejaríamos de ser cubanos.

1-002-large1-001-largedsc00207-largeimg_6456-large-largeDenys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Enero/2017

FOTOS 1, 2, 3, 4: Exposición ¿A quién le importa? de Rayce.

FOTO 5: Con el fotografo Rayce Cosculluela a la izquierda.

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En San Lorenzo… con Rafael Acosta de Arriba

En San Lorenzo… con Rafael Acosta de Arriba

DSC01096POR Denys San Jorge

Hay libro que se agradecen su lectura y si vienen dedicados de obsequio mucho más, hay libros prodigiosos que te seducen y te llevan al mismo pasado de manera mágica y uno sin saber de pronto cómo llega, pero está ahí, entre montañas, entre balas, entre heridas… Son libros tan necesarios que debieran reimprimirse una vez tras otra, más cuando hablan y evocan la Patria nuestra.

Uno que agradezco tenerlo es Los silencios quebrados de San Lorenzo. Su autor es un gran cubano que siempre admiré desde que era un estudiante de la Academia San Alejandro, y que es sin dudas Rafael Acosta de Arriba. En Bauta, y en mi peña Mezcla, he tenido el privilegio en varias ocasiones de contar con la presencia de este gran ensayista, crítico de arte y poeta increíble de incalculable valía.

La primera vez en Bauta… presentó su fastuoso libro de fotografía La seducción de la mirada (Editorial Polymita), un excelente proyecto bien acogido por la crítica y la intelectualidad cubana como por coleccionistas internacionales y público en general, que muestra el tránsito de la fotografía del desnudo en Cuba desde mediados del siglo XIX hasta el 2013. La segunda ocasión ahí mismo en la biblioteca bautense, fue junto al coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto, otro amigo en común.

Recuerdo que, en esa primera visita a Bauta y en mi casa, me obsequió su libro de Los silencios quebrados de San Lorenzo, sobre la figura de nuestro Padre de la Patria, quién siempre he admirado y quién además era masón y Venerable Maestro de la Logia Buena Fé en Manzanillo.

En Los silencios quebrados… pude apreciar muchos detalles de la vida del ex-presidente de la República Carlos Manuel de Céspedes, donde con su lectura quedaba estupefacto y pude hasta sufrir en aquellos sitios montañosos y de grandes despeñaderos mientras leía, imaginando sus últimos pasos y su caída al abismo errante del martirio. Es sin dudas un libro magnífico, que he disfrutado de sobremanera en los últimos tiempos y que ya más de una veintena de amigos bautense me lo han pedido para disfrutar sobre aquel lejano lugar donde Céspedes, pasó sus últimos días y que Acosta de Arriba disertó en torno a este lugar de una forma magistral, con un elevado sentido de identidad y de patriotismo.

En torno a este libro el Dr. Eusebio Leal, planteó: «Después de concluir la lectura meditada del precioso libro Los silencios quebrados de San Lorenzo, mi espíritu ha quedado como sobrecogido por la misma emoción que se percibe al caminar por aquel paraje de la sierra oriental… El autor ha estudiado todo, absolutamente todo lo que hasta hoy se ha escrito sobre el hombre del 10 de octubre. Esta obra es como una lámpara encendida, de aquellos que se colocaban en el paraninfo de los templos en la antigüedad clásica».

Es muy cierto. Una de las anécdotas que recuerdo de Acosta de Arriba, es cuando me comentó fascinado que fue al mismo lugar de San Lorenzo a presenciar por que le era muy necesario la escena cuando el Padre de la Patria se sintió rodeado y amenazado a muerte, para ver igualmente por donde caminó, donde se sintió también amado y sintió la brisa fresca, o ver donde se sintió desterrado y traicionado, o estuvo así sus últimas horas aquel iniciador de las guerras independentistas del 10 de octubre contra aquel batallón español que provocó su muerte el 27 de febrero de 1874 y sin escolta alguna, y era mágico oírlo ahí en mi casa en el Callejón de los Perros, en Bauta contar sobre su experiencia allá en aquellas olvidadas lomas con tanta épica.

Agradezco a Rafael Acosta de Arriba su regalo, con el cual también me he sentido increíblemente apasionado y seducido a caer frente al mismo abismo en San Lorenzo, no importa, más con este libro tan patriótico y necesario, tan cubano.

FOTO Alejandro Avila En mi peña MEZCLA presentando La seducción de la mirada

 denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros, Bauta

Julio, 2016

 

Cubanoamericana amiga expone en la Belforte del Chienti italiana

YOSSI ITALIA (1)Muchos amigos que compraron o les regalé mi libro de cuentos Patria interior, publicado por Ediciones Unicornio siempre me han preguntado con duda, con misterio y hasta digamos que interesados: ¿De quién es el blúmer rojo de Patria interior? La autora de esta obra erótica en la portada del mismo es Yossiel Barroso Almeida y esta obra fue parte de su tesis en la Academia San Alejandro en 2004 donde mostraba detalles de su intimidad personal.

Ahora esta artistay gran amiga cubanoamericana radicada en Hialeah, Florida, nos impacta con una excelente exposición que acaba de llevar y exponer en la ex Iglesia de San Sebastián, en el Centro Histórico de Belforte del Chienti, en Italia.La atrevida muestra titulada Notallowed, fue inaugurada el 12 de Junio formando parte así de los eventos organizados por la organización internacional Terra dell’Arte y patrocinados por la Municipalidad de Belforte del Chienti, donde se pueden apreciar sus maniobradas composiciones digitales y muy inteligentes dentro de un universo hibrido de su imaginería.

Como afirmara el artista y uno de los directores de Terra dell’Arte Alfonso Caputo: “[..] No es una mera reproducción de modelos aparentemente superados, sino más bien la interpretación original, en forma absolutamente contemporánea, de una potencialidad conceptual y expresiva. La mirada es muy agradable y todo el trabajo es un incentivo para salir del rígido control de la racionalidad. Libre desde limitaciones formales, este artista ofrece su arte sin formalidad y sin ningún tipo de dogmatismo.La libertad de su creatividad se transmite al observador creando una agradable sensación de ligereza, de la cual, sobre todo en los momentos más críticos de nuestra existencia, individual y colectiva, se siente absolutamente una gran necesidad.

Yossiel Barroso Almeida, nació en 1982 en La Habana, viviendo en la barriada de Buenavista. Se graduó en la especialidad de Pintura en la Academia San Alejandro, donde posteriormente trabajo como profesora siendo especialista en la Galería José Antonio Díaz Peláez de dicha institución y participó en Cuba en exposiciones como en diferentes eventos internacionales.

En 2009 la Revista Critica de la Universidad Autónoma de Puebla en México y dirigida por Armando Pinto, le publicó el número 133 de su edición de agosto con su obra.

YOSSI ITALIA (5)

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.