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¿Habana Tomada?

¿Habana Tomada?  

POR Denys San Jorge

Bauta, Cuba, 2017. Hace una intensa brisa y estoy sentado en el parque municipal de Hoyo Colorado (Bauta), escuchando a la gente hablar del presidente Donald Trump que no les cuadra nada, lo comentan los viejos veteranos, hombres y mujeres.

Los jóvenes hablan de películas sobre Transformers. Un joven bautense con su móvil en mano le dice a otro que quizás el Donald Trump se convierta en Megatron, el malvado líder un Decepticons y le dé por destruir a su antojo a la Humanidad. Cualquier cosa puede pasar y un joven cubano ya lo pensó en el parque de Bauta…“hace unos días”. Me levanto y no quiero oír del fin de la Humanidad, camino y veo pasar un bicitaxi portando dos banderas: una cubana y una estadounidense por toda la calle Martí y de fondo yace inmortal la Iglesia donde un día ofició el Padre Gaztelu, en la bici suena un reguetón fabuloso de Gente de Zona que lo estremece “gozándolo” todo y que casi choca a mi paso. Más allá de la bici camina Yenisisleidis, y su cuerpo protuberante lo cubre una licra con la bandera de Washington y Lincoln en todo su esplendor, que lo abraza todo… no sé, aunque el cuerpo protuberante de la hembra entre barras y estrellas, entre azules y rojos es descomunal, el chiste con el icono sobre el cuerpo de la cubana… no me gusta y solo exclamo indignado: ¡No es fácil!

Camino y Yenisisleidisse aleja, muy voluptuosa en un segundo plano con la bandera traída por las mulas desde Miami, anda comprando frijoles y yuca en el carretillero de la esquina. La gente habla irónica del mercado de viandas en Bauta destruido y su desabastecimiento total, del indio cubano con su calor desde el cielo y de problemas locales como la basura, la falta de agua, baches, la funeraria destruida y la corrupción por todos lados…Entonces Leocadio, un amigo bautense que admiro, respeto y aprecio mucho, quien fuera uno de esos veteranos que se batieron contra la tiranía y de frente, me dice indignado y con mucha razón de muchas cosas en el pueblo que nos vio nacer, como del busto de nuestro gran Apóstol José Martí en Bauta, donde el pasado 19 de mayo atrás de 2016 no había puesta ni tan siquiera ni una flor… y de los americanos que sin tirar un tiro andan muy rápido por aquí, muy furiosos por allá… y comenta de Vin Diesel y de Rápido y Furioso, y de si el helicóptero con la cámara estremecía en la Habana Vieja el edificio de su sobrino Panchito y solo me dice: ¡No es fácil muchachón! ¡No es fácil! Leocadio, lo dice y tiene toda su razón.

La gente habla de si futuramente vendrán a filmar también nuevas sagas de ciencia ficción en la isla como Parque Jurásico y Godzilla por el Vedado habanero o naves extraterrestres del Día de Independencia, “destrozándolo todo en maquetas” y otro viejo de la clandestinidad sentado a mi lado, comenta indignado como escuchó también un chisme de una película que se filmó en La Habana llamada Transformers, y exclama y se pregunta muy encabronado con su razón a los cuatro vientos: ¡Yo no sé cómo arreglaran después La Habana cuando esos robots que ve mi nieto, le den por desbaratarlo todo más de lo que está por culpa del Bloqueo! ¿Quiénes nos arreglaran después La Habana nuestra? ¿Los imperialistas? ¡Al carajo esa mafia de Miami! ¡No es fácil!

También la gente habla irónica del Presidente Obama que se paseó por Cuba, y del programa de Pánfilo que anduvoen el Paquete, en cada barrio, en cada casa… y del Tampa Bays Rays que derrotóa mi escuadra insular en el Latinoamericano y eso me indigna. ¡No es fácil! y recuerdo cuando ayer llegué a mi casa, y vi a Kiko Mingollo en la puerta con la camiseta del Tampa Bays Rays y un short con la bandera estadounidense que le enviara su hermano desde La Florida con la última mula y me encabrono de sobremanera, cuando no tengo una camiseta del equipo Cuba o mi vecino que quiere y no puede tener una bandera cubana para responderle y pensé dando un fuerte suspiro: ¡No es fácil! Mingollo, un bautense que siempre llega medio alegre, medio en broma y medio irónico hablándome de las últimas estadísticas de Juan Carlos Linares, el pelotero local que juega desde hace ya, en un equipo mexicano después de pasar por la sucursal del Boston y Mingollo, como todas las semanas metrae el “Paquete”, asegurándome que trae un Combo (DVD) con lo último en documentales de la National Geographic Channel. Tomé el DVD pirateado y veo para mi asombro que trae una obra mía en su portada. Donde apareceuna donde superpuse un día a Superman sobrevolando el Vedado habanero y me dice de pronto que quiere comprar un libro que tengo en el librero de mi sala, miro y veo su carátula ya vieja de una edición de años: Conversaciones con el último norteamericanode Enrique Cirules. Un libro fascinante y sin dudas un libro que he retomado a leer en los últimos meses después del 17 de diciembre ha sido este, un libro tan necesario para estos tiempos y el cuálhe leído desde hace años.

En el 2007 realicé ese Superman que Kiko Mingollointrodujo él mismo en el Paquete con la idea de promocionarme para tirarme un salve y solo me dijo: ¡No hay pá pagarte por la caratula y la Promo en el Paquete! ¿Pero espero que no te pongas bravo con el chistecito? !Todo Bauta te verá! y me comentó que un amigo suyo dijo que yo era un irónico, y que tenía mi afinidad por la cultura de consumo… por el chiste de ese Superman y esas obras con ese título de…Habana Tomada, más cuando se enteró que yo invitaba a mi peña Mezcla a cubanoamericanos a presentar libros en Bauta. Solo lo miro en silencio y pienso… ¡No es fácil! Vi entonces ahora mi Superman pirateado como parte de mi serie fotográfica Habana Tomada, y expuesta un día enla exposición colectiva“I like Americadoesamericalike me”, en el espaiZERO1, del Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot, en la Cataluña española y curada por mi amiga Zurisaday Viera Muñoz y por Pere Cañada, yahora en el Paquete local. Recuerdo aún con afecto las palabras al catálogo de mi querido amigo y escritor cubano Luis Delgado cuando escribió: La ironía es el recurso que trabaja y emplea Denys San Jorge en su obra, la ironía que conforman los elementos del eclecticismo cubano actual, los que él no simplemente resume y articula para contarnos la realidad, la historia. Y en ese eclecticismo entrampado por el ojo del autor, ningún elemento es casual, nada está ahí por estar...”.

Era cierto en lo irónico de mi obra Habana Tomada en el 2007, lo es también hoy… como él bicitaxi y el cuerpo de la mujer bautense con las banderas norteñas que no me convencen. ¿Sabrá Yenisisleidis con esa licra quienes fueron los grandes Washington y Lincoln? ¿Sabrá ella quién carajo lanzó la primera bomba atómica?¿Sabrá ella lo que hicieron en Vietnam? ¡No es fácil! ¿¡Seguro que no!? En esa serie de mi autoría… las fotografías mostraban en sí como toda la cultura de consumo norteamericana penetraba o se veía reflejada en cada país de cada artista participante. Eran solo seis fotografías con la misma intención y con la técnica cotidiana del fotógrafo particular cubano, la misma con la que actúan en cumpleaños, quince, bodas… mostrando un desbordamiento del kitsch y decidí poner entre otras imágenes a Superman sobrevolando la esquina más céntrica de Cuba y de fondo el Hotel Habana Libre… en la emblemática esquina de 23 y L en el corazón de la Habana.

Hace poco un amigo curador vio estas obras y quedó cautivado… y me incluyó en un proyecto que para mi orgullo estas estarán ahí. Me comentó que en aquella ocasión (2007) me adelanté a los acontecimientosy recordé como “en aquella ocasión” alguien cualquiera e innombrable se me acercó aclarándome con malicia y misticismo a la vez, que tuviese mucho cuidado y que dejara el chisteirónico con el uso de los símbolos e íconosnorteños y me lo dijo como si Habana Tomada fuese contra él mismo, enfatizando en que: “¡Está simpática esta obra! ¡Pero cuídate!”.

En el 2010 nuevamente las expuse,primero en la Fundación Ludwig de La Habana, en mi expo personal Inventario 68 y también junto a otras en la galería mexicana de la ciudad de Tecate, en Baja California en marzo de ese año, una exposición hermosa que recuerdo con cariño, gracias a la artista mexicana Laura Castanedo. Cuando regresé de ese viaje otro cualquiera me hizo la misma aclaración: ¡Cuidado! y también sugirió otras cosas como si fuésemos no confiables, y solo pensé: ¡No es fácil!

¿Qué pasará cuando sigan viniendo los norteamericanos? En Ferry, en aviones, en buques y ojalá sin bloqueo. ¿Cómo seguirán pensando en los pueblos más intrincados cuando lleguen las “guaguas” con norteamericanos? Norteamericanos a ver la cultura, los pueblos, barrios, la gente más común, la gente de pueblo…Ahora con esta nueva invasión del país hermano como ya dibuja en sus caricaturas super-premiadas ÁngelBoligánmuy simbólicamente con sus carros-tanques del Supermercado, o mi amigo el caricaturista Ares pasea de pronto una Estatua de la Libertad asombrada y muy caricaturesca en un almendrón por La Habana gozando, como aquel tema de Gente de Zona… Estos son dibujos hermosos y tienen su simbolismo como mismo lo tienen mi Superman, o los tres autos Chevrolet que aparecieron estacionados en el malecón habanero en el momento de la inauguración de la Embajada estadounidense.

¡¿Seguiremos pensando igual? !En los pueblos más intrincados… Simbolismos y muchos como mismo lo tiene mi serie Habana Tomada. Como mismo lo tienen los rumores. Pero… ¡¿cómo conversaremos con los nuevos amigos?! ¿Seguiremos mirándonos internamente con recelo los unos a los otros sembrando el enemigo rumor cuando veremos a alguien rozar con un norteamericano o un… cubanoamericano? Y después aparecerán otros quizás como aquel cualquiera e innombrable que me vio coqueteando a través de una fotografía con el enemigo a través de una obra de arte en Barcelona e imaginó… fantasmas. ¡No es fácil!

La gente habla irónica de banderas norteñas en muchos lugares, en almendrones, en camisetas, en pañuelos, en bicitaxisy mi vecino combatiente, aunque no le cuadren losamericanos, vacila a la bautense Yenisisleidis con su bandera norteña, que abraza sus piernas y me asegura con sus avanzados años, que la bautense con su piel mulata es increíble a pesar de todo y le pone la cabeza mala. Pero, una cosa es cierta… ¿Mi bandera cubana dónde está? Así me dice mi vecino y tiene razón. ¿Dónde está para mostrarla con orgullo?

La gente habló de cómo Obama se expresó en palabras cubanas al Real Pánfilo y le dijo: ¡No es fácil! y mucho le decimos que quizás tampoco es difícil y seguimos pálante… pero la gente habla y sabe que Cuba (la capital) ahora es esa isla exótica que ya VinDiesel tomóe impactó apresuradamente con la idea de ganarse un Premio Oscar, quizás hasta comprarse un apartamentico en el Vedado antes que vengan los Mercenarios de Stallone, los King Kong o las naves extraterrestres, y quiere hacerlo a su onda, muy Rápido y muy Furioso… ¡No es fácil! Solo hace falta que los Vin Diesel y hasta los Transformers tomen escenas y se lleguen filmándose por la isla entera y suban también a Buey Arriba, se lleguen a pueblos como Huachinango, hasta Bauta y por Artemisa también. ¿Por qué no? Solo pienso en Leocadio, mi amigo combatiente que estáindignado ahora igual con Donald Trumpy me dijo cuando escuchó de americanos, de VinDiesel y de los Transformers: ¡Nos estamos abriendo de patas frente a los cabrones esos! ¡Esos americanos van acabar con este país! ¡Lo van a destruir! ¡No es fácil!

Yo no entiendo mucho de política, menos de economía… pero sé quemi amigo Leocadio tiene razón cuando se indignó al ver a Mickey Mouse en el periódico el artemiseño en todo su esplendor ysolo me miro mis piernas y sé que las tengo bien cerradas “por si acaso”, y trato de no contarle de mi Habana Tomada, más cuando alguien me dijo que era no confiable por el chiste de mi Superman. De pronto no quiero oir ni de Donald Trump convertido en un malvado Megatron de los Decepticons o el fin de la Humanidad. Veo que pasa la hermosa de Yenisisleidis delante nuestro, camina sensual y la vacilamos sin miedo, con bandera norteña incluida…La cubana camina venida de la misma gloria y ambos, lo sabemos cómo dijo un ochentagenario combatiente a nuestro lado con su bastón: “¡Chico que rica está!”.

Prefiero mi Habana, mi Bauta con el ritmo de fondo de Gente de Zona con la gozadera. Yo en cambio tomé La Habana a mi antojo un día, e irónicamente cuestioné y sugerí todo el mismo chistecito que no convence, con el Mickey Mouse junto al niño cubano en la cuna o en la foto del cumpleaños del añito cumplido. Entonces, me adelanté a Hollywood y a VinDiesel… hasta puse un King Kong en La Habana por cuenta propia, mientras manipulélos símbolosy“jugaba”toda una isla, con la misma complicidadahora en Fotoschop, para exponerla un día en Barcelona.

Denys San Jorge

Callejón de los Perros/Bauta

Agosto/2017

FOTO: Superman, en la exposición colectiva “I likeAmericadoesamericalike me”, en el espaiZERO1, del Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot.

 

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Fito Pimpollo y la 12 Bienal de La Habana

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POR Denys San Jorge Rodríguez

Fito Pimpollo, ve el periódico Trabajadores en sus manos y me mira serio. Me aclara que yo no cambio, que sigo con la misma historia con los hierritos, con las arandelas y las herramientas sobre las planchas de metales. “¡Hasta cuando macho! ¡Hasta cuando con el cuento este! ¡Ponte a pintar paisajes carajo, deja esos hierros que no te dan ná!” Me dice y quedo en silencio. Vuelve contra mí muy seriamente: “¡Ahora es la palabra Patria! ¿Qué coño será mañana? ¿Revolución? ¡Ni se te ocurra tirar un chiste con esa palabra!” Me lo dice y me aclara además que el no entiende ese arte que yo hago con los hierros, menos que intente coquetear con la política, que lo que debo hacer es pintar como su nieto Pablito, pintar… misiles surrealistas o palmitas insulares.

Al viejo Fito Pimpollo, nunca le gustó la idea que su nieto graduado en la escuela de arte le vendiera cuadros a extranjeros y menos en su casa en Caimito del Guayabal. Menos si eran… “americanos”. Cuando un cliente venía interesado y si era norteamericano of course, el viejo Fito Pimpollo simplemente le aclaraba: “¡Pablito esos cabrones son del imperio, mira ver tú con esos enemigos aquí en mi casa!”, el abuelo no dejaba al muchacho solo frente “aquel” campo de batalla. Iba y se sentaba a oír como los yanquis coleccionistas comentaban sobre las obras del joven artista. Se sentaba a oírlos de chaperón y cuando el nieto le pedía que hiciera un poco de café, él le aclaraba simplemente que al imperialismo ni un tantico así… ni de café. Que si lo dejaba, los envenenaría a todos con el café de la bodega y una pizca de sal de nitro.

Pero todos esos clientes del norte que han pasado por la sala en Caimito del Guayabal y frente a la mirada seria y cerrada del viejo abuelo, no saben que el viejo Fito Pimpollo no es un cubano y viejo cualquiera. ¡No! Fito Pimpollo, ahí ya viejo cuando estaba joven luchó contra la dictadura batistiana, combatió en la lucha contra bandidos, en Girón y cuando la Crisis de los Misiles fue protagonista de un hecho que trascendió la historia del pueblo en que nació.

Menos saben, “esos clientes del norte” que han venido a comprar los cuadros de su nieto, que el veterano Fito Pimpollo y con varias medallas a cuestas por cortar caña en la Zafra del Setenta, tuvo el privilegio que un gran escritor de su localidad como Francisco García González, un día lo escuchó en el parque municipal contándole a otros viejos de cuando venía manejando aquel KP3 ucraniano, que encima cargaba un misil de largo alcance cuando este se volcó por culpa de una vaca, en la curva a la salida en Caimito del Guayabal y fue a la cuneta incrustándose hasta chocar con una palma real que atravesó el motor del vehículo, a punto de provocar otra Hiroshima en el kilómetro 36 de la carretera central.

¿Cómo sería posible? Encontrar un anciano así entre aquellos viejos tirados en un rincón del parque, tomando ron y fumando. Muy solos leyendo el periódico provincial. Pero siempre hay alguien al acecho cazando una historia sugerente, interesante y novedosa, y ahí estaba ese escritor en el parque en su momento justo esperando un camión para ir a Bauta, un escritor que se inspiró entonces en el viejo Fito Pimpollo, aquel héroe local y olvidado por volcar el KP3 por no querer matar una vaca nombrada Chola, un anciano que hablaba ahora de la gesta y que por poco detona nuestro holocausto sin lograr el objetivo en aquellos trece días al borde de una contienda mundial. Francisco, le realizó un cuento, más no podía hacer ese talentoso escritor, el no era un escultor, no podía edificarle un pedestal, eso era tarea de otros si la querían, tarea que nunca sucedió claro está pues el viejo Fito Pimpollo en sí… no fue un héroe, solo cometió el grave error de dejar voltear el misil nuclear por aquella vaca, cuando su superior se enteró en aquellos días le dijo ¡Fito al carajo la vaca Chola cojone! ¡Coño mira ver que por poco nos vamos nosotros primero que el Kennedy ese! Entonces el escritor si le hizo un cuento, en sí un minicuento hermoso y nombrado: “En el kilometro 36”, donde Fito Pimpollo plasmaba sobre un misil soviético y con un pedazo de metal su nombre en el acero que cubría las ojivas nucleares que vinieron desde Moscú, no dibujó la vaca Chola a su lado pues no sabía dibujar, pero si plasmó su nombre. Fue una historia épica y real al borde del holocausto atómico, que desde La Loma del Esperón en Caimito del Guayabal se pensaba desaparecer el norte enemigo. Un cuento que al viejo Fito Pimpollo, le fascinó cuando lo vió publicado y al leerlo le dijo al escritor: “¡Así mismito fue, lo dibujé con la bayoneta! ¡Oiga y qué duro e´taba el acero eh pinga ese del misil soviético! ¡La bayoneta no lo arañaba nada!”, y el otro “pícaro al fin” le escribió un guión cinematográfico además y después devino en filme entonces bajo la dirección del director cubano Daniel Díaz Torres, una narración que bajo el nombre de Lisanka, Fito Pimpollo vió su simple acto de arañar aquel metal soviético en su juventud como algo maravilloso, ahora convertido en una obra de arte que transitaba por todo el mundo en cines y en libros.

Su nieto Pablo, es pintor y es un joven artista de una nueva generación de cubanos, que inspirados en hombres como su abuelo Fito Pimpollo, están en el momento oportuno del curso de la historia entre las relaciones entre Cuba y los EE.UU. El viejo Fito Pimpollo, siempre le ha criticado esas ideas al joven artista de venderle al enemigo norteamericano y más, sus obras inspiradas en la heroicidad familiar de él cuando joven con el misil soviético, dibujando en plena Crisis de los Misiles sobre un cohete nuclear, agobiado por el calor y el estrés constante al sacrificio humano que se vivió por la libertad de la isla también en Caimito del Guayabal. “¡Al enemigo ni un tantito así!” siempre se lo ha dicho su abuelo. Se lo ha repetido mil vecez aclarándole que lo dijo un gran hombre. Es verdad. Pero después del 17 de diciembre en que se tomó un nuevo rumbo en el país. El viejo Fito Pimpollo, ha cambiado algo su mentalidad y la ilusión del nieto Pablito de “atrapar” un coleccionista norteamericano que le compre y que ayude su vida ha crecido de sobremanera en la casa en Caimito del Guayabal, lo primero que hizo el joven artista fue iniciar una limpieza espiritual y hasta él mismo abuelo de pronto lo ha comenzado a ayudar a preparar su exposición para el mes de mayo, el viejo Fito Pimpollo cortó hasta el árbol de cedro que había en el patio de finales del Siglo XIX de la casa en Caimito del Guayabal, un cedro glorioso para que su nieto hiciera sus bastidores y oí que le dijo hace poco: “Pablito, si tiene que ser un coleccionista norteamericano, yo prefiero que sean de Chicago, por lo trabajadores que un día en esa ciudad se enfrentaron en huelgas y se hicieron mártires”.

El nieto sonrió, estaba contento por el apoyo del abuelo con el cedro familiar de antaño y el viejo Fito Pimpollo, no sabe que ya Pablito está preparado para el enemigo con sus obras conceptuales. ¿Cómo es posible? Que el viejo Fito Pimpollo cambie de un día a otro. Pero como se aproximaba la Bienal de La Habana, Pablito apresuró su mano y realizó casi un centenar de obras inspiradas en la gesta heroica de su abuelo con el misil ruso, bajo el título de: “Abuelito, la vaquita Chola y los 36 kilómetros entre misiles en Caimito del Guayabal”. Obras con la idea de atrapar a algún coleccionista del norte y que le compren sus composiciones inspiradas en el viejo abuelo. Una historia interesante. Novedosa, Que ha tenido éxito ya en la literatura y en el cine cubano. ¿Por qué no llevarla entonces a las artes visuales? El nieto sabe lo que hace, sabe que está en el momento justo. La avalancha de coleccionistas contra la exótica isla, los otros que quizás vengan del propio Chicago… (como quiere abuelo) a comprar a los jóvenes artistas y él, que no quiere quedarse atrás, menos en su natal Caimito del Guayabal. Pinta entonces palmas y misiles, la propia vaca Chola con ideas surrealistas entre kilometrajes por la carretera central, palmas para vender, misiles pál inglés, vacas que vuelan…

Pero su nieto en las nuevas circunstancias ha creado un estudio en el Vedado con la idea de atrapar a algún coleccionista, pues a Caimito del Guayabal nadie va a llegar y hasta allí también ha ido a visitarlo su abuelo Fito Pimpollo, y también a recorrido la 12 Bienal de La Habana.

Hace unos días me dijo que estuvo en varias exposiciones con su nieto, me dijo que las obras que vió les resultaron maravillosas, que los artistas amigos de Pablito eran ocurrentes, atrevidos y que patinó hasta en La pista de hielo del artista norteamericano Duke Riley, que pusieron en Malecón y Belascoaín. ¿Cómo es posible? Quedé con duda. ¿Fito y tú… estuviste en la pista de hielo del norteamericano? Le pregunté asombrado y me aclaró con un sí sonriente comentándome que le recordó cuando patinó en Moscú. Estaba feliz. Había patinado una vez más y junto a su nieto bajo el calor insular.

El viejo Fito Pimpollo aunque no le gusta la idea de su nieto por la capital solo dando su pellejo para los turistas extranjeros, espera impaciente la inauguración del muchacho mientras le sonríe apoyándolo y le aclara: ¡Pablito cuando to´ esos amigos norteamericanos vean allá en el Vedado, en tu estudio todas tus palmas volando y los misiles inspirados en mí sobre tus lienzos, vendrán de segurito hasta Caimito del Guayabal, a conocerme en persona y caminar sobre el mismo Kilómetro 36, que tanto ha inspirado a la literatura, al cine y al arte cubano!… ¡Ambicionarán llegar donde un día pudo explotar aquel misil soviético que sin salir de Cuba iba a acabar con el propio Kennedy y con nosotros mismos! ¡Oye… y si son americanos los coleccionistas, tráelos que nuestra casa es su casa… y que yo mismo les hago su cafecito cortadito!