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Estoy pál agua…

el-arte-de-flotar-carboncillo-lienzo-73x100cm-largePOR Denys San Jorge

Dice la jerga popular que “el artista flota, es un corcho”. Quizás sea cierto y para muchos sea una diatriba. Como que siempre a los cubanos le han interesado las posibilidades del clásico proverbio insular“flotar o hundirse”y ha estado unido a la vida práctica y en cualquier medio, en esas circunstancias actuales e insulares. Sea en el negocio, en el trabajo, en el día a día o mar adentro… Ha sido sin dudas una detonante y una preocupación matemática el resultado final en la que todos saben que impera el clásico de, dos más dos es igual a cuatro y a veces ni queremos meter un dedo en el agua esa…

Desde niño –y aún hoy– era común escuchar igualmente en el refranero popular: “Estoy pá un bote” y estaba consciente –en aquel momento– que mi tierra era el centro del mundo y no había más. Pero, siempre me llamó la atención la frase a veces lapidaria cuando se pronunciaba a mi lado. No lo niego. Mientras crecía oía cómo iban desapareciendo algunos amigos y vecinos, y tampoco me creía el chiste que la tierra era redonda, menos que giraba. Me agradaba la mística idea antigua, de la tierra sobre la tortuga y los elefantes. Era más gráfica, más a lo cómic.

Con el tiempo comencé a entender que,en Cuba los cubanos armaban una balsa, un bote, un almendrón de los cincuenta, algo que llamaban “artefacto” ypartían al infinito e imaginaba que,al impactar con el borde del horizonte, podrían caerse de la tierra –y de no ser redonda– más debajo de aquellos elefantes y la tortuga al abismo. Siempre me cuestionaba… ¿adónde iban mis vecinos?Con los años escuché un día del Mariel y definitivamente me aclararon que la tierra no era redonda, que había más tierras, más agua… y que nadie se caía más allá de los elefantes y la tortuga, ya que estos no existían, pero sí que “los artefactos” se hundían en un abismo verdadero que era el mar –con mis vecinosincluidos– y entendí que había mucha agua, entre mi barrio y la meta.

La exposición personal “Ilusiones sumergidas” del artista de la plástica Gerlys Álvarez Chacón, expuesta en la Galería CASA 8, está anclada en la calle 8 como un bote, con todas sus ilusiones pueblerinas o globales, ahí en el centro del Vedado capitalino. Nos propone como tema el aislamiento, en todas sus manifestaciones, donde el clásico…“flotar o hundirse”, está presente y el agua es la protagonista de sus sugerentes composiciones.

Ahora, con estas propuestas expuestas en la calle ocho del Vedado y que han marcado a millones de cubanos, han mutado un poco a sus proposiciones formales primarias y se ha dibujado el mismo, sobre el soporte, mirando más allá al infinito del horizonte o “abajo” a donde se hunde su mar en el abismo. Con estas obras solo nos cuestionamos y nos hace pensar: ¿Y después que todos se han ido por esa agua? Quizás nos quedamos en soledad, solo diciendo un triste adiós, hundiéndonos en un mar con todas las ilusiones en soledad como bien plantea el artista.

Cuando comencé a disfrutar hace años de las obras del pintor Gerlys, me hizo recordar la historia épica de un bautense “vecino” y amigo de mi familia, que salió publicada en el periódico chileno The Clinic, escrito por el narrador cubano Francisco García González. Una historia desgarradora, que muchos se pudieran identificar, como mismo nos identificamos todos con estas obras deGerlys. El balsero, el bote, la balsa fecunda, su propio autorretrato, el agua… son los protagonistas.

La exposición “IlusionesSumergidas”, es el reflejo de la sociedad cubana actual con todos sus sueños cotidianosy eso puede apreciarse magistralmente en sus obras como “El via-cruxis de un náufrago”,donde el artista yace crucificado sobre esa agua, y es quizás esa agua foránea, la interna o la realidad circundante que agobia al artista y nos hechiza como espectador a un posible viaje. Mejor viaje elíptico no pudiese ser dentro de la utopía del arte con estas obras.

Cuando me detuve frente a la obra “Cambio”, imaginé una nostalgia a los otros, supuse una partida o un encerramiento, a ese aislamiento que el artista convoca con estas piezas, sin embargo, en otras piezas no hay agua posible pero quizás son el motor impulsor para coquetear con el límite, ese que nos impone las vivencias cotidianas, que nos impulsan o nos detienen, como el tríptico “Autocensura”.

Gerlys, es uno de esosartistasdentro el Arte Cubano que pinta su pueblo de Mariel, su gente y es un cubano de esos que no deja de mirar esos otros horizontes sobre el soporte visual, dónde están reflejados “los otros”, que se han ido y que también pinta, que quizás hasta imaginan como fantasmas desde el soporte al pintor del pueblito de Mariel, como “el otro” que ha quedado rodeado de esa agua que le inspira. El agua tormentosa.

El artista, goza con el dibujo, quizás sean sus sabias intenciones de permanecer sitiado por tanta agua yflotar, menos “hundirse” en esa agua, donde logra un nivel de detalle increíble en sus obras, escenificando magistralmente a través de su discurso poético, eso que Virgilio Piñera llamó “la maldita circunstancia del agua por todas partes”, con esa línea divisoria y agresiva que nos impulsa al riesgo, y en vez de pedir el clásico bote…mirando sus obras exclamamos a los cuatro vientos: ¡Estoy pál agua! ¿Por qué no?

Y quizás sea el agua de un río, una poceta o una cuba de madera, pero sin dudas es el agua pictórica de Gerlys,que, aunque no logremos flotar como un corcho y solo nos hundamos en esascircunstancias del artista que también son nuestras, lo gozaremos cada día con todas nuestras ilusiones posibles que seguirán flotando a la deriva y eso el artista, lo sabe.

el-via-cruxis-de-un-naufrago-carboncillo-lienzo-150x80cm-largeEl via-cruxis de un naúfrago

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tríptico-Autocensura

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De izq a derecha, el artista con camisa a azul.

Denys San Jorge Rodríguez

Callejón de los Perros/Bauta

Diciembre/2016

FOTO 1: El arte de flotar-carboncillo lienzo-73x100cm

 

Un libro concreto para una isla abstracta

Un libro concreto para una isla abstracta

1 Portada tomo I - copiaPor Denys San Jorge

Los proyectos de Luis García Peraza (Sagua la Grande, 1940), en el presente se materializan en Cuba, y se comenta de ellos en todos los puntos cardinales a gran velocidad, al tiempo que se distribuyen los libros por Amazon y se promocionan en Facebook, Linkedin y Twitter, nos seducen y enorgullece contra toda marea posible, que bien podría ser abstracta (a veces), en esta isla tan real… tan maravillosa, tan enigmática, de rumores que caen simulando manchas, o que impactan como visualidades ajenas que se enfrentan unas a otras sin sentido, como colores estridentes, o como complementarios que se enfrascan, a veces en un contrapunteo con los colores primarios diluyendo, o huyendo de los mejores sabores abstractos, para disimular así dentro de supuestas apariencias, con sus raras y escurridizas figuraciones, tratando de opacar o desaparecer esas abstractas y encantadoras provocaciones.

García Peraza, es un veterano amigo y un gran cubano que tuve el privilegio de conocer un buen día ya hace unos años, autor y amante de las artes visuales, como a su esposa, la editora Ana Victoria Fon, ahí en su casa de la calle G, en el vedado habanero. Peraza, un apasionado increíble del arte cubano y en especial del arte abstracto, comenzaba a gestar por aquel entonces varios proyectos ambiciosos de temáticas interesantes, ausentes de la literatura del arte cubano: uno era su proyecto de investigación sobre la pintura abstracta en Cuba, la cual complementaba con entrevistas a los pintores abstractos, otro era su proyecto sobre el muralismo en Cuba, cuyas muestras estaba rastreando por toda la Isla; y el tercero, surgido del anterior, se trataba de un proyecto de investigación sobre los siete murales de caricaturas en cerámica, al parecer únicos en el país, existentes en una casa del balneario de Guanabo.

En el libro sobre el arte abstracto García Peraza, tenía el propósito de recopilar información de artistas de varias generaciones, empecinados en continuar con pasión (y contra todas las adversidades) dentro del universo de la abstracción, y de llenar con información ese vacío en la historia abstracta existente en el silencio íntimo de la insularidad cubana. Para orgullo mío, él me seleccionó para el mencionado proyecto, que comenzaba sobre la pintura abstracta, con varias obras de mi autoría realizadas en técnica mixta sobre metal, y también con unos grabados sobre papel. Igualmente he sido partícipe de la exposición colectiva en la Casa del Alba, en mayo-junio del 2014, bajo el título de Cien abstractos. Una colosal muestra curada por la especialista en arte de esa Casa, Evelyn Pérez Gálvez, exposición que se presentó de mayo a junio del 2014, con obras de 82 pintores abstractos cubanos, muchos de los cuales nunca habían expuesto sus obras en La Habana.

Recientemente, la Editorial Arista Publishing Co, de Florida, EEUU, ha publicado interesantes libros de este investigador de la historia del arte cubano. Así hace dos años publicó en soporte de papel el libro El mural cerámico de caricaturas en Guanabo, una investigación sobre el tema antes mencionado. Ahora se publica por ese mismo sello editorial, en marzo 2016: La abstracción en la pintura cubana, libro necesario y de impacto, pues ha sido bien acogido por coleccionistas de arte, críticos, galeristas, museólogos y artistas plásticos en él reunidos, ya que nos muestra el latido y el sentir de generaciones de disímiles artistas cubanos, que siguen creando sus atractivas composiciones entre manchas, chorreados, collages y grandes empastes. O sea, obras de inspiración, ajenas a cualquier escenario mercantil o social que se imponga en los nuevos tiempos, de finales del siglo XX y comienzos del nuevo milenio. Este libro en soporte de papel y dos tomos es una nueva edición revisada, corregida y aumentada, del libro original publicado en febrero 2015 por la Editorial Boloña, de la Oficina del Historiador de La Habana, bajo el título de La pintura abstracta en Cuba. Además, cuenta con dos nuevos trabajos de investigación, y -según informa su autor en Facebook y Linkedin- veintiséis nuevas entrevistas a pintores abstractos. Es decir, en total aglutina a 126 artistas de todo el territorio nacional, con 630 impactantes imágenes de sus obras a todo color. Además, la cronología se actualizó, que fue elaborada por Pedro de Oráa y Elsa Vega, la cual abarca desde 1930 hasta el 2015, y también cuenta con un nuevo prólogo del Dr, Avelino Couceiro.

En sus palabras de presentación del libro digital La pintura abstracta en Cuba, en el Palacio de los Capitanes Generales, editado por Boloña aquel 14 Febrero 2015, Peraza nos informó que había reunido en el mismo entrevistas a cien artistas abstractos, y afirmó: “El resultado de mi investigación lo pueden leer bajo el título de La pintura abstracta, los pintores y su circunstancia, en el que cuento la historia y describo el contexto nacional e internacional en que han desarrollado su obra los pintores abstractos cubanos”.

Sin duda, Peraza sabe de las experiencias de los artistas que han cultivado el diapasón abstracto, y siendo un apasionado de la pintura abstracta (que cultiva, además) aclaró: “…hay pintores reconocidos, conocidos, menos conocidos y desconocidos. Uno de mis objetivos fue hacer un libro inclusivo que tomara en cuenta no solo a los consagrados por la crítica y buscados por coleccionistas, sino también a los menos conocidos y desconocidos, de ciudades del interior, desventura que –generosamente- algunos atribuyen al fatalismo geográfico”.

En el caso del texto de Pedro de Oraá a esta nueva edición publicada por la Editorial Arista Publishing Co., de Florida, y en su texto original en la edición cubana, titulado: El arte abstracto cubano. Otra visión de contemporaneidad, el Premio Nacional de Artes Plásticas 2015, añade en un estudio magistral: “Sabido es que la realidad en torno guarda o descubre asombrosas similitudes con lo abstracto; y sólo al pensamiento humano cabe relevarlas en su capacidad de recreación artística”.

Peraza, tiene publicados, además: El muralismo y los muralistas en Cuba, por la Editorial Boloña, en 2016. Publicó también un trabajo titulado Alemania y los Alemanes en la obra de José Martí, que forma parte del libro en edición bilingüe alemán-español, Marti Heute/Martí hoy, de la Editorial Welt Kreis Verlag, Alemania Federal, posteriormente reproducido en la revista de la Biblioteca Nacional. Este libro recopila ensayos de varios autores alemanes y cubanos sobre José Martí, los cuales fueron presentados en el Simposio acerca de la vida y obra de José Martí, celebrado en Wuppertal en 1983.

Sin duda García Peraza, ahora nos regala trabajos de investigación convertidos en libros para el público que se interesa en conocer nuevas facetas de la historia del arte cubano. Por eso, considero que tienen validez las palabras con las que él terminó la presentación de su libro aquella tarde en el portal de los Capitanes Generales, cuando concluyó: “…a quien tenga algo que decir a que lo escriba para ampliar los horizontes de nuestra memoria histórica, que junto a la identidad nacional constituyen pilares del patrimonio cultural de la nación”.

En fin, me parece que La abstracción en la pintura cubana es un libro necesario, concreto e impactante, para esta isla tan abstracta en medio de sus circunstancias actuales, a las que por cierto el arte no está ajeno, aunque a veces también nos enajenamos, a veces ni dormimos y nos dejamos llevar hasta desaparecer entre maravillosos gestos y manchas. Quizás para muchos sin sentido de la cotidianidad abrumadora, pero para otros con mucho sentido, como una necesidad de nuevos sueños y soluciones. Aunque esos gestos, esas abstractas composiciones siempre seducirán haciéndonos pensar, y a otros que miran anonadados, los harán cuestionarse o dudar, de las manchas de su propia realidad, tan necesaria, tan abstracta y cotidiana.

2 Portada libro pintura abstracta bOLOÑA (Large) denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros, Bauta

Julio, 2016