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¿Habana Tomada?

¿Habana Tomada?  

POR Denys San Jorge

Bauta, Cuba, 2017. Hace una intensa brisa y estoy sentado en el parque municipal de Hoyo Colorado (Bauta), escuchando a la gente hablar del presidente Donald Trump que no les cuadra nada, lo comentan los viejos veteranos, hombres y mujeres.

Los jóvenes hablan de películas sobre Transformers. Un joven bautense con su móvil en mano le dice a otro que quizás el Donald Trump se convierta en Megatron, el malvado líder un Decepticons y le dé por destruir a su antojo a la Humanidad. Cualquier cosa puede pasar y un joven cubano ya lo pensó en el parque de Bauta…“hace unos días”. Me levanto y no quiero oír del fin de la Humanidad, camino y veo pasar un bicitaxi portando dos banderas: una cubana y una estadounidense por toda la calle Martí y de fondo yace inmortal la Iglesia donde un día ofició el Padre Gaztelu, en la bici suena un reguetón fabuloso de Gente de Zona que lo estremece “gozándolo” todo y que casi choca a mi paso. Más allá de la bici camina Yenisisleidis, y su cuerpo protuberante lo cubre una licra con la bandera de Washington y Lincoln en todo su esplendor, que lo abraza todo… no sé, aunque el cuerpo protuberante de la hembra entre barras y estrellas, entre azules y rojos es descomunal, el chiste con el icono sobre el cuerpo de la cubana… no me gusta y solo exclamo indignado: ¡No es fácil!

Camino y Yenisisleidisse aleja, muy voluptuosa en un segundo plano con la bandera traída por las mulas desde Miami, anda comprando frijoles y yuca en el carretillero de la esquina. La gente habla irónica del mercado de viandas en Bauta destruido y su desabastecimiento total, del indio cubano con su calor desde el cielo y de problemas locales como la basura, la falta de agua, baches, la funeraria destruida y la corrupción por todos lados…Entonces Leocadio, un amigo bautense que admiro, respeto y aprecio mucho, quien fuera uno de esos veteranos que se batieron contra la tiranía y de frente, me dice indignado y con mucha razón de muchas cosas en el pueblo que nos vio nacer, como del busto de nuestro gran Apóstol José Martí en Bauta, donde el pasado 19 de mayo atrás de 2016 no había puesta ni tan siquiera ni una flor… y de los americanos que sin tirar un tiro andan muy rápido por aquí, muy furiosos por allá… y comenta de Vin Diesel y de Rápido y Furioso, y de si el helicóptero con la cámara estremecía en la Habana Vieja el edificio de su sobrino Panchito y solo me dice: ¡No es fácil muchachón! ¡No es fácil! Leocadio, lo dice y tiene toda su razón.

La gente habla de si futuramente vendrán a filmar también nuevas sagas de ciencia ficción en la isla como Parque Jurásico y Godzilla por el Vedado habanero o naves extraterrestres del Día de Independencia, “destrozándolo todo en maquetas” y otro viejo de la clandestinidad sentado a mi lado, comenta indignado como escuchó también un chisme de una película que se filmó en La Habana llamada Transformers, y exclama y se pregunta muy encabronado con su razón a los cuatro vientos: ¡Yo no sé cómo arreglaran después La Habana cuando esos robots que ve mi nieto, le den por desbaratarlo todo más de lo que está por culpa del Bloqueo! ¿Quiénes nos arreglaran después La Habana nuestra? ¿Los imperialistas? ¡Al carajo esa mafia de Miami! ¡No es fácil!

También la gente habla irónica del Presidente Obama que se paseó por Cuba, y del programa de Pánfilo que anduvoen el Paquete, en cada barrio, en cada casa… y del Tampa Bays Rays que derrotóa mi escuadra insular en el Latinoamericano y eso me indigna. ¡No es fácil! y recuerdo cuando ayer llegué a mi casa, y vi a Kiko Mingollo en la puerta con la camiseta del Tampa Bays Rays y un short con la bandera estadounidense que le enviara su hermano desde La Florida con la última mula y me encabrono de sobremanera, cuando no tengo una camiseta del equipo Cuba o mi vecino que quiere y no puede tener una bandera cubana para responderle y pensé dando un fuerte suspiro: ¡No es fácil! Mingollo, un bautense que siempre llega medio alegre, medio en broma y medio irónico hablándome de las últimas estadísticas de Juan Carlos Linares, el pelotero local que juega desde hace ya, en un equipo mexicano después de pasar por la sucursal del Boston y Mingollo, como todas las semanas metrae el “Paquete”, asegurándome que trae un Combo (DVD) con lo último en documentales de la National Geographic Channel. Tomé el DVD pirateado y veo para mi asombro que trae una obra mía en su portada. Donde apareceuna donde superpuse un día a Superman sobrevolando el Vedado habanero y me dice de pronto que quiere comprar un libro que tengo en el librero de mi sala, miro y veo su carátula ya vieja de una edición de años: Conversaciones con el último norteamericanode Enrique Cirules. Un libro fascinante y sin dudas un libro que he retomado a leer en los últimos meses después del 17 de diciembre ha sido este, un libro tan necesario para estos tiempos y el cuálhe leído desde hace años.

En el 2007 realicé ese Superman que Kiko Mingollointrodujo él mismo en el Paquete con la idea de promocionarme para tirarme un salve y solo me dijo: ¡No hay pá pagarte por la caratula y la Promo en el Paquete! ¿Pero espero que no te pongas bravo con el chistecito? !Todo Bauta te verá! y me comentó que un amigo suyo dijo que yo era un irónico, y que tenía mi afinidad por la cultura de consumo… por el chiste de ese Superman y esas obras con ese título de…Habana Tomada, más cuando se enteró que yo invitaba a mi peña Mezcla a cubanoamericanos a presentar libros en Bauta. Solo lo miro en silencio y pienso… ¡No es fácil! Vi entonces ahora mi Superman pirateado como parte de mi serie fotográfica Habana Tomada, y expuesta un día enla exposición colectiva“I like Americadoesamericalike me”, en el espaiZERO1, del Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot, en la Cataluña española y curada por mi amiga Zurisaday Viera Muñoz y por Pere Cañada, yahora en el Paquete local. Recuerdo aún con afecto las palabras al catálogo de mi querido amigo y escritor cubano Luis Delgado cuando escribió: La ironía es el recurso que trabaja y emplea Denys San Jorge en su obra, la ironía que conforman los elementos del eclecticismo cubano actual, los que él no simplemente resume y articula para contarnos la realidad, la historia. Y en ese eclecticismo entrampado por el ojo del autor, ningún elemento es casual, nada está ahí por estar...”.

Era cierto en lo irónico de mi obra Habana Tomada en el 2007, lo es también hoy… como él bicitaxi y el cuerpo de la mujer bautense con las banderas norteñas que no me convencen. ¿Sabrá Yenisisleidis con esa licra quienes fueron los grandes Washington y Lincoln? ¿Sabrá ella quién carajo lanzó la primera bomba atómica?¿Sabrá ella lo que hicieron en Vietnam? ¡No es fácil! ¿¡Seguro que no!? En esa serie de mi autoría… las fotografías mostraban en sí como toda la cultura de consumo norteamericana penetraba o se veía reflejada en cada país de cada artista participante. Eran solo seis fotografías con la misma intención y con la técnica cotidiana del fotógrafo particular cubano, la misma con la que actúan en cumpleaños, quince, bodas… mostrando un desbordamiento del kitsch y decidí poner entre otras imágenes a Superman sobrevolando la esquina más céntrica de Cuba y de fondo el Hotel Habana Libre… en la emblemática esquina de 23 y L en el corazón de la Habana.

Hace poco un amigo curador vio estas obras y quedó cautivado… y me incluyó en un proyecto que para mi orgullo estas estarán ahí. Me comentó que en aquella ocasión (2007) me adelanté a los acontecimientosy recordé como “en aquella ocasión” alguien cualquiera e innombrable se me acercó aclarándome con malicia y misticismo a la vez, que tuviese mucho cuidado y que dejara el chisteirónico con el uso de los símbolos e íconosnorteños y me lo dijo como si Habana Tomada fuese contra él mismo, enfatizando en que: “¡Está simpática esta obra! ¡Pero cuídate!”.

En el 2010 nuevamente las expuse,primero en la Fundación Ludwig de La Habana, en mi expo personal Inventario 68 y también junto a otras en la galería mexicana de la ciudad de Tecate, en Baja California en marzo de ese año, una exposición hermosa que recuerdo con cariño, gracias a la artista mexicana Laura Castanedo. Cuando regresé de ese viaje otro cualquiera me hizo la misma aclaración: ¡Cuidado! y también sugirió otras cosas como si fuésemos no confiables, y solo pensé: ¡No es fácil!

¿Qué pasará cuando sigan viniendo los norteamericanos? En Ferry, en aviones, en buques y ojalá sin bloqueo. ¿Cómo seguirán pensando en los pueblos más intrincados cuando lleguen las “guaguas” con norteamericanos? Norteamericanos a ver la cultura, los pueblos, barrios, la gente más común, la gente de pueblo…Ahora con esta nueva invasión del país hermano como ya dibuja en sus caricaturas super-premiadas ÁngelBoligánmuy simbólicamente con sus carros-tanques del Supermercado, o mi amigo el caricaturista Ares pasea de pronto una Estatua de la Libertad asombrada y muy caricaturesca en un almendrón por La Habana gozando, como aquel tema de Gente de Zona… Estos son dibujos hermosos y tienen su simbolismo como mismo lo tienen mi Superman, o los tres autos Chevrolet que aparecieron estacionados en el malecón habanero en el momento de la inauguración de la Embajada estadounidense.

¡¿Seguiremos pensando igual? !En los pueblos más intrincados… Simbolismos y muchos como mismo lo tiene mi serie Habana Tomada. Como mismo lo tienen los rumores. Pero… ¡¿cómo conversaremos con los nuevos amigos?! ¿Seguiremos mirándonos internamente con recelo los unos a los otros sembrando el enemigo rumor cuando veremos a alguien rozar con un norteamericano o un… cubanoamericano? Y después aparecerán otros quizás como aquel cualquiera e innombrable que me vio coqueteando a través de una fotografía con el enemigo a través de una obra de arte en Barcelona e imaginó… fantasmas. ¡No es fácil!

La gente habla irónica de banderas norteñas en muchos lugares, en almendrones, en camisetas, en pañuelos, en bicitaxisy mi vecino combatiente, aunque no le cuadren losamericanos, vacila a la bautense Yenisisleidis con su bandera norteña, que abraza sus piernas y me asegura con sus avanzados años, que la bautense con su piel mulata es increíble a pesar de todo y le pone la cabeza mala. Pero, una cosa es cierta… ¿Mi bandera cubana dónde está? Así me dice mi vecino y tiene razón. ¿Dónde está para mostrarla con orgullo?

La gente habló de cómo Obama se expresó en palabras cubanas al Real Pánfilo y le dijo: ¡No es fácil! y mucho le decimos que quizás tampoco es difícil y seguimos pálante… pero la gente habla y sabe que Cuba (la capital) ahora es esa isla exótica que ya VinDiesel tomóe impactó apresuradamente con la idea de ganarse un Premio Oscar, quizás hasta comprarse un apartamentico en el Vedado antes que vengan los Mercenarios de Stallone, los King Kong o las naves extraterrestres, y quiere hacerlo a su onda, muy Rápido y muy Furioso… ¡No es fácil! Solo hace falta que los Vin Diesel y hasta los Transformers tomen escenas y se lleguen filmándose por la isla entera y suban también a Buey Arriba, se lleguen a pueblos como Huachinango, hasta Bauta y por Artemisa también. ¿Por qué no? Solo pienso en Leocadio, mi amigo combatiente que estáindignado ahora igual con Donald Trumpy me dijo cuando escuchó de americanos, de VinDiesel y de los Transformers: ¡Nos estamos abriendo de patas frente a los cabrones esos! ¡Esos americanos van acabar con este país! ¡Lo van a destruir! ¡No es fácil!

Yo no entiendo mucho de política, menos de economía… pero sé quemi amigo Leocadio tiene razón cuando se indignó al ver a Mickey Mouse en el periódico el artemiseño en todo su esplendor ysolo me miro mis piernas y sé que las tengo bien cerradas “por si acaso”, y trato de no contarle de mi Habana Tomada, más cuando alguien me dijo que era no confiable por el chiste de mi Superman. De pronto no quiero oir ni de Donald Trump convertido en un malvado Megatron de los Decepticons o el fin de la Humanidad. Veo que pasa la hermosa de Yenisisleidis delante nuestro, camina sensual y la vacilamos sin miedo, con bandera norteña incluida…La cubana camina venida de la misma gloria y ambos, lo sabemos cómo dijo un ochentagenario combatiente a nuestro lado con su bastón: “¡Chico que rica está!”.

Prefiero mi Habana, mi Bauta con el ritmo de fondo de Gente de Zona con la gozadera. Yo en cambio tomé La Habana a mi antojo un día, e irónicamente cuestioné y sugerí todo el mismo chistecito que no convence, con el Mickey Mouse junto al niño cubano en la cuna o en la foto del cumpleaños del añito cumplido. Entonces, me adelanté a Hollywood y a VinDiesel… hasta puse un King Kong en La Habana por cuenta propia, mientras manipulélos símbolosy“jugaba”toda una isla, con la misma complicidadahora en Fotoschop, para exponerla un día en Barcelona.

Denys San Jorge

Callejón de los Perros/Bauta

Agosto/2017

FOTO: Superman, en la exposición colectiva “I likeAmericadoesamericalike me”, en el espaiZERO1, del Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot.

 

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Vivan los cuentapropistas bautenses

Vivan los cuentapropistas bautenses

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POR Denys San Jorge

Bauta, nunca se queda atrás, es un pueblo próspero que emana gratitud y orgullo, es un pueblo que le ha gustado siempre la “competencia”, que ha tratado además de imponerse siempre, sobre duras circunstancias. Es un pueblo que le gusta “el negocio”, que le interesa salir a flote y está intrínseco en la idiosincrasia de los bautenses, desde el ser presumido al pintar hermosa su casa, hasta ese batallar más arduo en la “lucha” diaria.

Es un pueblo que ha heredado esa laboriosidad y un orgullo producto de aquella industria textil Ariguanabo que existió en Bauta, dando vida y prosperidad al pueblo. Pudiéndose ver en su escudo municipal, compuesto por una laboriosa abeja; una casa y un plantío de tabaco, que antes se cosechaba en las fincas alrededor de la municipalidad, también aparece una rueda dentada que simbolizaba estas industrias locales en la época republicana, donde se muestra una frase trascendental en el mismo: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, y en el Catauro bautense[1] en torno a este escudo municipal, se afirma con mucho acierto: “La laboriosidad y el espíritu de superación del bautense es loable y conocida”.

Sin dudas, Bauta es un pueblo emprendedor y algo que disfruto en Bauta actualmente, son el variopinto de Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) y ciertos negocios cuentapropistas, comoel empeño con que se han creado muchos de estos locales de servicios. Entre ellos me llaman la atención algunos talleres electrónicos bautenses como Electrolab, creados en los últimos tiempos, por la creatividad de mis amigos Ociel y su hermano Eduardo, y más allá de beneficio propio que puedan recibir, se puede apreciar un interesante impacto social y este detalle que es de gran importancia, cuando se percibe el interés en fomentar el aprendizaje de estosjóvenesy futuros técnicos electrónicos, dándole talleres y capacitándolos en este taller.

Hace unos días vi a dos bautenses de a pie discutir con pasión, sobre la calidad en los servicios de muchos establecimientos estatales en la localidad y mientras se comían el helado en el Coppelia Municipal, una le decía a la otra: ¡Tenía que coger la heladería un particular después de tanto tiempo para que hiciera esto tan agradable, para que arreglara esta esquina que ya daba su cosa!

Ambas tenían razón y mucha. Pero quizás, ninguna de estas dos bautenses que discutían fervorosamente, sobre la calidad de muchos establecimientos estatales de Bauta o gozaban sublimemente el helado del cooperativista, sabían que el6 de enero de 1946, el historiador bautense y masónRené Valdés Acosta, un profundo patriota cubano de marcada proyección antimperialista, presentó en ese mismo lugar, en lo que fuera el Bar Club Parocho su trascendental libro, Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, donde estuvieron veteranos mambises, intelectuales y todo un pueblo ese día con muchos invitados de la Habana, en que se le otorgó una medalla de Hijo Predilecto de Bauta al autor aquel. El Bar Club Parocho, en aquel momento era privado y equivaldría técnicamente hoy, a un buen negocio cuentapropista. Ese espacio actualmente era en el que ellas saboreaban aquel helado, donde igualmente lo administra una Cooperativa que brinda un excelente servicio a la población.

Aún recuerdo hace meses atrás cuando junto a la querida amiga Margarita, quien llegaba desde Alaska de visita, me pidió almorzar con ella en el Restaurante Pica Pica de Bauta. Un almuerzo exquisito, donde el excelente trato y la mejor cultura culinaria, seducían y nos tentaban a una próxima visita, a un lugar donde los precios eran bien módicos. Margarita, quedó seducida por el lugar, por el respeto, por el trato, por los servicios y la estética del sitio, donde me comentó como imaginaba años atrásel paladar de la artesana amiga Zoila Díaz.

Cuando se fundó El Tanque de Zoila, hubo algunos escépticos que cuestionaron aquel magnífico lugar, donde todos emanábamos gratitud hacia Zoila y ella hacia nosotros, donde se unían los mejores menús nacionales con el arte y la cultura cubana. Zoila, comenzó a invitar a cuanto artista e intelectual del patio, como a otros que llegaban al pueblo, e incluso iba a la capital a buscar a un destacado cineasta o un músico cubano ganador de un Grammy, todos pasaron por ese patio y están ahí hoy retratados. Desde los caricaturistas Ares y René de la Nuez, músicos como Pedrito Calvo, Laritza Bacallao y grupos como Buena Fé, a escritores como Eduardo del Llano, Fina García Marruz, Carlos Jesús Cabrera, Miguel Terry Valdespino, Guillermo Rodríguez Rivera, críticos de arte como Jorge Rivas Rodríguez, Nelson Herrera Ysla, el historiador Ciro Bianchi y hasta el coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto. La Paladar El Tanque o la casa de Zoila, comenzó a brillar con mucho orgullo en el pueblo, como un buen ejemplo donde se unía cuentapropismo y la cultura cubana.

Para cuando comenzaron a florecerhace poco esta nueva generación de negocios de cuentapropistas, el ingenio creativo de los bautenses comenzó a expandirse e imponiéndose poco a poco, sobre la palestra pública local.

Me da mucho orgullo apreciar como en estos negocios bautenses, hay un interés por estos nuevos “dueños”, por el arte local y su cultura, con la obra de artistas como Ezequiel Sánchez Silva en muchas de estos paladares, como la Taberna Sancho y la Fonda Pikin Chiki. También hace pocounas obras mías de la serie Bauta Long Playing, también han cubierto las paredes del Restaurante Pica Pica y la paladar El Swin, dando muestra del interés de estos pequeños comerciantes por el arte local y el orgullo con el cuál lo coleccionan, donde los bautenses van y se retratan a viejas fotos y con estas obras.

Hoy dirigida por el amigo Dimas Lima su Restaurante Pica Pica es un punto de referencia indudable que rescata la historia local; la Taberna Sancho nos lleva a una cantina medieval poblada de elementos posmodernoscubanos que Alex, el Yoe y la Gallega han sabido proponer; como mismo Alain en la carretera a Playa Baracoa ha edificado un negocio familiar fructífero ensu Bar-RestauranteEl Lugar con un sentido arquitectónico muy interesante, donde unecon un excelente manejo del diseño viejos objetos de la cotidianidad insular que han quedado dentro delos museable y rescatados del olvido; también el estimado amigo bautense Pavel restaura y amplía su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935;la pizzería Donna Pizza del amigo Enrique García González nos brinda lo mejor en pastas y brinda arte popular en su decoración;y mi querido hermano Ovlis Armenteros Pérez hace emprender su Fonda Pikin Chiki, que crece también en la carretera a Playa Baracoa, con obras también de Sánchez Silva en su interior.

Son algunos ejemplos de buen gusto, confort y elegancia en el pueblo de Bauta, con un sentido del diseño en su arquitectura, con un respeto increíble a sus clientes y una añoranza a su identidad local, que se imponen por su elevada calidad en los servicios como en la disciplina laboral y quizás sean la punta del iceberg, para ver poblada Bauta de fastuosos espacios agradables y restaurada en muchas de sus esquinas que se encuentran en la desidia. Eso lo sabe igualmente la bautense Idania del Río, que ahora se muestra como una triunfadora cuentapropista con sus Clandestinas, allá por la capital, pues lleva ese impulso local en lo profundo de sus venas y ahí pudimos verla frente a Barack Obama hablando de su negocio cuentapropista.

Los bautenses lo llevan en el interior, en su cultura popular y aquel6 de enero de 1946, el Bar Club Parocho apoyaría la Cultura y la Patria grandemente, seguro el dueño de “aquel negocio cuentapropista”, apreció la importancia del libro local y brindó su espacio para aquella presentación, y eso lo sabe el amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo, quien esta ensimismado en construir un Restaurante Balear que enorgullezca a sus ancestrosibéricos frente al Paseo del Sardiné de Bauta, en más de una ocasión me ha brindado ya su espacio para mostrar arte cubano opara hacer peñas en un futuro y presentar un buen libro donde me asegura que lo llenará de fotografías de toda la historia de Bauta. Es su sueño y su orgullo, como mismo lo refleja el querido Dimas Lima, en la decoración del Pica Pica.

Fue ese día 6 y en un “Bar cuentapropista”, donde decidieron presentar aquel libro, en un día de orgullo y muy especial para aquel pueblo de Hoyo Colorado (Bauta), un día honorable que rememoraba la entrada triunfante de la Columna Invasora guiada por El Titán de Bronce Antonio Maceo y el Generalísimo Máximo Gómez, reuniéndose todo un pueblo para adquirir aquel libro de historia local y el Bar Club Parocho, tuvo la iniciativa de brindar su espacio y presentar aquel escritor, que creció por sus callejuelas y solares como un niño bautense más, convirtiéndose en un futuro en un honorable intelectual. Sin dudas, yo sé que Cervera, si se lo formula lo hace, como todos los bautenses que se lo propongan.

Pero el patriota masón y antimperialista René Valdés Acosta, tuvo el privilegio en 1946, que su libro fuera vendido en los mejores establecimientos “cuentapropistas” de la época,como la Tienda La Aurora, en la Casa Penabad, en la Sastrería América, en la Casa Ruiz, en La Revoltosa, en la Farmacia Sorondo, en la Bodega La Paila, en el Bar La Viña de Bebo Rueda y en la Farmacia de los Hermanos Capote; un libro que se agotó y que quizás sea necesario ver en un futuro no muy lejano, una edición facsimilar, ya que hoy quedan solo algunos ejemplares dispersos en Cuba o en el extranjero, siendo la memoria del pasado de este pueblo que no debiera perderse y eso lo sabe en Barcelona Abilio Estévez, quién conserva un ejemplar celosamente guardado, como bien un día me dijo. Abilio, sabe lo que conserva, la memoria viva.

Como quisiera que, en cada cuadra, en cada barrio y en cada esquina cubana florecieran cuentapropistas cubanos y amigos míos bien emprendedores como estos, que hoy se expanden por Bauta en pleno 2017, que aman a su pueblo, que sienten profundamente la identidad insular o como muchos otros por toda la isla. Que pongan mucho empeño y que exista la competencia entre ellos. ¿Por qué no? eso nos traerá progreso de seguro. Quizás en el futuro florezca algún escritor como aquel historiador bautense y masón antimperialista que un día escribió aquella Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, que evocó y supo la importancia de aquellos primeros negocios cuentapropistas que fueron trascendentales y dieron vida a este pueblo a finales del siglo XIX, como a principios del XX, con establecimientos como “el café de Manolo”,“el valenciano”, “Gallo loco”y “El Nuevo Mundo”, negocios cuentapropistas que dieron identidad y formaron un pueblo.

Hoysin dudas, todos hablan en Bauta de estos espaciosde cuentapropistas que brindan su servicio con un excelente diseño, con constancia y calidad, con servicio a domicilio y también se habla de los otros que se construyen en la actualidad, en que apreciamos que están proyectados con luz larga. Tendremos que esperar. Pero sin dudas, con la máxima del escudo municipal de que: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, el Bar-Restaurante El Lugar, la Taberna Sancho, la Fonda Pikin Chiki, el Restaurante Pica Pica, el paladar El Swin, DonnaPizza o El Tanque de Zoila, quizás un día aparezcan estos antologados en algún libro que muestre como fueronestos a inicios del siglo XXI en Bauta, excelentes ejemplos de cómo un proyecto inteligentemente pensado y llevado a cabo, han dado identidad y vida, no solo económica sino también social y cultural a todo un pueblo.

2-largeCon mi amigo cuentapropista Alain en su Bar-Restaurante El Lugar

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La Taberna Sancho liderada por el Yoe, La Gallega y Alex, foto interior y Promo.

pica-pica-8-largepica-pica-4-largepica-pica-7-largeRestaurante Pica Pica del bautense Dimas Lima.

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La Fonda Pikin Chiki del masón bautense Ovlis Armenteros Pérez

6-2-largeEl bautense Enrique García González en su pizzería Donna Pizza.

8-1-largeEl bautense Pavel restaurando su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935.

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El amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo con su hijo y de fondo, su futuro Restaurante Balear que impactará en Bauta.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

febrero/2017

[1]Libro inédito de Omar Ríos y Eduardo Ordáz, sin publicar. 2008.

FOTO 1: Portada del libro Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses de Rene Valdés Acosta, presentado en Bauta el 6 de enero de 1946.

¿Callejoperrenses?

¿Callejoperrenses?

14POR Denys San Jorge

En medio de Navidades, recibí un saludo inesperado y muy afectuoso. Mi amigo Franky, desde Canadá mandaba un afectivo abrazo, con un mensaje desde Montreal a mi familia con la cierta ironía que caracteriza su excelente literatura: “abrazos a los callejoperrenses”.Francisco García González (Franky),nunca puede dejar de escribir sin dejar nota de su buen humor y aparte de ser caimitense del poblado de Caimito del Guayabal se nombraba estando aquí con orgullo como un bautense ahí en lo profundo de la Calle Martí, y un día ironizando igual, me dijo que yo vivía en “DogAlley”. Estaba igualmente en lo cierto.

El Callejón de los Perros, era el lugar donde crecí junto a Ediel (El Pulga), Eduardito, Yeney, Mayelín y Ramón (Cajetilla), tambien con Raulito y su hermano Pitico, igual con mi hermano Evelio. “Teóricamente” es mi barrio, mi cuadra o al menos nuestros “ancestros” se la apropiaron cien metros más abajo e hicieron suya. Eso lo sabe desde Barcelona Abilio Estévez, quien tenía su familia ahí en el originario Callejón de los Perros, y también Emilio Ichikawa, en Homestead, Florida, quien nació en esa calle nombrada también en los años 40 como Julio Carrasco, en honor a un poeta nacido en San Juan de los Remedios y en condición de emigrado radicado en Bauta, quien falleciera el 20 de octubre de 1928.

En el Diccionario de la Lengua Española (en su 22.ª edición), de 2001, muestra como el adjetivo gentilicio, es aquel que «denota la procedencia geográfica de las personas». Hipotéticamente El Callejón… era un camino entre palmeras que conducía a la antigua laguna, donde el Marqués de Monte Hermoso tenía su Hato del Ariguanabo, dicen que a inicios de siglo te detenías ahí y solo veías al oeste lo que sería mi cuadra que era solo monte y yerbazales, más allá… no había futuro en aquella bajada, menos procedencia geográfica para identificarse en un gentilicio.

Pero para inicios de la década del cuarenta, del antiguo y verdadero Callejón de los Perros,se desprendieron dos delgadas líneas en forma de calle que era todo un potrerillo formando una manzana. La zona había sido tomada por emigrantes que armaron algún chalet de renta y otros pinareños que llegaron ocupando el potrerillo, armando así ciertas casascon el objetivo de entrar a trabajar como “bautenses”, en la moderna fábrica textil del americano Hedges. Poco después la zona del potrerillo la fueron urbanizando y sus habitantes, no quisieron nombrarse como “potrerillenses”, y comenzaron a nombrarla Callejón de los Perros, sin el consentimiento de los otros de cien metros más arriba.

Cosas del cubaneo y la indisciplina, con aquello lapidario a plan de machete de: “Lo hice porque me dio la gana”. Era verdad. Según en un artículo publicado ahora en la Revista Palabra Nueva, del mes pasado de octubre, cuando publica “¡Oh, la idiosincrasia!”, un texto de año 1949, publicado originalmente en la revista norteamericana Selecciones del Reader´sDigest, nos muestra algo que pudiese venir a tono con aquellos que un día ocuparon mi barrio: “Jamás habléis de lógica con los cubanos, pues esta implica razonamiento y mesura, y ellos son hiperbólicos y desmesurados”.

No era lógicoentender para aquellos primarios “callejoperrenses” quienes ponían bonita su cuadra más arriba, pero tampoco desacertado la intención de los emigrantes en el nuevo barrio más abajo, de hacerse notar frente a una clase media superiory obrera de bautenses bien orgullosa. Cuando los originarios “callejoperrenses” o “carrascoenses” vieron la desfachatez de los “extranjeros”, quizás pudieron sentirse indignados al ver como aquellos emigrantes del potrerillo se apropiaban de sus gentilicios a pocos metros. Me hizo recordar a Alberto (el Gallego), un día sentado en mi casa cuando me comentó de aquel Alcalde Jorge Godínez cuando nombró el otro Callejón de los Perros creado por la indisciplina social o aquel “Callejoncito”, con su nombre en vida.

En la Grecia antigua, los griegos usaron diferentes gentilicios y decían que eran “helenos”, los que fueron derribados con lanza y espadas en la batalla de las Termópilas, se denominaron así mismos como helenos. Para Homero, que en la Ilíada afirma, como las fuerzas griegas que asediaban Troya aparecen con tres calificativos disímiles: los argivos, los dánaos y los aqueos, pero no dejan de ser puros griegos. Igual cierto mambí procedente de que llegó en la invasión a Bauta

En la República los de Bauta bien pudieran ser hoyocoloraenses por aquel Hoyo Colorado que salía en el libro del Censo de 1943. Hoy sería mejor nombrarse bautenses y derivarían en un variopinto de gentilicios microscópicos, como: yumurienses, santaemilienses, belicaenses y hasta en cubalinenses, esta última por aquella compañía petrolera Cuban Line Corporation, que había en una loma cerca del pueblo y derivó en un barrio urbanizado por el cubaneo popular comoCubalina.

Pero para el Alcalde Godínez en 1946, nunca imaginaría que quizás basura y alcaldía era sinónimo de callejón o potrerillo, quizás ni sabía qué en los siglos pasados en el mediterráneo, el “heleno” adoptó un significado más extendido, refiriéndose a los pueblos civilizados, en contraposición con el término bárbaro, que aludía a los incivilizados, pero el lío “armado” entre los “callejoperrenses” y “carrascoense” del este contra los del oeste bautense había que arreglarlo un poco en aquel siniestro lugar donde todos querían ser los “helenos”, tan propenso a verter basura, donde ya se habían asentados algunos emigrantes y puso su nombre “Jorge Godínez” a aquel “callejoncito”.El Alcalde no quería lío en el pueblo, al menos para las próximas elecciones. Entonces los del oeste, comenzarían a nombrarse muy orgullosos con el gentilicio del Alcalde como “godinenses” y los emigrantes pinareños en la zona ocupada del oeste comenzaron a insinuar que les resultaba más interesante, que podrían pasar ahora hasta por “londinenses”.

Podríamos hasta aceptar un día que alguien nos insinúe en mi barrio que somos “godínenses”, como bien me afirmó Alberto (el Gallego), o “carrascoense” como un día me insinuó el poeta Carlos Jesús, que tanto admirara al poeta masón Julio Carrasco, nombrado como un poeta del dolor.

Frankyaunque no le gustaba la poesía admiraba al poeta del dolor y tiene razón cuando escribe cuentos de emigrantes como: “RememberClifford”, y aunque aquí tenía un variopinto de gentilicios antes de emigrar, ahora tiene otros y dice que: “quizás sea aprendiz de “montrealense” o de escritor “montrealense, y parte de esta ciudad es a través de lo que escribo y leo, que nada o poco tiene que ver con Montreal”.

Como mismo José Ramón (Cajetilla) siente orgullo por su gentilicio y no lo olvida, en Miami fue a un concierto de un destacado músico cubano que tiene familia en nuestro barrio y le “gritó” desde el público muy orgulloso: “¡La Gente del Callejón de los Perros!”, y el cantante comenzó a buscar “aquel” que dijo el nombre del barrio suyo también y al identificarlo, lo abrazó con alegría y recordó de seguro cuando jugaban juntos baseball en el terreno de la Vallita o Cayo de la Rosa, donde Cajetilla terminó cantando y bailando en aquel emblemático concierto, junto al cantante y compositor cubano.

La misma sensación del gentilicio la tuve hace unos días, cuando el bloguero Manuel Alejandro, me dijo que tenía algunos “seguidores callejoperrenses” que compartían mis post por Twitter sin yo saber… y estaba en lo cierto, si entendemos que mi Blog es El Callejón de los Perros.

Tampoco Yeney y Mayelín, aunque emigraron y sean ahora unas miamenses en todo su esplendor dejaría de identificarse con el gentilicio del barrio. Igualmente, Ediel (El Pulga) emigrado en Barcelona y Eduardito por San Sebastián, quienes adoptaron nuevos gentilicios, nunca dejarán de ser “callejoperrenses”, aunque ahora se consideran barcelonistas porque le van a Messi cuando juega en el Barcelona, como mismo mi antiguo vecino el bautense Emilio Ichikawa es también un “callejoperrense” o un “carrascoense”que seguro leyó muchas veces al poeta del dolor Julio Carrasco. Lo sabe igual Raulito en Tampa, quien se considera con orgullo del Callejón.

Franky tiene mucha razón cuando me dijo desde Montreal: “Aquí los latinos decimos montrealenses y los de la provincia de Quebec, quebecuás o quebecos”. Yo nunca me he preguntado si me siento montrealense o no, vivo aquí y ya, ahora funciono en modo montrealense anglófono, no sé si sienta sentimientos de pertenencia a esta ciudad que sin dudas me ha dado mucho, Montreal es una ciudad amable, aquí el capitalismo fluye sin agresividad, no sé quién me roba mi plusvalía, pero eso no me importa, mi ladrón de plusvalía es todo un caballero y hasta me permite soñar con un “futuro mejor””.

La última vez que vino, estuvo aquí en mi casa dentro del Callejón de los Perros, conversamos mucho. No sabría cómo identificarlo a él, si caimitense o guayabalense. en su condición de emigrante honorario y prestigioso,en estepotrerillo urbanizadosería todo un“callejoperrense”, ya que varios amigos tiene por aquí, que le estiman, que bien podría darle el título honorifico de Hijo Ilustre del barrio o del potrerillo godinense, aunque ahora él sea todo uncaballero canadiense.

Si le aplicamos nuestra lógica matemática, decimos con orgullo que somos de todo un poco, somos hasta “helenos” como la lógica del cubaneo y propensos a incrementar nuestros gentilicios, si por casualidad mañana me mudo para Antillas, en Holguín, donde sería un antillense y eso el pintor Ezequiel Sánchez Silva lo sabe. Sin dudas estos “callejoperrenses” diseminados por el orbe, seguirán asumiendo su gentilicio nativo y siendo “cubanos” en todo su esplendor, como mi buen estimado amigo Franky, estén todos donde estén.

Denys San Jorge Rodríguez

Callejón de los Perros

Noviembre 2016

FOTO 1. Antiguo “potrerillo” en 1935, devenido en Callejón de los Perros y Julio Carrasco a la fuerza por un grupo de emigrantes pinareños, después calle Jorge Godínez. Hoy mi cuadra (Callejón de los Perros). Vista de la esquina de la zanja.

La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.

En libros desenterrados… los misterios descubiertos

Corbea.. ARIGUANABO REVISTA febrero 1948 007

POR Denys San Jorge Rodríguez

Un libro, un recorte de prensa (aunque sean minúsculos), un periódico de décadas atrás, un diario personal o un folleto cualquiera de la serie de: “Raros y Valiosos” de una posible biblioteca o un archivo personal; y con ellos un vestigio de la propia historia rescatada del olvido, del ostracismo o restaurados con el noble propósito de que no quede en la desidia o el abandono, es un tesoro valiosísimo.

Su legado y la importancia dentro del patrimonio local, nacional o universal para generaciones que preceden a contemporáneos y esa historia encontradas se convierte en un hecho trascendente y de por sí… muy misterioso.

Cuando comencé por los predios de Cayo de la Rosa y por callejuelas de Bauta inspirado en hacer “algo” con la historia local, decidí desde el inicio, registrar en esa gaveta que es la memoria y el olvido, sin saber quizás las sorpresas con aquella frase del poeta español: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Para mi asombro surgieron fotos, documentos, páginas rasgadas, recortes amarillentos de imágenes y disímiles objetos que sin dudas hicieron crecer mi interés aun mas por esa cultura local que para muchos a quedado en el pasado y para mi cada objeto o documento encontrado se convertía en mi fiesta innombrable.

Mi amigo el periodista Miguel Terry Valdespino escribía con un excelente título Soñador en la Avenida Dayton Hedges una reseña crítica al verme apasionado sobre mi novela en torno a Cayo de la Rosa y yo tocando puertas, entrevistando viejos veteranos textiles, esos hombres y mujeres que vivieron la República y que también fueron obreros vanguardias dejando plasmado: “Bauta entera guardaba, de manera cómplice, una historia que se negaba a morir entre la abulia y el desgano del depredador y el “bostezador” contemporáneo de la Isla de Cuba”. Era verdad.

En este andar, caminando por Bauta y por su pueblo textilero en medio de su laguna seca y borrada del mapa, surgieron libros importantes y folletos con extintas ediciones y en ellos para mi asombro un día encontré un libro valioso y extinto, Con la Kodak del recuerdo, que también hablaba de aquel Batey textil en una reseña nombrada: Un Callo que no duele ni molesta, ahí su autor el historiador René Valdés Acosta, un intelectual y ejemplar masón que siendo bautense además e hijo de aquel noble e inmenso maestro Carlo Valdés Rosas al cuál yo con mi mirada acariciaba desde niño su busto en el parque municipal de Bauta y nombrado un día Parque Barreda, veía como entonces el historiador había sido consecuente en las circunstancias que le tocó vivir de inicios del siglo xx y agrupó la historia en torno a Bauta y su progreso, donde hoy muchos no saben su legado, sus letras y libros grandiosos, como esta Kodak del recuerdo… extinta y que un día el intelectual cubano y bautense amigo Abilio Estévez desde España me subrayaba comentándome que él tenía con orgullo una Kodak del historiador bautense que celosamente guardaba en su habitación en Barcelona, Abilio sabía bien la importancia de este documento, su legado.

Con la Kodak del recuerdo… mostraba la Bauta que emergía en los nuevos cimientos restaurados con el tesón y la voluntad de buenos hombres y mujeres criollos y otros emigrantes de pueblos cercanos y de otras naciones que fueron llegando a la comunidad durante la primera mitad del siglo xx nucleándose en torno a sus sueños, quienes fueron fundadores de un nuevo pueblo, con sus Logias, asociaciones fraternales y de distintas sociedades. Mostraba entonces Con la Kodakla Bauta después de una cruenta guerra contra España, un pueblo sufrido de desolación e incendios, de exterminio weyleriano y de la valentía de sus próceres locales .

Seguí una pista tras otra de la historia local, con la constante fe de que …se hace camino al andar, encontrando esas viejas revistas Ariguanabo de la etapa republicana en Bauta donde se mostraban en todas sus ediciones los aportes de todas las Logias locales en la población y colegios, de Becas que ofertaban, y hace tan solo unos días de este febrero ya después de haber terminado mi novela y ahora en la faena de filmación del documental Cayo de la Rosa, un Paraíso Textil, surgió una nueva pista y muy interesante en una revista Ariguanabo de aquellos obreros y empleados de la otrora Compañía Textilera Ariguanabo S.A. del viejo Dayton Hedges, una hermosa revista de febrero 1948, que para mi asombro en sus páginas perfectamente conservadas surgió en una fotografía un nombre y un gran bautense que un día conocí estrechándole la mano a finales del 2006, y me dijo con orgullo que era masón mientras me mostraba una sonrisa, después supe que lo nombraban con afecto: El Masón de las bolitas blancas y en esa revista lo premiaban por no haber faltado un solo día en el año 1947 a esa fábrica textil de los dueños americanos, hecho que repitió toda su vida hasta retirarse. El amigo Luis Corbea. Un obrero vanguardia, un ciudadano y masón ejemplar que hace tan solo dos días de este febrero cumple dos años de fallecer y de que lo vi por última vez esa noche en la Logia Salvador Cisneros de Bauta, En esa misma Logia creada el domingo 27 de febrero de 1915, en que ingresó igual un día el historiador René Valdés Acosta, en la misma que también formaba parte el poeta Julio Carrasco Herrera, y ahora lo veía retratado en una fotografía perdida de una revista desenterrada que un amigo me hizo llegar ahora en todo su esplendor, feliz y con un premio que recibía a su ejemplaridad y al verlo ahí en Ariguanabo… y recordar aquella vez primera vez que le estreché la mano tuve mis más profundas alegrías.

Hoy 27 de febrero, en que escribo estas líneas donde evoco de mi localidad libros extintos y grandes masones que por las coincidencias del destino han reaparecido así de pronto… sé que el rescate de la historia es una fiesta innombrable, me viene a la mente un libro fascinante de Eusebio Leal Spengler, el Historiador de la Ciudad de La Habana y es su libro: El Diario Perdido de Carlos Manuel de Céspedes, quien ha sido una de las figuras más importantes de la historia cubana y el iniciador de las Guerras de Independencia y este Diario Perdido…nos rescata ese patrimonio incalculable. Hoy en este febrero a los 142 años de su muerte en San Lorenzo ese Diario Perdido… como para mí lo es esa última revista Ariguanabo donde aparece inmortalizado ahí el amigo masón Luis Corbea, es ese Diario Perdido… una joya inmensa que muestra esas íntimas líneas de patriotismo, de valentía y de hermandades en los valles cubanos, como también de temores y sufrimiento. Se bien porque mi amigo el intelectual cubano Rafael Acosta de Arriba se ha cautivado tanto con la historia y la figura del Masón y Padre de la Patria que se alzó un día en La Demajagua, y en su libro: Los silencios quebrados de San Lorenzo, uno queda hechizado al leerlo y también quiebra al andar con la historia desenterrada y descubre que camina quizás por las mismas laderas de aquella sierra en el oriente y recuerdo cuando Acosta de Arriba me comentó que se le erizó la piel cuando hizo un estudio de campo y estuvo en el mismo lugar de San Lorenzo donde el Padre de la Patria que un día sacrificó a su hijo Oscar tuvo sus últimos días, semanas y horas… y me dijo que solo miró al despeñadero en aquellos valles misteriosos por donde un día caía a la inmortalidad aquel glorioso cubano y ejemplar masón que defendió la libertad, la igualdad y la fraternidad de los hombres.

Callejón de los Perros/Bauta

Febrero 27/2016

FOTO: El empresario Burke Hedges entrega al obrero bautense Luis Corbea (derecha) Premio a la Constancia en Cayo de la Rosa en 1948. (Revista Ariguanabo 1948)

Yo también quiero un ferry por Playa Baracoa

 

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POR Denys San Jorge Rodríguez                                                                   La anciana nos miró fijamente cuando escuchó del ferry Florida-Habana aquella mañana, se acercó a nuestro lado. Ella, no había escuchado la noticia. Pude percatarme que nos miraba detenidamente como conversábamos.
Debatíamos entre un grupo de amigos en Playa Baracoa, y éramos solo un grupo de amigos de distintas formas de pensar y de distintos salarios. Entre los que estábamos allí se encontraba Octavio que increíblemente ha prosperado mucho después que se hizo ciudadano español y ha viajado medio mar Caribe y América del Sur en avión con la condición de “mula”, trayendo ropas, accesorios de motocicletas, televisores, DVD, blúmeres con calenticos, marbellines y delineadores plásticos al por mayor…etc. También se encontraba Luisito mi amigo filólogo graduado de la Universidad de La Habana que igual que yo “pasamos un tremendo cable”, y también Yandy un amigo pintor graduado de Instructores de Arte que siempre ha realizado unas impresionantes marinas al óleo sobre lienzo.                                       Este último comentaba que no veía futuro en el dichoso ferry, aclarando que siempre ha visto a sus padres (unos obreros honestos y revolucionarios) luchándola mucho, y al final no habían logrado nada y simplemente no quería verse en ese triste final. Quedamos serios. Nunca Yandy se había manifestado así tan al descubierto.      Hablábamos del posible ferry que vendría desde aquel “antiguo enemigo”, y la esperanza latente se nos podía ver en nuestros ojos. Algunos suspiraban imaginando la desaparición de la Ley de Ajuste Cubano y el fin del Bloqueo que ya hacía falta. Otros que al fin nos daríamos las manos y danzaríamos entre amigos, enemigos y nuevos vecinos. Octavio, siempre ha aclarado que para este gobierno no va a trabajar nunca, pero que tampoco se va y comenta orgulloso que nunca ha ido a ningún acto político o desfile. Él es un tipo raro. De pronto comentó que cuando comenzara a funcionar el ferry, el sería el primero en irse un fin de semana entero con su esposa, que estaba loco por ir a visitar la tremenda “yuma” y que iría en el viejo almendrón de los años cincuenta de su abuelo, nos aclaraba a todos que él ya tenía pasaporte español y una buena fortuna guardada acumulada en sus viajes como mula a Perú, Ecuador, Dominicana… que comenzaría a viajar ahí, para quizás trasladar contenedores a la isla e iniciar el negocio de cuentapropista en esa rama, o para comprar mercancías y fomentar algún negocio privado en Bauta desde Miami, y simplemente lo aclaraba que él no se iba a ir, pues sabía que a él le iba a ir muy bien cuando esto cambiara y pudiese ir a La Florida.                                 Otros comentaban de familiares exiliados que lloraban a diario y algún que otro como Yandy, nos declaró que también quería irse del país con sus ojos enrojecidos, cuando lo dijo quedamos serios, Yandy, simplemente quería trabajar duro, en lo que fuese para tener lo que quisiese. Trabajar y ayudar a su familia. Que no quería ser mula como Octavio, menos robar en Cuba, solo quería trabajar honestamente como sus padres le habían enseñado y así comprarse un carro, una casa, tener un televisor y un celular de última generación. Lo repitió en más de una ocasión.                                                                                   La anciana… se llamaba Hortensia y era una hermosa mujer con sus arrugas y sus cabellos blancos. Miró a mi amigo Yandy y le comentó: “Las cosas están cambiando, no se precipiten no se vuelvan locos, verán que este país va a mejorar, será el mejor de América. Quien sabe y antes que muera puedo ir como mismo lo hacía en la década del cincuenta junto a mi esposo Vicente en el Chevrolet de 1956 que se compró trabajando muy duro en la Textilera Ariguanabo”. Quedamos con seriedad escuchando a la hermosa anciana sobre aquella época. Más cuando aclaró: “Yo lo que quiero es un ferry por Playa Baracoa”.                                                    Sonreímos. ¡Podría ser maravilloso! Por Baracoa, por Bauta… Hortensia, sonreía. Tenía un sueño muy arraigado al pasado. Un sueño hermoso. Comenzó a contarnos como cada año iba junto a su esposo en el ferry Florida-Habana, de cómo pasaron su luna de miel allá en Connecticut, de cómo iban a realizar sus compras navideñas a Estados Unidos y como en ocasiones decidían hasta ir un fin de semana completo de paseo al norte luego de salir de su jornada laboral en la Textilera de Cayo de la Rosa. Nos comentó de pronto que tenía en casa una vieja foto y de fondo se veía el Morro de La Habana, era una foto que guardaba con recelo, de ella en los brazos de su madre y junto a su papá, cuando a finales de la década del veinte viajó con ellos por primera vez en el Vapor Virginia. Nos comentaba de otros viajes en otros vapores, en los que cruzó en Golfo de México, en el California y en el Pennsylvania. Que cubrían la ruta desde La Habana a Key West o Port Tampa, haciendo escalas en las principales ciudades americanas. Era una costumbre viajar en el ferry desde niña. Era su alegría. Después lo hizo en su juventud con su esposo Vicente en el moderno ferry The City of Havana.                                                                                                Otro amigo reunido allí y de nombre Pedrito alias La Anguila que también es mula, miró a la anciana: “Mi abuela usted se imagina, bueno eso del dichoso ferry no lo creo mucho, además se necesitaría igual la visa esa, mire mi abuela que llevo tiempo luchándola para ir a la “yuma” a traer unos trapos que allí son más baratos, y esos americanos me ha negado la visa más de cuatro veces, y mira que le he tirado a la brujería con todo a esos yanquis… y nada, solo he podido viajar al Ecuador”.                        Yandy, no hablaba, no le gustaba hablar de política. Siempre ha ido a todos los desfiles, a los actos políticos. Nos aclaraba que era por una cuestión económica. Que su vida no estaba dando los resultados soñados, que no tenía ningún ancestro español para hacerse un pasaporte y tener un “escape” como nuestro amigo Octavio y veía a su lado como “otros” sin estudiar, sin trabajar honestamente lograban cosas que sabía nunca iba a tener. Simplemente él, no veía futuro en los cambios producidos después del pasado 17 de diciembre. Hace pocos días me dolió cuando me enteré que emigró, pues sé que prometía mucho, es un talento y le tengo un gran aprecio, fue primero para México y cruzó por la frontera de Tecate a San Diego. Recuerdo cuando yo estuve ahí, en ese mismo punto fronterizo y brinqué tirándome una foto con la bandera estadounidense del otro lado, del lago gringo, y después regresé a la isla. Estoy aquí.                                   Luisito, mi amigo el filólogo graduado de la Universidad de La Habana se fue a Europa. Me dolió sobremanera cuando no regresó más. El no quería irse de Bauta. Ahora residen en Barcelona y ayuda a sus padres como también lo hace Yandy, desde Miami.                                         Octavio, viaja constantemente a Dominicana y regresa todas las semanas como mula, ahora está construyendo una tercera planta encima de su casa y vende todas las ropas y marbellines por el barrio y sigue viendo los programas de mal gusto por el DVD que siempre le criticamos. Sigue sin ir a ningún desfile.                                                  Yo también espero. Espero un cambio. Sé que este país puede prometer mucho. Pero soy como mi amigo Yandy, que no quiso robar, pero sueño igual con que caigan todos los odios, y entre igual un ferry por la costa bautense… que entren muchos, otros igualmente por Playa El Salado, por Santa Fé, por Jaimanitas y por Cuba entera.                     De la anciana Hortensia, me han comentado que después de oír la noticia del ferry, va cada día al muelle de Fello más allá de Playa Habana cerca de la escuela Latinoamericana de Medicina y se sienta en el espigón con los pies dentro del agua, mientras el agua salada la acaricia, espera con la ilusión de que algún día atraque un ferry igual por nuestra Playa Baracoa.

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