Archivo de la etiqueta: Carlos Jesús Cabrera

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

POR Denys San Jorge

A Ezequiel, q sabe qué extraño de corazón

 verlo pintar como un Dios y tomar su café. 

Hace unos días atrás me regocijó mucho como en el periódico artemiseño mencionaban a dos colegas caricaturistas, que residen en el extranjero, uno es Ángel Boligán y el otro Alen Lauzán (un bautense), ambos ganadores de incontables premios sobre el humor gráfico.

Bauta, sin dudas ha tenido sus buenos humoristas como Roberto Hernández Guerrero, otro destacado intelectual cubano y eso lo sabía muy bien el caricaturista René de la Nuez, quien se asentó en Playa Baracoa y pertenecía igualmente a esta tierra. De la Nuez, también fue un destacado humorista y un Premio Nacional de Artes Plásticas. En Playa Baracoa, debe existir alguna tarja o cierto monumento en su homenaje, que lo recuerden en la mente de sus pobladores, como el buen cubano y artista que fue.

Otro que llegó e impulsó el humorismo gráfico en los años más duros del Período Especial, lo fue un “oriental” venido de Antillas en Holguín. Es un tipo que he admirado en mi vida y ha sido Ezequiel Sánchez Silva. La ironía que lo caracteriza, el buen humor, su sobredimensión del arte…. ¿Quién no lo conoce en Bauta? También en Miami, lo sabe Emilio Ichikawa, quien lo menciona en muchos de sus textos y sabe que no se puede hablar de la cultura municipal sin mencionar a Ezequiel Sánchez”, pues este ha sido una cantera para muchos de nosotros, ha sido el motor impulsor, como lo fue para Alen Lauzán, el Peco o Karoll, y ahí comenzamos juntos también un día Idania del Río y yo.

Como también lo admira Miguel Terry Valdespino desde las páginas del artemiseño o Francisco García González desde Montreal, para nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera que falleció hace unos años atrás, como para todos nosotros, Sánchez Silva es un “artista de respetar”.

Al llamado de su persona, uno no puede negarse, el tipo tiene poder de convocatoria y es lo sabemos todos acá en Bauta, que hemos compartido su amistad y muchos trabajos juntos. Lo supe desde el primer día que le estreché la mano en 1990 yo pequeño y medio “cabezón” (como siempre me decía irónico…), en la Casa de Cultura Mirta Cerra de Bauta.Él sin dudas, sabe que lo estimo, como también sabe que le agradezco mucho y no creo en enemigos rumores que laceren esa complicidad plástica, entre empastes o pigmentos dentro de una obra de arte. He ahí su larga obra kilométrica y abstracta, sin ruidos que corten esa finalidad. Sin intencionada plasticidad que irrumpa, distanciando dentro el arte.

Hace poco en mi casa una muy buena amiga a la que aprecio mucho, “sobre las doce de la noche” me preguntó sobre el arte impaciente de Sánchez Silva, de este holguinero natural de Antillas que un buen día decidió amar a Bauta hasta el delirio. A lo que le pude decir: “Ezequiel es un genio, como él no hay otro”.

Cuando hace meses atrás me llamó y me dijo: ¡Denys tenemos que pintar un Muralito ahí discreto que nos pide el municipio y sus autoridades, vamos a pintar ambos un “Muralito” ahí de Lauzán en la pared del Cine Suárez de Bauta! No lo dude y sin vacilar él sabe que le pregunté: ¿De día o de noche? Pues con Ezequiel, necesitamos 48 horas diarias para crear. Sánchez Silva sonrió y le repetí:¡Vamos a meterle mano! El diseño, era toda una panorámica de una Bauta satelital que seducía con su buen humor, donde nuestro amigo Alen Lauzán (el caricaturista bautense) había dibujado muy “infantilmente” desde la loma del Pueblo Textil, pasando por el Cayo de la Rosa con su extinta Textilera, toda Bauta con su iglesia, entre barrios, sacó además mi barrio y su zanja, hizo potreros, puentes, ríos, embalses, la costa de Playa Baracoa y 90 millas más allá, donde también hay “un buen puñadito de bautenses”.

Ese día y en el fin de semana siguiente, bajo el implacable sol mientras Sánchez Silva y yo pintamos el mural, recordamos las palabras de inauguración y publicadas en el semanario provincial bajo el título: “Los hombres que no perdieron el tiempo”, muy latentes en nosotros y de nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera un día en la exposición “El metal encubierto”, donde unimos fuerzas ambos en la Galería de la UNEAC de la provincia de Artemisa, tiempo atrás.

La complicidad y la ironía estaban presentes. Tanto en las obras de Sánchez como en las mías, eran evidentes. Digamos que de buen profe lo aprendí o de “Tal Palo tál astilla”. Recuerdo que Carlos Jesús Cabrera, allí nos nombró como el Maestro y el Aprendiz, en aquella exposición donde se unían las gestuales y fastuosas composiciones abstractas de Sánchez, con mi andamiaje de hierros que simulaban toda una artillería pesada y con su carácter peculiar, Carlos nos insinuó irónicamente: ¿Quién ahí entre ustedes es Skywalker o quién es el Darth Vader?

Carlos, sabía de nuestras intenciones, al vernos retratarnos con unas elucubraciones hechas por mí a partir de herramientas de mecánica, donde decíamos entre nosotros que uno era un M16 y el otro una ametralladora de la mafia siciliana. Ironía y arte. Yo llevaba el M16, Sánchez la elucubración mafiosa. La foto quedó bárbara y “pá la historia” y junto a Sánchez Silva salí retratado en el periódico provincial, con aquellos hierros oxidados en mano.

Ese día pintando el olvidado Cine Suárez,o al menos resguardando unos metros del mismo con una obra de arte… hablamos del querido amigo Carlos y de aquella exposición. Pensamos que el mural con la panorámica satelital de Bauta, “mirada desde los cielos” hasta desaparecería… “quizás por la pintura que estábamos usando y la obra que enfrentaría el fuerte sol y el sereno a diario”. Muchos pasaban y nos agradecían, otros en cambio decían con mucha razón: ¡Lo que tienen que hacer es arreglar el Cine, no pintar tanta m…! También tenían razón. Teóricamente, la obra quedaría fabulosa, pero en lo técnico el tiempo haría de las suyas como estaba haciendo del Cine Suárez. La intención plástica estaba fabulosa, como la complicidad y la ironía seducían a los transeúntes, hasta el limpiar un poco el asco que ya surgíaen esa pared o que sigue emanando.

A los días, el Muralito lejos de ser discreto o disimulado tenía sus colores radiantes y centellantes… ya los bautenses iban y posaban con la colorida obra, los jóvenes con sus IPhone y Samsung Galaxy después iban y lanzaban sus imágenes a la Wifi, los más ancianos como Charles el Sastre iba y se detenía contemplando aquello y hoy sobre el viejo Cine Suárez tan olvidado y destruido por la desidia humana, sigue pasando y vienen los bautenses aún del extranjero y también se retratan, hasta un día vi a un fotógrafo particular retratando a una “quinceañera” frente al fastuoso mural que un día plasmamos gracias a la inspiración del amigo caricaturista bautense Alen Lauzán. Sin dudas, el objetivo estaba cumplidoy ya los bautenses tenían su muralito alegórico al pueblo que salía de foto en foto, por facebook, twitter y en todas las redes sociales.

Con nuestro querido y buen amigo Carlos Jesús Cabrera (fallecido), el periodista Miguel Terry Valdespino y Ezequiel en su Taller en Bauta.

En la exposición “El metal encubierto”, Galería de la UNEAC, Artemisa.

Ezequiel, Terry y Osvaldo de la Caridad en complicidad en un asalto años atras celebrando mi cumpleaños.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2017

Vivan los cuentapropistas bautenses

Vivan los cuentapropistas bautenses

1-large

POR Denys San Jorge

Bauta, nunca se queda atrás, es un pueblo próspero que emana gratitud y orgullo, es un pueblo que le ha gustado siempre la “competencia”, que ha tratado además de imponerse siempre, sobre duras circunstancias. Es un pueblo que le gusta “el negocio”, que le interesa salir a flote y está intrínseco en la idiosincrasia de los bautenses, desde el ser presumido al pintar hermosa su casa, hasta ese batallar más arduo en la “lucha” diaria.

Es un pueblo que ha heredado esa laboriosidad y un orgullo producto de aquella industria textil Ariguanabo que existió en Bauta, dando vida y prosperidad al pueblo. Pudiéndose ver en su escudo municipal, compuesto por una laboriosa abeja; una casa y un plantío de tabaco, que antes se cosechaba en las fincas alrededor de la municipalidad, también aparece una rueda dentada que simbolizaba estas industrias locales en la época republicana, donde se muestra una frase trascendental en el mismo: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, y en el Catauro bautense[1] en torno a este escudo municipal, se afirma con mucho acierto: “La laboriosidad y el espíritu de superación del bautense es loable y conocida”.

Sin dudas, Bauta es un pueblo emprendedor y algo que disfruto en Bauta actualmente, son el variopinto de Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) y ciertos negocios cuentapropistas, comoel empeño con que se han creado muchos de estos locales de servicios. Entre ellos me llaman la atención algunos talleres electrónicos bautenses como Electrolab, creados en los últimos tiempos, por la creatividad de mis amigos Ociel y su hermano Eduardo, y más allá de beneficio propio que puedan recibir, se puede apreciar un interesante impacto social y este detalle que es de gran importancia, cuando se percibe el interés en fomentar el aprendizaje de estosjóvenesy futuros técnicos electrónicos, dándole talleres y capacitándolos en este taller.

Hace unos días vi a dos bautenses de a pie discutir con pasión, sobre la calidad en los servicios de muchos establecimientos estatales en la localidad y mientras se comían el helado en el Coppelia Municipal, una le decía a la otra: ¡Tenía que coger la heladería un particular después de tanto tiempo para que hiciera esto tan agradable, para que arreglara esta esquina que ya daba su cosa!

Ambas tenían razón y mucha. Pero quizás, ninguna de estas dos bautenses que discutían fervorosamente, sobre la calidad de muchos establecimientos estatales de Bauta o gozaban sublimemente el helado del cooperativista, sabían que el6 de enero de 1946, el historiador bautense y masónRené Valdés Acosta, un profundo patriota cubano de marcada proyección antimperialista, presentó en ese mismo lugar, en lo que fuera el Bar Club Parocho su trascendental libro, Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, donde estuvieron veteranos mambises, intelectuales y todo un pueblo ese día con muchos invitados de la Habana, en que se le otorgó una medalla de Hijo Predilecto de Bauta al autor aquel. El Bar Club Parocho, en aquel momento era privado y equivaldría técnicamente hoy, a un buen negocio cuentapropista. Ese espacio actualmente era en el que ellas saboreaban aquel helado, donde igualmente lo administra una Cooperativa que brinda un excelente servicio a la población.

Aún recuerdo hace meses atrás cuando junto a la querida amiga Margarita, quien llegaba desde Alaska de visita, me pidió almorzar con ella en el Restaurante Pica Pica de Bauta. Un almuerzo exquisito, donde el excelente trato y la mejor cultura culinaria, seducían y nos tentaban a una próxima visita, a un lugar donde los precios eran bien módicos. Margarita, quedó seducida por el lugar, por el respeto, por el trato, por los servicios y la estética del sitio, donde me comentó como imaginaba años atrásel paladar de la artesana amiga Zoila Díaz.

Cuando se fundó El Tanque de Zoila, hubo algunos escépticos que cuestionaron aquel magnífico lugar, donde todos emanábamos gratitud hacia Zoila y ella hacia nosotros, donde se unían los mejores menús nacionales con el arte y la cultura cubana. Zoila, comenzó a invitar a cuanto artista e intelectual del patio, como a otros que llegaban al pueblo, e incluso iba a la capital a buscar a un destacado cineasta o un músico cubano ganador de un Grammy, todos pasaron por ese patio y están ahí hoy retratados. Desde los caricaturistas Ares y René de la Nuez, músicos como Pedrito Calvo, Laritza Bacallao y grupos como Buena Fé, a escritores como Eduardo del Llano, Fina García Marruz, Carlos Jesús Cabrera, Miguel Terry Valdespino, Guillermo Rodríguez Rivera, críticos de arte como Jorge Rivas Rodríguez, Nelson Herrera Ysla, el historiador Ciro Bianchi y hasta el coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto. La Paladar El Tanque o la casa de Zoila, comenzó a brillar con mucho orgullo en el pueblo, como un buen ejemplo donde se unía cuentapropismo y la cultura cubana.

Para cuando comenzaron a florecerhace poco esta nueva generación de negocios de cuentapropistas, el ingenio creativo de los bautenses comenzó a expandirse e imponiéndose poco a poco, sobre la palestra pública local.

Me da mucho orgullo apreciar como en estos negocios bautenses, hay un interés por estos nuevos “dueños”, por el arte local y su cultura, con la obra de artistas como Ezequiel Sánchez Silva en muchas de estos paladares, como la Taberna Sancho y la Fonda Pikin Chiki. También hace pocounas obras mías de la serie Bauta Long Playing, también han cubierto las paredes del Restaurante Pica Pica y la paladar El Swin, dando muestra del interés de estos pequeños comerciantes por el arte local y el orgullo con el cuál lo coleccionan, donde los bautenses van y se retratan a viejas fotos y con estas obras.

Hoy dirigida por el amigo Dimas Lima su Restaurante Pica Pica es un punto de referencia indudable que rescata la historia local; la Taberna Sancho nos lleva a una cantina medieval poblada de elementos posmodernoscubanos que Alex, el Yoe y la Gallega han sabido proponer; como mismo Alain en la carretera a Playa Baracoa ha edificado un negocio familiar fructífero ensu Bar-RestauranteEl Lugar con un sentido arquitectónico muy interesante, donde unecon un excelente manejo del diseño viejos objetos de la cotidianidad insular que han quedado dentro delos museable y rescatados del olvido; también el estimado amigo bautense Pavel restaura y amplía su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935;la pizzería Donna Pizza del amigo Enrique García González nos brinda lo mejor en pastas y brinda arte popular en su decoración;y mi querido hermano Ovlis Armenteros Pérez hace emprender su Fonda Pikin Chiki, que crece también en la carretera a Playa Baracoa, con obras también de Sánchez Silva en su interior.

Son algunos ejemplos de buen gusto, confort y elegancia en el pueblo de Bauta, con un sentido del diseño en su arquitectura, con un respeto increíble a sus clientes y una añoranza a su identidad local, que se imponen por su elevada calidad en los servicios como en la disciplina laboral y quizás sean la punta del iceberg, para ver poblada Bauta de fastuosos espacios agradables y restaurada en muchas de sus esquinas que se encuentran en la desidia. Eso lo sabe igualmente la bautense Idania del Río, que ahora se muestra como una triunfadora cuentapropista con sus Clandestinas, allá por la capital, pues lleva ese impulso local en lo profundo de sus venas y ahí pudimos verla frente a Barack Obama hablando de su negocio cuentapropista.

Los bautenses lo llevan en el interior, en su cultura popular y aquel6 de enero de 1946, el Bar Club Parocho apoyaría la Cultura y la Patria grandemente, seguro el dueño de “aquel negocio cuentapropista”, apreció la importancia del libro local y brindó su espacio para aquella presentación, y eso lo sabe el amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo, quien esta ensimismado en construir un Restaurante Balear que enorgullezca a sus ancestrosibéricos frente al Paseo del Sardiné de Bauta, en más de una ocasión me ha brindado ya su espacio para mostrar arte cubano opara hacer peñas en un futuro y presentar un buen libro donde me asegura que lo llenará de fotografías de toda la historia de Bauta. Es su sueño y su orgullo, como mismo lo refleja el querido Dimas Lima, en la decoración del Pica Pica.

Fue ese día 6 y en un “Bar cuentapropista”, donde decidieron presentar aquel libro, en un día de orgullo y muy especial para aquel pueblo de Hoyo Colorado (Bauta), un día honorable que rememoraba la entrada triunfante de la Columna Invasora guiada por El Titán de Bronce Antonio Maceo y el Generalísimo Máximo Gómez, reuniéndose todo un pueblo para adquirir aquel libro de historia local y el Bar Club Parocho, tuvo la iniciativa de brindar su espacio y presentar aquel escritor, que creció por sus callejuelas y solares como un niño bautense más, convirtiéndose en un futuro en un honorable intelectual. Sin dudas, yo sé que Cervera, si se lo formula lo hace, como todos los bautenses que se lo propongan.

Pero el patriota masón y antimperialista René Valdés Acosta, tuvo el privilegio en 1946, que su libro fuera vendido en los mejores establecimientos “cuentapropistas” de la época,como la Tienda La Aurora, en la Casa Penabad, en la Sastrería América, en la Casa Ruiz, en La Revoltosa, en la Farmacia Sorondo, en la Bodega La Paila, en el Bar La Viña de Bebo Rueda y en la Farmacia de los Hermanos Capote; un libro que se agotó y que quizás sea necesario ver en un futuro no muy lejano, una edición facsimilar, ya que hoy quedan solo algunos ejemplares dispersos en Cuba o en el extranjero, siendo la memoria del pasado de este pueblo que no debiera perderse y eso lo sabe en Barcelona Abilio Estévez, quién conserva un ejemplar celosamente guardado, como bien un día me dijo. Abilio, sabe lo que conserva, la memoria viva.

Como quisiera que, en cada cuadra, en cada barrio y en cada esquina cubana florecieran cuentapropistas cubanos y amigos míos bien emprendedores como estos, que hoy se expanden por Bauta en pleno 2017, que aman a su pueblo, que sienten profundamente la identidad insular o como muchos otros por toda la isla. Que pongan mucho empeño y que exista la competencia entre ellos. ¿Por qué no? eso nos traerá progreso de seguro. Quizás en el futuro florezca algún escritor como aquel historiador bautense y masón antimperialista que un día escribió aquella Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, que evocó y supo la importancia de aquellos primeros negocios cuentapropistas que fueron trascendentales y dieron vida a este pueblo a finales del siglo XIX, como a principios del XX, con establecimientos como “el café de Manolo”,“el valenciano”, “Gallo loco”y “El Nuevo Mundo”, negocios cuentapropistas que dieron identidad y formaron un pueblo.

Hoysin dudas, todos hablan en Bauta de estos espaciosde cuentapropistas que brindan su servicio con un excelente diseño, con constancia y calidad, con servicio a domicilio y también se habla de los otros que se construyen en la actualidad, en que apreciamos que están proyectados con luz larga. Tendremos que esperar. Pero sin dudas, con la máxima del escudo municipal de que: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, el Bar-Restaurante El Lugar, la Taberna Sancho, la Fonda Pikin Chiki, el Restaurante Pica Pica, el paladar El Swin, DonnaPizza o El Tanque de Zoila, quizás un día aparezcan estos antologados en algún libro que muestre como fueronestos a inicios del siglo XXI en Bauta, excelentes ejemplos de cómo un proyecto inteligentemente pensado y llevado a cabo, han dado identidad y vida, no solo económica sino también social y cultural a todo un pueblo.

2-largeCon mi amigo cuentapropista Alain en su Bar-Restaurante El Lugar

sancho-2-large

SONY DSC

sancho-1-large

La Taberna Sancho liderada por el Yoe, La Gallega y Alex, foto interior y Promo.

pica-pica-8-largepica-pica-4-largepica-pica-7-largeRestaurante Pica Pica del bautense Dimas Lima.

5-1-large

5-2-large

La Fonda Pikin Chiki del masón bautense Ovlis Armenteros Pérez

6-2-largeEl bautense Enrique García González en su pizzería Donna Pizza.

8-1-largeEl bautense Pavel restaurando su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935.

7-large

El amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo con su hijo y de fondo, su futuro Restaurante Balear que impactará en Bauta.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

febrero/2017

[1]Libro inédito de Omar Ríos y Eduardo Ordáz, sin publicar. 2008.

FOTO 1: Portada del libro Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses de Rene Valdés Acosta, presentado en Bauta el 6 de enero de 1946.

De Premios y un gran Homenaje a un amigo

De Premios y un gran Homenaje a un amigo

Copia de DSCF6147 (Large)POR Denys San Jorge

El pasado 12 de mayo, se efectuó en el Círculo Social Primero de Mayo en Bauta, la premiación de la primera edición del Concurso de Narrativa Carlos Jesús Cabrera 2016, convocado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en la provincia de Artemisa y también del Premio convocado por la Casa de Cultura Mirta Aguirre en Bauta, en justo Homenaje al escritor bautense Carlos Jesús Cabrera Enríquez.

Carlos Jesús, oriundo de Rosa Marina en Bauta nació en mayo de 1960 y falleció el 13 de mayo de 2014, era un miembro de la UNEAC quien fuera un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo, y un gran formador de jóvenes narradores, siendo autor además de grandes obras literarias como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, libros de ensayos como Se busca un título, el libro de relatos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Los resultados del primero convocado por la UNEAC fue entregado por la hermana del narrador bautense y recayó en el texto Homo erectus del bautense Tomás Delfín Hernández, donde el jurado compuesto por los narradores Marilú Rodríguez, Sandalio Camblor y Luis Carmona subrayaron el alto valor literario y estilístico de esta obra que muestra parte de nuestra historia nacional. También se otorgaron menciones al periodista y escritor Miguel Terry Valdespino, por su obra No es país para perros, a la escritora Olga Montes por Solo para ebrios, y al bautense Osvaldo de la Caridad Padrón Guás por su obra: ¿A quién le importa?

El Premio convocado por la Casa de Cultura Municipal y teniendo como jurado a Miguel Terry Valdespino, Mireisy García y Osvaldo de la Caridad Padrón, premiaron a la narradora Olga Montes en cuento por su obra Sitiados y a Orlando Pérez Torranzo en poesía, con Décimas para el destello, también ganadora del Premio Especial Ala Décima. Otorgándose menciones en cuento a los caimitenses Juan de Dios Mariño, Jorge Velázquez y Pedro Bernabé Lorenzo.

Este evento tuvo como propósito homenajear al destacado escritor y amigo Carlos Jesús Cabrera, oriundo del poblado de Rosa Marina en Bauta, quien falleciera inesperadamente en el 2014.

DSCF6137 (Large)DSCF6140 (Large)DSCF6148 (Large)DSCF6154 (Large)DSCF6156 (Large)DSCF6167 (Large)Callejón de los Perros/Bauta

Mayo/2016

 

Las crónicas de Alter Ego nos restauran de la memoria*

2013 editorial UNICORNIO portada DENYS SAN JORGE

(…en torno al libro de ensayos: “Se busca un título” publicado por la Editorial Unicornio en el 2012 por el escritor bautense Carlos Jesús Cabrera)

POR Denys San Jorge Rodríguez

La primera vez que estuve algo cerca y supe de Alter Ego, como saber que existía… ese gran escritor que es hoy Carlos Jesús Cabrera, fue como en una situación medio que raptado dentro de un moscovich ruso. Entre un viaje Bauta-Boyeros-Bejucal y una escala en el psiquiátrico de La Habana [aquí hubo un antes y un después en la obra del gran escritor] donde dos amigos artistas Orlando Rodríguez López y Ezequiel Sánchez Silva, con los que iba destino UNEAC, decidieron hacerle una visita al otro que estaba hospitalizado en ese centro médico. Y yo ahí con miedo, apendejado… lo admito, y decidí quedarme dentro de la nave rusa, con temor a ese lugar y a Alter Ego [que por gusto no estaba ahí]. Recuerdo que los otros demoraron en su visita y tuve que subir las ventanillas encerrándome a pesar del calor, pues el moscovich comenzó a ser asediado por otros pacientes que venían a mí buscando: cigarros, comida, sexo… una experiencia tenebrosa con sudor y miedo.

Hace par de años Emilio Ichikawa, me comentó desde Miami vía mail, acerca de la poesía de Carlos Jesús Cabrera [dato que no sabía y le pregunté… ¿Quién coño es Carlos Jesús Cabrera?] el otro me afirmó, que era la mejor que se había escrito y era un orgullo para él de que en Cuba y más aún: “en nuestra Bauta” existiese un poeta de la talla de Carlos, tan descomunal… El restaurador anónimo, daba pie a ello a un libro extinto. Pero para nada anónimo, ¿Anónimo? Como plantease Francisco García González cuestionando, en nota crítica del Caimán Barbudo hace un tiempo atrás. Ese libro nos pertenecía a todos, éramos parte del, era irrevocable. “El otro” desde el monstruo, solo estaba deseoso y me exigía un ejemplar para él, que se lo mandase con alguna “mula”… yo siempre evadí el envío [al monstruo una candela… eso pensé] además también ya no quedaban ejemplares de ese libro de Alter Ego disponible… ya que fue un éxito editorial.

¿Pero como era posible? Ver escritor de esa valía recluido en un centro como aquel en Boyeros. Hace unos días me le acerque a Carlos Jesús Cabrera y le mostré el libro de Emilio Ichikawa, La escritura y el límite publicado aquí en Cuba, [tantas vecez leído y analizado por todos de mano en mano, gastado, sucio, mutilado, llegando al final hasta mi…un libro valioso, con hoy guardo con aprecio]. No pensaba asombrarlo, nunca imaginé eso. Dicho libro La escritura y el límite, que Alter Ego, nunca había visto desde su publicación en 1998 para mi asombro [y el del…] el autor lo había mencionado junto con Rolando Sánchez, Walter Benjamín, Mishima y Kenzaburo Oe, como también como Weber y Comte. Yo lo sabía pero Alter Ego no, nunca se había percatado, nadie se lo había dicho, un libro “extinto también”. ¿Cómo era posible? No importaba que el otro lo mencionara haciendo referencia e incluyéndolo en un párrafo que hablaba de manicomios y suicidios. Escritores también desgarrados y mutilados en un abismo sin fondo, quizás como yo dentro del moscovich aquel día. Alter Ego se conmovió al no saber de esa nota y estaba feliz por salir en esa página. La experiencia y la unión eran sin igual con los ojos enrojecidos, no importaba ese potaje intelectual de tanta soga y harakiri, de tanta muerte, sudor y miedo. Lo importante es que estaba ahí en esa página, ¿Qué importaba encontrarse entre harakiris y miedo?, y en la página donde el otro [por gusto no] lo comparaba junto a Rolando Sánchez, Walter Benjamín, Mishima y Kenzaburo Oe, sino por su talento desmedido, pues Carlos es tan grandes como esos otros, tan importante.

El escritor cubano Francisco García González en algún momento me habló de Carlos Jesús Cabrera, de su amistad y de la obra literaria del otro. Ya Alter Ego no estaba hospitalizado, había superado esa etapa. Como aquellos autores que hacía referencia el amigo filósofo. Residía ahora en su Rosa Marina natal, en un pequeño punto de la geografía bautense que le servía de inspiración, de horizonte para comenzar a crear después de diez años inactivo. Estaba trabajando además como asesor literario en la Casa de Cultura Municipal en Bauta y ahí fue donde lo conocí de verdad y ha surgido una amistad inquebrantable. Su obra es de un incalculable valor artístico el que posee, la cuentística, la novela Este era tu deseo, de fuerte contenido fue el regreso del hijo pródigo a las letras cubanas. Un gran regreso.

Ahora Carlos Jesús Cabrera, nos asombra y vislumbra [como siempre] después de recibir varios premios y el premio provincial de La pupila insomne a la obra de toda su vida, decidió reunir en un cuaderno, las crónicas realizadas [entre el antes, el después y… del moscovich]. Pero: ¿Por qué no publicar otra novela? Un cuaderno de cuento como El llanto del arpista, o uno de poesía como El restaurador anónimo, tan codiciado desde “el otro lado” u otra de un éxito tal como; Este era tu deseo, y aprovechar la oportunidad editorial. Pero no, es que Alter Ego, siempre piensa en los otros, artistas, intelectuales, amigos a los que en su vida él le ha dedicado tiempo, páginas y relatos críticos. Y también es una obra fuerte, merecedora de valores y premios, meritoria de la oportunidad. Ensayos publicados en el periódico el habanero [extinto ya] donde pasó lo mejor de la vanguardia artística, literaria y de pensamiento de la “antigua Habana”, de Cuba y de Bauta toda.

Para mi orgullo tuve la oportunidad de ilustrar la portada de este libro, y ver como Bauta cuenta con intelectuales como Carlos Jesús Cabrera, que en palabras de Whitman: “Quien toca a este libro, toca a un hombre”, que nos asombra ahora con un cuaderno así. Eso no falla. Un libro que muestra en su mayoría, la cultura que ha pasado por Bauta, en los últimos veinte años. Uniendo a fenómenos vanguardistas como el Grupo Orígenes con el Padre Ángel Gaztelu, con intelectuales de la talla de Francisco García González, Emilio Ichikawa, Ezequiel Sánchez Silva, Mongo P, Miguel Terry Valdespino, Erdwin Vichot e Israel García Fernández, entre otros tantos nacionales como Leonardo Padura, Senel Paz, Amir Valle, Roberto Zurbano y Gerardo Chijona, también textos críticos con temas nacionales e internacionales de pensamiento cultural y literario.

Creo es la inspiración o deuda de Carlos Jesús Cabrera, o el deseo de restaurarnos del olvido de esos años a nosotros, ese olvido que inspira y fortalece a pesar de todo y de sus circunstancias, de reintegrarnos de la memoria de papeles engavetados y de entre miles de recortes en un archivo bibliotecológico. Que nadie sabe que existen, que se publicaron, salvo los protagónicos que fueron homenajeados en su momento, orgullosos del hecho y que aún los conservan, como de contar con la amistad del escritor.

En un solo libro para gloria de todos, las crónicas de Alter Ego y Carlos Jesús Cabrera. Crónicas de altos valores como las de Guillermo Cabrera Infante, colosales. Como le dije en una ocasión a Miguel Terry Valdespino, este es un libro para los amigos y de los amigos, de todos nosotros, es de un importante clan… como Orígenes y movimientos vanguardistas, estuvo en lo cierto. Periódicos amarillos que con el tiempo, en desuso cualquier cubano puede usarlo en un acto sanitario, dígase otro harakiri o seppuku como el de Mishima o el mejor samurái, esos que llevan como el escritor japonés, la escritura muy al límite con miedo, a ese límite oculto, solitario que es el oficio de escribir. La letra herida, mutilada. El deleite máximo del arte contra el cuerpo. En buena hora, las letras nos devuelven la memoria de todos con un total éxito, arrasador.

Callejón de los Perros/Bauta-Cuba.

Enero 2013

*Palabras leídas en la presentación del libro Se busca un título en la Feria del libro en Artemisa 2013.

 

presentación PATRIA INTERIOR en la FERIA ARTEMISA 2013  (1) (Large)

 

DENYS SAN JORGE: ARMADO CON TODOS SUS HIERROS

Por Manuel Alejandro Hernández Barrios

DENYS SAN JORGE Foto de Cayo La Rosa, Bauta. 1958 (2)¿Qué se aprende del hierro?

El hierro enseña. Se aprende mucho, pero en mi caso es una cuestión muy íntima. Un misterio heredado y la importancia que le he dado a un grupo de simples objetos (herramientas, tuercas, arandelas, metales que durante años estuvieron en cualquier rincón…) a partir de la muerte de mi padre, con los que decidí a partir de aquí comenzar una obra artística, rescatando la memoria personal y marcada por la experiencia familiar, que me han servido de mucha inspiración.

 Vulcano o Hefestos… ¿Quién es Denys San Jorge?

Un soñador que no puede estar quieto pues arde. Que le gusta variar, cambiar. Viene intrínseco con mi personalidad. Siempre estoy imaginando algún proyecto nuevo, tratando de forjar una obra, de lograr una idea que diga de por sí con un mensaje más allá de su soporte, o de sus propios límites que imponen de por sí todas las vivencias cotidianas. Pero a tono con mi obra, y con mi personalidad prefiero a Oggún, quien simboliza el hierro, los metales y es dueño de las herramientas.

Katiuska y Kalashnikov coquetean mirando los Everglades (detalle instalación) 2010

DESARME 2008

 Con esta tónica entre hierros, con metales y herramientas has creado series fotográficas de fuerte impacto visual como Desarme. ¿Cómo surgieron?

Desarme, surge como las otras obras con esta índole visual producto de una intensa búsqueda dentro de mi trabajo creativo, armando y desarmando objetos de mecánica sobre una plancha de acero, donde aludía a un universo muy personal de referentes simbólico. Posteriormente vino una serie fotográfica “El espía francés a unos kms del campo de concentración”, y la instalación “Cambio de Estado” realizada y expuesta esta última en San Pancho, México en el 2009, y la serie instalativa “Katiuska y Kalashnikov coquetean mirando los Everglades”, que se expusiera en la expo colectiva El Extremo de la bala: una década de arte cubano, en el Pabellón Cuba.

La Virgen de Papá y mi sueño con el Cobre IMPRESION DIGITAL 50x61cm

 De tus piezas fotográficas La Virgen de Papá y mi sueño con el Cobre, es una de mis predilectas por su fuerte carga simbólica. ¿Cómo surge esta obra?

Esta obra tiene igualmente una gran importancia simbólica para mí. Imagínate, los hierros de mi padre y la Virgen de la Caridad, que dos detonantes. Surge para un proyecto colectivo que me invitó la curadora Sussette Martínez Montero con más de cincuenta artistas cubanos, y se llamó “Del símbolo a la metáfora”, exponiéndose en el Centro Cultural “Padre Félix Varela”, en diciembre del 2011 aquí en la capital. Posteriormente bajo el título “Virgen de la Caridad del Cobre. Miradas múltiples en la plástica de Cuba”, la muestra fue llevada a México y se expuso en la Galería Central del Centro Nacional de las Artes de México (Cenart), y en la Catedral Metropolitana de México DF. Durante este año 2014 se expuso nuevamente en tierras mexicanas ahora en Querétaro, en la Galería Libertad.

HABANA TOMADA 2008

 ¿Por qué Habana Tomada?

Te digo que Habana Tomada fue una serie digamos por encargo. De esas que surgen de improvisto en el andar, y a uno le resulta interesante y aplica. Fue expuesta primariamente en 2008 en la muestra colectiva “I like America does america like me”, en una galería en Cataluña, España. Es una serie que juega con el Kitsch, con lo popular y con el referente local y que ha transitado por varias muestras entre ellas dentro del evento “Arslatina” expuesto en 2009 en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de La Habana. Seguidamente en el 2010 la expuse en mi exposición personal “Inventario #68”, en la Fundación Ludwig de La Habana y ese mismo año viajé a México exponiéndola en la Galería de la ciudad de Tecate en Baja California.

¿Qué se aprende de viajar al extranjero?

De viajar al extranjero se aprenden muchas cosas, se logran experiencias. Se ve otro horizonte y uno se retroalimenta. Creo que es necesario.

Hay obras de arte que dejan a uno con la boca abierta ¿te ha pasado alguna vez?

Me ha pasado varias vecez en distintas circunstancias. De niño era una costumbre ir en el parque local a la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced en Bauta y allí me detenía a mirar los cuadros de Mariano Rodríguez y René Portocarrero, me fascinaban mucho. Recuerdo que en otra ocasión fui a la parroquia de Nuestra Señora de la Caridad en Playa Baracoa, y vi un mural que ascendía al techo de Portocarrero, y también aquella escultura muy suspendida en el aire del escultor mexicano Alfredo Lozano y quedé muy asombrado con su madera esculpida y aquel Cristo tan hermosamente tallado. En ambos casos quedaba seducido ante aquellas imágenes que no entendía, pero llamaban de sobremanera mi atención. Siempre dije al contemplarlas que quería ser algo así a un pintor. Sentía al verlas raras sensaciones, las mismas que siento aún hoy al detenerme frente a ellas. No importa las vecez que las mires, siempre te van a seducir. He ahí la importancia del arte, de llegar a lo más profundo.

Como a los dioses griegos necesitaste una mano amiga o un compañero para forjar el escudo vital ¿tus cíclopes tienen nombre?

Mi vida ha estado marcada por muy buenos amigos y maestros de los que he aprendido aquí en Bauta. De quienes he tratado de seguir su ejemplo. Quienes me han apoyado y me han orientado. Nombres han ido muchos. Mi primer amigo fue mi padre que ya no está, ha sido algo muy importante en mi vida. Respeto la amistad, y creo en ella, creo en esos amigos que están en las buenas y en las malas, y que se han incorporado con los años al andar como Francisco García González, Miguel Terry Valdespino, Ezequiel Sánchez Silva, Orlando Rodríguez López, y Carlos Jesús Cabrera este último, quién falleciera recientemente.

 Con tu juventud has incursionado dentro de la plástica con excelentes obras dentro de la fotografía y en la instalación, pero como diría el escritor Kafka “La Literatura tiene el salario del Diablo”. ¿Por qué ese giro repentino a la literatura?

No fue un giro de pronto, venía escribiendo pequeños relatos, cuentos desde el mismo año de 2005 en que murió mi padre y me inspiré viendo los cuentos de mi amigo Francisco García González. Pienso que también fueron las circunstancias quien me impulsó a tomar este camino. Necesitaba respirar. Cambiar de pronto. Dejar los pinceles, las artes visuales.

 Tu juventud denota que te queda mucho por hacer, pero ¿cuáles son tus proyectos inmediatos?

Acabo de terminar una novela que durante casi dos años llevo realizando titulada “Avenida Dayton Hedges”. Ha sido un proyecto el cual me he apasionado mucho. Quería escribir algo más profundo y más allá del cuento. Pero quería escribir algo en torno a Bauta, algo que estuviese involucrada la historia del pasado de mi familia y algo por así decirlo fresco, algo inédito.

 Pero con Avenida Dayton Hedges, ¿por qué apuestas?

Con esta he apostado por una historia que no imaginé que estuviese tan latente y hubiese permanecido en el tiempo en Bauta. He tratado de rescatar del olvido a través de una novela de ficción una asombrosa historia que tiene como protagonista una extinta Fábrica Textil y el pequeño caserío de Cayo la Rosa donde está enclavado desde su fundación en 1931.

Para llegar a escribir, comencé a investigar. Anduve por los alrededores de la extinta industria donde está enclavada esta fábrica hoy en cenizas, y buscando testimonios en ese propio pueblo, y desde Bauta a San Antonio de los Baños a donde primero llegó aquel americano, también anduve por Caimito del Guayabal hasta Ceiba, en Corralillo, en Playa Santa Fe, por Playa Baracoa hasta la capital cubana. Siguiendo la ruta una detrás de otra, entrevistándome con veteranos que nacieron en aquel paraje industrial. No te niego ha sido una experiencia maravillosa comenzar un proyecto a partir de testimonios de hombres y mujeres que nacieron allí en aquel lugar, en el que sus padres fueron fundadores cuando llegó aquel extranjero, donde ellos fueron partícipes de la creación de un pueblo próspero y de una fábrica que llegó a ser la más importante del mundo. Ha sido mágico oír a esos “hoy ancianos”, que mientras te hablan te demuestran ese orgullo por un lugar de historia hoy destruido, donde había una Textilera y miles de metros de tejidos en producción constante, un aeropuerto, un terreno de béisbol, una urbanidad que aún hoy mantiene su mismo estilo de construcción, de hechos trascendentales entre “el antes y el después” de nuestra historia, de relatos fascinantes de sobreproducción de tejidos y que esas personas te narran sus vivencias hasta inicios del año noventa del siglo pasado con mucho orgullo, de jornadas laborales, de trabajar incesantemente para lograr una meta y que te demuestran toda esa pasión durante toda una vida entre el algodón, a la entrega a una fábrica con sus colosales maquinarias textiles por donde crecieron de niños y anduvieron frente a una fábrica rodeada por un inmenso mar de agua dulce, de la Laguna Ariguanabo.

 Siendo esta novela un proyecto atrevido o ambicioso, en la que estas enfrascado y que con tanta pasión te has entregado ¿qué sueños tienes con Avenida Dayton Hedges?

Lograr publicarla algún día y que todas esas personas que me brindaron sus testimonios, y su apoyo durante mucho tiempo, a los cuales le he dedicado algún capítulo en la novela, vean ahí reflejado un pedazo de nuestra historia local y de sus vidas. Eso me va a enorgullecer mucho.

 He podido apreciar en la web de Radio Artemisa que te han promocionado tu novela y otro proyecto tuyo relacionado con la Textilera pero de índole documental. ¿De qué trata este?

Las noticias sobre la novela y el documental en Radio Artemisa han sido increíbles el impacto que ha tenido. Fue escrita por la periodista Maricela Menéndez quién comentó en la web y en la Radio primeramente sobre mi novela que venía escribiendo desde hacía un tiempo y sacó una reseña bajo el título: Rescatan a Dayton Hedges en Bauta”. Por ahí comenzó todo. Al otro día en el pueblo muchas personas fueron por mi casa a preguntarme. Otros me comentaron por la calle que lo habían escuchado, y si era cierto que yo estaba escribiendo algo sobre la Textilera Ariguanabo, y del… “americano”. Les afirmé que sí. Con los días fueron llegando a mi casa muchas personas con recortes que me fueron regalando y otros me prestaron disímiles fotos, objetos, periódicos, y hasta fragmentos de revistas del pasado capitalista y posterior a la Revolución en aquel paraje. De por sí todas las imágenes eran hermosas. Fue una experiencia hermosa cuando comencé a recopilar tanta información. Como señaló mi amigo el periodista Miguel Terry Valdespino en su blog Cubano de la Loma, donde escribió sobre mi novela y en que estoy del todo de acuerdo: “Bauta entera guardaba, de manera cómplice, una historia que se negaba a morir entre la abulia y el desgano del depredador y el “bostezador” contemporáneo de la Isla de Cuba”.

Pero era mucha información visual, y llegué a un punto que supe que toda esa información no iba a poder usarla en un texto literario. Le propuse entonces a mi colega bautense Yessi Lezcano, quien recientemente se había graduado de la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual del ISA, y quien había realizado su tesis a partir de un cuento de mi autoría al corto audiovisual Moscú Rojo, unirse a mí en este proyecto donde ambos estamos codirigiendo este proyecto documental nombrado “Cayo la Rosa: un paraíso textil”, en el que estamos enfrascados y vamos a sacarlo para el próximo año 2015.

IMG_1230 

¿Mezcla?

Es una peña que comencé en Bauta en enero del 2011, en la Biblioteca Municipal con el caricaturista cubano Ares como primer invitado, el cual ha asistido en varias ocasiones. Por ahí ya han pasado excelentes personalidades y amigos de la Cultura Cubana, como el Premio Nacional de Artes Plásticas y caricaturista cubano René de la Nuez; el crítico de arte y periodista Jorge Rivas Rodríguez; Isabel Pérez editora y curadora de la Revista Arte Cubano; el crítico de arte Nelson Herrera Ysla; el actor y director de cine Jorge Molina; las curadoras de arte Sussette Martínez y Virginia Alberdi; los escritores cubanos Eduardo Heras León, Carlos Jesús Cabrera, Miguel Terry Valdespino, Raúl Aguiar y Yoss; el caricaturista Adán, jóvenes creadores como la periodista Susana Gómez Bugallo y la curadora y crítica de arte Chrislie Pérez; el intelectual español Andrés Vásques de Sola, y el coleccionista cubanoamericano Sr. Jesús Fernández Torna, presidente de la Fundación Torna & Prado Fine Art Colection de los EE.UU.

 ¿Cuál es tu papel en la UNEAC provincial?

Actualmente estoy como Vicepresidente de la UNEAC en la provincia de Artemisa. Es una organización que durante toda su historia ha agrupado lo mejor de la intelectualidad cubana y para mí es un orgullo hoy pertenecer a ella.

 ¿Bauta?

Para mí ser de Bauta es algo maravilloso. Porque había un Tanque de la Conaca a la entrada del pueblo, porque había una colosal Textilera Ariguanabo. Porque un día arribó al pueblo el Padre Angel Gaztelu y surgió el Grupo Orígenes en ese parque municipal, y por estas calles transitaron los músicos José Ardevol y Julián Orbón, los escritores Cintio Vitier, Eliseo Diego, Gastón Baquero, Bella y Fina García Marruz, José Rodríguez Feo y los artistas de la plástica René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Mario Carreño, Raúl Milián y el escultor Alfredo Lozano. En cierta ocasión Emilio Ichikawa, en reseña crítica sobre mi trabajo de las artes visuales, mostró que: Bauta es un pueblo cosmopolita. Incluso promiscuo. Es campo y costa. Criollez y extranjería”. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima y recontextualizar, a mi libre antojo estas líneas en la actualidad por este minúsculo pueblo: “porque nacer aquí ha sido mi fiesta innombrable”. Es verdad.

 Volviendo al mítico Oggún, a tus excelentes fotografías de mecanismos de hierro y visualidades bélicas. ¿Qué nuevos proyectos dentro del universo de la plástica se aproximan?

Este diciembre cierro con la literatura después de escribir por casi dos años esta novela sobre la Textilera Ariguanabo. Quiero volcarme en el panorama de las Artes Visuales, ahora necesito otro giro. Estoy proyectando nuevas ideas, y maquinando ya una nueva serie que desearía exponer el próximo año. Entre fotografías e instalaciones, se mantiene el hierro, los metales y las herramientas.

 ¿Cuál es tu fuente de inspiración, el método más útil, la bebida perfecta, la sustancia imprescindible, la mejor técnica?

Bueno te diré que no me gusta la bebida, menos fumo. Prefiero la Coca Cola, soy muy adicto a los dulces y a la buena comida cubana. Pero mi fuente de inspiración para realizar mi trabajo indudablemente siempre ha sido y son las circunstancias. Esas que inspiran a veces hasta de madrugada y fortalecen, aunque te hagan sufrir. Cuando no están yo las busco, las provoco, esa es la verdad. Como diría el poeta español Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al andar”.

 Has incursionado en el universo de las Artes Visuales donde te graduaste de la Academia San Alejandro, has publicado libros en Cuba y en el extranjero, un cuento tuyo se ha llevado a un corto audiovisual, conduces una peña en Bauta donde has invitado a importantes personalidades de la Cultura Cubana. ¿Cómo te gustaría que te vieran? ¿Como el artista de la plástica que escribe? ¿Cómo el escritor que tiene una peña?

Me gusta que me vieran como dicen algunos y se refieren a mí como “el muchacho del Callejón de los Perros, de Bauta”. Para mí es un orgullo el barrio. De ahí vengo de ese microcosmos. De un barrio cualquiera, como otro en Cuba. Un barrio que no es marginal, pero que se inunda cuando viene un buen ciclón, más cuando los dirigentes no limpian como es debida la zanja que abraza el barrio y entonces el agua llega como decimos en buen cubano “al pecho”. Que me vean como alguien que aprecia la amistad, que me vean como el pintor del barrio, el vecino “que anda con los yerros de su viejo”, el socio que escribe. En fin como Denys San Jorge, y siempre… muy armado por si acaso, con todos los hierros de papá.

Revista CRITICA. Universidad Autónoma de Puebla. México 2007portada periodico CAIMAN BARBUDO 2012