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Bauta: Con cariño y amor fraternal

Bauta: Con cariño y amor fraternal[1]

POR Denys San Jorge

Dijo el Apóstol y Hermano Masón José Martí, que: “No se pueden hacer grandes cosas, sin grandes amigos”[2], en esa frase, que nos lleva a la unión, ha estado intrínseca la fuerza de emprender grandes proyectos dentro de la sociedad.

Bauta, desde aquellos años de las Guerras de Independencia fue testigo de esta y de la importancia de la amistad. Bien los supo el Q:.H:. Esteban Delgado, quien anduvo siempre junto a su primo Baldomero Acosta y un día se unió como mambí del Regimiento Goicuría a las huestes de Maceo en el Cayo de la Rosa[3]. Desde ahí sería importante el unirse para defender la libertad entre los hombres y tiempo después, en los mismos albores de la República, gracias a la unión entre los oriundos de aquel pueblo nombrado también como Hoyo Colorado y de emigrantes que llegaban, comenzaría a desarrollarse un pueblo desbastado por la guerra.

También afirmó José Martí, que: “El cariño es la llave del mundo”[4], y sabía también de la importancia de la Fraternidad. Ambasmáximas martianas, sin dudas las tuvieron presente, aquel grupo de masones fundacionales de este Taller que iban a la Logia “Fraternidad y Constancia” de los valles de Punta Brava, cuando a finales de 1914, decidieron fundar un Taller propio en los valles de su “Hoyo Colorado”.

¿Por qué se unirían? Que mejor motivo que mostrar cariño fraternal en el progreso humano y fortalecer así la unión entre los hombres para con un pueblo y la sociedad cubana. Comenzarían entonces a sesionar bajo este estandarte y los postulados masónicos. Fue en la noche del 27 de febrero de 1915, en la calle real número 33, cuando quedó constituida la R:.L:. Salvados Cisneros, bajo el simbolismo de la escuadra y el compás. Dirigidos por el Maestro Braulio González, acompañado delos hermanos Emiliano Morales, Antonio Fraga, Salustiano Felipe, José A. Menéndez, Manuel Rabelo, Emilio Cañal, Julio Carrasco, Juan F. Trevejos, Luis Miguel Castillo, Esteban Delgado Acosta y Avercio Valdés, comenzarían así a enorgullecer a un pueblo con el significado del salmo 133 cuando dice: “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía”.

Durante la historia de esta Colmena, tres miembros de este Taller, se conocieron y fueron amigos de pensamiento y hermandad, ellos me han fascinado inmensamente, como ejemplo de fraternidad y de progreso intelectual, Washington Guerra Miranda,René Valdés Acosta y Julio Carrasco Herrera. Tres masones devenidos en destacados oradores e intelectuales con una labor interesante quienes publicaron en diferentes publicaciones y enorgullecieron a este pueblo.

En aquella primera Sesión de 1915, solicitaría su ingreso Washington Guerra. Años después ya como un destacado ciudadano y masón, un 6 de enero de 1943, se presentaría como secretario de la Delegación de los Veteranos del pueblo en el Cementerio local,en un día en que “Bauta, fue testigo de una hermosa demostración de fervor patriótico”, (así mostraba una revista Ariguanabo)[5]. Un homenaje a aquel día de emancipación y de simbolismo donde los restos de los Veteranos de la Guerra de Independencia, se llevaban al camposanto local, a un fastuoso Panteón construido por cuestación popular, por el balear Francisco Canet, radicado en Bauta, y el Q:.H:.Washington Guerra, comentó en aquel lugar de honor y gloria donde descansarían los valerosos mambises por la eternidad, donde su padre el Coronel Carlos Guerra Agüero, también se enterraría ahí ese día.

El Q:.H:. Rene Valdés Acosta, se inició en 1928 de manos de Washington Guerra en esta Logia y quien fuera un destacado intelectual, en una revista Ariguanabo mostró que: “Bauta, es una emoción. Bauta es todo cariño y cordialidad, todo recuerdos y veneración para su pasado, y así se transparenta en cada uno de sus actos y en todas las manifestaciones de su espíritu”.Un bautense que amó a su pueblo y le dedicó cuantiosos ensayos y el libroCon la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés Bautensespublicado en 1944, con prólogo de Washington Guerra, quien la califica como “la primera piedra angular de la historia de Bauta”.

Con la Kodak… mostraba la Bauta que emergía en los nuevos cimientos restaurados con el tesón y la voluntad de buenos hombres y mujeres criollos y otros emigrantes de pueblos cercanos y de otras naciones que fueron llegando a la comunidad durante la primera mitad del siglo xx nucleándose en torno a sus sueños, quienes fueron fundadores de un nuevo pueblo, con sus Logias, asociaciones fraternales y de distintas sociedades.

Recuerdo con infinita pasión como siempre el poeta y escritor bautense Carlos Jesús, un fiel admirador de lo mejor de la poesía latinoamericana, me decía que Bauta, también tenía para su orgullo, un busto de bronce en su parque municipal, de un poeta del dolor.

Entonces iba y se detenía frente al busto de aquel otro poeta cubano Julio Carrasco Herrera, que se encuentra hoy ahí en el centro de nuestro pueblo, y muy orgulloso me comentaba que cuando un pueblo, en su parque tenía el busto de un poeta, era un pueblo inteligente, un pueblo que tenía el derecho de ser libre y respetado. Era un pueblo que admiraba la cultura y la poesía por encima de todo. Entonces este busto, era para mi amigo Carlos Jesús, su orgullo local, donde siempre decía. «En mi pueblo, hay un busto de un poeta de Bauta».

Técnicamente el poeta Julio Carrasco, no había nacido aquí, pero si pertenecía por completo a Bauta. Había nacido en San Juan de los Remedios, el 26 de julio de 1870 y se asentó a inicios de siglo XX en este pueblo. Pero, ¿qué es un poeta del dolor? Sin dudas, dolor y literatura van cogidos de la mano, donde la vida marca penurias, sufrimientos y enajenaciones, ahí donde el dolor convoca las más tristes soledades y difíciles inspiraciones.

Carlos Jesús, sabía que Carrasco, fue un bardo «tierno, melancólico y sentimental; cantor del dolor y de la tristeza en forma clara y sencilla; poeta popular»[6], ytenía estas mismas características, acerca del dolor de la vida reflejado en la literatura. Fue el primero que me habló de este poeta “del dolor”, y tenía un elevado orgullo por aquel busto, realizado por el escultor cubano Crispín Herrera[7] e inaugurado el 10 de octubre de 1947. Para 1947, existía la Logia A.J.E.F. Julio Carrasco Herrera y cuando se devela este busto existían los dos libros de poesías de Carrasco titulados: “Dolorosas” y “Gotas de Tinta”, que lo perpetuaron como un “Poeta Ilustre”, entre sus contemporáneos. Libros hoy desaparecidos y desconocidos.

Para cuando Carlos Jesús publicó en 1997, Escritores en Bauta[8], aquel ensayo donde mencionaba a varios autores bautenses no pudo dejar de empezar por este y mostraba en sus inicios: «En el parque, bajo la sombra, casi oculto a la mirada del transeúnte distraído, hay un busto del poeta Julio Carrasco (fallecido el 20 de agosto de 1928), como un recuerdo persistente que se niega a ser presa del olvido». «Triste, abatido, con el dolor y la amargura de su infortunio, era aquel hombre bueno, melancólico y meditabundo». «Comprenderás mi pesar, mi angustia y padecer, cuando tú quieras tener, lo que no puedes lograr»[9].

Para el profesor bautense Heriberto González Torres, Carrasco: «Fue uno de esos hombres de vida fecunda, que a fuerza de sacrificios, amor y cariño, logran hacer de ella surco fructífero, amor que construye, reja que ara, faro que alumbra; seres que al pasar por la vida, integran el grupo de los que fundan y crean, de los que siembran recuerdos, haciendo que sus vidas sean culto en las almas y corazones de quienes convivieron con ellos y de los que le conocen a través del recuerdo magnífico de sus obras»[10].

También el historiador René Valdés Acosta nos muestra como Carrasco Herrera, fundó “El Progreso de Bauta” y según el bautense Aldo Alpízar: “El hijo predilecto de Venus, el muchacho por Minerva consentido nunca fue favorecido por Hércules y si mirado con recelo. Aquella naturaleza sensible y de mente preclara fue puesta a resguardo en infame cáscara. Como el Quasimodo de Víctor Hugo una masa excedente coronaba su espalda y como si no le bastara, con el tiempo, una recurrente hidrocele se enseñoreó de sus testículos acrecentando sus angustias y descompensando suequilibrio emocional; obligándolo de este modo a la renunciación y al aislamiento en su hogar”[11].

Cuando comencé a investigar para la realización de mi novela “Avenida Dayton Hedges”, sobre el Batey de Cayo de la Rosa y su extinta Textilera Ariguanabo creada por el empresario norteamericano Dayton Hedges, fue grato registrar en esa gaveta que es la memoria y el olvido, trayendo sin dudas emocionantes sorpresas y para mi asombro encontré varias revistas Ariguanabo, que mostraban con orgullo acerca de la masonería, las Hermandades y la Logia Salvador Cisneros, donde este norteamericano era Miembro de Honor.

En el enclave textil, la masonería bautense era fundamental, muy respetada y existían fuertes vínculos de amistad. Como mismo entre telares se vivían aires de hermandad y pasión por el algodón que ahí se procesaba, en cada revista Ariguanabo, se daba publicidad a los eventos organizados por la masonería bautense con infinito orgullo. Puede resaltarse ahí los textos de René Valdés Acosta y del Q:.H:. Oliverio Sánchez, quien era una fuerte columna en esta publicación, dando eco de los Ajef, de las Hijas de Acacia y de Salvador Cisneros. Sin dudas estos hallazgos desde mi perspectiva profana hicieron crecer mi interés aún más por la masonería. ¿Qué era la fraternidad? ¿Por qué se unían? ¿Quién era René Valdés Acosta? ¿Quiénes eran estos obreros e intelectuales que hablaban con orgullo de sus hermanos y los aportes a la sociedad bautense?

Con cariño y amor fraternal recordamos a estos hermanos, que enorgullecieron este Taller, quizás algún día deba reimprimirse Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses del hermano René Valdés Acosta. Bien lo sabe el querido hermano Luis René Arzola cuando plasmó. “Ojalá algún día podamos reeditar “Con la Kodak del recuerdoy los Viejos Cafés Bautenses”. Estoy seguro que se convertiría en el libro de cabecera de todos aquellos, que estemos donde estemos y seamos lo que seamos, llevamos dentro de nuestro corazón este pedacito de Cuba llamado Bauta”[12].

Los bautenses también deben saber más sobre la oratoria y los escritos de Washington Guerra. Aunque el poeta Julio Carrasco Herrera es un poeta inédito, bien local y muy poco divulgado entre sus contemporáneos, las generaciones posteriores tienen el deber de estudiarlo un poco más a profundidad. El nos mira hoy en su silencio, desde la elipsis del bronce cada día, a los bautenses que rozan su mirada inerte, sin haber leído estos quizás, sus poemarios en el silencio del olvido.

La Respetable, Benemérita y Centenaria Logia Salvador Cisneros de Bauta, hoy esta de festejos emanando todo su cariño y amor fraternal. Bien lo afirmó José Martí, cuando dijo:“El cariño es la llave del mundo”[13]. Esta Logia, honra sin dudas a Cuba y al Apóstol José Martí. Honra a la masonería cubana y universal. Sus fundadores en aquellos inicios de la República, nunca hubiesen imaginado que su Taller cumpliría un siglo después, 102 años de fundado, por donde han pasado los hijos de Bautay aquellos tres intelectuales en el espacio del tiempo, que enaltecieron el significado del salmo 133 y que supieron usar e inspirarse desde sus letras y con su pluma en mano, defendiendo con lo mejor del pensamiento intelectual desde Bauta,la libertad, la igualdad y la fraternidad de los hombres.

  1. Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2017

[1] Texto leído, domingo 5 de marzo 2017, en el 102 Aniversario de la Logia Salvador Cisneros, Bauta, Artemisa, Cuba.

[2] Valdés Galarraga, Ramiro: “Diccionario del Pensamiento Martiano”, Ciencias Sociales, 2012.

[3]Alpízar, Aldo: “Maestro: Braulio González Rosa”. Texto inédito, leído en Resp:. Logia Salvador Cisneros, Bauta.

[4] Valdés Galarraga, Ramiro: “Diccionario del Pensamiento Martiano”, Ciencias Sociales, 2012.

[5]Revista Ariguanabo, Cayo de la Rosa, 1943.

[6]Sánchez López, Luis María. (1985). Diccionario de escritores colombianos, 3ª. Ed., Bogotá, Plaza &Janés, pp. 394-395.

[7] Según Ursulina Cruz Díaz, en su Diccionario Biográfico de las Artes Plásticas, este fue un destacado escultor cubano, nacido en 1896 en La Habana, con obras como “Aguadora” en madera y “Máter Dolorosa” en yeso patinado que se conservan en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

[8] Cabrera Enríquez, Carlos Jesús: “Escritores en Bauta”, periódico el habanero, 29 agosto de 1997, La Habana, Cuba.

[9]Ibidem

[10] González Torres, Heriberto: “Julio Carrasco Herrera”, periódico Orientación, julio 1959, Bauta, Cuba.

[11]Alpízar, Aldo: “Maestro: Braulio González Rosa”. Texto inédito, leído en Resp:. Logia Salvador Cisneros, Bauta.

[12] Arzola, Luis René: “René Valdés Acosta, adalid de la memoria”, trabajo central presentado en la Logia Salvador Cisneros el 4 de marzo de 2012.

[13] Valdés Galarraga, Ramiro: “Diccionario del Pensamiento Martiano”, Ciencias Sociales, 2012.

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Vivan los cuentapropistas bautenses

Vivan los cuentapropistas bautenses

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POR Denys San Jorge

Bauta, nunca se queda atrás, es un pueblo próspero que emana gratitud y orgullo, es un pueblo que le ha gustado siempre la “competencia”, que ha tratado además de imponerse siempre, sobre duras circunstancias. Es un pueblo que le gusta “el negocio”, que le interesa salir a flote y está intrínseco en la idiosincrasia de los bautenses, desde el ser presumido al pintar hermosa su casa, hasta ese batallar más arduo en la “lucha” diaria.

Es un pueblo que ha heredado esa laboriosidad y un orgullo producto de aquella industria textil Ariguanabo que existió en Bauta, dando vida y prosperidad al pueblo. Pudiéndose ver en su escudo municipal, compuesto por una laboriosa abeja; una casa y un plantío de tabaco, que antes se cosechaba en las fincas alrededor de la municipalidad, también aparece una rueda dentada que simbolizaba estas industrias locales en la época republicana, donde se muestra una frase trascendental en el mismo: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, y en el Catauro bautense[1] en torno a este escudo municipal, se afirma con mucho acierto: “La laboriosidad y el espíritu de superación del bautense es loable y conocida”.

Sin dudas, Bauta es un pueblo emprendedor y algo que disfruto en Bauta actualmente, son el variopinto de Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) y ciertos negocios cuentapropistas, comoel empeño con que se han creado muchos de estos locales de servicios. Entre ellos me llaman la atención algunos talleres electrónicos bautenses como Electrolab, creados en los últimos tiempos, por la creatividad de mis amigos Ociel y su hermano Eduardo, y más allá de beneficio propio que puedan recibir, se puede apreciar un interesante impacto social y este detalle que es de gran importancia, cuando se percibe el interés en fomentar el aprendizaje de estosjóvenesy futuros técnicos electrónicos, dándole talleres y capacitándolos en este taller.

Hace unos días vi a dos bautenses de a pie discutir con pasión, sobre la calidad en los servicios de muchos establecimientos estatales en la localidad y mientras se comían el helado en el Coppelia Municipal, una le decía a la otra: ¡Tenía que coger la heladería un particular después de tanto tiempo para que hiciera esto tan agradable, para que arreglara esta esquina que ya daba su cosa!

Ambas tenían razón y mucha. Pero quizás, ninguna de estas dos bautenses que discutían fervorosamente, sobre la calidad de muchos establecimientos estatales de Bauta o gozaban sublimemente el helado del cooperativista, sabían que el6 de enero de 1946, el historiador bautense y masónRené Valdés Acosta, un profundo patriota cubano de marcada proyección antimperialista, presentó en ese mismo lugar, en lo que fuera el Bar Club Parocho su trascendental libro, Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, donde estuvieron veteranos mambises, intelectuales y todo un pueblo ese día con muchos invitados de la Habana, en que se le otorgó una medalla de Hijo Predilecto de Bauta al autor aquel. El Bar Club Parocho, en aquel momento era privado y equivaldría técnicamente hoy, a un buen negocio cuentapropista. Ese espacio actualmente era en el que ellas saboreaban aquel helado, donde igualmente lo administra una Cooperativa que brinda un excelente servicio a la población.

Aún recuerdo hace meses atrás cuando junto a la querida amiga Margarita, quien llegaba desde Alaska de visita, me pidió almorzar con ella en el Restaurante Pica Pica de Bauta. Un almuerzo exquisito, donde el excelente trato y la mejor cultura culinaria, seducían y nos tentaban a una próxima visita, a un lugar donde los precios eran bien módicos. Margarita, quedó seducida por el lugar, por el respeto, por el trato, por los servicios y la estética del sitio, donde me comentó como imaginaba años atrásel paladar de la artesana amiga Zoila Díaz.

Cuando se fundó El Tanque de Zoila, hubo algunos escépticos que cuestionaron aquel magnífico lugar, donde todos emanábamos gratitud hacia Zoila y ella hacia nosotros, donde se unían los mejores menús nacionales con el arte y la cultura cubana. Zoila, comenzó a invitar a cuanto artista e intelectual del patio, como a otros que llegaban al pueblo, e incluso iba a la capital a buscar a un destacado cineasta o un músico cubano ganador de un Grammy, todos pasaron por ese patio y están ahí hoy retratados. Desde los caricaturistas Ares y René de la Nuez, músicos como Pedrito Calvo, Laritza Bacallao y grupos como Buena Fé, a escritores como Eduardo del Llano, Fina García Marruz, Carlos Jesús Cabrera, Miguel Terry Valdespino, Guillermo Rodríguez Rivera, críticos de arte como Jorge Rivas Rodríguez, Nelson Herrera Ysla, el historiador Ciro Bianchi y hasta el coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto. La Paladar El Tanque o la casa de Zoila, comenzó a brillar con mucho orgullo en el pueblo, como un buen ejemplo donde se unía cuentapropismo y la cultura cubana.

Para cuando comenzaron a florecerhace poco esta nueva generación de negocios de cuentapropistas, el ingenio creativo de los bautenses comenzó a expandirse e imponiéndose poco a poco, sobre la palestra pública local.

Me da mucho orgullo apreciar como en estos negocios bautenses, hay un interés por estos nuevos “dueños”, por el arte local y su cultura, con la obra de artistas como Ezequiel Sánchez Silva en muchas de estos paladares, como la Taberna Sancho y la Fonda Pikin Chiki. También hace pocounas obras mías de la serie Bauta Long Playing, también han cubierto las paredes del Restaurante Pica Pica y la paladar El Swin, dando muestra del interés de estos pequeños comerciantes por el arte local y el orgullo con el cuál lo coleccionan, donde los bautenses van y se retratan a viejas fotos y con estas obras.

Hoy dirigida por el amigo Dimas Lima su Restaurante Pica Pica es un punto de referencia indudable que rescata la historia local; la Taberna Sancho nos lleva a una cantina medieval poblada de elementos posmodernoscubanos que Alex, el Yoe y la Gallega han sabido proponer; como mismo Alain en la carretera a Playa Baracoa ha edificado un negocio familiar fructífero ensu Bar-RestauranteEl Lugar con un sentido arquitectónico muy interesante, donde unecon un excelente manejo del diseño viejos objetos de la cotidianidad insular que han quedado dentro delos museable y rescatados del olvido; también el estimado amigo bautense Pavel restaura y amplía su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935;la pizzería Donna Pizza del amigo Enrique García González nos brinda lo mejor en pastas y brinda arte popular en su decoración;y mi querido hermano Ovlis Armenteros Pérez hace emprender su Fonda Pikin Chiki, que crece también en la carretera a Playa Baracoa, con obras también de Sánchez Silva en su interior.

Son algunos ejemplos de buen gusto, confort y elegancia en el pueblo de Bauta, con un sentido del diseño en su arquitectura, con un respeto increíble a sus clientes y una añoranza a su identidad local, que se imponen por su elevada calidad en los servicios como en la disciplina laboral y quizás sean la punta del iceberg, para ver poblada Bauta de fastuosos espacios agradables y restaurada en muchas de sus esquinas que se encuentran en la desidia. Eso lo sabe igualmente la bautense Idania del Río, que ahora se muestra como una triunfadora cuentapropista con sus Clandestinas, allá por la capital, pues lleva ese impulso local en lo profundo de sus venas y ahí pudimos verla frente a Barack Obama hablando de su negocio cuentapropista.

Los bautenses lo llevan en el interior, en su cultura popular y aquel6 de enero de 1946, el Bar Club Parocho apoyaría la Cultura y la Patria grandemente, seguro el dueño de “aquel negocio cuentapropista”, apreció la importancia del libro local y brindó su espacio para aquella presentación, y eso lo sabe el amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo, quien esta ensimismado en construir un Restaurante Balear que enorgullezca a sus ancestrosibéricos frente al Paseo del Sardiné de Bauta, en más de una ocasión me ha brindado ya su espacio para mostrar arte cubano opara hacer peñas en un futuro y presentar un buen libro donde me asegura que lo llenará de fotografías de toda la historia de Bauta. Es su sueño y su orgullo, como mismo lo refleja el querido Dimas Lima, en la decoración del Pica Pica.

Fue ese día 6 y en un “Bar cuentapropista”, donde decidieron presentar aquel libro, en un día de orgullo y muy especial para aquel pueblo de Hoyo Colorado (Bauta), un día honorable que rememoraba la entrada triunfante de la Columna Invasora guiada por El Titán de Bronce Antonio Maceo y el Generalísimo Máximo Gómez, reuniéndose todo un pueblo para adquirir aquel libro de historia local y el Bar Club Parocho, tuvo la iniciativa de brindar su espacio y presentar aquel escritor, que creció por sus callejuelas y solares como un niño bautense más, convirtiéndose en un futuro en un honorable intelectual. Sin dudas, yo sé que Cervera, si se lo formula lo hace, como todos los bautenses que se lo propongan.

Pero el patriota masón y antimperialista René Valdés Acosta, tuvo el privilegio en 1946, que su libro fuera vendido en los mejores establecimientos “cuentapropistas” de la época,como la Tienda La Aurora, en la Casa Penabad, en la Sastrería América, en la Casa Ruiz, en La Revoltosa, en la Farmacia Sorondo, en la Bodega La Paila, en el Bar La Viña de Bebo Rueda y en la Farmacia de los Hermanos Capote; un libro que se agotó y que quizás sea necesario ver en un futuro no muy lejano, una edición facsimilar, ya que hoy quedan solo algunos ejemplares dispersos en Cuba o en el extranjero, siendo la memoria del pasado de este pueblo que no debiera perderse y eso lo sabe en Barcelona Abilio Estévez, quién conserva un ejemplar celosamente guardado, como bien un día me dijo. Abilio, sabe lo que conserva, la memoria viva.

Como quisiera que, en cada cuadra, en cada barrio y en cada esquina cubana florecieran cuentapropistas cubanos y amigos míos bien emprendedores como estos, que hoy se expanden por Bauta en pleno 2017, que aman a su pueblo, que sienten profundamente la identidad insular o como muchos otros por toda la isla. Que pongan mucho empeño y que exista la competencia entre ellos. ¿Por qué no? eso nos traerá progreso de seguro. Quizás en el futuro florezca algún escritor como aquel historiador bautense y masón antimperialista que un día escribió aquella Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, que evocó y supo la importancia de aquellos primeros negocios cuentapropistas que fueron trascendentales y dieron vida a este pueblo a finales del siglo XIX, como a principios del XX, con establecimientos como “el café de Manolo”,“el valenciano”, “Gallo loco”y “El Nuevo Mundo”, negocios cuentapropistas que dieron identidad y formaron un pueblo.

Hoysin dudas, todos hablan en Bauta de estos espaciosde cuentapropistas que brindan su servicio con un excelente diseño, con constancia y calidad, con servicio a domicilio y también se habla de los otros que se construyen en la actualidad, en que apreciamos que están proyectados con luz larga. Tendremos que esperar. Pero sin dudas, con la máxima del escudo municipal de que: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, el Bar-Restaurante El Lugar, la Taberna Sancho, la Fonda Pikin Chiki, el Restaurante Pica Pica, el paladar El Swin, DonnaPizza o El Tanque de Zoila, quizás un día aparezcan estos antologados en algún libro que muestre como fueronestos a inicios del siglo XXI en Bauta, excelentes ejemplos de cómo un proyecto inteligentemente pensado y llevado a cabo, han dado identidad y vida, no solo económica sino también social y cultural a todo un pueblo.

2-largeCon mi amigo cuentapropista Alain en su Bar-Restaurante El Lugar

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La Taberna Sancho liderada por el Yoe, La Gallega y Alex, foto interior y Promo.

pica-pica-8-largepica-pica-4-largepica-pica-7-largeRestaurante Pica Pica del bautense Dimas Lima.

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La Fonda Pikin Chiki del masón bautense Ovlis Armenteros Pérez

6-2-largeEl bautense Enrique García González en su pizzería Donna Pizza.

8-1-largeEl bautense Pavel restaurando su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935.

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El amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo con su hijo y de fondo, su futuro Restaurante Balear que impactará en Bauta.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

febrero/2017

[1]Libro inédito de Omar Ríos y Eduardo Ordáz, sin publicar. 2008.

FOTO 1: Portada del libro Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses de Rene Valdés Acosta, presentado en Bauta el 6 de enero de 1946.