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Manolo Manguera: Solamente le regalaría un kake a Pelé

Manolo Manguera: Solamente le regalaría un kake a Pelé

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POR Denys San Jorge

Bauta como todo pueblo de Cuba, ha tenido sus historias y sus personajes populares que trascendieron, estos han sido seres humanos fabulosos que quedaron en el imaginario colectivo de los bautenses.

Sus distintas épocas tuvieron sus “personajes populares”, como el pelotero Antonio Lorenzo (Pilla), aquel doctor Emilio Sorondo y el Padre Ángel Gaztelu, entre muchos otros. Bien lo supo aquel historiador Rene Valdés Acosta en su libro Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, donde mencionó allí a muchos de estos “personajes populares” a inicios de siglo XX. En Con la Kodak… su autor nos hablaba de aquellos personajes locales que se perdieron en el tiempo como Don Ramón el malojero, el Negro Silvestre, Viera el Loco, Tristán Cordovéz, Magín el chino yAura coja, entre otros…

Dayton Hedges, el empresario que hizo la Textilera Ariguanabo, fue igualmente un personaje popular en el imaginario colectivo de sus obreros bautenses. Como mismo lo fue mi amigo Charles el Sastre, tan querido en Bauta y fallecido un tiempo atrás, se recordó siempre en el imaginario local como aquel sastre famoso que existió en Bauta y que trabajaba el codiciado “casimir inglés”.

También recuerdo como este pueblo tuvo otros en los años noventa del Período Especial, como Capetillo, Pata de Cloche y Armandito, recuerdode estos las caricaturas primarias de AlenLauzán sobre estos bautenses y que están hoy en el Museo Municipal de la localidad.

En los últimos tiempos un personaje local y muy sui-géneris ha trascendido ese imaginario colectivolocal y ha llegado hasta la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños (EICTV), donde un día inspiró a un cineasta y le hiciera un documental. Para mi amigo Alfredo Valdés, el bautense Manolo Manguera es todo un personaje popular, más cuando iza sobre su casa las banderas brasileñas, igualmente lo sabe el pintor Ezequiel Sánchez en Miami y seguro en Brasil muchos aún lo recuerdan del pasado mundial cuando estuvo por allá.

Hace unos días escuché a Yunisisleidys, una bautense típica y fastuosa, “con tremendo cuerpazo”, un orgullo de cubana en todo su esplendor y que tenía a su paso medio tráfico que chocharon casi unos con los otros (9bicitaxis, un lada, una moto Karphaty soviética, una araña de caballos y un camión KP3)todos parados por el parque municipal del pueblo, viendo pasar a esta cubana cruzando el Paseo del Sardiné, y vimos cómo le piropeó a un tipo nada más y nada menos que al propio Manolo Manguera: “Papi cuando me vas a regalar un “keycito” de esos”. A lo que Manolo, le respondió con picardía: “Solamente le daría uno EdsonArantes do Nascimento”, y ella le respondió haciendo un gesto con sus largas uñas acrílicas media indignada y muy orgullosa de su cuerpo de estirpe cubana: ¿Manolo quien coño es ese papi?

Todos reímos mirándola con su pregunta… Pero también quedamos atónitos. ¿Cómo que a Pelé? Quién no conoce en Bauta a Manolo Manguera, se podría decir que está loco con esa respuesta a semejante hembra bautense. ¿Cómo negarle algo Yunisisleidys? Es que Manolo Manguera, un bautense de esos de pura cepa es bien fanático al fútbol y de Brasil… y la bautense para colmo iba vestida con una licra de la bandera alemana que cubría sus protuberantes muslos, en todo su esplendor a lo que ya era una enemiga en potencia.

Manolo Manguera, todo un personaje popular, sabe a ciencia cierta que Yunisisleidys, es también un personaje popular en el imaginario de muchos hombres bautenses, pero, aunque ella se vista hasta con la licra de la banderita gringa, la misma que él puso en este pasado Clásico de Béisbol sobre su casa, el no entiende, el negocio es el negocio y solo le regalaría un Kake de los que vende sin dudas como dice con orgullo… “al gran Pelé o toda la escuadra brasileña”.

Denys San Jorge

Callejón de los Perros/Bauta

agosto/2017

FOTO: Junto a Manolo Manguera y su carrito popular.

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La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.

En libros desenterrados… los misterios descubiertos

Corbea.. ARIGUANABO REVISTA febrero 1948 007

POR Denys San Jorge Rodríguez

Un libro, un recorte de prensa (aunque sean minúsculos), un periódico de décadas atrás, un diario personal o un folleto cualquiera de la serie de: “Raros y Valiosos” de una posible biblioteca o un archivo personal; y con ellos un vestigio de la propia historia rescatada del olvido, del ostracismo o restaurados con el noble propósito de que no quede en la desidia o el abandono, es un tesoro valiosísimo.

Su legado y la importancia dentro del patrimonio local, nacional o universal para generaciones que preceden a contemporáneos y esa historia encontradas se convierte en un hecho trascendente y de por sí… muy misterioso.

Cuando comencé por los predios de Cayo de la Rosa y por callejuelas de Bauta inspirado en hacer “algo” con la historia local, decidí desde el inicio, registrar en esa gaveta que es la memoria y el olvido, sin saber quizás las sorpresas con aquella frase del poeta español: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Para mi asombro surgieron fotos, documentos, páginas rasgadas, recortes amarillentos de imágenes y disímiles objetos que sin dudas hicieron crecer mi interés aun mas por esa cultura local que para muchos a quedado en el pasado y para mi cada objeto o documento encontrado se convertía en mi fiesta innombrable.

Mi amigo el periodista Miguel Terry Valdespino escribía con un excelente título Soñador en la Avenida Dayton Hedges una reseña crítica al verme apasionado sobre mi novela en torno a Cayo de la Rosa y yo tocando puertas, entrevistando viejos veteranos textiles, esos hombres y mujeres que vivieron la República y que también fueron obreros vanguardias dejando plasmado: “Bauta entera guardaba, de manera cómplice, una historia que se negaba a morir entre la abulia y el desgano del depredador y el “bostezador” contemporáneo de la Isla de Cuba”. Era verdad.

En este andar, caminando por Bauta y por su pueblo textilero en medio de su laguna seca y borrada del mapa, surgieron libros importantes y folletos con extintas ediciones y en ellos para mi asombro un día encontré un libro valioso y extinto, Con la Kodak del recuerdo, que también hablaba de aquel Batey textil en una reseña nombrada: Un Callo que no duele ni molesta, ahí su autor el historiador René Valdés Acosta, un intelectual y ejemplar masón que siendo bautense además e hijo de aquel noble e inmenso maestro Carlo Valdés Rosas al cuál yo con mi mirada acariciaba desde niño su busto en el parque municipal de Bauta y nombrado un día Parque Barreda, veía como entonces el historiador había sido consecuente en las circunstancias que le tocó vivir de inicios del siglo xx y agrupó la historia en torno a Bauta y su progreso, donde hoy muchos no saben su legado, sus letras y libros grandiosos, como esta Kodak del recuerdo… extinta y que un día el intelectual cubano y bautense amigo Abilio Estévez desde España me subrayaba comentándome que él tenía con orgullo una Kodak del historiador bautense que celosamente guardaba en su habitación en Barcelona, Abilio sabía bien la importancia de este documento, su legado.

Con la Kodak del recuerdo… mostraba la Bauta que emergía en los nuevos cimientos restaurados con el tesón y la voluntad de buenos hombres y mujeres criollos y otros emigrantes de pueblos cercanos y de otras naciones que fueron llegando a la comunidad durante la primera mitad del siglo xx nucleándose en torno a sus sueños, quienes fueron fundadores de un nuevo pueblo, con sus Logias, asociaciones fraternales y de distintas sociedades. Mostraba entonces Con la Kodakla Bauta después de una cruenta guerra contra España, un pueblo sufrido de desolación e incendios, de exterminio weyleriano y de la valentía de sus próceres locales .

Seguí una pista tras otra de la historia local, con la constante fe de que …se hace camino al andar, encontrando esas viejas revistas Ariguanabo de la etapa republicana en Bauta donde se mostraban en todas sus ediciones los aportes de todas las Logias locales en la población y colegios, de Becas que ofertaban, y hace tan solo unos días de este febrero ya después de haber terminado mi novela y ahora en la faena de filmación del documental Cayo de la Rosa, un Paraíso Textil, surgió una nueva pista y muy interesante en una revista Ariguanabo de aquellos obreros y empleados de la otrora Compañía Textilera Ariguanabo S.A. del viejo Dayton Hedges, una hermosa revista de febrero 1948, que para mi asombro en sus páginas perfectamente conservadas surgió en una fotografía un nombre y un gran bautense que un día conocí estrechándole la mano a finales del 2006, y me dijo con orgullo que era masón mientras me mostraba una sonrisa, después supe que lo nombraban con afecto: El Masón de las bolitas blancas y en esa revista lo premiaban por no haber faltado un solo día en el año 1947 a esa fábrica textil de los dueños americanos, hecho que repitió toda su vida hasta retirarse. El amigo Luis Corbea. Un obrero vanguardia, un ciudadano y masón ejemplar que hace tan solo dos días de este febrero cumple dos años de fallecer y de que lo vi por última vez esa noche en la Logia Salvador Cisneros de Bauta, En esa misma Logia creada el domingo 27 de febrero de 1915, en que ingresó igual un día el historiador René Valdés Acosta, en la misma que también formaba parte el poeta Julio Carrasco Herrera, y ahora lo veía retratado en una fotografía perdida de una revista desenterrada que un amigo me hizo llegar ahora en todo su esplendor, feliz y con un premio que recibía a su ejemplaridad y al verlo ahí en Ariguanabo… y recordar aquella vez primera vez que le estreché la mano tuve mis más profundas alegrías.

Hoy 27 de febrero, en que escribo estas líneas donde evoco de mi localidad libros extintos y grandes masones que por las coincidencias del destino han reaparecido así de pronto… sé que el rescate de la historia es una fiesta innombrable, me viene a la mente un libro fascinante de Eusebio Leal Spengler, el Historiador de la Ciudad de La Habana y es su libro: El Diario Perdido de Carlos Manuel de Céspedes, quien ha sido una de las figuras más importantes de la historia cubana y el iniciador de las Guerras de Independencia y este Diario Perdido…nos rescata ese patrimonio incalculable. Hoy en este febrero a los 142 años de su muerte en San Lorenzo ese Diario Perdido… como para mí lo es esa última revista Ariguanabo donde aparece inmortalizado ahí el amigo masón Luis Corbea, es ese Diario Perdido… una joya inmensa que muestra esas íntimas líneas de patriotismo, de valentía y de hermandades en los valles cubanos, como también de temores y sufrimiento. Se bien porque mi amigo el intelectual cubano Rafael Acosta de Arriba se ha cautivado tanto con la historia y la figura del Masón y Padre de la Patria que se alzó un día en La Demajagua, y en su libro: Los silencios quebrados de San Lorenzo, uno queda hechizado al leerlo y también quiebra al andar con la historia desenterrada y descubre que camina quizás por las mismas laderas de aquella sierra en el oriente y recuerdo cuando Acosta de Arriba me comentó que se le erizó la piel cuando hizo un estudio de campo y estuvo en el mismo lugar de San Lorenzo donde el Padre de la Patria que un día sacrificó a su hijo Oscar tuvo sus últimos días, semanas y horas… y me dijo que solo miró al despeñadero en aquellos valles misteriosos por donde un día caía a la inmortalidad aquel glorioso cubano y ejemplar masón que defendió la libertad, la igualdad y la fraternidad de los hombres.

Callejón de los Perros/Bauta

Febrero 27/2016

FOTO: El empresario Burke Hedges entrega al obrero bautense Luis Corbea (derecha) Premio a la Constancia en Cayo de la Rosa en 1948. (Revista Ariguanabo 1948)