Archivo de la etiqueta: Facebook

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

POR Denys San Jorge

A Ezequiel, q sabe qué extraño de corazón

 verlo pintar como un Dios y tomar su café. 

Hace unos días atrás me regocijó mucho como en el periódico artemiseño mencionaban a dos colegas caricaturistas, que residen en el extranjero, uno es Ángel Boligán y el otro Alen Lauzán (un bautense), ambos ganadores de incontables premios sobre el humor gráfico.

Bauta, sin dudas ha tenido sus buenos humoristas como Roberto Hernández Guerrero, otro destacado intelectual cubano y eso lo sabía muy bien el caricaturista René de la Nuez, quien se asentó en Playa Baracoa y pertenecía igualmente a esta tierra. De la Nuez, también fue un destacado humorista y un Premio Nacional de Artes Plásticas. En Playa Baracoa, debe existir alguna tarja o cierto monumento en su homenaje, que lo recuerden en la mente de sus pobladores, como el buen cubano y artista que fue.

Otro que llegó e impulsó el humorismo gráfico en los años más duros del Período Especial, lo fue un “oriental” venido de Antillas en Holguín. Es un tipo que he admirado en mi vida y ha sido Ezequiel Sánchez Silva. La ironía que lo caracteriza, el buen humor, su sobredimensión del arte…. ¿Quién no lo conoce en Bauta? También en Miami, lo sabe Emilio Ichikawa, quien lo menciona en muchos de sus textos y sabe que no se puede hablar de la cultura municipal sin mencionar a Ezequiel Sánchez”, pues este ha sido una cantera para muchos de nosotros, ha sido el motor impulsor, como lo fue para Alen Lauzán, el Peco o Karoll, y ahí comenzamos juntos también un día Idania del Río y yo.

Como también lo admira Miguel Terry Valdespino desde las páginas del artemiseño o Francisco García González desde Montreal, para nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera que falleció hace unos años atrás, como para todos nosotros, Sánchez Silva es un “artista de respetar”.

Al llamado de su persona, uno no puede negarse, el tipo tiene poder de convocatoria y es lo sabemos todos acá en Bauta, que hemos compartido su amistad y muchos trabajos juntos. Lo supe desde el primer día que le estreché la mano en 1990 yo pequeño y medio “cabezón” (como siempre me decía irónico…), en la Casa de Cultura Mirta Cerra de Bauta.Él sin dudas, sabe que lo estimo, como también sabe que le agradezco mucho y no creo en enemigos rumores que laceren esa complicidad plástica, entre empastes o pigmentos dentro de una obra de arte. He ahí su larga obra kilométrica y abstracta, sin ruidos que corten esa finalidad. Sin intencionada plasticidad que irrumpa, distanciando dentro el arte.

Hace poco en mi casa una muy buena amiga a la que aprecio mucho, “sobre las doce de la noche” me preguntó sobre el arte impaciente de Sánchez Silva, de este holguinero natural de Antillas que un buen día decidió amar a Bauta hasta el delirio. A lo que le pude decir: “Ezequiel es un genio, como él no hay otro”.

Cuando hace meses atrás me llamó y me dijo: ¡Denys tenemos que pintar un Muralito ahí discreto que nos pide el municipio y sus autoridades, vamos a pintar ambos un “Muralito” ahí de Lauzán en la pared del Cine Suárez de Bauta! No lo dude y sin vacilar él sabe que le pregunté: ¿De día o de noche? Pues con Ezequiel, necesitamos 48 horas diarias para crear. Sánchez Silva sonrió y le repetí:¡Vamos a meterle mano! El diseño, era toda una panorámica de una Bauta satelital que seducía con su buen humor, donde nuestro amigo Alen Lauzán (el caricaturista bautense) había dibujado muy “infantilmente” desde la loma del Pueblo Textil, pasando por el Cayo de la Rosa con su extinta Textilera, toda Bauta con su iglesia, entre barrios, sacó además mi barrio y su zanja, hizo potreros, puentes, ríos, embalses, la costa de Playa Baracoa y 90 millas más allá, donde también hay “un buen puñadito de bautenses”.

Ese día y en el fin de semana siguiente, bajo el implacable sol mientras Sánchez Silva y yo pintamos el mural, recordamos las palabras de inauguración y publicadas en el semanario provincial bajo el título: “Los hombres que no perdieron el tiempo”, muy latentes en nosotros y de nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera un día en la exposición “El metal encubierto”, donde unimos fuerzas ambos en la Galería de la UNEAC de la provincia de Artemisa, tiempo atrás.

La complicidad y la ironía estaban presentes. Tanto en las obras de Sánchez como en las mías, eran evidentes. Digamos que de buen profe lo aprendí o de “Tal Palo tál astilla”. Recuerdo que Carlos Jesús Cabrera, allí nos nombró como el Maestro y el Aprendiz, en aquella exposición donde se unían las gestuales y fastuosas composiciones abstractas de Sánchez, con mi andamiaje de hierros que simulaban toda una artillería pesada y con su carácter peculiar, Carlos nos insinuó irónicamente: ¿Quién ahí entre ustedes es Skywalker o quién es el Darth Vader?

Carlos, sabía de nuestras intenciones, al vernos retratarnos con unas elucubraciones hechas por mí a partir de herramientas de mecánica, donde decíamos entre nosotros que uno era un M16 y el otro una ametralladora de la mafia siciliana. Ironía y arte. Yo llevaba el M16, Sánchez la elucubración mafiosa. La foto quedó bárbara y “pá la historia” y junto a Sánchez Silva salí retratado en el periódico provincial, con aquellos hierros oxidados en mano.

Ese día pintando el olvidado Cine Suárez,o al menos resguardando unos metros del mismo con una obra de arte… hablamos del querido amigo Carlos y de aquella exposición. Pensamos que el mural con la panorámica satelital de Bauta, “mirada desde los cielos” hasta desaparecería… “quizás por la pintura que estábamos usando y la obra que enfrentaría el fuerte sol y el sereno a diario”. Muchos pasaban y nos agradecían, otros en cambio decían con mucha razón: ¡Lo que tienen que hacer es arreglar el Cine, no pintar tanta m…! También tenían razón. Teóricamente, la obra quedaría fabulosa, pero en lo técnico el tiempo haría de las suyas como estaba haciendo del Cine Suárez. La intención plástica estaba fabulosa, como la complicidad y la ironía seducían a los transeúntes, hasta el limpiar un poco el asco que ya surgíaen esa pared o que sigue emanando.

A los días, el Muralito lejos de ser discreto o disimulado tenía sus colores radiantes y centellantes… ya los bautenses iban y posaban con la colorida obra, los jóvenes con sus IPhone y Samsung Galaxy después iban y lanzaban sus imágenes a la Wifi, los más ancianos como Charles el Sastre iba y se detenía contemplando aquello y hoy sobre el viejo Cine Suárez tan olvidado y destruido por la desidia humana, sigue pasando y vienen los bautenses aún del extranjero y también se retratan, hasta un día vi a un fotógrafo particular retratando a una “quinceañera” frente al fastuoso mural que un día plasmamos gracias a la inspiración del amigo caricaturista bautense Alen Lauzán. Sin dudas, el objetivo estaba cumplidoy ya los bautenses tenían su muralito alegórico al pueblo que salía de foto en foto, por facebook, twitter y en todas las redes sociales.

Con nuestro querido y buen amigo Carlos Jesús Cabrera (fallecido), el periodista Miguel Terry Valdespino y Ezequiel en su Taller en Bauta.

En la exposición “El metal encubierto”, Galería de la UNEAC, Artemisa.

Ezequiel, Terry y Osvaldo de la Caridad en complicidad en un asalto años atras celebrando mi cumpleaños.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2017

Un libro concreto para una isla abstracta

Un libro concreto para una isla abstracta

1 Portada tomo I - copiaPor Denys San Jorge

Los proyectos de Luis García Peraza (Sagua la Grande, 1940), en el presente se materializan en Cuba, y se comenta de ellos en todos los puntos cardinales a gran velocidad, al tiempo que se distribuyen los libros por Amazon y se promocionan en Facebook, Linkedin y Twitter, nos seducen y enorgullece contra toda marea posible, que bien podría ser abstracta (a veces), en esta isla tan real… tan maravillosa, tan enigmática, de rumores que caen simulando manchas, o que impactan como visualidades ajenas que se enfrentan unas a otras sin sentido, como colores estridentes, o como complementarios que se enfrascan, a veces en un contrapunteo con los colores primarios diluyendo, o huyendo de los mejores sabores abstractos, para disimular así dentro de supuestas apariencias, con sus raras y escurridizas figuraciones, tratando de opacar o desaparecer esas abstractas y encantadoras provocaciones.

García Peraza, es un veterano amigo y un gran cubano que tuve el privilegio de conocer un buen día ya hace unos años, autor y amante de las artes visuales, como a su esposa, la editora Ana Victoria Fon, ahí en su casa de la calle G, en el vedado habanero. Peraza, un apasionado increíble del arte cubano y en especial del arte abstracto, comenzaba a gestar por aquel entonces varios proyectos ambiciosos de temáticas interesantes, ausentes de la literatura del arte cubano: uno era su proyecto de investigación sobre la pintura abstracta en Cuba, la cual complementaba con entrevistas a los pintores abstractos, otro era su proyecto sobre el muralismo en Cuba, cuyas muestras estaba rastreando por toda la Isla; y el tercero, surgido del anterior, se trataba de un proyecto de investigación sobre los siete murales de caricaturas en cerámica, al parecer únicos en el país, existentes en una casa del balneario de Guanabo.

En el libro sobre el arte abstracto García Peraza, tenía el propósito de recopilar información de artistas de varias generaciones, empecinados en continuar con pasión (y contra todas las adversidades) dentro del universo de la abstracción, y de llenar con información ese vacío en la historia abstracta existente en el silencio íntimo de la insularidad cubana. Para orgullo mío, él me seleccionó para el mencionado proyecto, que comenzaba sobre la pintura abstracta, con varias obras de mi autoría realizadas en técnica mixta sobre metal, y también con unos grabados sobre papel. Igualmente he sido partícipe de la exposición colectiva en la Casa del Alba, en mayo-junio del 2014, bajo el título de Cien abstractos. Una colosal muestra curada por la especialista en arte de esa Casa, Evelyn Pérez Gálvez, exposición que se presentó de mayo a junio del 2014, con obras de 82 pintores abstractos cubanos, muchos de los cuales nunca habían expuesto sus obras en La Habana.

Recientemente, la Editorial Arista Publishing Co, de Florida, EEUU, ha publicado interesantes libros de este investigador de la historia del arte cubano. Así hace dos años publicó en soporte de papel el libro El mural cerámico de caricaturas en Guanabo, una investigación sobre el tema antes mencionado. Ahora se publica por ese mismo sello editorial, en marzo 2016: La abstracción en la pintura cubana, libro necesario y de impacto, pues ha sido bien acogido por coleccionistas de arte, críticos, galeristas, museólogos y artistas plásticos en él reunidos, ya que nos muestra el latido y el sentir de generaciones de disímiles artistas cubanos, que siguen creando sus atractivas composiciones entre manchas, chorreados, collages y grandes empastes. O sea, obras de inspiración, ajenas a cualquier escenario mercantil o social que se imponga en los nuevos tiempos, de finales del siglo XX y comienzos del nuevo milenio. Este libro en soporte de papel y dos tomos es una nueva edición revisada, corregida y aumentada, del libro original publicado en febrero 2015 por la Editorial Boloña, de la Oficina del Historiador de La Habana, bajo el título de La pintura abstracta en Cuba. Además, cuenta con dos nuevos trabajos de investigación, y -según informa su autor en Facebook y Linkedin- veintiséis nuevas entrevistas a pintores abstractos. Es decir, en total aglutina a 126 artistas de todo el territorio nacional, con 630 impactantes imágenes de sus obras a todo color. Además, la cronología se actualizó, que fue elaborada por Pedro de Oráa y Elsa Vega, la cual abarca desde 1930 hasta el 2015, y también cuenta con un nuevo prólogo del Dr, Avelino Couceiro.

En sus palabras de presentación del libro digital La pintura abstracta en Cuba, en el Palacio de los Capitanes Generales, editado por Boloña aquel 14 Febrero 2015, Peraza nos informó que había reunido en el mismo entrevistas a cien artistas abstractos, y afirmó: “El resultado de mi investigación lo pueden leer bajo el título de La pintura abstracta, los pintores y su circunstancia, en el que cuento la historia y describo el contexto nacional e internacional en que han desarrollado su obra los pintores abstractos cubanos”.

Sin duda, Peraza sabe de las experiencias de los artistas que han cultivado el diapasón abstracto, y siendo un apasionado de la pintura abstracta (que cultiva, además) aclaró: “…hay pintores reconocidos, conocidos, menos conocidos y desconocidos. Uno de mis objetivos fue hacer un libro inclusivo que tomara en cuenta no solo a los consagrados por la crítica y buscados por coleccionistas, sino también a los menos conocidos y desconocidos, de ciudades del interior, desventura que –generosamente- algunos atribuyen al fatalismo geográfico”.

En el caso del texto de Pedro de Oraá a esta nueva edición publicada por la Editorial Arista Publishing Co., de Florida, y en su texto original en la edición cubana, titulado: El arte abstracto cubano. Otra visión de contemporaneidad, el Premio Nacional de Artes Plásticas 2015, añade en un estudio magistral: “Sabido es que la realidad en torno guarda o descubre asombrosas similitudes con lo abstracto; y sólo al pensamiento humano cabe relevarlas en su capacidad de recreación artística”.

Peraza, tiene publicados, además: El muralismo y los muralistas en Cuba, por la Editorial Boloña, en 2016. Publicó también un trabajo titulado Alemania y los Alemanes en la obra de José Martí, que forma parte del libro en edición bilingüe alemán-español, Marti Heute/Martí hoy, de la Editorial Welt Kreis Verlag, Alemania Federal, posteriormente reproducido en la revista de la Biblioteca Nacional. Este libro recopila ensayos de varios autores alemanes y cubanos sobre José Martí, los cuales fueron presentados en el Simposio acerca de la vida y obra de José Martí, celebrado en Wuppertal en 1983.

Sin duda García Peraza, ahora nos regala trabajos de investigación convertidos en libros para el público que se interesa en conocer nuevas facetas de la historia del arte cubano. Por eso, considero que tienen validez las palabras con las que él terminó la presentación de su libro aquella tarde en el portal de los Capitanes Generales, cuando concluyó: “…a quien tenga algo que decir a que lo escriba para ampliar los horizontes de nuestra memoria histórica, que junto a la identidad nacional constituyen pilares del patrimonio cultural de la nación”.

En fin, me parece que La abstracción en la pintura cubana es un libro necesario, concreto e impactante, para esta isla tan abstracta en medio de sus circunstancias actuales, a las que por cierto el arte no está ajeno, aunque a veces también nos enajenamos, a veces ni dormimos y nos dejamos llevar hasta desaparecer entre maravillosos gestos y manchas. Quizás para muchos sin sentido de la cotidianidad abrumadora, pero para otros con mucho sentido, como una necesidad de nuevos sueños y soluciones. Aunque esos gestos, esas abstractas composiciones siempre seducirán haciéndonos pensar, y a otros que miran anonadados, los harán cuestionarse o dudar, de las manchas de su propia realidad, tan necesaria, tan abstracta y cotidiana.

2 Portada libro pintura abstracta bOLOÑA (Large) denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros, Bauta

Julio, 2016

Sillón de ruedas para mi abuelita desde Tampa

DSC01068 (Large)

POR Denys San Jorge

Naty, una bautense y amiga anciana con atractivas canas. Digamos que una singular cubana residente en Tampa, Florida.

La conocí por Facebook y me comenta que es una seguidora de mi Blog Callejón de los Perros donde me aseguró un día: “Cada vez que hablas algo de Bauta en tu Blog no sabes cuánto me alegro, cuanto recuerdo mí niñez, pues yo mismo caminé por este pueblo, por este mismo Callejón donde naciste y creciste que un día se llamó Julio Carrasco como el poeta, del que con tanta pasión escribes y me sacas hasta las lágrimas…”.

Naty, una mujer increíble entrada ya en años y de la tercera edad, que se ha convertido en una buena amiga de esas “sin querer” que surgieron en el andar y con la crucial complicidad entre ambos de un detonante lugar… con un sentido elevado de pertenencia, Bauta.

Hace poco, solo unas semanas atrás y un domingo cualquiera tuve la grata sorpresa al abrir la puerta de mi casa de tener a Naty frente a mis ojos. Una sorpresa increíble. Vino un abrazo, un beso fuerte y la aclaratoria: “Te traje algo de regalo que sé te es muy necesario pues me enteré que no has logrado tener uno propio y que no lo has conseguido… te traje un sillón de ruedas para tu abuelita desde Tampa”. Me miró sonriendo y aclaró: “También te traje unos pampers o “culeros” como les dicen aquí”.

Mi amiga Naty, una bautense con una pasión admirable por José Martí, comenzó a mostrarme mientras nos tomábamos de un sorbo de un cafecito La Llave (traído por ella también) algunas fotos de ella en Tampa parada frente a un busto de Martí y donde mismo nuestro Apóstol estuvo junto a los tabaqueros. Me las mostraba con orgullo, asegurando que un día debía retratarme junto a ella ahí mismo, donde siempre va, piensa en Cuba y recuerda a su Bauta querida.

Hace unos días me llegó la foto donde aparezco junto a mi abuelita sentada en su sillón de ruedas traído desde Tampa, y recuerdo cuando ella antes de irse me retrató junto a mi abuelita y me aclaró sonriente: “Te mando después la foto desde Tampa y nos vemos pronto en nuestro Callejón de los Perros”.

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016