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¿Lazos de amor?

¿Lazos de amor?

POR Denys San Jorge

A Gema por sus ojos, por existir.

Gema trata de escribir un poema perfecto y devenida ella en musa… en quese sienta la propia poesía hecha carne, mujer soñada como la mejor modelo.

Sintió esa sensación al ver una obra perfecta de arte y se quedó allí muy inerte contemplándola. Miraba el hiperrealismo en todo su esplendor y para ella cada detalle era la misma poesía. Me miró mostrando su mejor sonrisa al ver aquel cuadro que le pedí fuese a ver y yo quedé en la distancia al verla apreciar una obra de arte de grandes dimensiones en que ella se dejaba abrazar y titulada: “Todo lo que usted necesita es amor” del artista cubano Flavio Garciandía en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana y quizás era cierto, la dimensión, el éxtasis, las elucubraciones más insospechadas, lo que ella necesitaba en su alma…

Me había prestado recientemente un libro interesante de Brian Weiss titulado: “Lazos de amor”, en que mostraba en su portada una frase: “El reencuentro de dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre”.Quizás era verosímil…o incierto para muchos, pero ella lo sintió al ver la obra aquella que sugería solamente amorsobre el césped y se dijo con sus ojos alucinantes: ¡Yo también necesito amor!

¿Quizás necesitaba todo eso? Un retrato, la poesía, esa propia inmortalidaddel presente devenido en amor más allá del tiempo… El amor que inspira, que seduce y ella sabe que a Brian Weiss el amor le inspiró a través de esas reencarnaciones, y que en lo real este se manifiesta de formamisteriosa en este libro con mucho simbolismo, lo mismo sucede con la escritora Isabel Allende en Las memorias del águila y el jaguar cuando se formula: “Si vuestro karma es que os juntéis, sucederá de todos modos. Si no lo es, nada que hagas cambiará el curso de la vida”.

Pienso en ciertas obras de arte que, durante el paso de toda la historia de la humanidad, muchos creadores lasfueron revelandocon cierto simbolismo de forma oculta, tan misteriosa y subterráneamente… siendo inspirados por seres humanos especiales, por amores perfectos y los desamores más dolorosos.

Entonces en arte sobran los ejemplos, desde el clásico Romeo y Julieta de Shakespeare. Para Carlos Fuentes, el amor se manifiesta de forma magistral en su ensayo Amor cuando dice: “En Yucatán, el agua nunca se ve. Corre subterráneamente, bajo una frágil capa de tierra y piedra caliza”, y Gema sonrió cuando le leí ese fragmento de ensayo, sintió ella esa necesidad como el agua oculta que se desliza que inspiró a su autor, más cuando Fuentes afirmó: “Creo que el amor es como los ríos ocultos y los surtidores sorpresivos de Yucatán”.

Carlos Fuentes, se inspiró, como mismo otros artistas han mostrado en sus obras esos amores y desamores como esaagua en Yucatán que corre oculta bajo tierra, que corre a vista de todos sin saber, como amantes perfectos. En su novela Aura nos muestra Fuentes mucho simbolismo y es el de una novela de amor, obsesión y reencarnación, representativa de ese realismo mágico latinoamericano. Pero siempre nos preguntamos: ¿Qué hay más allá en esa obra de arte?, y Gema me ha comentado que hasta se ha cuestionado: ¿Que “musa” se halla en ese óleo sobre lienzo? ¿Qué mujer inspiró a Picasso en ese cubismo deforme y agreste?

Ella sabe que el amor invade también en una obra de arte en todas sus formas y expresiones, y no deja de cuestionarse: ¿Que musa reposa tallada en esa escultura ideal de Rodin?, tan desnudas que tal parecen sacadas en la propia carne de la piedra. ¿Quién aparece en esa fotografía sin rostro?, ocultando así cierto detalle deseado de un cuerpo erótico. ¿Qué musa surge escondida en esos versos con rima de Benedetti? ¿Quién inspiró a ese novelista con esa novela premiada? ¿Qué mujer francesa del Mouling Rouge inspiró al pintor Lautrec? ¿Qué musa iluminó de esa forma a cierto compositor? Gema lee mucho, aprecia el arte y siempre le ha inquietado eso cuestionándose: ¿Quién vislumbró al artista hasta encontrar en él esa inspiración que tal parece la gloria?

El poeta bautense Julio Carrasco Herrera inspirado en el amor pues lo necesitaba y a inicios del siglo XX creó interesantes poemas líricos y entre ellos su poema Gotas de Tinta a su hija devenida en su musa, también hizo un poema encantador titulado ¿Para quién? ¿para ti?, y mostró con mucha pasión: “Yo no puedo engañarme… yo no te he visto/como un ángel de luz resplandecer; /he estrechado la tuya entre mis manos,/y he sentido morirme de placer…”. Igualmente, Ernest Hemingway necesitaba mucho del amor como aquel poeta bautense y se inspiró en sus amores que volcó en aquellas novelas habaneras en torno a la corriente del Golfo. En otro lado del mundo el pintor Chagall en sus pinturas siempre demostró el amor por su mujer y manifestó un día: “A pesar de todos los problemas de nuestro mundo, en mi corazón nunca abandoné el amor en que fui criado o la esperanza del hombre en el amor”. Lo mismo sucedió con ese otro “arte de amar” el de la salvación y fue el sentido intensamente con locura por Oskar Schindler por la humanidad cuando le salvó la vida a unos 1200 judíos durante el Holocausto, siendo miembro del partido nazi y lo sintió como mismo Jesucristo creyó en ese amor por la Humanidad al inmolarse, lo contrario aHitler quién también sintió amor pero con fanatismo y como bien afirmó Carlos Fuentes fue un amor infernal hacia el mal de la locura y que llevó a la Alemania al abismo.

Pero en arte y locura, para el pintor Salvador Dalí su esposa y musa Gala fue su salvación de las locuras vividas en su mundo surreal e inspiró muchos de sus grandes obras maestras tan alucinantes. El pintor Gustav Klimt mostró en El Besoel amor sentido y René Magritte en Los amantes ese amor frustrado y tan doloroso en un beso tan trágico que devendría en frustración y soledad, y muchos llegaron asegurar que Magritte pintaba la naturaleza más real y dura de casi todas las relaciones humanas que plasmó

El escritor F. Scott Fitzgerald se inspiró en su esposa Zelda Fitzgerald volcando en sus novelas sus vivencias personales ocultas como aquel río de Yucatán… y manifestó con pasión: “No sé si Zelda y yo somos reales o si somos personajes de una de mis propias novelas”; como mismo Mario Vargas Llosasiempre tan inspirado en temas históricos y políticos, al crear Travesuras de la niña malatuvo una excepción centrándose en el amor, en esas pasiones que surgen entre sus protagónicos y nosindica que también hay amores que, aunque parecieran reales la dureza del destino, no están siempre condenados al fracaso; y Gabriel García Márquez en El amor en los tiempos de cólera, se pregunta constantemente a lo largo de esta novela: ¿Cuánto tiempo esperarías al ser amado?, y es esta toda una historia de amores decepcionados sin corresponder; como no quisiera tampoco imaginar o sentirme como Mario Benedetti cuando afirmó en LaTregua:“Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme”.

A veces me pregunto entonces al ver una obra de arte con unos trazos ideales: ¿Qué mujer inspiró tanto a los dibujos realistas de Andrew Loomis?, y solo nos cuestionamos: ¿Quién era su modelo? Miramos atrás en la historia del arte e imaginamos otros artistas y sus musas: ¿Quién era la maja desnuda que hechizó a Goya? ¿Quiénes eran esas mujeres desnudas que encantaban los barrocos femeninos de Rubens? ¿Qué mujeres inspiraron a los escultores griegos al crear la esfinge de una Diosa como Afrodita? ¿Quién era esa misteriosa Lee Miller que atrajo al fotógrafo Edgard Steichen? ¿Por qué inspiró igualmente a Picasso? Esa modelo y fotógrafa que también fue musa y amante de Man Ray, ¿Qué provocó en Jean Cocteau a ese papel para una estatua femenina en su película: La sangre de un poeta?¿Quién era esa cautivante Lee Miller que inspiró a disímiles de obras de arte y expresiones contemporáneas?¿Quién era entonces esa Lee Miller en sí? ¿Una Diosa reencarnada?

Sin dudas el libro de Brian Weiss vino oportunamente su lectura. Pienso en Gema que necesita mucho amor…detallando muy seducida aquella obra perfecta de Garciandía en el Museo de Bellas Artes y que un día igualmente el amor le inspiró, y me preguntó viéndola a ella en un laberinto de sueños y palabras con rimas frente al arte: ¿Puede una mujer inspirar tanto al arte en libertad o en secreto? ¿Puede convertirse en toda una poesía sin miedo?, siendo la mujer que mira, que seduce, que crea igual y pienso en otras como Lee Miller que conquistaron tanto.

Quizás como mismo Brian Weiss se formuló aquel reencuentro entre dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre en su libro Lazos de amor, los artistas plasmaron su ideal perfecto o soñado, más allá de sus expresiones artísticas y sabían sin dudas los motivos en que eligieron a sus musas entre amores o desamores, por esos gestos y poseer algo especial que reflejados en una obra de arte serían inmortalizadas, de una época a otra aún reencarnados en un lienzo, en una escultura o en cualquier manifestación del arte por la eternidad.

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Septiembre/2017

¿A quién le importa?

¿A quién le importa?

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POR Denys San Jorge

Bauta u Hoyo Colorado esun pueblo con una herencia obrera increíble, situado en el kilómetro 30 de la Carretera Central a Vuelta Abajo. En su tiempo fue nombrada “Ciudad de Futuro”…donde todavía hoy la añoran sus hijos o visitantes desde diversos confines del mundo, y la sueñan aún con su sempiterno Tanque, como la “aldea”, esa de la que siempre he estado muy orgulloso por su rica historia local. Años atrás el filósofo y escritor bautense Emilio Ichikawa, escribió: Para mi orgullo, Bauta es un pueblo cosmopolita. Incluso promiscuo. Es campo y costa. Criollez y extranjería…”.

Este pueblo de muchos, es ahora llevado al mundo del arte nuevamente. No por un artista graduado de la Escuela de Músicao por un pintor de la Academia San Alejandro, ni mucho menos por un cineasta de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, sino por un bautense apegado a su pueblo, autodidacta, que anda cada día por sus calles, buscando ese instante glorioso del flash que produce el obturador de su cámara y que le permite develar el retroceso de aquel aventurado lar, devenido en un lugar con calles rotas, con aguas pestilentes y “huertos sobre el pavimento”…Pero esa cámara también capta ciertas apatías sociales e infinitas, hacia bustos de ilustres, como el de Antonio Maceo, pero igual pudiese captar el mancillado busto deJosé Martí, cuyo escudo nacional en su base fue a parar hace años, quién sabe dónde.

Este artista vive acechando con su lente, las aceras intervenidas por indiferencias humanas, tanques de agua y escaleras que obstruyen el pasode ciudadanos, vertederos con aguas albañales en medio de avenidas, basureros sin limpiar en todos lados, terrenos de fútbol convertidos en potreros, obras constructivas sin terminar y otras esculturas destruidas a poco tiempo de ser inauguradas, entre otros golpes al rostro de quien nació en estas tierras.

Aparecen así otras incomprensiones aprovechando sus cotidianos recorridos, como el instante en que con su cámara fotográfica develó una bandera cubana que estuvo varios días colgando al revés en una institución estatal, descubriendo la más completa desidia, provocando que muchos se pregunten frente a estas indolencias: ¿Cuándo arreglarán esto? ¿Quiénes son los responsables? ¿¡Hasta cuándo!?… Pero no se escucha ni el eco de una respuesta, de nadie ni de ninguna índole…

Son en estos tópicos fotografiados, donde se pueden apreciar las desgarradoras imágenes “cotidianas” y planteamientos conceptuales de la exposición personal “¿A quién le importa?”, del bautense Rayce Cosculluela, trabajador del INDER en Bauta y un aficionado de las instantáneas, cuya obra ha impactado en el municipio sobre todo a quienes les molesta la depauperación de la Patria Chica. Su expo personal de fotografía, fue inaugurada el pasado 17 de noviembre en la Galería “Guerrero” del municipio.

Cuentan que el fotógrafo norteamericano Robert Capa comentaba a menudo: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente”. El bautense Cosculluela, se aproxima bastante al epicentro del tema y va más allá de rozar el problema… Lo cuestiona y promueve posibilidades éticas y lógicas de solución, abriendo todo un abanico coherente de razonamientos, como el enfrentamiento a lo mal hecho, y la ejemplaridad para hacerlo; porque sabe que cuando enfoca un objetivo y aprieta el disparador mitiga su sufrimiento en la esperanza de alguna solución, que lamentablemente nunca llega de dónde debe venir.

De esta forma atrapa el instante idóneo donde la indiferencia ataca, donde la erosión sofoca temores, donde todos son… o somos culpables. En las palabras al catálogo, la Lic. Miriam Vázquez planteó: “Convencidos de que los pueblos pueden guardar sus memorias para así no repetir sus errores, Cosculluela ha hecho esta colección de fotos realidades para el olvido y la indolencia no continúen teniendo un espacio entre los bautenses”. Esa es la intención del artista, crear consciencia en el violador y la autoridad que debe enfrentarlo, y archivar el presente demoledor para no volver a él.

Analizar esta exposición me hace recordar aquella colectiva en la que fui partícipe: “Las formas de las cosas que vendrán”… Bien aparatosa y agresiva en cuanto a planteamientos estéticos o conceptuales, donde se unieron pintores, escultores, músicos y escritores como Karoll W. Pérez Zambrano, Ezequiel Sánchez Silva, Adrián Infante, Orlando Rodríguez y Francisco García González, entre otros… Todos con un mismo objetivo formal y conceptual, enmascarado de detonante: cuestionar la actual situación social “en aquel entonces”, pero que aún hoy predomina, o peor, se ha acrecentado…Eso lo sabe el bautense Cosculluela, quien ha sabido andar cada rincón de este pedazo de Cuba para acercarse y captar la indisciplina en el momento justo, en el día a día bautense de estos últimos meses.

Ver estas imágenes y las intenciones estéticas del fotógrafo que documenta cada ángulo de su pueblo y su gente más común, me hace recordar los libros“La gente del abismo” de Jack London sobre aquella vida en el Londres del 1902, y “Cómo vive la otra mitad”, publicado en 1890, de Jacob August Riis, aquel foto-periodista que creó fastuosas imágenes críticas, cuyo propósito era ayudar con su arte a la mejor comprensión de los procesos sociales, a todas las clases de entonces.

Todo esto bien lo sabe de seguro el bautense Cosculluela, quien mantiene su cámara al hombro, como herramienta y vehículo para inmortalizar ese arte documental donde lo retrata todo, cada herida en suelo patrio y hasta el recorte del periódico “el artemiseño”, cuando en su primera plana salió editado: “El 26 es para Bauta”, en letras de gran porte rojas y más abajo, otro artículo con letras negras de similar altura “o parecidas” al anterior, con el titular… “Aunque ella no lo sepa”.

¿Quién no sabe qué? ¿Qué entendió este fotógrafo? Nos preguntamos todos. Se interpretaba la clara alusión a una crítica que el pueblo no aprobó en sus comentarios, por no sentirse merecedores de tan alta distinción por tener un pueblo en condiciones tales que no soportaría una visita de inspección, amén de los problemas de mal uso en presupuestos estatales utilizados en construcciones hoy sin terminar o “destruidas”, que adolecían de importancia social, ante otras, que sí merecían un aporte para beneplácito de los bautenses. Al final, no se escuchó más nada en torno a tan ingenua “pifia” que hoy muchos bautenses conservan en sus casas…y en torno a la “pifia” si lo fuera, porque era un satírico choteo a la localidad y que este artista del lente retoma una vez más en esta, su exposición personal con este “documento” documentado.

En esta exposición de fotos muy tradicionales, el autor deja intencionadamente la fecha y hora del instante gráfico, aparece también la defensa del sentido de pertenencia del autor, expuesto claramente al espectador, pues a él sí le interesa Bauta, y cómo mismo Cosculluela lo percibió en su lente, lo entendieron muchos que asistieron a verla, con un sentido lógico, como mismo admiramos sus fotos en pequeño formato y entendemos la cotidianidad que nos abruma, la que no entendemos, la que a veces nos concibe sentados una tarde, a disfrutar muy poéticamente, frente a un “basurero” intencionado, y queeste artista del lente mostró sabiamente a través de una pareja en similar situación. La costumbre de vivir en lo malo, lo feo, lo sucio, lo fétido nos ha permeado de tal forma, que una brisa de algo bueno, nos parece la gloria misma.

Cuando dejaba una nota en el libro de firmas de la Galería, pude percibir como una bautense bien dolida y con mucho sentido de pertenencia, dejó constancia con su letra de algo que debe llamar la atención: “¡Necesitamos un ejército de Rayce!”. Ojo con esto… Más parecía una súplica que una opinión sobre la expo-foto…Puede que sea cierto y la bautense sepa, qué al problema hay que tirarle de frente y en el arte críticocomo en la vida, hay que saber tirar y tirar bien, y el fotógrafo Cosculluela, cuál francotirador, ha acertado con los disparos de su arma, “la cámara”, en esta propuesta curatorial donde todo está linealmente expuesto frente al espectador.

¿Puede que hasta somos parte de “La gente del abismo” en nuestro “Hoyo Colorado”?, o sus intenciones artísticas, sean útiles para que “otros” vean “Cómo vive la otra mitad”… y actúen detrás de la evidencia de estas buenas fotos. He ahí lo paradójico dentro del arte, donde quizás no deban existir cuestionamientos hacia este arte que tanto necesitamos, sino se debe ir más allá de la imagen documentada por un artista, prestándole atención y hostigando al verdadero problema en su núcleo, que ha producido esta actitud ciudadana, sin castigo, impune, que el artista está reclamando para el bien de la sociedad.

Creo sin dudas que el bautense Rayce Cosculluela no se lava las manos… asume el reto y sabe que “el Arte es un arma de lucha” y conoce, sin importarle, del fatídico boomerang que puede ocasionarle una exposición fotográfica cuando planteó:“¿A quién le importa?”

Hay que ver a la larga, a quienes les atañen estos problemas “fotográficos”, que al final son de todos ya que están bien documentados. Pero como al fotógrafo Rayce Cosculluela, a todos nos duele y nos es cara Bauta… Si no actuamos así a través del arte, si no nos arriesgamos y criticamos educando a la sociedad, sobre estas indolencias de todo tipo, el mundo se nos derrumbará perdiendo toda una nación con su identidad… y dejaríamos de ser cubanos.

1-002-large1-001-largedsc00207-largeimg_6456-large-largeDenys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Enero/2017

FOTOS 1, 2, 3, 4: Exposición ¿A quién le importa? de Rayce.

FOTO 5: Con el fotografo Rayce Cosculluela a la izquierda.

Los misterios fotográficos de Alejandro Ávila García

img_3980-large-largePOR Denys San Jorge

Güira de Melena, tiene sus encantos… una villa antigua, viejas casas de madera con tejas francesas y de estilo balloom frame, un ferrocarril, mujeres hermosas y campos inmensos que se pierden a la vista en colosales sembrados de malangas, con maquinarias y regadíos, que tiran vertiginosamente y humedecen la tierra, hasta más allá de sofocarla y esta se sienta agradecida.

También en sus calles uno puede apreciar como a diario hombres y mujeres, o emigrantes silenciosos, que van en el ir y venir, muy embarrados de fango con sus herramientas después de cultivar la tierra, y verle así la piel dura por el sudor e implacable sol, que como en una peregrinación crea la duda y el misterio del porvenir, el progreso con el éxtasis y el orgullo, o ese sentido inmortal de pertenencia a la tierra, como también a la felicidad y a su orgullo.

Güira de Melena, tiene entonces lugares privilegiados para captar fotos, escenas con sublimes planos y paisajes con excelentes contrastes, buenos encuadres y colores estridentes, que sugieren posteriormente los más disímiles títulos y los más interesantes cuestionamientos de la realidad.

Recientemente la Editorial Unicornio de la provincia de Artemisa, presentó su antología de cuentos: “Lavar y ser feliz”, en la pasada Feria del Libro. Para mi orgullo, la foto de portada titulada: Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe ha causado su sensación y pertenece a un rincón de Güira de Melena y su autor, es un buen amigo de estas tierras. Es el fotógrafo Alejandro Ávila García, un amigo de esos de buena garantía y un gran artista del lente, que un día en su serie Los rastrojeros expuesta en su momento en la Galería Provincial de Arte Eduardo Abela, aún sin conocerlo pude apreciar lo de la tierra, el sudor y la gente de Güira de Melena, que labora y sufre con orgullo la tierra.

Fotos como, Que cada hombre aprenda a hacer algo de lo que necesiten los demás, atrapa, sus Retratos nos seducen y su serie, el Desmochador nos muestra lo cubano más allá del peligro del acto de ascender a la cima de una palma real, en su serie Hombres sobre Rieles impresiona el uso estridente de las luces y sombras, y un día frente a su serie Viajando con el Espíritu, quedé estupefacto… y tal parece o nos confunde, a una escena desgarradora, en plena terminal de ferrocarril de Güira de Melena.

En 2015, este impaciente artista guireño, fue el único cubano finalista entre 1.365 fotógrafos procedentes de 39 países participantes, en el Concurso y Exposición del XXI Concurso Latinoamericano de Fotografía documental “Los trabajos y los días”, en la Plazoleta del Centro Administrativo La Alpujarra de Medellín. Anteriormente con su obra Labriegos, en el 2014 obtuvo premio en el concurso fotográfico Miradas Telesur del Canal de Telesur.

Pero no solo es el tema el campo y la criollez, lo es también el mar y la Playa de Cajío es también otra inspiración. En Mayo de 2014, en la XI Bienal de Fotografía convocada por el Centro Provincial de Artes Visuales Eduardo Abela, una obra de su autoría obtuvo Premio de la UNEAC y el Premio del FCBC otorgado por la Filial Artemisa-Mayabeque del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

El crítico y periodista Hernán Yglesias Villar afirmó: Este joven fotógrafo logra, desde una propuesta estética bien definida, traducir la realidad en instantáneas de un alto vuelo poético. Allí convergen las combinaciones de colores, el juego con la luz, las transmutaciones de las imágenes hasta recrear en ocasiones una atmósfera surrealista que van arrancando de la cotidianidad esos matices imperceptibles, casi recónditos que develan una emoción inusual.

Alejandro Ávila García, además de un excelente artista que esta hechizado con su buen olfato, al captar esas fotos que nos seducen sobre la faena diaria de su pueblo, de sus campesinos más humildes, que capta la dicha y la felicidad, el trabajo y el sudor, las energías y las tristezas, los agobios y el orgullo, como de los excelentes paisajes cubanos, es un buen amigo de esos de última adquisición.

Recientemente me mostró unas fotos impresionantes de esas que hacen pensar en medio de un pueblo de campo como Güira de Melena, Huachinango o el propio Bauta… pues Alejandro Ávila García, un apasionado a las cosechas y siembras, como a su campo guireño y a los misterios ocultos en los campos cubanos, sabe captar el momento justo, para apretar su obturador y en el lugar adecuado logra herir ahí quizás, donde la mirada nos conmueve, nos saca una lágrima con sus Labriegos, entre cultivos, entre palmas cubanas, entre tierra… bien cerca del paraíso en la Cuba profunda y fascinante, bajo todos los misterios posibles de la tierra que nos da la vida.

labriegos-_-obra-original-largeserie de los Labriegos

libro-unicornio-copia-largetanto-va-el-cantaro-a-la-fuente-hasta-que-se-rompe-largeTanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe”, en portada de publicación artemiseña

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Callejón de los Perros/Bauta

Noviembre/2016

El Arca cubana de Emilio Cueto

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Por Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

                                                                             A Emilio Cueto que desde Washington cada día,                                                                                 se encuentra rodeado entre el ácaro prodigioso…

La primera vez que supe del coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto fue dentro de un lada ruso bajo el calor cubano y fue el ensayista y crítico de arte Rafael Acosta de Arriba, quien me comentó que una fotografía de mi autoría salía en una antología sobre la Patrona de Cuba, realizada por este cubanoamericano que tenía además la más importante colección sobre Cuba en el exterior y en lo más profundo de Washington.

Salí del auto soviético con la duda y con la interrogante, acerca de mi obra fotográfica: “La Virgen de Papá y mi sueño con el cobre”, en aquel libro que según Acosta de Arriba era el mejor libro realizado sobre la Virgen y para Cuba de los últimos tiempos, y ahí estaba mi obra que en un momento se expuso en en la Catedral de la Ciudad de México y aquí en el Arzobispado de la Habana, y ahora en aquel proyecto donde su autor era un desconocido coleccionista y… cubanoamericano para mí. Mis interrogantes eran muchas con mi obra y aquel hombre. ¿Cómo había llegado ahí… a Washington? Pero… ¿Quien era Emilio Cueto? ¿Un cubanoamericano? La incertidumbre automática que nos rodea.

Busque en internet y aquel Emilio Cueto, salía en todas las redes sociales y mostraban en fotos todo su peregrinaje por las bibliotecas de Cuba a las que fue. Recorriendo el país y cargando de regalo para el público cubano un libro prodigioso sobre nuestra Cachita, donde estaban agrupados muchos intelectuales, habían pintores, músicos, arquitectos, escritores… donde salían publicados disímiles objetos de su propia colección llamada como: La Emilioteca y donde estaba para mi orgullo esa obra fotográfica que un día realicé.

   Cuando vi las fotos de su Emilioteca… en Cubadebate y en un texto titulado: La Emilioteca: Toda Cuba en el corazón de Washington, quede atónito con ganas de estar un día ahí en ese interior. ¿Cómo sería posible? Tanta historia nacional y tan lejos, tan distante de la tierra más hermosa… tan distante de su epicentro y solo me cuestionaba intrigante. ¿Por qué un hombre se ha preocupado y con tanto amor por tantos objetos insulares diseminados  y olvidados por el mundo?

Emilio Cueto, es un hombre extraordinario y de lema afirma que: “Nada de lo cubano me es ajeno”. Sabe la importancia de la historia local y de todo un pueblo del que un día fue desgarrado, el más que nadie sabe de nostalgias, de añoranzas… y si se pierde esta historia desaparece el núcleo, el átomo, el epicentro de toda una nación, que de seguro si no hubiese sido por su noble labor a la que un día se propuso rescatar, estarían destinados al olvido y a desaparecer en cualquier rincón del mundo, los objetos y los más hermosos e importantes documentos insulares. Hace unos meses tuve el privilegio de invitarlo a Bauta, y al momento él accedió y escuchamos una conferencia que nos dio en torno a su libro La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano en mi peña MEZCLA en Bauta. Fue una tarde grandiosa, de cubanía y de devoción a Cachita. Ahí me obsequió un ejemplar dedicado por él y anduvo por Bauta y se deleitó con los cuadros de Mariano Rodríguez y René Portocarrero en la Iglesia Católica de Bauta, donde un día radicó el Grupo Orígenes y el Padre Gaztelu. Recuerdo cuando nos comentó que un amigo suyo nombrado Rolando Fernández, fue quien le sugirió el nombre a su colección: La Emilioteca, y nos decía como se propuso que este libro iba llegar a todas las bibliotecas cubanas y así lo cumplió con su peregrinar insular.

La pasión de Emilio Cueto por Cuba es increíble, asegura que es un seguidor del tema cubano por el mundo: “Desde hace 5 décadas, al menos. Primero lo hice físicamente y hoy en día esto se ha complementado con las búsquedas a través de internet”. Su casa museo en Washington es fascinante. Ahí hay de todo. Como mismo asegura el con un hermoso espacio dedicado al Apóstol José Martí y banderas cubanas en cada rincón. Con una extensa colección de periódicos norteamericanos de 1895-1898, que reportan nuestra guerra de independencia y noticias de expediciones mambisas. Vajillas preciosas con emblemas cubanos, grabados coloniales y entre sus más viejos tesoros el mapa de 1525 de Bordone, impreso en Venecia. Entre los objetos más raros están precisamente las láminas santiagueras del Departamento Oriental (objeto de su último libro pues son las únicas conocidas como asegura), donde tiene un suelto de 1764 impreso en La Habana, así como un hermoso cuerno de pólvora de hacia 1763-5 referente a la toma de La Habana por los ingleses que aparece en su libro de mapas y aprecia lo que él llama “efímeras de papel”, que son los impresos que terminan rápidamente en la papelera (el programa de teatro, el ticket del tranvía, la caja de fósforos vacía…) y que, por su rareza, se convierten en extraordinarios exponentes de nuestra cultura material y espiritual. Desde un papel, un objeto, o una pequeña botella de leche de la Bauta republicana que le obsequiaron en su visita a este pueblo… todo lo atrae y seduce, en su mirada se ve la sinceridad y la gratitud que transmite.

Recientemente el doctor Eduardo Torres Cuevas presentó en la Biblioteca Nacional de Cuba su último proyecto: Las litografías santiagueras del Departamento Oriental de la Isla de Cuba, como parte de la colección facsimilar de Raros y Valiosos de esta institución cubana que hará llegar próximamente a las bibliotecas provinciales.

Cuando le mostré las fotos del interior de su casa (que salían en Cubadebate) a un amigo católico de Bauta, me confesó que Emilio Cueto, era algo así al Noé cubano de nuestros tiempos, el patriota por excelencia que todos queremos tener de amigo y que queremos imitar, y afirmaba que ese hombre desde Washington sabía la importancia de la historia cubana, de su legado a la posterioridad nacional y universal, como del valor de cada documento, objeto o papel diseminado por cualquier país que el mismo fue rescatando y agrupando en su casa especie de Arca cubana y moderna que estaba anclada en su apartamento a pocos kilómetros de la Casa Blanca y bien cerca de la Embajada Cubana en Washington D.C.

Daban ganas de estar igualmente ahí dentro (en su casa) con sus palabras aquella tarde en Bauta. Por entre fotos en cada rincón. Para deleitarse de la Patria hallada en todos esos papeles, planos, mapas, objetos… La Patria de todos. Su casa navega con rumbo cierto, rescatando sueños, con la fe de resguardar la ínsula, por coleccionar con mucho amor y pasión nuestra Patria esparcida en los rastros que los cubanos han dejado durante siglos en todos los puntos cardinales.

Desde Bauta recibimos siempre hermosas sorpresas de “La Emilioteca”, que responde a nuestras solicitudes a distancia con una rapidez sin igual. En mi caso personal cuando le he solicitado datos e información sobre la extinta Textilera Ariguanabo, el mambí bautense Baldomero Acosta o masones como Perfecto Lacoste, el amigo Cueto responde inmediatamente al llamado desde la isla con sorpresas asombrosas que de seguro no las hay ni… en la Luna. Han sido estos datos, informaciones increíbles y rastros de vieja papelería extraviada que me ha asombrado y le estoy agradecido.

Emilio Cueto regresa a Itaca, tiene un Arca moderna y se acerca el diluvio… Su colección colosal navega al servicio de todos, y es allí donde de seguro todos queremos estar; allí, donde a buen cuidado y resguardo de tempestades históricas, Cueto la timonea con su pasión y entrega por toda una isla con esa historia tan fascinante, mas cuando la marea agradecida comience a subir.

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2016

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Con Emilio Cueto en la peña MEZCLA en Bauta, 2015