Archivo de la etiqueta: México DF

Mi Virgencita para el Papa Francisco

CARTA PAPAL A DENYS SAN JORGE (Large)

Hace unos días recordé aquel instante cuando le exclamé al Padre Eloy Domínguez, actual párroco de la Iglesia Municipal Nuestra Señora de la Merced de Bauta: ¡Mi virgen para el Padre Francisco! Sonrió de emoción cuando se la entregué en sus manos, y tuve la grata posibilidad de hacerle llegar mi obra La Virgen de Papá y mi sueño con el cobre, a su Santidad el Papa Francisco, en su visita oficial a Cuba. El amigo y periodista Miguel Terry Valdespino afirma en la última edición del periódico el artemiseño que es quizás la más significativa de toda mi obra.

La Virgen de Papá y mi sueño con el cobre… es una obra que realicé en 2011 y es sin dudas uno de esos trabajos fotográficos que más admiro y de los que no puedo despegarme. Viene intrínseco ahí la fe, el metal y la memoria familiar… y tiene muy íntimamente conmigo un gran misterio, a partir de una composición de herramientas de mecánica que pertenecieron a mi padre, armadas sobre una plancha de metal y simulando una virgen cubana, la virgen de todos… la Virgen de la Caridad del Cobre.

Fue expuesta primeramente en la exposición “Del símbolo a la metáfora” en el Arzobispado de la Habana, bajo la curaduría de la curadora y crítica de arte Sussette Martínez Montero, quién me convocó para dicha muestra que después llevó en un itinerario de arte cubano por tierras mexicanas en el 2012, la obra fue expuesta posteriormente en México, dentro de la muestra colectiva “Virgen de la Caridad del Cobre. Miradas múltiples en la plástica de Cuba”, en la Galería Central del CENART de México DF., para llevarse a la Catedral de la Ciudad de México en otra expo, bajo el título de: “Virgen de la Caridad del Cobre”, finalmente en ese periplo azteca se llevó a la Galería Libertad, en Querétaro en la muestra colectiva “Virgen de la Caridad del Cobre. Miradas múltiples en el arte cubano”.

 La obra, también ha aparecido publicada en la Revista CRÍTICA de la Universidad Autónoma de Puebla en México, dirigida por Armando Pinto, donde utilizó dicha obra en una de sus páginas de ese número 166, y un día para mi asombro el crítico de arte y ensayista Rafael Acosta de Arriba, a quien admiro mucho, me dio la excelente noticia de que esa obra mía aparecía publicada en el colosal libro: “La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano”, del coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto, a quién después tuve el honor de tener en mi peña MEZCLA en la Biblioteca Municipal de Bauta, y presentó dicho libro.

Recientemente el Padre Eloy Domínguez, me entregó una carta escrita desde la Secretaria de Estado de la Santa Sede en el Vaticano, donde un asesor de su Santidad el Papa Francisco, me enviaba el agradecimiento del Papa, por mi obra La Virgen de Papá y mi sueño con el cobre que un día me propuse regalarle y que de obsequio, le envié.

DEL SIMBOLO A LA METAFORA (1) (Large)

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

Anuncios

El día que brinqué… al norte

mexico 2010 (47) (Large)POR Denys San Jorge Rodríguez

No hay dudas que cuando un cubano va a viajar al exterior… se protege. ¡Claro! Por si acaso, “se salvaguarda y muy bien” con todo lo posible sobre la faz de la isla que va desde un resguardo de Yemayá, hasta un baño espiritual con flores bien blancas, o un azabache, o un Ojito de Santa Lucía, quizás una tirita algo roja, un elegguá y lo más importante… un diente de ajo.                                                         Cuando me invitaron a exponer en Marzo del 2010 a Tecate en México recordé de pronto a Yunquiel, un amigo bautense que un día fue y brincó a los Estados Unidos por ahí mismo. ¡Quizás según Yunqui debía protegerme! El Yunqui, como le decíamos en el barrio lo recuerdo como algo increíble. El Yunqui, me dijo que llevó en su viaje de no retorno varias “prendas”, según él había brincado al norte por problemas económicos y allí, en Tecate fue donde tiró un diente de ajo de su huerto personal de La Minina en Bauta donde vivía, pero también tiró uno al salir de Cuba, otro cuando entró al aeropuerto del DF. igual, y también al salir de territorio mexicano tiró su último diente de ajo que llevó de Bauta. Este último me dijo lo sembró allí en la tierra en el suelo gringo. Bien profundo para que floreciese. ¿Cómo era posible? Gastar ajo, y probar para que otro obtuviese su cultivo en tierras desconocidas, con los tremendos precios del ajo de la isla.                Pero un viaje a México, a exponer en la frontera con los Estados Unidos puede resultar una fiesta innombrable. Cuando me invitaron a exponer en Marzo del 2010, decidí no pensar como mi amigo Yunquiel que tanto se auto protege, se lo dije y muy emocionado me pedía que llevara un dientecito de ajo, por si acaso y si yo… decidía algo. ¿Qué podría decidir? Quedé en silencio viendo aquel mensaje electrónico, donde me pedía que tirase un diente de ajo al salir de Bauta, otro a punto de salir de Cuba, uno al llegar al DF y otro en la galería donde expondría… Recuerdo que se despidió amistosamente enviándome un fuerte abrazo como… “Yunquiel alias el Ajo”. ¿Pero Ajo? El ajo está muy caro Yunqui, menos comprar una ristra de ajo completa, no se puede estar comprando ajo para botar en cada esquina por un gustazo espiritual, siempre he pensado eso pero Yunquiel no. Allí expondría en la Galería de Tecate, de Baja California mi muestra fotográfica Habana Tomada, con más de una docena de fotografías que representaban todo ese posible y real abanico del consumismo norteamericano en Cuba, y que yo veía a mi alrededor en los cumpleaños de los niños…                      Los cumpleaños de los niños… en la isla, puede resultar alarmante. Los padres retratan a sus hijos y después le piden por encargos a los fotógrafos que en Fotoschop les peguen superhéroes como Batman y Spiderman, animados de Disney, princesas, monstruos como Shrek y hasta villanos. ¿Por qué? ¿Cómo es posible? Inspirado en esta diatriba realicé mi serie Habana Tomada, que si bien exageraba algo la situación, era en sí mi complicidad al gesto noble de los padres y la acción por encargo del fotógrafo comercial en cada barrio cubano.  Pero en Marzo del 2010 salí de viaje y no usé ajo, llegué al norte de la frontera tecatense invitado por la gran artista mexicana Laura Castanedo. Un viaje a México DF. y ver su fastuosidad desde el aire es impresionante, fui a Toluca y después de perder un vuelo llegué una noche a Tijuana y en una guagua fui al día siguiente hasta el pueblo de Tecate. En ese viaje fui viendo la frontera herida con cruces que evocaban los miles de muertos en ese inmenso muro y del otro lado aquel… ahora nuestro “antiguo enemigo”.                                           Hace unos días corrían las noticias por todo el planeta: “Se abrirán embajadas en Washington y La Habana a partir del 20 de julio”. Mi amigo Yunquiel, me escribió desde California aclarándome que el Presidente Barack Obama debía tener un buen diente de ajo que lo protegiese y sino él se lo fabricaría con orishas africanos, que la cosa no se podía joder y que él invocaría con ajo… me comentó además que él a pesar de haberse ido, pedía por Obama: “Pá que tó esto se diera! ¡Pa que no se echara pá atrá! ¡Pá que nadie lo jodiera!                               Obama, decía al Mundo que Este es un paso histórico”, lo dijo a la Humanidad entera y confesó: “Pido al Congreso que dé pasos necesarios para levantar el embargo que impide a los americanos viajar a Cuba (…) Hay estadounidenses que quieren viajar a Cuba. Hay empresas estadounidenses que quieren invertir en Cuba”. Lo dijo junto al Vicepresidente Joe Biden, en el Rose Garden de la Casa Blanca y Yunquiel me escribía emocionado desde Playas de San Diego al instante donde tenía un huerto de cultivos de ajo bajo paneles solares de última generación, en lo alto de un rascacielos.              Anteriormente estuve en el 2007 con Nelson Herrera Ysla y dos amigas más. Recuerdo que en aquella ocasión no llevé ningún diente de ajo, también en Tijuana brincamos al norte y nos retratamos con un pie en México y otro en la arena que llevaba a Playas de San Diego. De allí le traje a mi vecina Florencia una piedra del suelo norteamericano, me las pidió y yo no le pregunté, solo se las traje. Pensé en mi amigo bautense más conocido por Yunquiel alias el Ajo, que toda su vida la ha basado en el ajo como solución de vida y salvamento. Traté de buscar aquel retoño insular o aquella mata que de seguro había florecido en el punto fronterizo tecatense, y que según Yunkiel me aclaró: ¡Mi matica de ajo Denys! ¡Búscala que seguro floreció y retrátate con ella! Miré a mí alrededor y no encontré nada, el ajo bautense-cubano en Tecate no floreció…                                                                                                   Miré a mi amiga Giovanna y su esposo Cesar mientras me retrataban más allá de la reja de hierro, justo al lado de la bandera estadounidense y sonreí a la cámara fotográfica. Sonreí mirando la ruta por donde caminó un día mi amigo bautense y suspiré. Yo decidí regresar a Bauta con mucho orgullo, y regresaba con aquella imagen preciosa en la frontera tecatense. Salía de allí directo a tomar una cerveza Tecate en el centro del pueblo que daban gratis al entrar a la propia fábrica.                                                                                              El día anterior Habana Tomada se inauguró y había quedado hermosa. Mi amigo Emilio escribía en su web “Tecate tomada” con mucha lucidez y yo tenía en mi bolsillo una buena cabeza de ajo que compré en el mercado y que prometí a mi amigo bautense que vivía en Playas de San Diego. Pero ni la usé, menos la tiré en ningún punto acordado para mi protección. Tomé no solo el diente de ajo, sino la cabeza de ajo completa que había llevado, y no lo sembré en el suelo desértico del norte de Tecate como acordé con el buen amigo bautense Yunquiel, solo lo tiré bien lejos del otro lado y muy cerca y a los pies del guardia fronterizo que tenía un M16 en sus manos. El tipo no se percató nunca del ajo al lado de su bota, pero si tenía una cara de tranca del carajo. Era sin dudas… mi espaldarazo a la Ley de Ajuste Cubano.

mexico 2010 (48) (Large)

Callejón de los Perros/Julio 2015.

Boligán y mis vacas desde Kentucky

11146224_853808361353699_3510032232724438377_n

POR Denys San Jorge Rodríguez

Hace pocos días Dolor de la Caridad Quintana, un veterano amigo que ya oscila casi los ochenta años me comentó que su hijo vino de visita desde Kentucky, después de varios años de haberse ido y según él, prosperó en lo que siempre fue su sueño… trabajar en un matadero de carne de res.

Dolor de la Caridad, siempre me ha mostrado fotos de su hijo en el matadero de reses de Kentucky: fotos posando junto a pedazos grandes de carne, con tremendos filetes, entre grandes costillares, sujetando inmensos hígados, abrazando grandes lomos, las fotos de por sí han sido fotos escalofriantes y con tanta carne roja, dice risueño mi amigo que su hijo se ha convertido en algo parecido a un vampiro.

En esa visita vino también su nieto y me dijo que el niño era increíble con las nuevas tecnologías y algo loquito, que casi no hablaba español y que no le gustaban los vegetales, nada de viandas, solo carne, mucha carne, carne de Kentucky…

Dolor de la Caridad, me comentó que un día el nieto carnívoro estaba viendo a carcajadas en su casa unos dibujitos que salían por Facebook en una libreta que era parecida a un televisor y que él, no entendía bien, pero aquel aparato era fascinante donde según el nieto, tenía almacenado todo el mundo y más allá de la posible Galaxia. Dolor de la Caridad, quedó serio mirando a su nieto con aquel raro artefacto digital y él, sin saber que existían aparatos de esa índole en el planeta o en el propio Kentucky y le dijo entusiasmado. ¿Cómo que ahí está el Mundo entero? ¡Mira…! ¡Imprímeme esa foto! ¡Ese dibujo con esos carritos! ¡Que ese dibujante esta escapáo!

Cuando me comentó y vi la foto impresa me percaté que hablaba de mi amigo Ángel Boligán, recién catalogado como el mejor caricaturista en todo el mundo y estos eran, los últimos dibujos que había sacado de una nueva serie sobre las relaciones entre Cuba y los EE.UU. ¡Era increíble oír a Dolor de la Caridad! Refiriéndose aquel dibujo del caricaturista cubano donde iban contra una pequeña figurita (un cubanito) grandes carritos que se usan en los supermercados, pero según el hijo de Dolor de la Caridad estos carritos de acero iban contra la figurita muy vacíos en su interior y con solo una banderita estadounidense.

Dolor de la Caridad no lo sabe, pero mi amigo el caricaturista Boligán, es un tipo chévere como decimos en Cuba. La primera vez que lo conocí fue en México DF, en una inauguración de una exposición personal que fui a inaugurar en la capital del país azteca. Recuerdo que allí antes de irme, me dijo: ¡Mañana comemos en mi casa! Así sin conocerme, y al otro día vino puntual y me llevó a una cena exquisita que me había preparado su esposa, una cena afrodisíaca con unos buenos bisteces que a mi paladar habían salido de la mejor pradera argentina.

No lo niego cuando vi este dibujo que tenía impreso mi amigo Dolor de la Caridad de mi amigo Ángel Boligán que le entregó su nieto carnívoro, me vino a la memoria el artículo que leí recientemente en el blog Cubano de la Loma, del periodista y amigo Miguel Terry Valdespino, “Esperando por las vacas de Wisconsin”. Un texto fenomenal. Pero no lo niego, al leer aquello se me hizo la boca agua. Volví a recordar aquella cena en México DF y las fotos con carne desde Kentucky del hijo del otro posando. De leerlo creo que me subió increíblemente la hemoglobina que hace tiempo la tenía baja. Pero vacas… ¿Qué vacas? ¿Quizás mi amigo el Terry tenga la pista de un contenedor de carne que se le reflejó en un sueño? Un sueño quizás entrando por el Puerto del Mariel ahora que vamos a desarrollar nuestro país. ¿Pero qué tipo de carne vendrá desde el norte, desde el propio Kentucky? Será… carne de res, de Búfalo, de bisonte, quizás hasta un mamut prehistórico o un colosal dinosaurio de la era Jurásica o quizás todos esos filetes, hígados y carnes que salían en las fotos que llegaban desde Kentucky del hijo de mi veterano amigo, Dolor de la Caridad.

Recuerdo que hace unos días me comentó que también su hijo le dijo que en 1876 en Kentucky, hasta llovieron reses sobre todos. ¿Cómo? Quedé con la boca hecha agua… mirando al azul cielo cubano. Simplemente su hijo risueño le comentó ¡Papá desde Kentucky te voy a enviar ese carrito del caricaturista Boligán muy llenito de carne de res para ti! ¡Solo para ti!