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Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

POR Denys San Jorge

A Ezequiel, q sabe qué extraño de corazón

 verlo pintar como un Dios y tomar su café. 

Hace unos días atrás me regocijó mucho como en el periódico artemiseño mencionaban a dos colegas caricaturistas, que residen en el extranjero, uno es Ángel Boligán y el otro Alen Lauzán (un bautense), ambos ganadores de incontables premios sobre el humor gráfico.

Bauta, sin dudas ha tenido sus buenos humoristas como Roberto Hernández Guerrero, otro destacado intelectual cubano y eso lo sabía muy bien el caricaturista René de la Nuez, quien se asentó en Playa Baracoa y pertenecía igualmente a esta tierra. De la Nuez, también fue un destacado humorista y un Premio Nacional de Artes Plásticas. En Playa Baracoa, debe existir alguna tarja o cierto monumento en su homenaje, que lo recuerden en la mente de sus pobladores, como el buen cubano y artista que fue.

Otro que llegó e impulsó el humorismo gráfico en los años más duros del Período Especial, lo fue un “oriental” venido de Antillas en Holguín. Es un tipo que he admirado en mi vida y ha sido Ezequiel Sánchez Silva. La ironía que lo caracteriza, el buen humor, su sobredimensión del arte…. ¿Quién no lo conoce en Bauta? También en Miami, lo sabe Emilio Ichikawa, quien lo menciona en muchos de sus textos y sabe que no se puede hablar de la cultura municipal sin mencionar a Ezequiel Sánchez”, pues este ha sido una cantera para muchos de nosotros, ha sido el motor impulsor, como lo fue para Alen Lauzán, el Peco o Karoll, y ahí comenzamos juntos también un día Idania del Río y yo.

Como también lo admira Miguel Terry Valdespino desde las páginas del artemiseño o Francisco García González desde Montreal, para nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera que falleció hace unos años atrás, como para todos nosotros, Sánchez Silva es un “artista de respetar”.

Al llamado de su persona, uno no puede negarse, el tipo tiene poder de convocatoria y es lo sabemos todos acá en Bauta, que hemos compartido su amistad y muchos trabajos juntos. Lo supe desde el primer día que le estreché la mano en 1990 yo pequeño y medio “cabezón” (como siempre me decía irónico…), en la Casa de Cultura Mirta Cerra de Bauta.Él sin dudas, sabe que lo estimo, como también sabe que le agradezco mucho y no creo en enemigos rumores que laceren esa complicidad plástica, entre empastes o pigmentos dentro de una obra de arte. He ahí su larga obra kilométrica y abstracta, sin ruidos que corten esa finalidad. Sin intencionada plasticidad que irrumpa, distanciando dentro el arte.

Hace poco en mi casa una muy buena amiga a la que aprecio mucho, “sobre las doce de la noche” me preguntó sobre el arte impaciente de Sánchez Silva, de este holguinero natural de Antillas que un buen día decidió amar a Bauta hasta el delirio. A lo que le pude decir: “Ezequiel es un genio, como él no hay otro”.

Cuando hace meses atrás me llamó y me dijo: ¡Denys tenemos que pintar un Muralito ahí discreto que nos pide el municipio y sus autoridades, vamos a pintar ambos un “Muralito” ahí de Lauzán en la pared del Cine Suárez de Bauta! No lo dude y sin vacilar él sabe que le pregunté: ¿De día o de noche? Pues con Ezequiel, necesitamos 48 horas diarias para crear. Sánchez Silva sonrió y le repetí:¡Vamos a meterle mano! El diseño, era toda una panorámica de una Bauta satelital que seducía con su buen humor, donde nuestro amigo Alen Lauzán (el caricaturista bautense) había dibujado muy “infantilmente” desde la loma del Pueblo Textil, pasando por el Cayo de la Rosa con su extinta Textilera, toda Bauta con su iglesia, entre barrios, sacó además mi barrio y su zanja, hizo potreros, puentes, ríos, embalses, la costa de Playa Baracoa y 90 millas más allá, donde también hay “un buen puñadito de bautenses”.

Ese día y en el fin de semana siguiente, bajo el implacable sol mientras Sánchez Silva y yo pintamos el mural, recordamos las palabras de inauguración y publicadas en el semanario provincial bajo el título: “Los hombres que no perdieron el tiempo”, muy latentes en nosotros y de nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera un día en la exposición “El metal encubierto”, donde unimos fuerzas ambos en la Galería de la UNEAC de la provincia de Artemisa, tiempo atrás.

La complicidad y la ironía estaban presentes. Tanto en las obras de Sánchez como en las mías, eran evidentes. Digamos que de buen profe lo aprendí o de “Tal Palo tál astilla”. Recuerdo que Carlos Jesús Cabrera, allí nos nombró como el Maestro y el Aprendiz, en aquella exposición donde se unían las gestuales y fastuosas composiciones abstractas de Sánchez, con mi andamiaje de hierros que simulaban toda una artillería pesada y con su carácter peculiar, Carlos nos insinuó irónicamente: ¿Quién ahí entre ustedes es Skywalker o quién es el Darth Vader?

Carlos, sabía de nuestras intenciones, al vernos retratarnos con unas elucubraciones hechas por mí a partir de herramientas de mecánica, donde decíamos entre nosotros que uno era un M16 y el otro una ametralladora de la mafia siciliana. Ironía y arte. Yo llevaba el M16, Sánchez la elucubración mafiosa. La foto quedó bárbara y “pá la historia” y junto a Sánchez Silva salí retratado en el periódico provincial, con aquellos hierros oxidados en mano.

Ese día pintando el olvidado Cine Suárez,o al menos resguardando unos metros del mismo con una obra de arte… hablamos del querido amigo Carlos y de aquella exposición. Pensamos que el mural con la panorámica satelital de Bauta, “mirada desde los cielos” hasta desaparecería… “quizás por la pintura que estábamos usando y la obra que enfrentaría el fuerte sol y el sereno a diario”. Muchos pasaban y nos agradecían, otros en cambio decían con mucha razón: ¡Lo que tienen que hacer es arreglar el Cine, no pintar tanta m…! También tenían razón. Teóricamente, la obra quedaría fabulosa, pero en lo técnico el tiempo haría de las suyas como estaba haciendo del Cine Suárez. La intención plástica estaba fabulosa, como la complicidad y la ironía seducían a los transeúntes, hasta el limpiar un poco el asco que ya surgíaen esa pared o que sigue emanando.

A los días, el Muralito lejos de ser discreto o disimulado tenía sus colores radiantes y centellantes… ya los bautenses iban y posaban con la colorida obra, los jóvenes con sus IPhone y Samsung Galaxy después iban y lanzaban sus imágenes a la Wifi, los más ancianos como Charles el Sastre iba y se detenía contemplando aquello y hoy sobre el viejo Cine Suárez tan olvidado y destruido por la desidia humana, sigue pasando y vienen los bautenses aún del extranjero y también se retratan, hasta un día vi a un fotógrafo particular retratando a una “quinceañera” frente al fastuoso mural que un día plasmamos gracias a la inspiración del amigo caricaturista bautense Alen Lauzán. Sin dudas, el objetivo estaba cumplidoy ya los bautenses tenían su muralito alegórico al pueblo que salía de foto en foto, por facebook, twitter y en todas las redes sociales.

Con nuestro querido y buen amigo Carlos Jesús Cabrera (fallecido), el periodista Miguel Terry Valdespino y Ezequiel en su Taller en Bauta.

En la exposición “El metal encubierto”, Galería de la UNEAC, Artemisa.

Ezequiel, Terry y Osvaldo de la Caridad en complicidad en un asalto años atras celebrando mi cumpleaños.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2017

Vivan los cuentapropistas bautenses

Vivan los cuentapropistas bautenses

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POR Denys San Jorge

Bauta, nunca se queda atrás, es un pueblo próspero que emana gratitud y orgullo, es un pueblo que le ha gustado siempre la “competencia”, que ha tratado además de imponerse siempre, sobre duras circunstancias. Es un pueblo que le gusta “el negocio”, que le interesa salir a flote y está intrínseco en la idiosincrasia de los bautenses, desde el ser presumido al pintar hermosa su casa, hasta ese batallar más arduo en la “lucha” diaria.

Es un pueblo que ha heredado esa laboriosidad y un orgullo producto de aquella industria textil Ariguanabo que existió en Bauta, dando vida y prosperidad al pueblo. Pudiéndose ver en su escudo municipal, compuesto por una laboriosa abeja; una casa y un plantío de tabaco, que antes se cosechaba en las fincas alrededor de la municipalidad, también aparece una rueda dentada que simbolizaba estas industrias locales en la época republicana, donde se muestra una frase trascendental en el mismo: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, y en el Catauro bautense[1] en torno a este escudo municipal, se afirma con mucho acierto: “La laboriosidad y el espíritu de superación del bautense es loable y conocida”.

Sin dudas, Bauta es un pueblo emprendedor y algo que disfruto en Bauta actualmente, son el variopinto de Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) y ciertos negocios cuentapropistas, comoel empeño con que se han creado muchos de estos locales de servicios. Entre ellos me llaman la atención algunos talleres electrónicos bautenses como Electrolab, creados en los últimos tiempos, por la creatividad de mis amigos Ociel y su hermano Eduardo, y más allá de beneficio propio que puedan recibir, se puede apreciar un interesante impacto social y este detalle que es de gran importancia, cuando se percibe el interés en fomentar el aprendizaje de estosjóvenesy futuros técnicos electrónicos, dándole talleres y capacitándolos en este taller.

Hace unos días vi a dos bautenses de a pie discutir con pasión, sobre la calidad en los servicios de muchos establecimientos estatales en la localidad y mientras se comían el helado en el Coppelia Municipal, una le decía a la otra: ¡Tenía que coger la heladería un particular después de tanto tiempo para que hiciera esto tan agradable, para que arreglara esta esquina que ya daba su cosa!

Ambas tenían razón y mucha. Pero quizás, ninguna de estas dos bautenses que discutían fervorosamente, sobre la calidad de muchos establecimientos estatales de Bauta o gozaban sublimemente el helado del cooperativista, sabían que el6 de enero de 1946, el historiador bautense y masónRené Valdés Acosta, un profundo patriota cubano de marcada proyección antimperialista, presentó en ese mismo lugar, en lo que fuera el Bar Club Parocho su trascendental libro, Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, donde estuvieron veteranos mambises, intelectuales y todo un pueblo ese día con muchos invitados de la Habana, en que se le otorgó una medalla de Hijo Predilecto de Bauta al autor aquel. El Bar Club Parocho, en aquel momento era privado y equivaldría técnicamente hoy, a un buen negocio cuentapropista. Ese espacio actualmente era en el que ellas saboreaban aquel helado, donde igualmente lo administra una Cooperativa que brinda un excelente servicio a la población.

Aún recuerdo hace meses atrás cuando junto a la querida amiga Margarita, quien llegaba desde Alaska de visita, me pidió almorzar con ella en el Restaurante Pica Pica de Bauta. Un almuerzo exquisito, donde el excelente trato y la mejor cultura culinaria, seducían y nos tentaban a una próxima visita, a un lugar donde los precios eran bien módicos. Margarita, quedó seducida por el lugar, por el respeto, por el trato, por los servicios y la estética del sitio, donde me comentó como imaginaba años atrásel paladar de la artesana amiga Zoila Díaz.

Cuando se fundó El Tanque de Zoila, hubo algunos escépticos que cuestionaron aquel magnífico lugar, donde todos emanábamos gratitud hacia Zoila y ella hacia nosotros, donde se unían los mejores menús nacionales con el arte y la cultura cubana. Zoila, comenzó a invitar a cuanto artista e intelectual del patio, como a otros que llegaban al pueblo, e incluso iba a la capital a buscar a un destacado cineasta o un músico cubano ganador de un Grammy, todos pasaron por ese patio y están ahí hoy retratados. Desde los caricaturistas Ares y René de la Nuez, músicos como Pedrito Calvo, Laritza Bacallao y grupos como Buena Fé, a escritores como Eduardo del Llano, Fina García Marruz, Carlos Jesús Cabrera, Miguel Terry Valdespino, Guillermo Rodríguez Rivera, críticos de arte como Jorge Rivas Rodríguez, Nelson Herrera Ysla, el historiador Ciro Bianchi y hasta el coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto. La Paladar El Tanque o la casa de Zoila, comenzó a brillar con mucho orgullo en el pueblo, como un buen ejemplo donde se unía cuentapropismo y la cultura cubana.

Para cuando comenzaron a florecerhace poco esta nueva generación de negocios de cuentapropistas, el ingenio creativo de los bautenses comenzó a expandirse e imponiéndose poco a poco, sobre la palestra pública local.

Me da mucho orgullo apreciar como en estos negocios bautenses, hay un interés por estos nuevos “dueños”, por el arte local y su cultura, con la obra de artistas como Ezequiel Sánchez Silva en muchas de estos paladares, como la Taberna Sancho y la Fonda Pikin Chiki. También hace pocounas obras mías de la serie Bauta Long Playing, también han cubierto las paredes del Restaurante Pica Pica y la paladar El Swin, dando muestra del interés de estos pequeños comerciantes por el arte local y el orgullo con el cuál lo coleccionan, donde los bautenses van y se retratan a viejas fotos y con estas obras.

Hoy dirigida por el amigo Dimas Lima su Restaurante Pica Pica es un punto de referencia indudable que rescata la historia local; la Taberna Sancho nos lleva a una cantina medieval poblada de elementos posmodernoscubanos que Alex, el Yoe y la Gallega han sabido proponer; como mismo Alain en la carretera a Playa Baracoa ha edificado un negocio familiar fructífero ensu Bar-RestauranteEl Lugar con un sentido arquitectónico muy interesante, donde unecon un excelente manejo del diseño viejos objetos de la cotidianidad insular que han quedado dentro delos museable y rescatados del olvido; también el estimado amigo bautense Pavel restaura y amplía su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935;la pizzería Donna Pizza del amigo Enrique García González nos brinda lo mejor en pastas y brinda arte popular en su decoración;y mi querido hermano Ovlis Armenteros Pérez hace emprender su Fonda Pikin Chiki, que crece también en la carretera a Playa Baracoa, con obras también de Sánchez Silva en su interior.

Son algunos ejemplos de buen gusto, confort y elegancia en el pueblo de Bauta, con un sentido del diseño en su arquitectura, con un respeto increíble a sus clientes y una añoranza a su identidad local, que se imponen por su elevada calidad en los servicios como en la disciplina laboral y quizás sean la punta del iceberg, para ver poblada Bauta de fastuosos espacios agradables y restaurada en muchas de sus esquinas que se encuentran en la desidia. Eso lo sabe igualmente la bautense Idania del Río, que ahora se muestra como una triunfadora cuentapropista con sus Clandestinas, allá por la capital, pues lleva ese impulso local en lo profundo de sus venas y ahí pudimos verla frente a Barack Obama hablando de su negocio cuentapropista.

Los bautenses lo llevan en el interior, en su cultura popular y aquel6 de enero de 1946, el Bar Club Parocho apoyaría la Cultura y la Patria grandemente, seguro el dueño de “aquel negocio cuentapropista”, apreció la importancia del libro local y brindó su espacio para aquella presentación, y eso lo sabe el amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo, quien esta ensimismado en construir un Restaurante Balear que enorgullezca a sus ancestrosibéricos frente al Paseo del Sardiné de Bauta, en más de una ocasión me ha brindado ya su espacio para mostrar arte cubano opara hacer peñas en un futuro y presentar un buen libro donde me asegura que lo llenará de fotografías de toda la historia de Bauta. Es su sueño y su orgullo, como mismo lo refleja el querido Dimas Lima, en la decoración del Pica Pica.

Fue ese día 6 y en un “Bar cuentapropista”, donde decidieron presentar aquel libro, en un día de orgullo y muy especial para aquel pueblo de Hoyo Colorado (Bauta), un día honorable que rememoraba la entrada triunfante de la Columna Invasora guiada por El Titán de Bronce Antonio Maceo y el Generalísimo Máximo Gómez, reuniéndose todo un pueblo para adquirir aquel libro de historia local y el Bar Club Parocho, tuvo la iniciativa de brindar su espacio y presentar aquel escritor, que creció por sus callejuelas y solares como un niño bautense más, convirtiéndose en un futuro en un honorable intelectual. Sin dudas, yo sé que Cervera, si se lo formula lo hace, como todos los bautenses que se lo propongan.

Pero el patriota masón y antimperialista René Valdés Acosta, tuvo el privilegio en 1946, que su libro fuera vendido en los mejores establecimientos “cuentapropistas” de la época,como la Tienda La Aurora, en la Casa Penabad, en la Sastrería América, en la Casa Ruiz, en La Revoltosa, en la Farmacia Sorondo, en la Bodega La Paila, en el Bar La Viña de Bebo Rueda y en la Farmacia de los Hermanos Capote; un libro que se agotó y que quizás sea necesario ver en un futuro no muy lejano, una edición facsimilar, ya que hoy quedan solo algunos ejemplares dispersos en Cuba o en el extranjero, siendo la memoria del pasado de este pueblo que no debiera perderse y eso lo sabe en Barcelona Abilio Estévez, quién conserva un ejemplar celosamente guardado, como bien un día me dijo. Abilio, sabe lo que conserva, la memoria viva.

Como quisiera que, en cada cuadra, en cada barrio y en cada esquina cubana florecieran cuentapropistas cubanos y amigos míos bien emprendedores como estos, que hoy se expanden por Bauta en pleno 2017, que aman a su pueblo, que sienten profundamente la identidad insular o como muchos otros por toda la isla. Que pongan mucho empeño y que exista la competencia entre ellos. ¿Por qué no? eso nos traerá progreso de seguro. Quizás en el futuro florezca algún escritor como aquel historiador bautense y masón antimperialista que un día escribió aquella Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses, que evocó y supo la importancia de aquellos primeros negocios cuentapropistas que fueron trascendentales y dieron vida a este pueblo a finales del siglo XIX, como a principios del XX, con establecimientos como “el café de Manolo”,“el valenciano”, “Gallo loco”y “El Nuevo Mundo”, negocios cuentapropistas que dieron identidad y formaron un pueblo.

Hoysin dudas, todos hablan en Bauta de estos espaciosde cuentapropistas que brindan su servicio con un excelente diseño, con constancia y calidad, con servicio a domicilio y también se habla de los otros que se construyen en la actualidad, en que apreciamos que están proyectados con luz larga. Tendremos que esperar. Pero sin dudas, con la máxima del escudo municipal de que: “Los pueblos pequeños se hacen grandes por su labor y sus virtudes”, el Bar-Restaurante El Lugar, la Taberna Sancho, la Fonda Pikin Chiki, el Restaurante Pica Pica, el paladar El Swin, DonnaPizza o El Tanque de Zoila, quizás un día aparezcan estos antologados en algún libro que muestre como fueronestos a inicios del siglo XXI en Bauta, excelentes ejemplos de cómo un proyecto inteligentemente pensado y llevado a cabo, han dado identidad y vida, no solo económica sino también social y cultural a todo un pueblo.

2-largeCon mi amigo cuentapropista Alain en su Bar-Restaurante El Lugar

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La Taberna Sancho liderada por el Yoe, La Gallega y Alex, foto interior y Promo.

pica-pica-8-largepica-pica-4-largepica-pica-7-largeRestaurante Pica Pica del bautense Dimas Lima.

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La Fonda Pikin Chiki del masón bautense Ovlis Armenteros Pérez

6-2-largeEl bautense Enrique García González en su pizzería Donna Pizza.

8-1-largeEl bautense Pavel restaurando su paladar El Swin en lo que fuera la antigua Casa de Socorro de Bauta de 1935.

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El amigo y profesor bautense Rafael Cervera Gordillo con su hijo y de fondo, su futuro Restaurante Balear que impactará en Bauta.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

febrero/2017

[1]Libro inédito de Omar Ríos y Eduardo Ordáz, sin publicar. 2008.

FOTO 1: Portada del libro Con la Kodak del recuerdo y los Viejos Cafés bautenses de Rene Valdés Acosta, presentado en Bauta el 6 de enero de 1946.

Un bautense por Grecia…Another Walk Around

Un bautense por Grecia…Another Walk Around

poster (Large)POR Denys San Jorge

Aun recuerdo con afecto a mi buen amigo el escritor bautense Luis Delgado Alfonso (Tito), haciéndome “trizas” mis primeros cuentos en aquella laptop de la era Jurásica regalado por nuestro amigo Franky, ahí en la barriada de Santa Emilia, muy en lo profundo de Bauta y a un costado del estadio de béisbol Severino Méndez, mientras oíamos los gritos y aullidos de la fanaticada local.

También recuerdo con “afecto” a su mascota canina que no me dejaba entrar en esos días y a diario por el portón de acero a un costado de su casa, e igualmente guardo con celo sus palabras críticas a mi serie HABANA TOMADA, expuesta en la exposición colectiva I like America does america like me, en el espaiZERO1, del Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot, en la Cataluña española, curada por Zurizaday Viera.

Ahora mi amigo bautense, nos vislumbra desde Europa como director de cine y su corto Another Walk Around, nos seduce como esos clásicos del séptimo arte donde la genialidad y el buen gusto imperan en todo su esplendor, mientras el protagónico anda por la ciudad de Tesalónica bajo sus trágicas circunstancias.

Interpretado por los actores Giannis Taxiarchou, Anastasis Christou, Kostas Karagianis y Ioanna Botani, es una idea original de Kyriakos Ramolis, con guión a dos manos con el propio director cubano y fotografía de Giorgos Elianos, con producción de Kostas Barbatsis y la música de Vangelis Paschalides.

La sinopsis del mismo nos muestra: Un hombre se fuma un cigarrillo y sale a dar una vuelta. Desciende las calles de la ciudad de Tesalónica arrastrando una cadena que araña el adoquín o el asfalto. A su paso se tiende la crisis: negocios cerrados con carteles que anuncian se alquila o se vende, vallas publicitarias en decadencia, grafitis anarquistas y fundamentalistas en los muros, gente que pasa a su lado ignorándolo. Sólo el desahuciado parece establecer contacto con él, demasiado poco para salvarlo.

Luis Delgado Alfonso, alias Tito… es un buen amigo y narrador bautense graduado en filología de la Universidad de La Habana, cuentos suyos aparecen publicados en revistas cubanas y extranjeras, su cuento El prospecto apareció publicado en la antología Escribas en el estadio de Francisco García González y Miguel Terry Valdespino. Desde hace varios años reside en Europa.

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denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Julio/2016

FOTOS 1: Cartel del Documental.

FOTOS  2 y 3: Imágenes de la filmación.

FOTO 4: Con Luis Delgado, en una última visita a Bauta. 2016

 

La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.

De Premios y un gran Homenaje a un amigo

De Premios y un gran Homenaje a un amigo

Copia de DSCF6147 (Large)POR Denys San Jorge

El pasado 12 de mayo, se efectuó en el Círculo Social Primero de Mayo en Bauta, la premiación de la primera edición del Concurso de Narrativa Carlos Jesús Cabrera 2016, convocado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en la provincia de Artemisa y también del Premio convocado por la Casa de Cultura Mirta Aguirre en Bauta, en justo Homenaje al escritor bautense Carlos Jesús Cabrera Enríquez.

Carlos Jesús, oriundo de Rosa Marina en Bauta nació en mayo de 1960 y falleció el 13 de mayo de 2014, era un miembro de la UNEAC quien fuera un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo, y un gran formador de jóvenes narradores, siendo autor además de grandes obras literarias como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, libros de ensayos como Se busca un título, el libro de relatos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Los resultados del primero convocado por la UNEAC fue entregado por la hermana del narrador bautense y recayó en el texto Homo erectus del bautense Tomás Delfín Hernández, donde el jurado compuesto por los narradores Marilú Rodríguez, Sandalio Camblor y Luis Carmona subrayaron el alto valor literario y estilístico de esta obra que muestra parte de nuestra historia nacional. También se otorgaron menciones al periodista y escritor Miguel Terry Valdespino, por su obra No es país para perros, a la escritora Olga Montes por Solo para ebrios, y al bautense Osvaldo de la Caridad Padrón Guás por su obra: ¿A quién le importa?

El Premio convocado por la Casa de Cultura Municipal y teniendo como jurado a Miguel Terry Valdespino, Mireisy García y Osvaldo de la Caridad Padrón, premiaron a la narradora Olga Montes en cuento por su obra Sitiados y a Orlando Pérez Torranzo en poesía, con Décimas para el destello, también ganadora del Premio Especial Ala Décima. Otorgándose menciones en cuento a los caimitenses Juan de Dios Mariño, Jorge Velázquez y Pedro Bernabé Lorenzo.

Este evento tuvo como propósito homenajear al destacado escritor y amigo Carlos Jesús Cabrera, oriundo del poblado de Rosa Marina en Bauta, quien falleciera inesperadamente en el 2014.

DSCF6137 (Large)DSCF6140 (Large)DSCF6148 (Large)DSCF6154 (Large)DSCF6156 (Large)DSCF6167 (Large)Callejón de los Perros/Bauta

Mayo/2016

 

En libros desenterrados… los misterios descubiertos

Corbea.. ARIGUANABO REVISTA febrero 1948 007

POR Denys San Jorge Rodríguez

Un libro, un recorte de prensa (aunque sean minúsculos), un periódico de décadas atrás, un diario personal o un folleto cualquiera de la serie de: “Raros y Valiosos” de una posible biblioteca o un archivo personal; y con ellos un vestigio de la propia historia rescatada del olvido, del ostracismo o restaurados con el noble propósito de que no quede en la desidia o el abandono, es un tesoro valiosísimo.

Su legado y la importancia dentro del patrimonio local, nacional o universal para generaciones que preceden a contemporáneos y esa historia encontradas se convierte en un hecho trascendente y de por sí… muy misterioso.

Cuando comencé por los predios de Cayo de la Rosa y por callejuelas de Bauta inspirado en hacer “algo” con la historia local, decidí desde el inicio, registrar en esa gaveta que es la memoria y el olvido, sin saber quizás las sorpresas con aquella frase del poeta español: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Para mi asombro surgieron fotos, documentos, páginas rasgadas, recortes amarillentos de imágenes y disímiles objetos que sin dudas hicieron crecer mi interés aun mas por esa cultura local que para muchos a quedado en el pasado y para mi cada objeto o documento encontrado se convertía en mi fiesta innombrable.

Mi amigo el periodista Miguel Terry Valdespino escribía con un excelente título Soñador en la Avenida Dayton Hedges una reseña crítica al verme apasionado sobre mi novela en torno a Cayo de la Rosa y yo tocando puertas, entrevistando viejos veteranos textiles, esos hombres y mujeres que vivieron la República y que también fueron obreros vanguardias dejando plasmado: “Bauta entera guardaba, de manera cómplice, una historia que se negaba a morir entre la abulia y el desgano del depredador y el “bostezador” contemporáneo de la Isla de Cuba”. Era verdad.

En este andar, caminando por Bauta y por su pueblo textilero en medio de su laguna seca y borrada del mapa, surgieron libros importantes y folletos con extintas ediciones y en ellos para mi asombro un día encontré un libro valioso y extinto, Con la Kodak del recuerdo, que también hablaba de aquel Batey textil en una reseña nombrada: Un Callo que no duele ni molesta, ahí su autor el historiador René Valdés Acosta, un intelectual y ejemplar masón que siendo bautense además e hijo de aquel noble e inmenso maestro Carlo Valdés Rosas al cuál yo con mi mirada acariciaba desde niño su busto en el parque municipal de Bauta y nombrado un día Parque Barreda, veía como entonces el historiador había sido consecuente en las circunstancias que le tocó vivir de inicios del siglo xx y agrupó la historia en torno a Bauta y su progreso, donde hoy muchos no saben su legado, sus letras y libros grandiosos, como esta Kodak del recuerdo… extinta y que un día el intelectual cubano y bautense amigo Abilio Estévez desde España me subrayaba comentándome que él tenía con orgullo una Kodak del historiador bautense que celosamente guardaba en su habitación en Barcelona, Abilio sabía bien la importancia de este documento, su legado.

Con la Kodak del recuerdo… mostraba la Bauta que emergía en los nuevos cimientos restaurados con el tesón y la voluntad de buenos hombres y mujeres criollos y otros emigrantes de pueblos cercanos y de otras naciones que fueron llegando a la comunidad durante la primera mitad del siglo xx nucleándose en torno a sus sueños, quienes fueron fundadores de un nuevo pueblo, con sus Logias, asociaciones fraternales y de distintas sociedades. Mostraba entonces Con la Kodakla Bauta después de una cruenta guerra contra España, un pueblo sufrido de desolación e incendios, de exterminio weyleriano y de la valentía de sus próceres locales .

Seguí una pista tras otra de la historia local, con la constante fe de que …se hace camino al andar, encontrando esas viejas revistas Ariguanabo de la etapa republicana en Bauta donde se mostraban en todas sus ediciones los aportes de todas las Logias locales en la población y colegios, de Becas que ofertaban, y hace tan solo unos días de este febrero ya después de haber terminado mi novela y ahora en la faena de filmación del documental Cayo de la Rosa, un Paraíso Textil, surgió una nueva pista y muy interesante en una revista Ariguanabo de aquellos obreros y empleados de la otrora Compañía Textilera Ariguanabo S.A. del viejo Dayton Hedges, una hermosa revista de febrero 1948, que para mi asombro en sus páginas perfectamente conservadas surgió en una fotografía un nombre y un gran bautense que un día conocí estrechándole la mano a finales del 2006, y me dijo con orgullo que era masón mientras me mostraba una sonrisa, después supe que lo nombraban con afecto: El Masón de las bolitas blancas y en esa revista lo premiaban por no haber faltado un solo día en el año 1947 a esa fábrica textil de los dueños americanos, hecho que repitió toda su vida hasta retirarse. El amigo Luis Corbea. Un obrero vanguardia, un ciudadano y masón ejemplar que hace tan solo dos días de este febrero cumple dos años de fallecer y de que lo vi por última vez esa noche en la Logia Salvador Cisneros de Bauta, En esa misma Logia creada el domingo 27 de febrero de 1915, en que ingresó igual un día el historiador René Valdés Acosta, en la misma que también formaba parte el poeta Julio Carrasco Herrera, y ahora lo veía retratado en una fotografía perdida de una revista desenterrada que un amigo me hizo llegar ahora en todo su esplendor, feliz y con un premio que recibía a su ejemplaridad y al verlo ahí en Ariguanabo… y recordar aquella vez primera vez que le estreché la mano tuve mis más profundas alegrías.

Hoy 27 de febrero, en que escribo estas líneas donde evoco de mi localidad libros extintos y grandes masones que por las coincidencias del destino han reaparecido así de pronto… sé que el rescate de la historia es una fiesta innombrable, me viene a la mente un libro fascinante de Eusebio Leal Spengler, el Historiador de la Ciudad de La Habana y es su libro: El Diario Perdido de Carlos Manuel de Céspedes, quien ha sido una de las figuras más importantes de la historia cubana y el iniciador de las Guerras de Independencia y este Diario Perdido…nos rescata ese patrimonio incalculable. Hoy en este febrero a los 142 años de su muerte en San Lorenzo ese Diario Perdido… como para mí lo es esa última revista Ariguanabo donde aparece inmortalizado ahí el amigo masón Luis Corbea, es ese Diario Perdido… una joya inmensa que muestra esas íntimas líneas de patriotismo, de valentía y de hermandades en los valles cubanos, como también de temores y sufrimiento. Se bien porque mi amigo el intelectual cubano Rafael Acosta de Arriba se ha cautivado tanto con la historia y la figura del Masón y Padre de la Patria que se alzó un día en La Demajagua, y en su libro: Los silencios quebrados de San Lorenzo, uno queda hechizado al leerlo y también quiebra al andar con la historia desenterrada y descubre que camina quizás por las mismas laderas de aquella sierra en el oriente y recuerdo cuando Acosta de Arriba me comentó que se le erizó la piel cuando hizo un estudio de campo y estuvo en el mismo lugar de San Lorenzo donde el Padre de la Patria que un día sacrificó a su hijo Oscar tuvo sus últimos días, semanas y horas… y me dijo que solo miró al despeñadero en aquellos valles misteriosos por donde un día caía a la inmortalidad aquel glorioso cubano y ejemplar masón que defendió la libertad, la igualdad y la fraternidad de los hombres.

Callejón de los Perros/Bauta

Febrero 27/2016

FOTO: El empresario Burke Hedges entrega al obrero bautense Luis Corbea (derecha) Premio a la Constancia en Cayo de la Rosa en 1948. (Revista Ariguanabo 1948)

Boligán y mis vacas desde Kentucky

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POR Denys San Jorge Rodríguez

Hace pocos días Dolor de la Caridad Quintana, un veterano amigo que ya oscila casi los ochenta años me comentó que su hijo vino de visita desde Kentucky, después de varios años de haberse ido y según él, prosperó en lo que siempre fue su sueño… trabajar en un matadero de carne de res.

Dolor de la Caridad, siempre me ha mostrado fotos de su hijo en el matadero de reses de Kentucky: fotos posando junto a pedazos grandes de carne, con tremendos filetes, entre grandes costillares, sujetando inmensos hígados, abrazando grandes lomos, las fotos de por sí han sido fotos escalofriantes y con tanta carne roja, dice risueño mi amigo que su hijo se ha convertido en algo parecido a un vampiro.

En esa visita vino también su nieto y me dijo que el niño era increíble con las nuevas tecnologías y algo loquito, que casi no hablaba español y que no le gustaban los vegetales, nada de viandas, solo carne, mucha carne, carne de Kentucky…

Dolor de la Caridad, me comentó que un día el nieto carnívoro estaba viendo a carcajadas en su casa unos dibujitos que salían por Facebook en una libreta que era parecida a un televisor y que él, no entendía bien, pero aquel aparato era fascinante donde según el nieto, tenía almacenado todo el mundo y más allá de la posible Galaxia. Dolor de la Caridad, quedó serio mirando a su nieto con aquel raro artefacto digital y él, sin saber que existían aparatos de esa índole en el planeta o en el propio Kentucky y le dijo entusiasmado. ¿Cómo que ahí está el Mundo entero? ¡Mira…! ¡Imprímeme esa foto! ¡Ese dibujo con esos carritos! ¡Que ese dibujante esta escapáo!

Cuando me comentó y vi la foto impresa me percaté que hablaba de mi amigo Ángel Boligán, recién catalogado como el mejor caricaturista en todo el mundo y estos eran, los últimos dibujos que había sacado de una nueva serie sobre las relaciones entre Cuba y los EE.UU. ¡Era increíble oír a Dolor de la Caridad! Refiriéndose aquel dibujo del caricaturista cubano donde iban contra una pequeña figurita (un cubanito) grandes carritos que se usan en los supermercados, pero según el hijo de Dolor de la Caridad estos carritos de acero iban contra la figurita muy vacíos en su interior y con solo una banderita estadounidense.

Dolor de la Caridad no lo sabe, pero mi amigo el caricaturista Boligán, es un tipo chévere como decimos en Cuba. La primera vez que lo conocí fue en México DF, en una inauguración de una exposición personal que fui a inaugurar en la capital del país azteca. Recuerdo que allí antes de irme, me dijo: ¡Mañana comemos en mi casa! Así sin conocerme, y al otro día vino puntual y me llevó a una cena exquisita que me había preparado su esposa, una cena afrodisíaca con unos buenos bisteces que a mi paladar habían salido de la mejor pradera argentina.

No lo niego cuando vi este dibujo que tenía impreso mi amigo Dolor de la Caridad de mi amigo Ángel Boligán que le entregó su nieto carnívoro, me vino a la memoria el artículo que leí recientemente en el blog Cubano de la Loma, del periodista y amigo Miguel Terry Valdespino, “Esperando por las vacas de Wisconsin”. Un texto fenomenal. Pero no lo niego, al leer aquello se me hizo la boca agua. Volví a recordar aquella cena en México DF y las fotos con carne desde Kentucky del hijo del otro posando. De leerlo creo que me subió increíblemente la hemoglobina que hace tiempo la tenía baja. Pero vacas… ¿Qué vacas? ¿Quizás mi amigo el Terry tenga la pista de un contenedor de carne que se le reflejó en un sueño? Un sueño quizás entrando por el Puerto del Mariel ahora que vamos a desarrollar nuestro país. ¿Pero qué tipo de carne vendrá desde el norte, desde el propio Kentucky? Será… carne de res, de Búfalo, de bisonte, quizás hasta un mamut prehistórico o un colosal dinosaurio de la era Jurásica o quizás todos esos filetes, hígados y carnes que salían en las fotos que llegaban desde Kentucky del hijo de mi veterano amigo, Dolor de la Caridad.

Recuerdo que hace unos días me comentó que también su hijo le dijo que en 1876 en Kentucky, hasta llovieron reses sobre todos. ¿Cómo? Quedé con la boca hecha agua… mirando al azul cielo cubano. Simplemente su hijo risueño le comentó ¡Papá desde Kentucky te voy a enviar ese carrito del caricaturista Boligán muy llenito de carne de res para ti! ¡Solo para ti!