Archivo de la etiqueta: Playa Baracoa

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

Con Ezequiel un muralito discreto para Bauta

POR Denys San Jorge

A Ezequiel, q sabe qué extraño de corazón

 verlo pintar como un Dios y tomar su café. 

Hace unos días atrás me regocijó mucho como en el periódico artemiseño mencionaban a dos colegas caricaturistas, que residen en el extranjero, uno es Ángel Boligán y el otro Alen Lauzán (un bautense), ambos ganadores de incontables premios sobre el humor gráfico.

Bauta, sin dudas ha tenido sus buenos humoristas como Roberto Hernández Guerrero, otro destacado intelectual cubano y eso lo sabía muy bien el caricaturista René de la Nuez, quien se asentó en Playa Baracoa y pertenecía igualmente a esta tierra. De la Nuez, también fue un destacado humorista y un Premio Nacional de Artes Plásticas. En Playa Baracoa, debe existir alguna tarja o cierto monumento en su homenaje, que lo recuerden en la mente de sus pobladores, como el buen cubano y artista que fue.

Otro que llegó e impulsó el humorismo gráfico en los años más duros del Período Especial, lo fue un “oriental” venido de Antillas en Holguín. Es un tipo que he admirado en mi vida y ha sido Ezequiel Sánchez Silva. La ironía que lo caracteriza, el buen humor, su sobredimensión del arte…. ¿Quién no lo conoce en Bauta? También en Miami, lo sabe Emilio Ichikawa, quien lo menciona en muchos de sus textos y sabe que no se puede hablar de la cultura municipal sin mencionar a Ezequiel Sánchez”, pues este ha sido una cantera para muchos de nosotros, ha sido el motor impulsor, como lo fue para Alen Lauzán, el Peco o Karoll, y ahí comenzamos juntos también un día Idania del Río y yo.

Como también lo admira Miguel Terry Valdespino desde las páginas del artemiseño o Francisco García González desde Montreal, para nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera que falleció hace unos años atrás, como para todos nosotros, Sánchez Silva es un “artista de respetar”.

Al llamado de su persona, uno no puede negarse, el tipo tiene poder de convocatoria y es lo sabemos todos acá en Bauta, que hemos compartido su amistad y muchos trabajos juntos. Lo supe desde el primer día que le estreché la mano en 1990 yo pequeño y medio “cabezón” (como siempre me decía irónico…), en la Casa de Cultura Mirta Cerra de Bauta.Él sin dudas, sabe que lo estimo, como también sabe que le agradezco mucho y no creo en enemigos rumores que laceren esa complicidad plástica, entre empastes o pigmentos dentro de una obra de arte. He ahí su larga obra kilométrica y abstracta, sin ruidos que corten esa finalidad. Sin intencionada plasticidad que irrumpa, distanciando dentro el arte.

Hace poco en mi casa una muy buena amiga a la que aprecio mucho, “sobre las doce de la noche” me preguntó sobre el arte impaciente de Sánchez Silva, de este holguinero natural de Antillas que un buen día decidió amar a Bauta hasta el delirio. A lo que le pude decir: “Ezequiel es un genio, como él no hay otro”.

Cuando hace meses atrás me llamó y me dijo: ¡Denys tenemos que pintar un Muralito ahí discreto que nos pide el municipio y sus autoridades, vamos a pintar ambos un “Muralito” ahí de Lauzán en la pared del Cine Suárez de Bauta! No lo dude y sin vacilar él sabe que le pregunté: ¿De día o de noche? Pues con Ezequiel, necesitamos 48 horas diarias para crear. Sánchez Silva sonrió y le repetí:¡Vamos a meterle mano! El diseño, era toda una panorámica de una Bauta satelital que seducía con su buen humor, donde nuestro amigo Alen Lauzán (el caricaturista bautense) había dibujado muy “infantilmente” desde la loma del Pueblo Textil, pasando por el Cayo de la Rosa con su extinta Textilera, toda Bauta con su iglesia, entre barrios, sacó además mi barrio y su zanja, hizo potreros, puentes, ríos, embalses, la costa de Playa Baracoa y 90 millas más allá, donde también hay “un buen puñadito de bautenses”.

Ese día y en el fin de semana siguiente, bajo el implacable sol mientras Sánchez Silva y yo pintamos el mural, recordamos las palabras de inauguración y publicadas en el semanario provincial bajo el título: “Los hombres que no perdieron el tiempo”, muy latentes en nosotros y de nuestro buen amigo Carlos Jesús Cabrera un día en la exposición “El metal encubierto”, donde unimos fuerzas ambos en la Galería de la UNEAC de la provincia de Artemisa, tiempo atrás.

La complicidad y la ironía estaban presentes. Tanto en las obras de Sánchez como en las mías, eran evidentes. Digamos que de buen profe lo aprendí o de “Tal Palo tál astilla”. Recuerdo que Carlos Jesús Cabrera, allí nos nombró como el Maestro y el Aprendiz, en aquella exposición donde se unían las gestuales y fastuosas composiciones abstractas de Sánchez, con mi andamiaje de hierros que simulaban toda una artillería pesada y con su carácter peculiar, Carlos nos insinuó irónicamente: ¿Quién ahí entre ustedes es Skywalker o quién es el Darth Vader?

Carlos, sabía de nuestras intenciones, al vernos retratarnos con unas elucubraciones hechas por mí a partir de herramientas de mecánica, donde decíamos entre nosotros que uno era un M16 y el otro una ametralladora de la mafia siciliana. Ironía y arte. Yo llevaba el M16, Sánchez la elucubración mafiosa. La foto quedó bárbara y “pá la historia” y junto a Sánchez Silva salí retratado en el periódico provincial, con aquellos hierros oxidados en mano.

Ese día pintando el olvidado Cine Suárez,o al menos resguardando unos metros del mismo con una obra de arte… hablamos del querido amigo Carlos y de aquella exposición. Pensamos que el mural con la panorámica satelital de Bauta, “mirada desde los cielos” hasta desaparecería… “quizás por la pintura que estábamos usando y la obra que enfrentaría el fuerte sol y el sereno a diario”. Muchos pasaban y nos agradecían, otros en cambio decían con mucha razón: ¡Lo que tienen que hacer es arreglar el Cine, no pintar tanta m…! También tenían razón. Teóricamente, la obra quedaría fabulosa, pero en lo técnico el tiempo haría de las suyas como estaba haciendo del Cine Suárez. La intención plástica estaba fabulosa, como la complicidad y la ironía seducían a los transeúntes, hasta el limpiar un poco el asco que ya surgíaen esa pared o que sigue emanando.

A los días, el Muralito lejos de ser discreto o disimulado tenía sus colores radiantes y centellantes… ya los bautenses iban y posaban con la colorida obra, los jóvenes con sus IPhone y Samsung Galaxy después iban y lanzaban sus imágenes a la Wifi, los más ancianos como Charles el Sastre iba y se detenía contemplando aquello y hoy sobre el viejo Cine Suárez tan olvidado y destruido por la desidia humana, sigue pasando y vienen los bautenses aún del extranjero y también se retratan, hasta un día vi a un fotógrafo particular retratando a una “quinceañera” frente al fastuoso mural que un día plasmamos gracias a la inspiración del amigo caricaturista bautense Alen Lauzán. Sin dudas, el objetivo estaba cumplidoy ya los bautenses tenían su muralito alegórico al pueblo que salía de foto en foto, por facebook, twitter y en todas las redes sociales.

Con nuestro querido y buen amigo Carlos Jesús Cabrera (fallecido), el periodista Miguel Terry Valdespino y Ezequiel en su Taller en Bauta.

En la exposición “El metal encubierto”, Galería de la UNEAC, Artemisa.

Ezequiel, Terry y Osvaldo de la Caridad en complicidad en un asalto años atras celebrando mi cumpleaños.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Marzo/2017

El día masónico y bautense de Eusebio Leal

El día masónico y bautense de Eusebio Leal

EUSEBIO LEAL en Bauta (22) (Large)POR Denys San Jorge

Al Q.:H.: Humberto Reinoso

que le duele ver

el busto deshonrado.

 A mi amigo el escultor Juan Quintanilla,

por tan gloriosa obra para el pueblo de Bauta.

En Bauta, cada día cuando paso por su parque municipal y veo el busto en bronce a Antonio Maceo, con sus tres simbólicas estrellas… y a menudo, lo veo sucio en su pedestal de cemento por la desidia ciudadana, como por el abandono estatal que no vela por estas actitudes irresponsables, me duele intensamente y recuerdo mis emociones sentidas, como el orgullo cuando escuché al Historiador de La Habana, el Dr. Eusebio Leal, al inaugurar ahí mismo, ese busto al Lugar Teniente General Antonio Maceo y Grajales, cuando habló con mucha pasión y respeto, acerca del papel que jugó la masonería en nuestras luchas independentistas.

Casi una década después, el 7 de diciembre del 2013, sentí las mismas y raras sensaciones cuando documenté junto a mi colega la cineasta Yessi Lezcano, toda la procesión masónica realizada desde mi Madre Logia Perfecto Lacoste, hasta el Parque Municipal de Bauta, al busto de este gran patriota y masón cubano. Una procesión de respeto de los masones bautenses al prócer de la Independencia cubana por toda la calle Martí, portando una ofrenda floral, banderas cubanas y estandartes masónicos. Era una peregrinación patriótica de la Hermandad masónica hacía el Monumento al Titán de Bronce que murió en los mismos territorios y valles bautenses, en San Pedro, en el lejano año de 1896 bajo la metralla española.

Aquel era una recorrido, como hacía tiempo no se realizaba en Bauta. Nunca en mi caso había visto uno. Era una marcha de respeto y honor al Hermano libertador, donde escuché a muchos masones hablar ahí, mientras tiraba una foto tras otra, como evocaban el día que los visitó aquel gran cubano y entró después con mucho respeto y orgullo a nuestra Centenaria Logia Salvador Cisneros, y que sin ser masón ofreció un discurso magistral sobre la Patria y la Fraternidad en la manigua, sobre héroes, sobre masones, sobre libertadores, sobre cubanos y revolucionarios, mostrando así la importancia indiscutible de la masonería para Cuba.

Los hermanos, allí reunidos aquel diciembre de 2013, lo decían con orgullo hacia aquel semejante al que todos aprecian y respetan, que publicó además el Diario Perdido de Carlos Manuel de Céspedes, y muchos Hermanos bautenses de Bauta, aún recuerdan con satisfacción el día que Eusebio Leal estuvo junto a ellos y acudió al llamado de la Hermandad, como un deber y se reunió junto a los masones en el parque municipal y el pueblo de Bauta, y cuando después fue y se sentó junto a ellos en el interior de la Logia Salvador Cisneros.

Mi amigo el escultor cubano Juan Quintanilla, artista quien vive en la Playa Baracoa de Bauta y autor de este busto, recuerdo cuando me comentó recientemente con mucha satisfacción: “…para mí es un honor y gran orgullo tener una escultura del mayor general Antonio Maceo y Grajales en tan prestigioso lugar, en primer lugar, porque fue una petición de la Masonería de Bauta a Eusebio Leal, y de Leal a mí, y en segundo lugar porque la personalidad de Maceo, sus ideales, su lucha, su vida, representan el humanismo, la hermandad y la solidaridad por los que sabemos están unidos y trabajan todos sus miembros. El día de la develación fue un acto inolvidable, acudieron muchas personas, niños con flores, masones y pueblo en general, muy sabias las palabras de inauguración de Eusebio que habló en el acto inaugural y asombró a muchos por sus profundos conocimientos, como cuando habló dentro de la Logia Salvador Cisneros de Bauta sobre la Masonería en Cuba”.

Aquel 6 de enero de 2004, se celebraba un aniversario más de cuando la Invasión mambisa entró a Bauta en 1896 liderada por Máximo Gómez y el propio Antonio Maceo. Yo estaba como un bautense muy deseoso de ver la develación del busto como de oír a Eusebio Leal y todo el pueblo de Bauta estaba detenido con mucho orgullo. Había una intensa brisa y se recibían los rayos de sol en esas horas de la mañana, donde el Historiador comenzó hablar frente a una multitud congregada, con la pasión que lo caracteriza, comentaba de la Patria y sobre ese busto a ese gran cubano y masón, por iniciativa de las logias masónicas locales (Resp. Logia Salvador Cisneros y Resp. Logia Perfecto Lacoste), donde él mismo obsequió ese busto para Bauta y sus masones, y yo desde la acera del frente como un profano más… escuchaba sus palabras quedando cautivado donde el Historiador mostraba el amor a la Patria y a la figura de Antonio Maceo.

Al final, Eusebio Leal bajaba aquel fino tejido blanco dejando al descubierto el rostro heroico de nuestro Maceo, bajo los fuertes aplausos del pueblo bautense.

Quedaba así, el busto en bronce del escultor Juan Quintanilla develado con las palabras del propio Historiador, frente a la amplia multitud reunida allí de pioneros, masones de todas las logias municipales y de pueblos cercanos como el Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, también estaban las autoridades locales y el pueblo reunido, que le rendían honores a uno de los cubanos más grandes y trascendentales que ha dado la historia nacional en las luchas por su Independencia, que enorgulleció a la Hermandad y supo del simbolismo de la escuadra y el compás, defendiendo así cómo un ejemplar masón la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad de los hombres en la manigua, y caía entonces en la lejanía del pasado, a la inmortalidad gloriosa dentro de los propios valles bautenses.
EUSEBIO LEAL en Bauta (13) (Large)denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Agosto/2016

 

La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.

En Bauta… El muralismo y los muralistas en Cuba

En Bauta… El muralismo y los muralistas en Cuba                                                                  POR Denys San Jorge

LUIS GARCÍA PERAZA (Large)

El miércoles 27 de abril, tuvimos el privilegio de contar en Bauta dentro de la jornada Tras la Huella de Orígenes, la presencia de Luis García Peraza (Sagua la Grande, 1940), quien vino a presentar su libro sobre artes visuales: El muralismo y los muralistas en Cuba.

El libro en formato digital y publicado por la Editorial Boloña, en 2016, fue presentado en la Biblioteca Antonio Maceo de Bauta por la editora Ana Victoria Fon, donde su autor donó un ejemplar a la institución. Es una fastuosa investigación del autor, como sus otros proyectos, y aparecen ahí el mural con la Virgen de la Caridad del Cobre en mosaico vidriado de René Portocarrero que realizó en 1956 para la Capilla Nuestra Señora de la Caridad en Playa Baracoa, y el mural en mosaico de Rael Rodríguez Capote a un costado de la Iglesia Católica de Bauta.

García Peraza, igualmente ha publicado por Boloña La pintura abstracta en Cuba en versión digital. También El mural cerámico de caricaturas en Guanabo por la Editorial Arista Publishing Co, de Florida y La abstracción en la pintura cubana, hace unas semanas por la misma editorial estadounidense.

2 El Muralismo en Cuba. Portada libro copia (Large)Portada de El muralismo y los muralistas en Cuba

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta.

Mayo/2016

Yo también quiero un ferry por Playa Baracoa

 

map_ferry (Large)

POR Denys San Jorge Rodríguez                                                                   La anciana nos miró fijamente cuando escuchó del ferry Florida-Habana aquella mañana, se acercó a nuestro lado. Ella, no había escuchado la noticia. Pude percatarme que nos miraba detenidamente como conversábamos.
Debatíamos entre un grupo de amigos en Playa Baracoa, y éramos solo un grupo de amigos de distintas formas de pensar y de distintos salarios. Entre los que estábamos allí se encontraba Octavio que increíblemente ha prosperado mucho después que se hizo ciudadano español y ha viajado medio mar Caribe y América del Sur en avión con la condición de “mula”, trayendo ropas, accesorios de motocicletas, televisores, DVD, blúmeres con calenticos, marbellines y delineadores plásticos al por mayor…etc. También se encontraba Luisito mi amigo filólogo graduado de la Universidad de La Habana que igual que yo “pasamos un tremendo cable”, y también Yandy un amigo pintor graduado de Instructores de Arte que siempre ha realizado unas impresionantes marinas al óleo sobre lienzo.                                       Este último comentaba que no veía futuro en el dichoso ferry, aclarando que siempre ha visto a sus padres (unos obreros honestos y revolucionarios) luchándola mucho, y al final no habían logrado nada y simplemente no quería verse en ese triste final. Quedamos serios. Nunca Yandy se había manifestado así tan al descubierto.      Hablábamos del posible ferry que vendría desde aquel “antiguo enemigo”, y la esperanza latente se nos podía ver en nuestros ojos. Algunos suspiraban imaginando la desaparición de la Ley de Ajuste Cubano y el fin del Bloqueo que ya hacía falta. Otros que al fin nos daríamos las manos y danzaríamos entre amigos, enemigos y nuevos vecinos. Octavio, siempre ha aclarado que para este gobierno no va a trabajar nunca, pero que tampoco se va y comenta orgulloso que nunca ha ido a ningún acto político o desfile. Él es un tipo raro. De pronto comentó que cuando comenzara a funcionar el ferry, el sería el primero en irse un fin de semana entero con su esposa, que estaba loco por ir a visitar la tremenda “yuma” y que iría en el viejo almendrón de los años cincuenta de su abuelo, nos aclaraba a todos que él ya tenía pasaporte español y una buena fortuna guardada acumulada en sus viajes como mula a Perú, Ecuador, Dominicana… que comenzaría a viajar ahí, para quizás trasladar contenedores a la isla e iniciar el negocio de cuentapropista en esa rama, o para comprar mercancías y fomentar algún negocio privado en Bauta desde Miami, y simplemente lo aclaraba que él no se iba a ir, pues sabía que a él le iba a ir muy bien cuando esto cambiara y pudiese ir a La Florida.                                 Otros comentaban de familiares exiliados que lloraban a diario y algún que otro como Yandy, nos declaró que también quería irse del país con sus ojos enrojecidos, cuando lo dijo quedamos serios, Yandy, simplemente quería trabajar duro, en lo que fuese para tener lo que quisiese. Trabajar y ayudar a su familia. Que no quería ser mula como Octavio, menos robar en Cuba, solo quería trabajar honestamente como sus padres le habían enseñado y así comprarse un carro, una casa, tener un televisor y un celular de última generación. Lo repitió en más de una ocasión.                                                                                   La anciana… se llamaba Hortensia y era una hermosa mujer con sus arrugas y sus cabellos blancos. Miró a mi amigo Yandy y le comentó: “Las cosas están cambiando, no se precipiten no se vuelvan locos, verán que este país va a mejorar, será el mejor de América. Quien sabe y antes que muera puedo ir como mismo lo hacía en la década del cincuenta junto a mi esposo Vicente en el Chevrolet de 1956 que se compró trabajando muy duro en la Textilera Ariguanabo”. Quedamos con seriedad escuchando a la hermosa anciana sobre aquella época. Más cuando aclaró: “Yo lo que quiero es un ferry por Playa Baracoa”.                                                    Sonreímos. ¡Podría ser maravilloso! Por Baracoa, por Bauta… Hortensia, sonreía. Tenía un sueño muy arraigado al pasado. Un sueño hermoso. Comenzó a contarnos como cada año iba junto a su esposo en el ferry Florida-Habana, de cómo pasaron su luna de miel allá en Connecticut, de cómo iban a realizar sus compras navideñas a Estados Unidos y como en ocasiones decidían hasta ir un fin de semana completo de paseo al norte luego de salir de su jornada laboral en la Textilera de Cayo de la Rosa. Nos comentó de pronto que tenía en casa una vieja foto y de fondo se veía el Morro de La Habana, era una foto que guardaba con recelo, de ella en los brazos de su madre y junto a su papá, cuando a finales de la década del veinte viajó con ellos por primera vez en el Vapor Virginia. Nos comentaba de otros viajes en otros vapores, en los que cruzó en Golfo de México, en el California y en el Pennsylvania. Que cubrían la ruta desde La Habana a Key West o Port Tampa, haciendo escalas en las principales ciudades americanas. Era una costumbre viajar en el ferry desde niña. Era su alegría. Después lo hizo en su juventud con su esposo Vicente en el moderno ferry The City of Havana.                                                                                                Otro amigo reunido allí y de nombre Pedrito alias La Anguila que también es mula, miró a la anciana: “Mi abuela usted se imagina, bueno eso del dichoso ferry no lo creo mucho, además se necesitaría igual la visa esa, mire mi abuela que llevo tiempo luchándola para ir a la “yuma” a traer unos trapos que allí son más baratos, y esos americanos me ha negado la visa más de cuatro veces, y mira que le he tirado a la brujería con todo a esos yanquis… y nada, solo he podido viajar al Ecuador”.                        Yandy, no hablaba, no le gustaba hablar de política. Siempre ha ido a todos los desfiles, a los actos políticos. Nos aclaraba que era por una cuestión económica. Que su vida no estaba dando los resultados soñados, que no tenía ningún ancestro español para hacerse un pasaporte y tener un “escape” como nuestro amigo Octavio y veía a su lado como “otros” sin estudiar, sin trabajar honestamente lograban cosas que sabía nunca iba a tener. Simplemente él, no veía futuro en los cambios producidos después del pasado 17 de diciembre. Hace pocos días me dolió cuando me enteré que emigró, pues sé que prometía mucho, es un talento y le tengo un gran aprecio, fue primero para México y cruzó por la frontera de Tecate a San Diego. Recuerdo cuando yo estuve ahí, en ese mismo punto fronterizo y brinqué tirándome una foto con la bandera estadounidense del otro lado, del lago gringo, y después regresé a la isla. Estoy aquí.                                   Luisito, mi amigo el filólogo graduado de la Universidad de La Habana se fue a Europa. Me dolió sobremanera cuando no regresó más. El no quería irse de Bauta. Ahora residen en Barcelona y ayuda a sus padres como también lo hace Yandy, desde Miami.                                         Octavio, viaja constantemente a Dominicana y regresa todas las semanas como mula, ahora está construyendo una tercera planta encima de su casa y vende todas las ropas y marbellines por el barrio y sigue viendo los programas de mal gusto por el DVD que siempre le criticamos. Sigue sin ir a ningún desfile.                                                  Yo también espero. Espero un cambio. Sé que este país puede prometer mucho. Pero soy como mi amigo Yandy, que no quiso robar, pero sueño igual con que caigan todos los odios, y entre igual un ferry por la costa bautense… que entren muchos, otros igualmente por Playa El Salado, por Santa Fé, por Jaimanitas y por Cuba entera.                     De la anciana Hortensia, me han comentado que después de oír la noticia del ferry, va cada día al muelle de Fello más allá de Playa Habana cerca de la escuela Latinoamericana de Medicina y se sienta en el espigón con los pies dentro del agua, mientras el agua salada la acaricia, espera con la ilusión de que algún día atraque un ferry igual por nuestra Playa Baracoa.

DSC05275 (Large)

DSC05276 (Large)