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¿Lazos de amor?

¿Lazos de amor?

POR Denys San Jorge

A Gema por sus ojos, por existir.

Gema trata de escribir un poema perfecto y devenida ella en musa… en quese sienta la propia poesía hecha carne, mujer soñada como la mejor modelo.

Sintió esa sensación al ver una obra perfecta de arte y se quedó allí muy inerte contemplándola. Miraba el hiperrealismo en todo su esplendor y para ella cada detalle era la misma poesía. Me miró mostrando su mejor sonrisa al ver aquel cuadro que le pedí fuese a ver y yo quedé en la distancia al verla apreciar una obra de arte de grandes dimensiones en que ella se dejaba abrazar y titulada: “Todo lo que usted necesita es amor” del artista cubano Flavio Garciandía en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana y quizás era cierto, la dimensión, el éxtasis, las elucubraciones más insospechadas, lo que ella necesitaba en su alma…

Me había prestado recientemente un libro interesante de Brian Weiss titulado: “Lazos de amor”, en que mostraba en su portada una frase: “El reencuentro de dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre”.Quizás era verosímil…o incierto para muchos, pero ella lo sintió al ver la obra aquella que sugería solamente amorsobre el césped y se dijo con sus ojos alucinantes: ¡Yo también necesito amor!

¿Quizás necesitaba todo eso? Un retrato, la poesía, esa propia inmortalidaddel presente devenido en amor más allá del tiempo… El amor que inspira, que seduce y ella sabe que a Brian Weiss el amor le inspiró a través de esas reencarnaciones, y que en lo real este se manifiesta de formamisteriosa en este libro con mucho simbolismo, lo mismo sucede con la escritora Isabel Allende en Las memorias del águila y el jaguar cuando se formula: “Si vuestro karma es que os juntéis, sucederá de todos modos. Si no lo es, nada que hagas cambiará el curso de la vida”.

Pienso en ciertas obras de arte que, durante el paso de toda la historia de la humanidad, muchos creadores lasfueron revelandocon cierto simbolismo de forma oculta, tan misteriosa y subterráneamente… siendo inspirados por seres humanos especiales, por amores perfectos y los desamores más dolorosos.

Entonces en arte sobran los ejemplos, desde el clásico Romeo y Julieta de Shakespeare. Para Carlos Fuentes, el amor se manifiesta de forma magistral en su ensayo Amor cuando dice: “En Yucatán, el agua nunca se ve. Corre subterráneamente, bajo una frágil capa de tierra y piedra caliza”, y Gema sonrió cuando le leí ese fragmento de ensayo, sintió ella esa necesidad como el agua oculta que se desliza que inspiró a su autor, más cuando Fuentes afirmó: “Creo que el amor es como los ríos ocultos y los surtidores sorpresivos de Yucatán”.

Carlos Fuentes, se inspiró, como mismo otros artistas han mostrado en sus obras esos amores y desamores como esaagua en Yucatán que corre oculta bajo tierra, que corre a vista de todos sin saber, como amantes perfectos. En su novela Aura nos muestra Fuentes mucho simbolismo y es el de una novela de amor, obsesión y reencarnación, representativa de ese realismo mágico latinoamericano. Pero siempre nos preguntamos: ¿Qué hay más allá en esa obra de arte?, y Gema me ha comentado que hasta se ha cuestionado: ¿Que “musa” se halla en ese óleo sobre lienzo? ¿Qué mujer inspiró a Picasso en ese cubismo deforme y agreste?

Ella sabe que el amor invade también en una obra de arte en todas sus formas y expresiones, y no deja de cuestionarse: ¿Que musa reposa tallada en esa escultura ideal de Rodin?, tan desnudas que tal parecen sacadas en la propia carne de la piedra. ¿Quién aparece en esa fotografía sin rostro?, ocultando así cierto detalle deseado de un cuerpo erótico. ¿Qué musa surge escondida en esos versos con rima de Benedetti? ¿Quién inspiró a ese novelista con esa novela premiada? ¿Qué mujer francesa del Mouling Rouge inspiró al pintor Lautrec? ¿Qué musa iluminó de esa forma a cierto compositor? Gema lee mucho, aprecia el arte y siempre le ha inquietado eso cuestionándose: ¿Quién vislumbró al artista hasta encontrar en él esa inspiración que tal parece la gloria?

El poeta bautense Julio Carrasco Herrera inspirado en el amor pues lo necesitaba y a inicios del siglo XX creó interesantes poemas líricos y entre ellos su poema Gotas de Tinta a su hija devenida en su musa, también hizo un poema encantador titulado ¿Para quién? ¿para ti?, y mostró con mucha pasión: “Yo no puedo engañarme… yo no te he visto/como un ángel de luz resplandecer; /he estrechado la tuya entre mis manos,/y he sentido morirme de placer…”. Igualmente, Ernest Hemingway necesitaba mucho del amor como aquel poeta bautense y se inspiró en sus amores que volcó en aquellas novelas habaneras en torno a la corriente del Golfo. En otro lado del mundo el pintor Chagall en sus pinturas siempre demostró el amor por su mujer y manifestó un día: “A pesar de todos los problemas de nuestro mundo, en mi corazón nunca abandoné el amor en que fui criado o la esperanza del hombre en el amor”. Lo mismo sucedió con ese otro “arte de amar” el de la salvación y fue el sentido intensamente con locura por Oskar Schindler por la humanidad cuando le salvó la vida a unos 1200 judíos durante el Holocausto, siendo miembro del partido nazi y lo sintió como mismo Jesucristo creyó en ese amor por la Humanidad al inmolarse, lo contrario aHitler quién también sintió amor pero con fanatismo y como bien afirmó Carlos Fuentes fue un amor infernal hacia el mal de la locura y que llevó a la Alemania al abismo.

Pero en arte y locura, para el pintor Salvador Dalí su esposa y musa Gala fue su salvación de las locuras vividas en su mundo surreal e inspiró muchos de sus grandes obras maestras tan alucinantes. El pintor Gustav Klimt mostró en El Besoel amor sentido y René Magritte en Los amantes ese amor frustrado y tan doloroso en un beso tan trágico que devendría en frustración y soledad, y muchos llegaron asegurar que Magritte pintaba la naturaleza más real y dura de casi todas las relaciones humanas que plasmó

El escritor F. Scott Fitzgerald se inspiró en su esposa Zelda Fitzgerald volcando en sus novelas sus vivencias personales ocultas como aquel río de Yucatán… y manifestó con pasión: “No sé si Zelda y yo somos reales o si somos personajes de una de mis propias novelas”; como mismo Mario Vargas Llosasiempre tan inspirado en temas históricos y políticos, al crear Travesuras de la niña malatuvo una excepción centrándose en el amor, en esas pasiones que surgen entre sus protagónicos y nosindica que también hay amores que, aunque parecieran reales la dureza del destino, no están siempre condenados al fracaso; y Gabriel García Márquez en El amor en los tiempos de cólera, se pregunta constantemente a lo largo de esta novela: ¿Cuánto tiempo esperarías al ser amado?, y es esta toda una historia de amores decepcionados sin corresponder; como no quisiera tampoco imaginar o sentirme como Mario Benedetti cuando afirmó en LaTregua:“Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme”.

A veces me pregunto entonces al ver una obra de arte con unos trazos ideales: ¿Qué mujer inspiró tanto a los dibujos realistas de Andrew Loomis?, y solo nos cuestionamos: ¿Quién era su modelo? Miramos atrás en la historia del arte e imaginamos otros artistas y sus musas: ¿Quién era la maja desnuda que hechizó a Goya? ¿Quiénes eran esas mujeres desnudas que encantaban los barrocos femeninos de Rubens? ¿Qué mujeres inspiraron a los escultores griegos al crear la esfinge de una Diosa como Afrodita? ¿Quién era esa misteriosa Lee Miller que atrajo al fotógrafo Edgard Steichen? ¿Por qué inspiró igualmente a Picasso? Esa modelo y fotógrafa que también fue musa y amante de Man Ray, ¿Qué provocó en Jean Cocteau a ese papel para una estatua femenina en su película: La sangre de un poeta?¿Quién era esa cautivante Lee Miller que inspiró a disímiles de obras de arte y expresiones contemporáneas?¿Quién era entonces esa Lee Miller en sí? ¿Una Diosa reencarnada?

Sin dudas el libro de Brian Weiss vino oportunamente su lectura. Pienso en Gema que necesita mucho amor…detallando muy seducida aquella obra perfecta de Garciandía en el Museo de Bellas Artes y que un día igualmente el amor le inspiró, y me preguntó viéndola a ella en un laberinto de sueños y palabras con rimas frente al arte: ¿Puede una mujer inspirar tanto al arte en libertad o en secreto? ¿Puede convertirse en toda una poesía sin miedo?, siendo la mujer que mira, que seduce, que crea igual y pienso en otras como Lee Miller que conquistaron tanto.

Quizás como mismo Brian Weiss se formuló aquel reencuentro entre dos almas gemelas destinadas a amarse para siempre en su libro Lazos de amor, los artistas plasmaron su ideal perfecto o soñado, más allá de sus expresiones artísticas y sabían sin dudas los motivos en que eligieron a sus musas entre amores o desamores, por esos gestos y poseer algo especial que reflejados en una obra de arte serían inmortalizadas, de una época a otra aún reencarnados en un lienzo, en una escultura o en cualquier manifestación del arte por la eternidad.

Denys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Septiembre/2017

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¿Callejoperrenses?

¿Callejoperrenses?

14POR Denys San Jorge

En medio de Navidades, recibí un saludo inesperado y muy afectuoso. Mi amigo Franky, desde Canadá mandaba un afectivo abrazo, con un mensaje desde Montreal a mi familia con la cierta ironía que caracteriza su excelente literatura: “abrazos a los callejoperrenses”.Francisco García González (Franky),nunca puede dejar de escribir sin dejar nota de su buen humor y aparte de ser caimitense del poblado de Caimito del Guayabal se nombraba estando aquí con orgullo como un bautense ahí en lo profundo de la Calle Martí, y un día ironizando igual, me dijo que yo vivía en “DogAlley”. Estaba igualmente en lo cierto.

El Callejón de los Perros, era el lugar donde crecí junto a Ediel (El Pulga), Eduardito, Yeney, Mayelín y Ramón (Cajetilla), tambien con Raulito y su hermano Pitico, igual con mi hermano Evelio. “Teóricamente” es mi barrio, mi cuadra o al menos nuestros “ancestros” se la apropiaron cien metros más abajo e hicieron suya. Eso lo sabe desde Barcelona Abilio Estévez, quien tenía su familia ahí en el originario Callejón de los Perros, y también Emilio Ichikawa, en Homestead, Florida, quien nació en esa calle nombrada también en los años 40 como Julio Carrasco, en honor a un poeta nacido en San Juan de los Remedios y en condición de emigrado radicado en Bauta, quien falleciera el 20 de octubre de 1928.

En el Diccionario de la Lengua Española (en su 22.ª edición), de 2001, muestra como el adjetivo gentilicio, es aquel que «denota la procedencia geográfica de las personas». Hipotéticamente El Callejón… era un camino entre palmeras que conducía a la antigua laguna, donde el Marqués de Monte Hermoso tenía su Hato del Ariguanabo, dicen que a inicios de siglo te detenías ahí y solo veías al oeste lo que sería mi cuadra que era solo monte y yerbazales, más allá… no había futuro en aquella bajada, menos procedencia geográfica para identificarse en un gentilicio.

Pero para inicios de la década del cuarenta, del antiguo y verdadero Callejón de los Perros,se desprendieron dos delgadas líneas en forma de calle que era todo un potrerillo formando una manzana. La zona había sido tomada por emigrantes que armaron algún chalet de renta y otros pinareños que llegaron ocupando el potrerillo, armando así ciertas casascon el objetivo de entrar a trabajar como “bautenses”, en la moderna fábrica textil del americano Hedges. Poco después la zona del potrerillo la fueron urbanizando y sus habitantes, no quisieron nombrarse como “potrerillenses”, y comenzaron a nombrarla Callejón de los Perros, sin el consentimiento de los otros de cien metros más arriba.

Cosas del cubaneo y la indisciplina, con aquello lapidario a plan de machete de: “Lo hice porque me dio la gana”. Era verdad. Según en un artículo publicado ahora en la Revista Palabra Nueva, del mes pasado de octubre, cuando publica “¡Oh, la idiosincrasia!”, un texto de año 1949, publicado originalmente en la revista norteamericana Selecciones del Reader´sDigest, nos muestra algo que pudiese venir a tono con aquellos que un día ocuparon mi barrio: “Jamás habléis de lógica con los cubanos, pues esta implica razonamiento y mesura, y ellos son hiperbólicos y desmesurados”.

No era lógicoentender para aquellos primarios “callejoperrenses” quienes ponían bonita su cuadra más arriba, pero tampoco desacertado la intención de los emigrantes en el nuevo barrio más abajo, de hacerse notar frente a una clase media superiory obrera de bautenses bien orgullosa. Cuando los originarios “callejoperrenses” o “carrascoenses” vieron la desfachatez de los “extranjeros”, quizás pudieron sentirse indignados al ver como aquellos emigrantes del potrerillo se apropiaban de sus gentilicios a pocos metros. Me hizo recordar a Alberto (el Gallego), un día sentado en mi casa cuando me comentó de aquel Alcalde Jorge Godínez cuando nombró el otro Callejón de los Perros creado por la indisciplina social o aquel “Callejoncito”, con su nombre en vida.

En la Grecia antigua, los griegos usaron diferentes gentilicios y decían que eran “helenos”, los que fueron derribados con lanza y espadas en la batalla de las Termópilas, se denominaron así mismos como helenos. Para Homero, que en la Ilíada afirma, como las fuerzas griegas que asediaban Troya aparecen con tres calificativos disímiles: los argivos, los dánaos y los aqueos, pero no dejan de ser puros griegos. Igual cierto mambí procedente de que llegó en la invasión a Bauta

En la República los de Bauta bien pudieran ser hoyocoloraenses por aquel Hoyo Colorado que salía en el libro del Censo de 1943. Hoy sería mejor nombrarse bautenses y derivarían en un variopinto de gentilicios microscópicos, como: yumurienses, santaemilienses, belicaenses y hasta en cubalinenses, esta última por aquella compañía petrolera Cuban Line Corporation, que había en una loma cerca del pueblo y derivó en un barrio urbanizado por el cubaneo popular comoCubalina.

Pero para el Alcalde Godínez en 1946, nunca imaginaría que quizás basura y alcaldía era sinónimo de callejón o potrerillo, quizás ni sabía qué en los siglos pasados en el mediterráneo, el “heleno” adoptó un significado más extendido, refiriéndose a los pueblos civilizados, en contraposición con el término bárbaro, que aludía a los incivilizados, pero el lío “armado” entre los “callejoperrenses” y “carrascoense” del este contra los del oeste bautense había que arreglarlo un poco en aquel siniestro lugar donde todos querían ser los “helenos”, tan propenso a verter basura, donde ya se habían asentados algunos emigrantes y puso su nombre “Jorge Godínez” a aquel “callejoncito”.El Alcalde no quería lío en el pueblo, al menos para las próximas elecciones. Entonces los del oeste, comenzarían a nombrarse muy orgullosos con el gentilicio del Alcalde como “godinenses” y los emigrantes pinareños en la zona ocupada del oeste comenzaron a insinuar que les resultaba más interesante, que podrían pasar ahora hasta por “londinenses”.

Podríamos hasta aceptar un día que alguien nos insinúe en mi barrio que somos “godínenses”, como bien me afirmó Alberto (el Gallego), o “carrascoense” como un día me insinuó el poeta Carlos Jesús, que tanto admirara al poeta masón Julio Carrasco, nombrado como un poeta del dolor.

Frankyaunque no le gustaba la poesía admiraba al poeta del dolor y tiene razón cuando escribe cuentos de emigrantes como: “RememberClifford”, y aunque aquí tenía un variopinto de gentilicios antes de emigrar, ahora tiene otros y dice que: “quizás sea aprendiz de “montrealense” o de escritor “montrealense, y parte de esta ciudad es a través de lo que escribo y leo, que nada o poco tiene que ver con Montreal”.

Como mismo José Ramón (Cajetilla) siente orgullo por su gentilicio y no lo olvida, en Miami fue a un concierto de un destacado músico cubano que tiene familia en nuestro barrio y le “gritó” desde el público muy orgulloso: “¡La Gente del Callejón de los Perros!”, y el cantante comenzó a buscar “aquel” que dijo el nombre del barrio suyo también y al identificarlo, lo abrazó con alegría y recordó de seguro cuando jugaban juntos baseball en el terreno de la Vallita o Cayo de la Rosa, donde Cajetilla terminó cantando y bailando en aquel emblemático concierto, junto al cantante y compositor cubano.

La misma sensación del gentilicio la tuve hace unos días, cuando el bloguero Manuel Alejandro, me dijo que tenía algunos “seguidores callejoperrenses” que compartían mis post por Twitter sin yo saber… y estaba en lo cierto, si entendemos que mi Blog es El Callejón de los Perros.

Tampoco Yeney y Mayelín, aunque emigraron y sean ahora unas miamenses en todo su esplendor dejaría de identificarse con el gentilicio del barrio. Igualmente, Ediel (El Pulga) emigrado en Barcelona y Eduardito por San Sebastián, quienes adoptaron nuevos gentilicios, nunca dejarán de ser “callejoperrenses”, aunque ahora se consideran barcelonistas porque le van a Messi cuando juega en el Barcelona, como mismo mi antiguo vecino el bautense Emilio Ichikawa es también un “callejoperrense” o un “carrascoense”que seguro leyó muchas veces al poeta del dolor Julio Carrasco. Lo sabe igual Raulito en Tampa, quien se considera con orgullo del Callejón.

Franky tiene mucha razón cuando me dijo desde Montreal: “Aquí los latinos decimos montrealenses y los de la provincia de Quebec, quebecuás o quebecos”. Yo nunca me he preguntado si me siento montrealense o no, vivo aquí y ya, ahora funciono en modo montrealense anglófono, no sé si sienta sentimientos de pertenencia a esta ciudad que sin dudas me ha dado mucho, Montreal es una ciudad amable, aquí el capitalismo fluye sin agresividad, no sé quién me roba mi plusvalía, pero eso no me importa, mi ladrón de plusvalía es todo un caballero y hasta me permite soñar con un “futuro mejor””.

La última vez que vino, estuvo aquí en mi casa dentro del Callejón de los Perros, conversamos mucho. No sabría cómo identificarlo a él, si caimitense o guayabalense. en su condición de emigrante honorario y prestigioso,en estepotrerillo urbanizadosería todo un“callejoperrense”, ya que varios amigos tiene por aquí, que le estiman, que bien podría darle el título honorifico de Hijo Ilustre del barrio o del potrerillo godinense, aunque ahora él sea todo uncaballero canadiense.

Si le aplicamos nuestra lógica matemática, decimos con orgullo que somos de todo un poco, somos hasta “helenos” como la lógica del cubaneo y propensos a incrementar nuestros gentilicios, si por casualidad mañana me mudo para Antillas, en Holguín, donde sería un antillense y eso el pintor Ezequiel Sánchez Silva lo sabe. Sin dudas estos “callejoperrenses” diseminados por el orbe, seguirán asumiendo su gentilicio nativo y siendo “cubanos” en todo su esplendor, como mi buen estimado amigo Franky, estén todos donde estén.

Denys San Jorge Rodríguez

Callejón de los Perros

Noviembre 2016

FOTO 1. Antiguo “potrerillo” en 1935, devenido en Callejón de los Perros y Julio Carrasco a la fuerza por un grupo de emigrantes pinareños, después calle Jorge Godínez. Hoy mi cuadra (Callejón de los Perros). Vista de la esquina de la zanja.

Sillón de ruedas para mi abuelita desde Tampa

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POR Denys San Jorge

Naty, una bautense y amiga anciana con atractivas canas. Digamos que una singular cubana residente en Tampa, Florida.

La conocí por Facebook y me comenta que es una seguidora de mi Blog Callejón de los Perros donde me aseguró un día: “Cada vez que hablas algo de Bauta en tu Blog no sabes cuánto me alegro, cuanto recuerdo mí niñez, pues yo mismo caminé por este pueblo, por este mismo Callejón donde naciste y creciste que un día se llamó Julio Carrasco como el poeta, del que con tanta pasión escribes y me sacas hasta las lágrimas…”.

Naty, una mujer increíble entrada ya en años y de la tercera edad, que se ha convertido en una buena amiga de esas “sin querer” que surgieron en el andar y con la crucial complicidad entre ambos de un detonante lugar… con un sentido elevado de pertenencia, Bauta.

Hace poco, solo unas semanas atrás y un domingo cualquiera tuve la grata sorpresa al abrir la puerta de mi casa de tener a Naty frente a mis ojos. Una sorpresa increíble. Vino un abrazo, un beso fuerte y la aclaratoria: “Te traje algo de regalo que sé te es muy necesario pues me enteré que no has logrado tener uno propio y que no lo has conseguido… te traje un sillón de ruedas para tu abuelita desde Tampa”. Me miró sonriendo y aclaró: “También te traje unos pampers o “culeros” como les dicen aquí”.

Mi amiga Naty, una bautense con una pasión admirable por José Martí, comenzó a mostrarme mientras nos tomábamos de un sorbo de un cafecito La Llave (traído por ella también) algunas fotos de ella en Tampa parada frente a un busto de Martí y donde mismo nuestro Apóstol estuvo junto a los tabaqueros. Me las mostraba con orgullo, asegurando que un día debía retratarme junto a ella ahí mismo, donde siempre va, piensa en Cuba y recuerda a su Bauta querida.

Hace unos días me llegó la foto donde aparezco junto a mi abuelita sentada en su sillón de ruedas traído desde Tampa, y recuerdo cuando ella antes de irse me retrató junto a mi abuelita y me aclaró sonriente: “Te mando después la foto desde Tampa y nos vemos pronto en nuestro Callejón de los Perros”.

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

La cultura de Bauta ayer y hoy

La cultura de Bauta ayer y hoy

1 001 (Large)Por Denys San Jorge Rodríguez

Bauta, en lo cultural tiene mucho que contar, ya que es un lugar que nunca ha estado quieto y es mi deber tratar de hablar de todos sin excepción. Para mi orgullo, Bauta es un municipio que ha creado y que ha respirado buena cultura a través de toda su historia, llevándola muy adentro, en la sangre; y los artistas e intelectuales que la visitan o la “escuchan”, cuando llegan a interactuar con nosotros desde la capital habanera, México o el propio Washington D.C., se sienten impresionados, atraídos y seducidos por la energía cultural que se respira en el terruño cada día. Como me dijo un amigo recientemente, y muy agradecido, con mucho orgullo: en Bauta la “cosa” es distinta, no hay comparación.

Hace ya unos años el escritor y periodista Miguel Terry Valdespino, quien siente a este pueblo muy adentro y a sus amigos artistas, me aseveró que Bauta era algo así a una capital cultural de la antigua provincia de La Habana en toda su extensión. Hoy, dividida en dos, y en la parte que nos tocó estar repartidos, su latido es intenso en esta rama, que repercute incluso en la propia capital, Artemisa, con la mayoría de las obras plásticas y de artistas bautenses en lugares prominentes y privilegiados de dicha ciudad. Es muy cierto. Viene a tono entonces el proverbio popular cuando plantea que uno cosecha lo que siembra, es un hecho que se esparció consecutivamente desde hace décadas. Como también en muchas ocasiones se ha afirmado que los pueblos que tienen memoria y la conservan, o al menos “se atreven” a conservarla, progresan, quizás ahí esté la receta oculta. Aunque sea poco a poco, avanzan a un buen ritmo trascendiendo a lo universal. Así dicen y es verdad.

El despegue cultural se debe en gran parte al Mons. Ángel Gaztelu Gorriti, (Navarra, 1914–Miami, 2003), quien vino a bendecir con toda su bondad esta tierra, en la que ofició desde inicios de la década de 1940 hasta el año 1957. Después, nombres como el del poeta Carlos Jesús Cabrera Enríquez, calificado por Alberto Guerra Naranjo como un poeta del dolor, y que falleciera hace dos años, son inseparables de este terruño. Carlos, gran admirador del Padre Gaztelu, nos enseñó apasionadamente a creer a través de sus ensayos en el fenómeno de Orígenes, fue un gran promotor cultural con su peña Tarde de Pueblo y creó, desde Bauta, obras como el poemario multi-premiado El restaurador anónimo, ensayos que recopiló en Se busca un título, la colección de cuentos Con zarpas de terciopelo y su novela Este era tu deseo.

Para mi orgullo, anteriormente existieron personalidades que tuvieron gran repercusión en la cultura del municipio, como el maestro Carlos Valdés Rosas y ese otro poeta del dolor, el masón Julio Carrasco Herrera, cuyos bustos fueron develados en el parque municipal en la década de 1940. Este último inspiró a sus coterráneos a que le dedicaran una calle, cerca de mi casa, en la primera mitad del siglo XX, que me enorgullece y que bien merece el rescate de su nombre para los transeúntes. Bien lo sabe Abilio Estévez, que desde Barcelona, donde reside, me ha contado anécdotas interesantes de cuando él caminaba por ese mismo trillo asfaltado donde residió su familia, que después dejó de llamarse así y devino en el popular Callejón de los Perros (mi barrio), y hasta lo ha citado en sus novelas publicadas en Europa y en ensayos que vieron la luz en la revista de la Uneac, La Gaceta de Cuba; también lo sabe Emilio Ichikawa, que vivía ahí mismo, muy cerca de mi casa y donde creó sus libros: El pensamiento agónico o La escritura y el límite.

Bauta, ha tenido además intelectuales como el masón René Valdés Acosta, nuestro primer historiador municipal, con una visión muy revolucionaria en toda su dimensión, y que tanto nos legó en ese libro llamado Con la Kodak del Recuerdo y los Viejos Cafés Bautenses, publicado en la década del cuarenta y del que el propio Abilio Estévez guarda un ejemplar con mucho celo.

Volviendo al Padre Gaztelu, autor del poemario Gradual de laudes, que bien sabía de la importancia de la cultura y de su palpitar en su época, se sintió atrapado más que nadie en este otro Edén cubano y convirtió su parroquia en el punto de fuga para que varios creadores, conducidos por José Lezama Lima, expresaran lo más universal y lo mejor de lo cubano. Apareció entonces en el territorio, gracias a él, esa amalgama de intelectuales que después ha trascendido como Grupo Orígenes. Ellos dejaron, para deleite de nosotros, una huella inmortal en las grandes obras que hasta hoy se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Bauta, y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en la Playa de Baracoa. Estos templos recibieron un día al gran Guillermo Cabrera Infante, para bautizar a su querida hija Ana, seguro vino otras veces, como el destacado Guy Pérez Cisneros, igualmente colaborador de Orígenes. Aquí mismo en Bauta Eliseo Diego leyó por primera vez “En la calzada de Jesús del Monte”. También hubo matrimonios tan célebres y trascendentales como los de Eliseo Diego y Bella García Marruz, o las nupcias del destacado Domingo Ravenet con su querida Raquel Ramírez, quienes llegaron al pueblo para unirse bajo la bendición del Padre Gaztelu.

El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck, afirmó: Por el grosor del polvo en los lomos de los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de su pueblo”, y eso no ocurre en la tan activa Biblioteca Municipal, donde no hay polvo y constantemente se hacen eventos, peñas… y en la que un buen día las especialistas María Virginia Pérez y Silvia Amaro fundaron ese proyecto tan maravilloso que no ha tenido fin: “Tras la huella de Orígenes”, en busca de los pasos que comenzaron los origenistas en la localidad en la década del cuarenta del pasado siglo XX. Este evento se ha mantenido con un rigor exquisito en esa biblioteca, ahora en manos de su directora Damaris Camacho, con una serie de eventos anuales en honor al Padre Gaztelu y un grupo maravilloso de tesoreras literarias como Mercedes Rodríguez, una de las más veteranas y activas trabajadoras de la cultura en el municipio.

A estas citas han acudido decenas de personalidades durante todos estos años para honrar a los origenistas, entre ellas: Mons. Carlos Manuel de Céspedes, José María Vitier, Luigi Bonazzi Nuncio Apostólico del Vaticano en Cuba, Ciro Bianchi, Pablo Armando Fernández, Cintio Vitier, Lina de Feria, Fina García Marruz y Guillermo Rodríguez Rivera. También han venido a disímiles espacios culturales de la Biblioteca, para homenajear al Padre Gaztelu y a Orígenes, pues han creído en nuestro pasado, Eduardo Heras León, Senel Paz, Alberto Guerra Naranjo y Luis García Peraza, entre muchos otros.

Pero es esa Biblioteca, tan cercana espacialmente a la Iglesia Católica, el lugar donde hace más de sesenta años el Padre Gaztelu tenía su Academia José Martí para formar ahí seres humanos con una inmensa bondad y mucho patriotismo, enseñar el cultivo a la identidad, a la cultura nacional y local, vinculando la historia con lo religioso. El sitio está hechizado con su buena energía, según nos comentara en el interior de la Iglesia el poeta Roberto Manzano, quien afirmaba estar sintiendo al propio Padre Gaztelu y a los origenistas a su alrededor. Todos quedamos orgullosos y sonreímos. Era esa sensación que solo un poeta e intelectual sabe percibir, más cuando lleva la cultura nacional y su historia tan adentro.

Bauta tiene una paladar en homenaje a Mongo P, creada por la artesana Zoila Díaz. Por este espacio han pasado incontables intelectuales de la cultura cubana de dentro y fuera de la isla.

En el Municipio han nacido o vivido grandes caricaturistas como René de la Nuez y Roberto Hernández Guerrero, decimistas como Homero Montesinos Viñas, actores como Rogelio Blaín y Enrique Molina, periodistas como Fulvio Fuentes y fotorreporteros como Félix Arencibia. Su primer graduado de la Academia San Alejandro, en la década del cincuenta y con Título de Oro, camina hoy por las calles de Bauta y es el escultor Alberto Fernández Perera, con obras emplazadas en la Logia Salvador Cisneros de la localidad y en diferentes lugares de Cuba.

También desde Bauta se han realizado guiones de cine y obras literarias, como las escritas en la calle Martí por el narrador y guionista de cine Francisco García González: ¿Qué quieren las mujeres?, Historia sexual de la nación, y cuentos como En el kilómetro 36, que inspiró la película Lisanka y su relato La cosa humana, llevado al cine recientemente por el cineasta Gerardo Chijona. También en esa misma calle, vivió la joven cineasta Jessi Lezcano cuando hizo su cortometraje de ficción Moscú Rojo, a partir de un cuento de mi autoría.

Para mi orgullo, ingresé en esa Casa de Cultura Municipal, donde un día conocí al caricaturista y pintor Ezequiel Sánchez Silva, al escultor Orlando Rodríguez López y al pintor Domingo Pérez Vidal, tres buenos amigos y tres maestros de las últimas generaciones de artistas en este pueblo. Ezequiel, que después fundó el Grupo Guerrero, en honor a nuestro caricaturista insigne, junto a Yosvany Tejeiro y Alen Lauzán, y que colaboró en aquella publicación nombrada El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta y en pleno Período Especial, del que aún veo hoy mi ejemplar hecho a mano, y me encantan esos textos que ahí aparecen, de Héctor de la Torre Borchardt, Alberto Basabé y Alberto Domingo.

Diferentes intelectuales han enarbolado bien alto el orgullo por la cultura cubana como el escultor Juan Narciso Quintanilla, con su obra al Titán de Bronce, en el parque municipal, que develara Eusebio Leal, y que un día junto a Karoll W. Pérez, realizara el monumento más alto al Che Guevara a nivel mundial, con una altura de 8.73 metros y 26 toneladas de peso, hace unos años atrás en La Coruña, España. También Karoll, se unió en su momento a Humberto Escuela en el grupo Hoyo Colorado, donde entonó aquella canción protesta “Di que noque rodó el mundo, contra la administración de George W. Bush, y también ha realizado diferentes videoclips como el que le hiciera a Pedrito Calvo. De este pueblo son también Joel Cuesta, de la clásica agrupación de los Van Van y Abelito Gutiérrez de Adalberto Álvarez y su Son. También este pueblo, le inspiró mucho a Adalberto Rabeiro, llamado El Niño de Bauta, quien fundó el Grupo Cristal, que mantiene su peña en el Museo Municipal con un buen impacto en la localidad.

Bauta, desde la Cultura, rememora muchas emociones como las sentidas junto a “El Ñengue” Quiala, que cantó en la Orquesta Ritmo Oriental; ha inspirado al laudista Edwin Vichot, a la cantante Mitza Hernández, a Gilberto Morales (Guambím), a la banda de Los Zenith, que aún hoy después de décadas tienen una popular peña; como mismo la tiene el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván, quien le ha dedicado también canciones a su pueblo.

Diferentes creadores han emigrado hacia acá, asumiendo el terruño muy adentro como los pintores Ezequiel Sánchez Silva, Águedo Alonso, Ángel Silvestre, Adrián Infante y el poeta Jesús Sama Pacheco, otros en cambio, también han partido de ella y la han criticado, la han sufrido y hasta también la han amado o quizás la han añorado, como Alen Lauzán, quién hizo en pleno Período Especial aquellas caricaturas emblemáticas con protagonistas populares del pueblo y que hace poco realizó un dibujo ingenuo y muy fastuoso desde Chile, de una vista aérea en su estilo de toda la geografía bautense, con mucho detalle, un dibujo que para mí es el mejor que ha hecho, sin ironía y sin choteo, con un fascinante colorido y que ahora está en un costado del cine teatro Suárez. También esta Iván de la Nuez, que escribe relatos desde Europa sobre su natal Playa de Baracoa, ahí en la costa bautense. Al igual Yerandy Pozo quién hizo aquí obras de humor gráfico, descontextualizando el Tanque del Acueducto y el Teatro Municipal, devenido este último en un momento trágico en Funeraria; cómo mismo hiciera sus obras Yan Cuan desde el pueblo de Corralillo; o el teatro que soñara Dagoberto Luaces en su momento; y el narrador Luis Delgado Alfonso con aquel cuento El prospecto sobre un pelotero local publicado en la antología de cuentos de pelota Escribas en el Estadio y que ahora desde Grecia, realiza fotografías y estrenó en un festival europeo su primer cortometraje de ficción titulado Another Walk Around.

Otros creadores de la plástica siguen soñándola entre sus calles día a día bajo el fuerte sol y las actuales circunstancias, como el caricaturista Yoemnis Batista, quien a humorizado su pueblo; Rael Capote ha obsequiado mosaicos al Vaticano; Oslier Pérez esculpe en la Cubalina; Javier Trutié funde sus creaciones al rojo vivo del duro bronce; y el maestro Mendiola desde Playa Baracoa se hace sentir con sus pinceles entre el rugir de las olas. Juan José Jordán escribe sus obras de teatro desde la loma de Anafe; también la sueñan en el teatro Isbel García, actual director del grupo Danza Unidos; o el grupo de Teatro al Límite de Jorge Juan Fernández (El Chino); desde aquí la poeta Mireisy García se inspira; un Tomás Delfín Hernández escribe una novela fastuosa que ganó premios sobre las realidades de un pasado desgarrador, como el escritor y editor Osvaldo de la Caridad Padrón Guás, este último con su peña De puño y Letra, es un promotor increíble y por su espacio cultural han transitado intelectuales como Daniel Chavarría, Senel Paz y Omar Felipe Mauri. Esta localidad tiene en su Casa de Cultura su grupo de rumba Obbaniké y mantiene su Brigada de Instructores de Arte José Martí, con creadores como Dianelis González, William González (El Tati), Bárbara, Rosmery y Sandra Fonseca, entre otros.

Para mí pensar en Bauta es recordar otros amigos artistas e intelectuales con los que crecí como la trovadora Ivette Pacheco, Yosvany Tejeiro, Litza Quesada, Vilma Vidal, Aliett Kramer, Inti Abascal, la pintora naif Dionis Arango, Anita y Onil Frade, o el pintor Johan García y su padre Robertico. Es pensar en esa historia local con esos cuadros de Mariano Rodríguez y el vía crucis de René Portocarrero, en la Iglesia Católica, que me sedujeron desde niño. Cuando crecí, traté de aprender esa historia local, tan importante y latente, donde después me motivaron a crear una peña como la creada por mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón De puño y Letra, en honor igualmente al Padre Gaztelu en esa misma Biblioteca Municipal, y que nombré Mezcla que aunque ahora estén ambas detenidas por falta de presupuesto… transitaron destacados intelectuales como René de la Nuez, Andrés Vasques de Sola, Rafael Acosta de Arriba, Jorge Rivas Rodríguez, Arístides Hernández Guerrero (Ares), Nelson Herrera Ysla, Isabel Pérez, Virginia Alberdi, Araceli Carranza, Chrislie Pérez e igualmente los coleccionistas cubanoamericanos Emilio Cueto y Jesús Fernández Torna, y al verse aquí han quedado seducidos con los recuerdos, palpitantes en el pueblo, de Orígenes y la historia local.

Hoy Bauta hereda mucha energía y vibra en la cultura, por los que han dejado su huella de alguna forma, estén o no estén físicamente con nosotros y por aquellos que aman y luchan por la Cultura Cubana aquí dentro, como ese Departamento de Programación y su directora Bárbara Cabrera Brito, que junto a los artistas insisten en los sueños, contra todas las barreras posibles o raras mentalidades.

Decir Bauta es pensar en buenos amigos de la Cultura Cubana que ya no están, como la periodista Maricela Menéndez, el músico Adalberto Rabeiro, el compositor Carlos García y el poeta Carlos Jesús Cabrera, que nos iluminan por el buen camino.

Creo bien claro, como decía Theodor Heuss: Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios y los bautenses nunca nos quedamos atrás, nunca nos dormimos, aunque la pelea sea dura sabiendo que muchas cosas no estén bien o se fantasee en difíciles circunstancias y hasta se sufra con pasión por la cultura. Por todo, me viene entonces el encantador verso de José Lezama Lima, pienso en aquel poético Padre Gaztelu, en esa Iglesia Católica con tanta historia y de la que todos estamos orgullosos por el patrimonio que resguarda y a un lado del busto del poeta del dolor, Julio Carrasco, y descontextualizo a mi libre antojo estas líneas en la actualidad para este pueblo con mucho orgullo: porque nacer aquí ha sido una fiesta innombrable.

1. RENE DE LA NUEZ fotos de Juan de Dios (Large)El caricaturista René de la Nuez

Carlos Por JUAN DE DIOS MARIÑO (Large) (Large)

 

 

 

 

El poeta Carlos Jesús Cabrera

DSC08709 (Large) La periodista Maricela Menéndez

ORIGENES BAUTA 2012 (27) (Large) (Large)
El pintor Ezequiel Sanchez Silva

IMG_1819 (Large) El laudista Edwin Vichot

TERTULIA OSVALDO (8) (Large) La artesana Zoila Díaz y fundadora de la Paladar El Tanque

Boletín El Puente-1994 El Puente de la Sección de Literatura del Club UNESCO de Bauta

1. EL RESTAURADOR ANÓNIMO (1) (Large) (Large) Poemario de Carlos Jesus Cabrera

Foto DENYS SAN JOGE 2013 (4) (Large) el músico Israel García (El Cachy) con su Grupo Cachiván

DSC00902 (Large) Biblioteca Municipal

24-9-2014 Rojo (Large) Obra de Yerandy pozo

DSC00899 (Large) Biblioteca Municipal

20160318_143005 (Large) museo municipal

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Junio/2016

FOTO 1: Portada al catálogo del Homenaje a Roberto Hernández Guerrero, Bauta, 1987.

Manolo y mi bandera

PENTAX Image

Por Denys San Jorge Rodríguez

 

Hace unos meses atrás tuvimos el privilegio en Bauta, en la peña “De Puño y Letra” de mi amigo Osvaldo de la Caridad Padrón de tener como invitado a Iroel Sánchez, autor del blog La Pupila insomne. Recuerdo aquella tarde que se debatió allí sobre internet, sobre los blog de los jóvenes en la isla y también sobre estos en la Cuba de hoy y en el futuro que nos deparaba en la red de redes.

Ayer también vi el articulo ¿Sin símbolos pero sin amo? de Iroel en su blog y me resultó muy interesante, es algo que nos viene golpeando. Recuerdo a tono con este artículo como hace unas semanas atrás cuando se me acercó mi amigo Manolo el poeta y me dejó asombrado con algo increíble que había realizado. Manolo, es un gran joven que quiere pasar un taller literario, que quiere publicar y que este país sea el mejor del mundo y día a día me recuerda a Bonifacio Byrne, aquel otro gran bardo matancero que le dedicó unas excelentes letras a nuestra bandera y su vida por la lucha de la independencia cubana de la corona española. Manolo, un apasionado como buen cubano a nuestra insignia nacional me comentó indignado de Yenisey la Yuma, una vecina hermosa, bien barroca y de buenas carnes que un buen día emigró y ahora viene semanalmente en la condición de Mula desde Oklahoma, y en uno de esos últimos viajes a su barrio sacó una bandera cubana y la puso fuera de su casa dejando a todo el barrio atónito. ¿Cómo sería posible?

Manolo, me comentaba mas sobre Yenisey la Yuma y yo sonreía, sobre como ella cuando vivió en Cuba ni quiso tener esa bandera porque según ella aludía simplemente al kremlin. Menos ponerla fuera de su casa cuando un desfile. ¿Cómo era posible? ¡Semejante desequilibrada! No sabe ella que esa bandera fue realizada por grandes hombres revolucionarios que en su condición de masones un día conspiraron e inspirada en la  simbología masónica crearon una de las banderas más hermosas que existe en este universo. Eso Yenisey seguro ni lo sabe. Yenisey, no lee. Solo pinta de seguro sus uñas con rojos bermellones. Manolo, me habla de Yenisey y quedo a su escucha oyéndole sobre el primer viaje al barrio y la primera bandera cubana que vio en un pulóver blanco y hermoso que ensalzaba su protuberante pecho de grandiosa cubana. ¡Le quedaba lindo! Eso sí. Me dijo y me comentaba como después en otro viaje percibió a Yenisey en una mañana con unas medias largas en un short corto y en estas unas banderas cubanas. Manolo, contaba las historias de la insignia nacional que tal parecían sacadas todas de las propias maletas y gusanos de Yenisey la Yuma que habían venido desde Oklahoma, donde allí había matizado con varias cirugías plásticas su protuberante cuerpo y quizás su mente asegurándole que la bandera que vendían en Oklahoma, no era la de la isla.

¿Cómo era posible si Yenisey nunca fue patriota? Manolo, solo me decía que el siempre quiso tener una, y nunca pudo por no saber donde venderla, porque cuando supo no pudo comprarla por su alto costo en divisas y ahora veía como una “exiliada” traía una y él no podía responderle con una buena bandera cubana. Ahora solo le preocupa, y me lo comenta en risas que la hermosa de Yenisey traiga un buen día todas sus maletas y gusanos llenos de banderas cubanas, confeccionadas con buenas telas, ¡hasta en satín!, para venderlas en el barrio.

Hace unas semanas atrás se me acercó mi amigo Manolo el poeta en la carnicería y viendo cortar la carne del pollo por pescado me susurró al oído que había realizado un robo nacional en su pueblo natal más allá de la admirable bandera que ondea en Guanajay, y me aclaró que también la dejan ahí cuando llueve. Quedé serio. No entendí. Le miré y me comentó sobre una hazaña heroica de la que había sido autor intelectual, había sentido tanta rabia por la bandera de Yenisey la Yuma, justo al lado de su casa, que se sintió abatido cuando vio que aquella bandera era definitivamente hecha y traída desde Oklahoma y fue, y se robó una bandera cubana, grande hermosa de un organismo del estado y me comentó con la alegría en sus ojos, “Anoche dormí abrazado a ella”. Eso era algo patriótico, cubano y humano.

Suspiré y supe que yo también le tenía puesto el ojo a una bandera en Bauta, una hermosa que también quería tener yo para ponerla en mi cuarto, y también a la entrada de mi casa y ondeando encima de mi hogar en el Callejón de los Perros para cuando Cuba vuelva a jugar en el Clásico Mundial de Béisbol y entonces le abracé y de pronto me susurró la estrofa de Bonifacio Byrne al oído: “Si deshecha en menudos pedazos, llega a ser mi bandera algún día…, ¡nuestros muertos alzando los brazos, la sabrán defender todavía!….