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Logia Verdad y Pureza

El trabajo en la Logia Verdad y Pureza

POR Denys San Jorge

En Caimito del Guayabal tengo admirables amigos masones. Uno de ellos, el querido Luje lo conocí un domingo en el aniversario de la Logia Salvador Cisneros en Bauta y una hermosa amistad ha surgido, siempre me habla con mucho orgullo de la hermandad, de su taller y esa misma pasión la he podido constatar en su Venerable Maestro Adel, como en los hermanos caimitenses que he ido conociendo en el andar y como en otros que conocía ya tiempo atrás, como el querido Romier.

El año pasado un domingo 25 de junio de 2017 estuve en el Aniversario de la Logia Verdad y Pureza de los valles de Caimito del Guayabal. Recuerdo con mucha emoción que había sido recién restaurada y con nuevos bríos mostraba en aquel momento un aniversario más en todo su esplendor, en un taller fastuosamente decorado por la unión inquebrantable de sus hermanos. Colores, la cadena mística y las columnas salomónicas entre simbologías masónicas se unían a la historia y a la fraternidad entre aquellos hermanos que con orgullo mostraban su nuevo taller que brillaba en aquella calle de Caimito. Recuerdo como en el Trabajo Central de 2017, su Venerable Maestro leía con orgullo como había avanzado este taller y las metas que tenían propuestas.

Hoy, un año después este hermano taller ha avanzado más, sin dudas la Logia Verdad y Pureza celebra ahora este año su 93 Aniversario y a esta cita un jueves en horas de la noche, acudió el Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba Ernesto Zamora y muchos hermanos de diferentes hermanas logias. En este nuevo Aniversario el Trabajo Central del Q:.H:. Reinier del Pino Cejas titulado: “El trabajo y la masonería[1], nos vislumbró y vino a tono con los nuevos tiempos que abrazan a este Taller y el trabajo realizado hasta hoy.

En el mismo leído ahí su autor mostró unas palabras claves de José Martí: “La educación comienza en la cuna y termina en la tumba”, y afirmó el Q:.H:. del Pino en este texto tan necesario para estos tiempos en nuestra sociedad: “Es imposible cambiar el mundo si no cambia uno. No debemos proponernos grandes tareas si no tenemos la capacidad de realizar la tarea primaria que es con nosotros mismos”.

Es cierto. Bien lo sabe el Q:.H:. del Pino, quien es un excelente periodista y poeta además que: “El trabajo es una categoría filosófica de la cual la masonería se ha apropiado desde sus inicios”. Ahora la Logia Verdad y Pureza aunque es un taller pequeño con pocos hermanos arriban a este aniversario con mucha unión y fuerza y con una historia digna de destacar y propósito cumplidos que avanza.

De la historia de esta hermana Logia Verdad y Pureza cuentan que corría el año 1924 y fallecía en esta localidad un portugués llamado Domingo Longo, y su mujer al ocaso de su compañero se interesó por los masones vecinos de Caimito y les mostró un baúl del fallecido en que existían documentos que mostraban que Longo, era masón y tenía el grado 33 de la masonería en su taller europeo.

Para ese entonces en Caimito del Guayabal no existía un taller masónico y los documentos existentes muestran que los hermanos que estaban afiliados, eran miembros de la Respetable Logia Salvador Cisneros y uno el Doctor Amado J. Fernández pertenecía a la Logia Fraternidad y Constancia de Punta Brava.

Ya para el 7 de abril de 1925 surge la idea de crear un taller en estos valles y se reúnen en el edificio del Centro Obrero los hermanos: Francisco Macías Valdespino; Luis M. Barroso Lazo de la Vega; Zoilo Palmer de la Hoz; Manuel A. Cabañas Márquez; Francisco Menéndez Oliva y Desiderio Rodríguez Companioni, todos maestros; José Álvarez Sánchez, Pedro g. González Suárez y Filiberto Barroso Lazo de la Vega eran Compañeros, y como Aprendiz estaba Ireneo Díaz Valdés.

Aquel día se propusieron: “Disipar la ignorancia, combatir el vicio e inspirar el amor a la humanidad”, y tuvieron apoyo de los Hnos. Federico Valdés Hernandez de la Habana y el bautenses Washington Guerra, este último Venerable Maestro de la Logia Salvador Cisneros y a su vez Diputado Gran Maestro del Distrito quienes dieron un gran apoyo a esta iniciativa, y es cuando meses después el 12 de junio de 1925 se reúnen nuevamente en el local de General Maceo 89-B, propiedad del Sr. José Sariego adaptada para este nuevo taller, reuniéndose nueve maestros masones, tres compañeros y dos aprendices acordándose el nombre de la logia y el sello a usarse y se propusieron conquistar la luz con sus acciones.

Bien lo supo demostrar el Q:.H:. del Pino en su Trabajo Central cuando afirmó: “Los masones tenemos la responsabilidad, más que la vocación, de conquistar la luz con nuestra actitud. Tenemos que ser espejos. Llegando a la masonería desde un mundo cada día más convulso que se mueve por sentimientos mezquinos, donde el hombre se enajena cada vez más y la virtud parece extinguirse, no es tarea fácil el trabajo hacia lo interno. En él juega un papel fundamental la voluntad. Habrá quien diga que ya la edad no le acompaña. Que es muy tarde para cambiar. Pero la virtud se ejercita y nunca se es demasiado viejo para aprenderla”.

Los masones de Caimito del Guayabal y su Logia Verdad y Pureza fundada el 7 de abril de 1925 van por buen paso y las palabras del Q:.H:. Reinier del Pino son acertadas cuando cerró su lectura: “El trabajo entonces es necesario. Tanto el interno y el de la logia como el que hacemos para la sociedad. Los tres fundidos en nuestra conducta diaria deben ser una prioridad en cada uno de los miembros de un taller. Tenemos que logar esa diferencia en nuestra institución que la haga merecedora del calificativo de justa y perfecta. Así cuando los trabajos se cierren en cada sesión realmente se quedarán abiertos, porque la vida será un enorme taller y el ojo que todo lo ve nos mirará desde todos los puntos cardinales, esta vez con orgullo”. Así los hermanos masones de estos valles cercanos homenajean a sus fundadores y por el buen paso de la hermandad van como abejas laboriosas, con cariño y amor fraternal.

Denys San Jorge Rodríguez

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

octubre/2018

[1] Texto leído en el 93 Aniversario de la Logia Verdad y Pureza, en Caimito del Guayabal en Artemisa, Cuba.

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En San Lorenzo… con Rafael Acosta de Arriba

En San Lorenzo… con Rafael Acosta de Arriba

DSC01096POR Denys San Jorge

Hay libro que se agradecen su lectura y si vienen dedicados de obsequio mucho más, hay libros prodigiosos que te seducen y te llevan al mismo pasado de manera mágica y uno sin saber de pronto cómo llega, pero está ahí, entre montañas, entre balas, entre heridas… Son libros tan necesarios que debieran reimprimirse una vez tras otra, más cuando hablan y evocan la Patria nuestra.

Uno que agradezco tenerlo es Los silencios quebrados de San Lorenzo. Su autor es un gran cubano que siempre admiré desde que era un estudiante de la Academia San Alejandro, y que es sin dudas Rafael Acosta de Arriba. En Bauta, y en mi peña Mezcla, he tenido el privilegio en varias ocasiones de contar con la presencia de este gran ensayista, crítico de arte y poeta increíble de incalculable valía.

La primera vez en Bauta… presentó su fastuoso libro de fotografía La seducción de la mirada (Editorial Polymita), un excelente proyecto bien acogido por la crítica y la intelectualidad cubana como por coleccionistas internacionales y público en general, que muestra el tránsito de la fotografía del desnudo en Cuba desde mediados del siglo XIX hasta el 2013. La segunda ocasión ahí mismo en la biblioteca bautense, fue junto al coleccionista cubanoamericano Emilio Cueto, otro amigo en común.

Recuerdo que, en esa primera visita a Bauta y en mi casa, me obsequió su libro de Los silencios quebrados de San Lorenzo, sobre la figura de nuestro Padre de la Patria, quién siempre he admirado y quién además era masón y Venerable Maestro de la Logia Buena Fé en Manzanillo.

En Los silencios quebrados… pude apreciar muchos detalles de la vida del ex-presidente de la República Carlos Manuel de Céspedes, donde con su lectura quedaba estupefacto y pude hasta sufrir en aquellos sitios montañosos y de grandes despeñaderos mientras leía, imaginando sus últimos pasos y su caída al abismo errante del martirio. Es sin dudas un libro magnífico, que he disfrutado de sobremanera en los últimos tiempos y que ya más de una veintena de amigos bautense me lo han pedido para disfrutar sobre aquel lejano lugar donde Céspedes, pasó sus últimos días y que Acosta de Arriba disertó en torno a este lugar de una forma magistral, con un elevado sentido de identidad y de patriotismo.

En torno a este libro el Dr. Eusebio Leal, planteó: «Después de concluir la lectura meditada del precioso libro Los silencios quebrados de San Lorenzo, mi espíritu ha quedado como sobrecogido por la misma emoción que se percibe al caminar por aquel paraje de la sierra oriental… El autor ha estudiado todo, absolutamente todo lo que hasta hoy se ha escrito sobre el hombre del 10 de octubre. Esta obra es como una lámpara encendida, de aquellos que se colocaban en el paraninfo de los templos en la antigüedad clásica».

Es muy cierto. Una de las anécdotas que recuerdo de Acosta de Arriba, es cuando me comentó fascinado que fue al mismo lugar de San Lorenzo a presenciar por que le era muy necesario la escena cuando el Padre de la Patria se sintió rodeado y amenazado a muerte, para ver igualmente por donde caminó, donde se sintió también amado y sintió la brisa fresca, o ver donde se sintió desterrado y traicionado, o estuvo así sus últimas horas aquel iniciador de las guerras independentistas del 10 de octubre contra aquel batallón español que provocó su muerte el 27 de febrero de 1874 y sin escolta alguna, y era mágico oírlo ahí en mi casa en el Callejón de los Perros, en Bauta contar sobre su experiencia allá en aquellas olvidadas lomas con tanta épica.

Agradezco a Rafael Acosta de Arriba su regalo, con el cual también me he sentido increíblemente apasionado y seducido a caer frente al mismo abismo en San Lorenzo, no importa, más con este libro tan patriótico y necesario, tan cubano.

FOTO Alejandro Avila En mi peña MEZCLA presentando La seducción de la mirada

 denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros, Bauta

Julio, 2016