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¿A quién le importa?

¿A quién le importa?

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POR Denys San Jorge

Bauta u Hoyo Colorado esun pueblo con una herencia obrera increíble, situado en el kilómetro 30 de la Carretera Central a Vuelta Abajo. En su tiempo fue nombrada “Ciudad de Futuro”…donde todavía hoy la añoran sus hijos o visitantes desde diversos confines del mundo, y la sueñan aún con su sempiterno Tanque, como la “aldea”, esa de la que siempre he estado muy orgulloso por su rica historia local. Años atrás el filósofo y escritor bautense Emilio Ichikawa, escribió: Para mi orgullo, Bauta es un pueblo cosmopolita. Incluso promiscuo. Es campo y costa. Criollez y extranjería…”.

Este pueblo de muchos, es ahora llevado al mundo del arte nuevamente. No por un artista graduado de la Escuela de Músicao por un pintor de la Academia San Alejandro, ni mucho menos por un cineasta de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, sino por un bautense apegado a su pueblo, autodidacta, que anda cada día por sus calles, buscando ese instante glorioso del flash que produce el obturador de su cámara y que le permite develar el retroceso de aquel aventurado lar, devenido en un lugar con calles rotas, con aguas pestilentes y “huertos sobre el pavimento”…Pero esa cámara también capta ciertas apatías sociales e infinitas, hacia bustos de ilustres, como el de Antonio Maceo, pero igual pudiese captar el mancillado busto deJosé Martí, cuyo escudo nacional en su base fue a parar hace años, quién sabe dónde.

Este artista vive acechando con su lente, las aceras intervenidas por indiferencias humanas, tanques de agua y escaleras que obstruyen el pasode ciudadanos, vertederos con aguas albañales en medio de avenidas, basureros sin limpiar en todos lados, terrenos de fútbol convertidos en potreros, obras constructivas sin terminar y otras esculturas destruidas a poco tiempo de ser inauguradas, entre otros golpes al rostro de quien nació en estas tierras.

Aparecen así otras incomprensiones aprovechando sus cotidianos recorridos, como el instante en que con su cámara fotográfica develó una bandera cubana que estuvo varios días colgando al revés en una institución estatal, descubriendo la más completa desidia, provocando que muchos se pregunten frente a estas indolencias: ¿Cuándo arreglarán esto? ¿Quiénes son los responsables? ¿¡Hasta cuándo!?… Pero no se escucha ni el eco de una respuesta, de nadie ni de ninguna índole…

Son en estos tópicos fotografiados, donde se pueden apreciar las desgarradoras imágenes “cotidianas” y planteamientos conceptuales de la exposición personal “¿A quién le importa?”, del bautense Rayce Cosculluela, trabajador del INDER en Bauta y un aficionado de las instantáneas, cuya obra ha impactado en el municipio sobre todo a quienes les molesta la depauperación de la Patria Chica. Su expo personal de fotografía, fue inaugurada el pasado 17 de noviembre en la Galería “Guerrero” del municipio.

Cuentan que el fotógrafo norteamericano Robert Capa comentaba a menudo: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente”. El bautense Cosculluela, se aproxima bastante al epicentro del tema y va más allá de rozar el problema… Lo cuestiona y promueve posibilidades éticas y lógicas de solución, abriendo todo un abanico coherente de razonamientos, como el enfrentamiento a lo mal hecho, y la ejemplaridad para hacerlo; porque sabe que cuando enfoca un objetivo y aprieta el disparador mitiga su sufrimiento en la esperanza de alguna solución, que lamentablemente nunca llega de dónde debe venir.

De esta forma atrapa el instante idóneo donde la indiferencia ataca, donde la erosión sofoca temores, donde todos son… o somos culpables. En las palabras al catálogo, la Lic. Miriam Vázquez planteó: “Convencidos de que los pueblos pueden guardar sus memorias para así no repetir sus errores, Cosculluela ha hecho esta colección de fotos realidades para el olvido y la indolencia no continúen teniendo un espacio entre los bautenses”. Esa es la intención del artista, crear consciencia en el violador y la autoridad que debe enfrentarlo, y archivar el presente demoledor para no volver a él.

Analizar esta exposición me hace recordar aquella colectiva en la que fui partícipe: “Las formas de las cosas que vendrán”… Bien aparatosa y agresiva en cuanto a planteamientos estéticos o conceptuales, donde se unieron pintores, escultores, músicos y escritores como Karoll W. Pérez Zambrano, Ezequiel Sánchez Silva, Adrián Infante, Orlando Rodríguez y Francisco García González, entre otros… Todos con un mismo objetivo formal y conceptual, enmascarado de detonante: cuestionar la actual situación social “en aquel entonces”, pero que aún hoy predomina, o peor, se ha acrecentado…Eso lo sabe el bautense Cosculluela, quien ha sabido andar cada rincón de este pedazo de Cuba para acercarse y captar la indisciplina en el momento justo, en el día a día bautense de estos últimos meses.

Ver estas imágenes y las intenciones estéticas del fotógrafo que documenta cada ángulo de su pueblo y su gente más común, me hace recordar los libros“La gente del abismo” de Jack London sobre aquella vida en el Londres del 1902, y “Cómo vive la otra mitad”, publicado en 1890, de Jacob August Riis, aquel foto-periodista que creó fastuosas imágenes críticas, cuyo propósito era ayudar con su arte a la mejor comprensión de los procesos sociales, a todas las clases de entonces.

Todo esto bien lo sabe de seguro el bautense Cosculluela, quien mantiene su cámara al hombro, como herramienta y vehículo para inmortalizar ese arte documental donde lo retrata todo, cada herida en suelo patrio y hasta el recorte del periódico “el artemiseño”, cuando en su primera plana salió editado: “El 26 es para Bauta”, en letras de gran porte rojas y más abajo, otro artículo con letras negras de similar altura “o parecidas” al anterior, con el titular… “Aunque ella no lo sepa”.

¿Quién no sabe qué? ¿Qué entendió este fotógrafo? Nos preguntamos todos. Se interpretaba la clara alusión a una crítica que el pueblo no aprobó en sus comentarios, por no sentirse merecedores de tan alta distinción por tener un pueblo en condiciones tales que no soportaría una visita de inspección, amén de los problemas de mal uso en presupuestos estatales utilizados en construcciones hoy sin terminar o “destruidas”, que adolecían de importancia social, ante otras, que sí merecían un aporte para beneplácito de los bautenses. Al final, no se escuchó más nada en torno a tan ingenua “pifia” que hoy muchos bautenses conservan en sus casas…y en torno a la “pifia” si lo fuera, porque era un satírico choteo a la localidad y que este artista del lente retoma una vez más en esta, su exposición personal con este “documento” documentado.

En esta exposición de fotos muy tradicionales, el autor deja intencionadamente la fecha y hora del instante gráfico, aparece también la defensa del sentido de pertenencia del autor, expuesto claramente al espectador, pues a él sí le interesa Bauta, y cómo mismo Cosculluela lo percibió en su lente, lo entendieron muchos que asistieron a verla, con un sentido lógico, como mismo admiramos sus fotos en pequeño formato y entendemos la cotidianidad que nos abruma, la que no entendemos, la que a veces nos concibe sentados una tarde, a disfrutar muy poéticamente, frente a un “basurero” intencionado, y queeste artista del lente mostró sabiamente a través de una pareja en similar situación. La costumbre de vivir en lo malo, lo feo, lo sucio, lo fétido nos ha permeado de tal forma, que una brisa de algo bueno, nos parece la gloria misma.

Cuando dejaba una nota en el libro de firmas de la Galería, pude percibir como una bautense bien dolida y con mucho sentido de pertenencia, dejó constancia con su letra de algo que debe llamar la atención: “¡Necesitamos un ejército de Rayce!”. Ojo con esto… Más parecía una súplica que una opinión sobre la expo-foto…Puede que sea cierto y la bautense sepa, qué al problema hay que tirarle de frente y en el arte críticocomo en la vida, hay que saber tirar y tirar bien, y el fotógrafo Cosculluela, cuál francotirador, ha acertado con los disparos de su arma, “la cámara”, en esta propuesta curatorial donde todo está linealmente expuesto frente al espectador.

¿Puede que hasta somos parte de “La gente del abismo” en nuestro “Hoyo Colorado”?, o sus intenciones artísticas, sean útiles para que “otros” vean “Cómo vive la otra mitad”… y actúen detrás de la evidencia de estas buenas fotos. He ahí lo paradójico dentro del arte, donde quizás no deban existir cuestionamientos hacia este arte que tanto necesitamos, sino se debe ir más allá de la imagen documentada por un artista, prestándole atención y hostigando al verdadero problema en su núcleo, que ha producido esta actitud ciudadana, sin castigo, impune, que el artista está reclamando para el bien de la sociedad.

Creo sin dudas que el bautense Rayce Cosculluela no se lava las manos… asume el reto y sabe que “el Arte es un arma de lucha” y conoce, sin importarle, del fatídico boomerang que puede ocasionarle una exposición fotográfica cuando planteó:“¿A quién le importa?”

Hay que ver a la larga, a quienes les atañen estos problemas “fotográficos”, que al final son de todos ya que están bien documentados. Pero como al fotógrafo Rayce Cosculluela, a todos nos duele y nos es cara Bauta… Si no actuamos así a través del arte, si no nos arriesgamos y criticamos educando a la sociedad, sobre estas indolencias de todo tipo, el mundo se nos derrumbará perdiendo toda una nación con su identidad… y dejaríamos de ser cubanos.

1-002-large1-001-largedsc00207-largeimg_6456-large-largeDenys San Jorge

denyssanjorge@gmail.com

Callejón de los Perros/Bauta

Enero/2017

FOTOS 1, 2, 3, 4: Exposición ¿A quién le importa? de Rayce.

FOTO 5: Con el fotografo Rayce Cosculluela a la izquierda.

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